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Con fecha 4 de septiembre de 2.007, y tras casi dos meses de dura lucha, para conseguir dialogar con el responsable directo de la marcha de Gabriel Castillo - el Sr. Arzobispo de Granada D. Javier Martínez -, al fin, y gracias únicamente a nuestro empeño, se ha producido la esperada reunión. En ella han participado cinco miembros de la Plataforma de Apoyo a Gabriel Castillo, así como el Sr. Arzobispo de Granada, Don Javier Martínez junto con su Secretario personal, el Sr. Vicario General, Don Manuel Reyes, y el Vicario de Zona, Don Juan Martínez.
Los teólogos progresistas llaman a la tolerancia de la Iglesia católica
La Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, que abriera el pasado jueves su XXVIII Congreso con la participación de Enrique de Castro, uno de los párrocos de San Carlos Borromeo cuya actividad ha censurado el arzobispado de Madrid, continúa hoy su desarrollo con homenaje a Jon Sobrino, el teólogo al que la Doctrina de la Fe vaticana ha instado a rectificar.
Noticias relacionadasJon Sobrino no rectificará sus libros teológicos La iglesia roja continuará sus actividades sociales y celebrando misas El portavoz de la Asociación Juan XXIII, Juan José Tamayo, destacó a elplural.com el papel que los teólogos progresistas pueden jugar en estos momentos a la hora de “frenar el involucionismo y alentar actitudes abiertas, tolerantes y liberadoras” en la Iglesia católica.
El actual Congreso de Teología marca el 27º de los celebrados. Es hora de hacer un balance y una reflexión sobre el conjunto.
Los Congresos de Teología se vienen celebrando en Madrid desde hace más de 27 años. Son acontecimientos singulares. Se reúnen unas 1.500 personas por cuatro días, no azuzadas por ningún interés material o de negocio. Estoy seguro de que a muchos, con alergia a todo indicio religioso, les gustaría estar dentro y ver lo que allí se ventila.
Estoy hablando de los Congresos de Teología, ya proverbiales en Madrid. Y hablo de Congresos que no debieran extrañar a la ciudadanía de un país que se confiesa abrumadoramente católica, pero católica de ritos puntuales y de escasa o nula formación religiosa, ajena en buena parte a las raíces del Evangelio, en rivalidad histórica con las transformaciones de la historia y en antítesis con los mejores logros de la modernidad. ¿A qué se debe si no ese consorcio tan escandaloso del catolicismo con la derecha?
Esta cifra, la segunda mayor pagada por una diócesis, es más del doble que la cifra que pedían los abogados para evitar el juicio
La agencia Efe corrige una información distribuida anteriormente en la que cifraba en al menos 23.000 millones de dólares el coste para la Iglesia estadounidense de los casos de abuso sexual cometidos por sacerdotes católicos, cuando en realidad la cantidad correcta es de 2.300 millones de dólares.
La diócesis católica de San Diego (California) ha llegado a un acuerdo con 144 víctimas de abuso sexual por parte de clérigos de esta institución religiosa, por el cual pagará 198 millones de dólares en concepto de indemnización, según publica San Diego Union Tribune.
Durante los últimos días están pasando cosas muy graves en el Este de la República Democrática del Congo y en Burundi que tienen todas las trazas de ser el comienzo de una nueva guerra. Llama la atención que estos hechos apenas despiertan el interés de los medios de comunicación españoles, cuyas secciones de información internacional están más pendientes de la violencia en Irak y los huracanes en Centroamérica.
Hace cuatro semanas el mundo todavía parecía en orden: la economía mundial y los mercados financieros estaban en apogeo. Ahora tenemos un crac bursátil a plazos que desemboca en una crisis del mercado monetario: los bancos centrales no dejan de inyectar capital a los mercados financieros. En Alemania, la Banca Regional de Sajonia está particularmente en un brete y ha tenido que ser rescatada por cajas de ahorros y otras bancas regionales con una dosis de supervivencia de 17,3 mil millones de euros. El Estado de Sajonia garantiza esta extremadamente desusada suma, que sobrepasa su presupuesto anual.
Ante los conflictos que puedan plantearse en la Iglesia, por muy graves que sean, hay que preferir la solución evangélica a la represión autoritaria. En el siglo XXI los métodos más eficaces para hacer valorar la autoridad han de ser diferentes a “ordeno y mando”. Un padre no tiene autoridad sólo por ser padre, sino que se la ha de ganar diariamente ante sus hijos.