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“El mundo tiene prisa, y se acerca a su fin”. Esto dijo el arzobispo Wulfstan en un sermón pronunciado en York en 1014. O sea, hace casi mil años, ya había clérigos amenazando con desastres inminentes.
Lo que pasa ahora es que la rapidez y profundidad de los cambios se ha acelerado hasta tal punto, que casi todo el mundo está desconcertado. En los últimos 30 años, la sociedad ha cambiado más que en los 300 años anteriores. Y nadie sabe en qué va a terminar todo esto.
Así las cosas, lo primero que conviene tener presente es que los cambios que estamos viviendo ahora son los más rápidos y profundos que se han producido en la historia de la humanidad.
Quieren ser “una voz alternativa de Iglesia desde la Iglesia”. Tanto los cien curas del Foro de sacerdotes de Madrid como los abades, priores y provinciales de Cataluña no comulgan con la nota sobre las elecciones que hicieron pública los obispos. Y disienten abiertamente de ella. Los curas la tachan de “vuelta al nacionalcatolicismo”. Y los abades advierten que la Iglesia no debe estar “ni directa ni indirectamente al servicio de fuerza política alguna”.
Sería cruel que los obispos no reeligiesen a Blázquez
En este país que va detrás de los curas con un palo o con un cirio, no hay muchos especialistas de información religiosa preparados. Rara avis, Javier Morán, corresponsal religioso de La Nueva España, imparte “doctrina” informativa a diario desde las páginas de uno de los periódicos más prestigiosos de Asturias. Con proyección nacional. Siempre equilibrado, reprocha a la Iglesia que “esté a la defensiva ante los medios”, reconoce que “Rouco está acumulando demasiado poder” en la Iglesia española, pero cree que “sería cruel que los obispos no reeligiesen a Blázquez”, y, ante la confrontación Iglesia-Gobierno, asegura que “la calles es de todos, también de la Iglesia”.
De cara a las próximas Elecciones Generales en España, Amnistía Internacional, Greenpeace e Intermón Oxfam pedimos a los partidos políticos que incorporen en sus programas electorales estos desafíos globales y que incluyan propuestas para abordarlos, y pedimos a los candidatos que concurren a las elecciones a que se comprometan a situar estos retos en su agenda electoral y a defenderlos e impulsarlos tanto si alcanzan responsabilidades de Gobierno como si ejercen sus funciones desde la oposición.
Nos reunimos los primeros viernes de mes en un local que nos ha facilitado una asociación cultural. Este 1 de Febrero éramos 18 personas. De lo más variado en estado de vida – hombres, mujeres, matrimonios, solteros, un divorciado, curas casados, un cura en activo- situación profesional, situación económica… con nosotros dos inmigrantes un con papeles y otro sin papeles.
De esta celebración se responsabilizó C.T., que fue en su día religioso, se secularizó y ha pasado 30 años sin pisar un templo. Defiende que el tinglado actual en que está montado la Iglesia con sus ritos mágicos es un auténtico secuestro de Jesús de Nazaret.
El actual estado de crispación impide revisar los acuerdos firmados con bisoñez durante la transición
La mala relación entre el Gobierno y la Iglesia alcanzó su cénit el pasado 30 de diciembre, cuando en un acto de exaltación de la familia tres cardenales conservadores acusaron al Ejecutivo de disolver la democracia con su laicismo radical y de deteriorar los derechos humanos con sus reformas. Después, la nota de la Conferencia Episcopal Española (CEE) del 30 de enero ante las elecciones generales del 2008, en la que además de las críticas habituales se vertían graves acusaciones de condescendencia con el terrorismo, enturbió todavía más el clima entre ambas instituciones.
En el artículo anterior (¿Hay alternativas? El Imperio y el pensar crítico), defendí la tesis de que el desarrollo y la “difusión” de la capacidad de un pensamiento crítico y complejo es una tarea fundamental en la lucha contra el Imperio que se presenta como “sin alternativas”. En el fondo, ése es el trabajo de todos y todas quienes de alguna forma están involucrados en el proceso de “educación liberadora”.
Hay algo un tanto perverso en todo este lío que se ha originado con la cúpula eclesiástica española y las declaraciones que los obispos destilan gota a gota. Nos sentimos sermoneados por monseñor Cañizares, quien desde su púlpito afirma que no callarán. Pero, ¿en nombre de quién habla?
Desde la solidaridad y humanidad compartida, damos a conocer a ustedes el LLAMAMIENTO elaborado conjuntamente por los familiares pertenecientes a la Asociación Colombiana de Familiares de Miembros de la Fuerza Pública, Retenidos y Liberados por Grupos Guerrilleros, ASFAMIPAZ, la Señora Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt y familiares de víctimas de Crímenes de Estado, de desaparecidos, asesinados, desplazados forzadamente, por las estrategias militares regulares e irregulares del Estado Colombiano. Sobrevivientes y Comunidades en Resistencia, afrodescendientes, indígenas, mestizos que afirman sus derechos a la vida y a los territorios ancestrales, defensores de los derechos humanos y los derechos de los pueblos. Todos y todas en un llamado común por la vida, la construcción de un real Estado de Derecho y Democracia, base de la paz.
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
Bogotá D.C. 4 de Febrero de 2008
(Resúmen)
–La nota episcopal sobre las elecciones del 9-M ha agudizado el conflicto entre la Iglesia y el Gobierno. ¿Los obispos deben bajar del púlpito a la arena política?
–Los obispos y la Iglesia tienen derecho a exponer sus posiciones. A partir de ahí, los partidos tienen sus posiciones como cualquiera y el Gobierno toma las decisiones que estima oportuno y conveniente. Por tanto, debería preguntar usted a Zapatero. Yo creo en la libertad, y esa es una polémica de Zapatero de la que no tengo nada que decir.
Al remilgado y flamante obispo auxiliar de Madrid, monseñor Martínez Camino, que, según dicen, es jesuita pero más parece legionario de Cristo o miembro del Opus Dei, le ha correspondido llevar la voz cantante en el nuevo arrebato episcopal, e insiste en que el laicismo amenaza la democracia. Para mí que el ambicioso prelado debe de saber mucho de Teología dogmática, pero poco de Historia.
Final sorprendente para la legislatura eclesiástica, con mitin popular y urbano al más puro estilo político y reivindicativo.
La conferencia episcopal cierra el año 2007, con un ataque frontal a la política del gobierno en materia de costumbres, en la calle para que se adhiera su clientela entusiasta y con toda la parafernalia multimedia, hace unos años no se hubieran atrevido a bajarse del pulpito, pero como cada vez se llenan menos las iglesias, son los curas los que tienen que salir a la calle para hacerse oír.