María Magdalena, el Magisterio eclesial te ha manipulado y silenciado, cuando tú, eres: “Palabra de Dios”. La primera enviada por Jesús a los demás discípulos. Hoy en día la jerarquía eclesial ha convertido el Evangelio en un catálogo de prohibiciones y ha potenciado:
La iglesia Católica en Colombia rechazó hoy las acusaciones de un ex jefe paramilitar que relacionó a un sacerdote del suroeste con sus actividades, y cuestionó la congruencia del proceso con la verdad, la justicia y la reparación.
María, el Magisterio eclesial te ha manipulado y silenciado, cuando tú, eres: “Palabra de Dios”. La primera enviada por Jesús a los demás discípulos.
Hoy en día la jerarquía eclesial ha convertido el Evangelio en un catálogo de prohibiciones y ha potenciado:
Me viene a la memoria una insignificante historia quizás reconocible, al menos en parte, por muchas de las personas que me son coetáneas.
Se trata de un niño que entonces tendría alrededor de nueve años, acababa de comulgar por primera vez y su verdadera preocupación era el pecado, el pecado mortal, tenía mucho miedo a morir e irse al infierno, como le había ocurrido a aquel otro que solo había pecado una vez y que murió por la noche sin tener tiempo de ir a confesarse al día siguiente. El padre Evaristo se lo había contado a él y a todos sus compañeros, muchas veces.
El obispo de La Rioja se siente acosado por “lobbies”
Una condena escueta y formal de los casos de pederastia para a continuación añadir un pero, que los abusos sexuales de los sacerdotes son usados para atacar a la Iglesia. Este es el discurso que repiten importantes representantes de la jerarquía católica.
En EL PAÍS del jueves 19 de julio se da la noticia de que el nuncio del Papa en España, señor Monteiro, se queja de la “mala intención” en reseñar en los periódicos los casos de pederastia cometidos por miembros de la Iglesia católica, justificándose, además, al insistir en que en “las estadísticas de órganos internacionales, los casos con sacerdotes vienen en último lugar”. Y se pregunta: “¿Por qué la Iglesia debe pagar y las otras entidades no?”.
La Asociación de Teólogos Juan XXIII y 150 colectivos cristianos manifiestan su alarma por la deriva preconciliar de Benedicto XVI
“Han comenzado a sonar la decepción y las alarmas. Nuevos documentos de Roma nos hacen sacudir la cabeza y dejarnos entre asombrados y decepcionados”. Con esta severidad se expresa el manifiesto firmado ayer por la junta directiva de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, la Comisión Teológica Latinoamericana de la Asociación Ecuménica de Teólogos del Tercer Mundo (ASETT), y por Redes Cristianas, que reune a 150 colectivos en España con cientos de miles de seguidores. El manifiesto, de 1.020 palabras, se titula Claves de la restauración en la Iglesia católica.
Hubo varias noticias sobre acontecimientos eclesiales en el curso de los último meses, que a los 80% de la población católica en el país deberían interesar enormemente: Nuevamente misas en Latín admitidas (dominus vobiscum); únicamente la Iglesia católica es la verdadera de Cristo (¡que afortunados somos!); Conferencia Episcopal Latinoamericana (CEPA) en Aparecida (Brasil) inaugurada por el mismo Papa Benedicto (¡cuidado con la liberación!); Otra Asamblea episcopal latinoamericana en La Habana (Cuba) donde se nombró a Mons. Miguel Cabrejos, obispo de Trujillo como presidente del Departamento de Misión e Espiritualidad del Consejo Episcopal Latinoamericano (¿Seguirán en la falda de la curia romana?).
1.- MISIÓN DE LOS DISCÍPULOS LAICOS.
JESÚS enseña que Dios no quiere sacrificios, así como no quiere templos ni sacerdotes. Quiere justicia y misericordia, o sea amor mutuo, fraternidad entre todos. ES UN LAICO Y QUIERE QUE SU PUEBLO VUELVA A SER UN PUEBLO DE LAICOS, SIN CLASE SUPERIOR. Los que mandan tendrán que portarse como servidores, como inferiores y no como “autoridades”. (Teólogo José Comblin, artículo “Discípulos”, Revista Reflexión y Liberación, Agosto de 2006).
