![]() |
 
Cristianisme i Justícia (CiJ) nació en septiembre del 81 con un nombre sin concesiones a la metáfora. Fue una respuesta a la llamada de la Congregación General 32 (Roma, 1975), convocada por el padre Arrupe, con el impulso del Vaticano II y queriendo ser fieles a este concilio. “Esa congregación –explica Francesc Riera, actual director de CiJ- pide a los jesuitas que miren todos sus ministerios, todo lo que hacen, desde el punto focal de la justicia”.
Moceop quiere expresar su apoyo y solidaridad con el teólogo Jon Sobrino que ha recibido una “notificación” del Vaticano por dos de sus libros publicados.
Aunque, de momento, parece que no existen sanciones que afecten a su derecho a escribir y a su derecho de cátedra, mucho nos tememos que, pasado algún tiempo, pudiera haberlas.
Sería algo muy injusto para un gran teólogo que ha iluminado el caminar en la fe de una inmensa multitud de creyentes y comunidades cristianas no sólo de Latinoamérica, sino de todo el Mundo con sus libros, escritos, charlas y entrevistas y lo que es más importante : con su testimonio de vida de creyente cabal.
El aumento de los incidentes relacionados con el racismo registrado recientemente constituye un gran obstáculo para el desarrollo de los países, advirtió hoy el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon. En su mensaje con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, Ban sostuvo que las prácticas racistas dañan a sus víctimas y limitan la credibilidad en las sociedades que las toleran.
El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, asistió en Córdoba, junto al ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, a la presentación de la Casa Árabe, iniciativa institucional dirigida a fortalecer y consolidar la relación de España con los países árabes y musulmanes.
Ya es conocido que la Congregación para la Doctrina de la Fe, sólo entregó una Notificatio al P. Jon Sobrino en que expresa algunas “inexactitudes” en sus escritos cristológicos. No hubo tal condena anunciada a la prensa por el Arzobispo de San Salvador y militante del Opus Dei.
“Así conocerán todos que ustedes son mis discípulos: si se aman unos a otros.” (Jn 13, 35)
Estimado y querido hermano Jon:
Dejamos la condena de tu “condena” (notificatio, la llaman ellos) a otros más entendidos y letrados en Teología que puedan argumentar con más conocimiento. En ti han condenado toda la teología de la liberación y, por ende, a toda la pobrería (a la que pertenecemos) que, durante tantos años, ha visto una luz en tu obra. Pero esto no nos preocupa: Dios, los pobres y la historia ponen a cada uno en su sitio.
En los últimos años se está produciendo, de forma extremadamente acelerada, no una nueva onda tecnológica, sino un verdadero tsunami tecnológico. Es la nanotecnología. Se trata de una tecnología que produce elementos y cosas no presentes en la naturaleza a partir de lo más pequeño, como átomos y células colocados en lugares deseados. Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro.
Creo en el Dios liberado del Vaticano y de todas las religiones existentes y por existir. El Dios que antecede a todos los bautismos, preexiste antes que los sacramentos y desborda todas las doctrinas religiosas. Libre de los teólogos, se derrama gratuitamente en el corazón de todos, creyentes y ateos, buenos y malos, de los que se creen salvados y de los que se creen hijos de la perdición, y también de los que son indiferentes a los abismos misteriosos del más allá de la muerte.