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El movimiento mesiánico de Jesús implica un “nuevo nacimiento” y de esa forma rompe los esquemas de un tipo de familia que corre el riesgo de encerrar a los hombres y mujeres en un círculo sagrado de fidelidades naturales, que sirven para “defender” a los buenos (los nuestros) y rechazar a los otros. En contra de eso, Jesús quiere iniciar un movimiento de familia, un camino abiertoa a los de fuera, a los rechazados de Israel, a los impuros y enfermos. Es aquí donde se sitúa la ruptura más intensa de Jesús, su novedad más fuerte.
QUE la jerarquía católica esté en contra de que a los estudiantes, a partir de ciertas edades, les impartan una asignatura llamada Educación para la Ciudadanía es normal. Su concepción de la enseñanza, tan respetable como otras, lo exige: se debe enseñar todo aquello, y sólo aquello, que responda a la doctrina de la Iglesia. Así lo hacen en sus colegios. Naturalmente.
A veces me parece que vivimos en un mundo de absurdos e incoherencias. O si no que alguien me explique cómo puede ser que la Iglesia venga ahora a posicionarse en contra de la creación, por parte del Gobierno, de una asignatura que lo único que pretende es promover la concienciación en los niños de lo cívico, inculcándoles ideas sobre la igualdad entre hombres y mujeres, cómo ser un buen ciudadano, el respeto o la concienciación social…
Para el Obispo emérito de Málaga, Ramón Buxarrais “Ha habido un silencio informativo. Según las estadísticas, se habla de 10.000 personas de origen asiático y subsahariano que esperan entrar en Melilla. Porque para ellos es una puerta fácil para entrar en Europa” ha dicho en declaraciones al semanario Vida Nueva en donde se publica una entrevista realizada por Rafael Pérez Pallarés. En el número que acaba de salir.
Comunidades Cristianas Populares
No escribo estas líneas “contra los obispos” o para convencerles. Pienso que, a la inmensa mayoría de ellos, su instalación convencida en su “status” jerárquico, en la “Institución Jerárquica”, los hace inaccesibles a toda sugerencia o corrección que desde “abajo” les hiciéramos, sobre todo de los que hemos emprendido –creemos- el camino de la libertad. Por más que, quiero así pensarlo, sean más o menos buenas personas.
Pierdo a un amigo que supo estar cerca desde mi salida de Evreux en 1995. Acudí a su funeral, con mucha emoción, en la catedral de Bruselas, llena de gente, de amigos y familiares. Valoré que la celebración tuviese lugar en la catedral. Para ese sacerdote, teólogo, moralista, sancionado por la Iglesia, ¿no era un modo de reconocerlo?
La Soberanía Alimentaria es fundamental para cada país, para cada pueblo.
Citemos, por una vez, al Sr. Bush hablando de los EE.UU: “Es importante para nuestra nación cultivar alimentos, poder alimentar a nuestra población, ¿pueden ustedes imaginar un país que no fuera capaz de cultivar alimentos suficientes para alimentar a su población? Sería una nación expuesta a presiones internacionales. Sería una nación vulnerable. Por eso, cuando hablamos de la agricultura norteamericana hablamos de una cuestión de seguridad nacional”