El episcopado emplaza a los fieles a tener en cuenta “el aprecio de cada partido a la dimensión moral de la vida”
La Conferencia Episcopal ha pedido que no se vote a quienes negocian con terroristas, en una nota publicada hoy en la que presenta sus “orientaciones morales” ante las elecciones generales del próximo 9 de marzo.
Derogación del Concordato, eliminación de privilegios y democracia interna, medidas urgentes
Otra iglesia es posible. Parece ser el leit motiv de Redes Cristianas, una plataforma que aúna a 147 grupos, comunidades y movimientos católicos de las bases eclesiales y que se propone refundar la iglesia española.
Como suele suceder
el ciego es el que más ve.
a él no lo distrae el deslumbrante vestido
ni las rutilantes joyas
ni las apolíneas formas
de la atractiva y joven figura.
Blair se ha convertido al catolicismo. Ha aceptado el primado del Obispo de Roma, ha hecho suyos ciertos dogmas y se ha sometido al derecho interno que gobierna la Iglesia. La Iglesia siente el orgullo de haber conseguido el reconocimiento de Blair. Benedicto XVI lo ha recibido como nuevo hijo, llegado de la zona oscura donde no hay salvación, de las afueras de la verdad cuyo depositario único es el Vicario de Cristo.
La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) ha acusado a la jerarquía católica, tras la concentración de ayer en la madrileña plaza de Colón en defensa de la familia cristiana, de promover “peligrosamente el fanatismo religioso y de intentar de nuevo crispar a la sociedad con mensajes sobre la destrucción de la familia que se han demostrado inexistentes e irreales”.
Acostumbrada a contar los años desde la fecha —incierta, desconocida— del nacimiento de su fundador Jesús, la jerarquía del catolicismo cree también haber inventado la familia, el matrimonio, la filosofía, la ciencia, la vida misma. Adán como el principio de todo, y para espantarle la soledad, el generoso añadido de Eva a partir de su costilla. Ayer aludió a esta historieta uno de los oradores, ante la inmensa multitud concentrada en la plaza de Colón.
La Iglesia española ha salido a la calle una vez más para reivindicar su concepción de la familia. Cientos de miles de personas, llegadas de todo el país en autocares y trenes fletados para la ocasión, han participado junto a ella en un “acto por la familia cristiana” promovido por los sectores más conservadores de la institución: los afines al arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y los emergentes movimientos neocatecumenales.
Escandalizada ante las declaraciones de los obispos, irritada por las manifestaciones callejeras promovidas desde la jerarquía eclesiástica y por el ataque sistemático de la radio episcopal, la izquierda laicista no acierta a comprender la postura del Gobierno, singularmente en materia de financiación, y reclama un cambio drástico en el modelo de relaciones con la Iglesia.