Los despropósitos de Cañizares son cada día mayores, y las mentiras que lanza, y que luego querrán defenderle los de siempre carecen de fundamento y se caen por su propio peso. Esta es la pregunta al Cardenal Cañizares por parte de Zenit y su respuesta:
Desde hace un tiempo prolongado (todo el periodo de la legislatura socialista) asistimos, entre admirados y apenados, a un enfrentamiento declarado entre jerarquía y poder, entre Iglesia jerárquica y Estado. Los obispos españoles se han propuesto tropezar no una ni dos veces con la misma piedra: la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y se sienten satisfechos en esa actitud próxima al anatema.
1. Momento social. Estamos viviendo, en la sociedad española, un tiempo de crispación. Todo el mundo, en España, comprendemos de sobra lo que esta palabra recubre y expresa. Este estado de crispación se pone de manifiesto en las controversias vividas en los ámbitos de participación y decisión política (parlamento, senado, comunidades autónomas, ayuntamientos, etc.), en los medios de comunicación, – incluso en aquellos que, por su esencia origen y pertenencia, deberían ayudar a encontrar caminos de convivencia y relación respetuosa-, y también en buena parte de la sociedad española en general.
¿Nos será permitido empezar una reflexión fresca sobre la Iglesia por la historia de Jesús antes que por el Denzinger? ¿Podremos ser antes cristianos que cristianistas, defensores de la causa de Jesús antes que de la causa romana? Nos invita a ello este pequeño texto de un calificado exegeta que, en su brevedad, se apoya en muchos años de investigación y reflexión.
(Documento dirigido por la asociación PRODENI al Papa, a la Conferencia Episcopal Española y al Arzobispado de Madrid)
Los medios de comunicación españoles han recogido estos días la noticia de la condena del Tribunal Supremo a un cura de 74 años, Rafael S. N., por abusar sexualmente de un menor entre los años 1999 y 2001, declarando responsable civil subsidiario al Arzobispado de Madrid, que tendrá que pagar 30.000 euros a la víctima.
Además, según la sentencia, ha quedado acreditado que “el acusado era secretario de la vicaría de una parroquia dependiente del Arzobispado” y que “se han infringido disposiciones de la autoridad, ya que existen diversos cánones del Código de Derecho Canónico que obligan a labores de vigilancia y control sobre los párrocos”, que en este caso no se han cumplido, puesto que, como también queda acreditado, el Arzobispado conoció los hechos pero los ocultó, quedando constancia de varios testigos catequistas que fueron presionados para que ocultaran los hechos.
Estamos preparando un amplio y ordenado dossier sobre los dos documentos (Liturgia y Eclesiología) con que Benedicto XVI ha marcado definitivamente en 2007 la dirección restauradora de su pontificado, con alegría de algunos y perplejidad de muchos. Vaya por delante este comentario sobre la restauración litúrgica hecho por toda una monja benedictina.
El pasado martes, 10 julio 2007, la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe, presidida por el Card. W. Levada, con la aprobación de Benedicto XVI, ha publicado un documento titulado «Respuestas a preguntas relativas a algunos aspectos acerca de la Doctrina sobre la Iglesia». Su intención central ha sido clarificar una afirmación central del Vaticano II, cuando dijo que la Iglesia de Cristo “subsistit” (está presente, subsiste) “in Ecclesia catholica” (en la Iglesia católica). Así lo ha hecho, ratificando una “verdad” que es clara para los católicos, pero que resulta limitada y pretenciosa.
En 1967, cuando Pablo VI publicó la encíclica Populorum progressio, la Iglesia vivió un momento decisivo. Hacía poco más de un año que había sido clausurado el Vaticano II. Uno de los problemas más graves, que en aquel momento tenía la Iglesia, estaba en ver si el papado tomaba en serio el Concilio o si, más bien, lo que el papado tomaba en serio era mantener a toda costa el poder del papa y el control de la Curia sobre el Colegio de los obispos y, mediante ellos, el dominio sobre la Iglesia entera.

El movimiento indígena guatemalteco está hoy capacitado para la toma y el ejercicio del poder, afirmó la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, candidata a la presidencia para los comicios del 9 de septiembre.

