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… La mayoría de la gente en realidad no conoce mi pensamiento sino a través de algunos reportajes periodísticos y de las versiones fragmentarias y no siempre muy fieles de mis conferencias publicadas en los diarios. Este seria ya un motivo para ofrecer al publico una muestra más completa de mi pensamiento…” . Jerónimo
Comencé esta primera entrega con estas palabras escritas por el mismo Jerónimo en el prólogo de su primer libro LA VIOLENCIA DEL AMOR.
¿Cómo hacer para entregar su pensamiento que hoy en estas 25 cajas tengo encerrado en el Archivo en mi casa? Verlas me duele, me parece estar escuchándolo y siguiendo sus pasos, su presencia, su compromiso vital del que nunca estuvo ausente. “Jerónimo Obispo, un hombre entre los hombres”, un hombre que siempre fue fiel a sí mismo.
En aquel verano de 1936, Jeroni Alomar, Poquet, era sacerdote en Llubí, un pueblo del centro de Mallorca.Hay que recordar que el “alzamiento” triunfó en Mallorca sin lucha, y que antes del mismo tampoco se había ejercido violencia alguna contra las gentes de derechas o la Iglesia, lo que no impidió la sangrienta represión, los centenares de asesinados en las cunetas de las carreteras por haber figurado en listas electorales del Frente Popular, por estar afiliado a un sindicato o pertenecer a un partido de izquierda o incluso de centro.
Otra vez, la jerarquía eclesiástica española con sus heridas y sus mártires como coto privado, como legado exclusivo, y no como invitación al recuerdo fraterno, católico por universal, de esta herencia terrible, común a todos los españoles de cualquier credo o ideología, de crímenes y dolores sin cuento que fue nuestra Guerra Civil y su vértigo posterior de vencedores y vencidos. Como son patrimonio común Auschwitz e Hiroshima, heridas abiertas en la conciencia de la humanidad entera.
Siento frío en el alma por la jubilosa llamada de la Conferencia Episcopal
La jerarquía española siempre vuelve con esta visión martirial en beneficio propio que nos hiela el corazón a muchos.
“No puedo tener un hijo ni casarme. Pero puedo enamorarme, porque el Derecho Canónico no estipula ninguna sanción para eso”, había dicho el párroco, de 41 años, Don Sante Squotti, de Padua. La diócesis de esa ciudad lo desplazó de sus funciones por tiempo indeterminado, ante la negativa del religioso a dejar su cargo.
Don Sante Sguotti, de 41 años, un sacerdote de la ciudad italiana de Padua fue suspendido por confesar públicamente su amor por una mujer. “Conozco a Laura desde hace más de ocho años, pero no en el sentido bíblico de la palabra”, lo cual significa que no ha mantenido relaciones sexuales con ella, había dicho el religioso. Ahora la diócesis de la ciudad los inhibió de sus funciones por tiempo indeterminado.
En Ecuador, 4.000 jóvenes pandilleros han dejado de lado la violencia, han aprendido a gestionar conflictos y han puesto en marcha microempresas. Detrás está la ONG Ser Paz y su presidenta Nelsa Curbelo, con quien hemos conversado. Miles de jóvenes entran desde hace años a formar parte de pandillas y maras en países como El Salvador, Honduras, Guatemala o Estados Unidos. En otros lugares como España e Italia el fenómeno es más reciente. Sólo en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, por ejemplo, 60.000 chicos y chicas son pandilleros y en la capital, Quito, hay unos 150 grupos de este estilo.
Cree que la Iglesia «no tiene que pedir perdón» y rechaza que sólo recuerde los muertos de un bando
Cárcel Ortí, valenciano de 67 años, es el historiador que ha presentado en Roma este mes, junto a Juan Antonio Martínez Camino, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, la beatificación de 498 mártires de la Guerra Civil. La ceremonia se celebra mañana en San Pedro rodeada de devoción y polémica. Cárcel, afincado en Roma, experto en Historia de la Iglesia Contemporánea, está especializado en la persecución religiosa de ese periodo y es una de las voces más autorizadas de la Iglesia en este campo.
El Mundo
Orondo, risueño, divertido, Jacques Diouf (Saint-Louis, Senegal, 1938) no responde a lo que uno espera de un burócrata de la ONU. Es madridista, sabe español y admira a Unamuno y Cervantes. Desde 1994 dirige la FAO, la agencia de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, y acaba de ser reelegido para un tercer mandato al término del cual dejará el cargo. Diouf hizo un hueco para recibir en Londres a EL MUNDO y charlar sobre el hambre, la inmigración y la polémica en torno a los presupuestos de la organización.
Hola a tod@s:
Pues anteayer regresé del norte de México, del encuentro de pueblos indígenas de América.
Una nueva aventura. El viaje (cinco mil kilometros atravesando México), las personas, los compañeros, l@s delegad@s de los pueblos indígenas, el paisaje, el clima, la comida…. tantas cosas que aún estoy aterrizando, asimilando tanta información, tantas sensaciones acumuladas que aun ahora empiezo a ser consciente de algunas.