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«Violencia desalmada de ETA»
El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, denunció hoy en Mondragón la ‘violencia desalmada’ de ETA en el transcurso de la homilía del funeral del ex edil socialista, Isaías Carrasco, asesinado por ETA, que se celebró en la parroquia San Juan Bautista. El prelado vasco exigió a la banda armada su desaparición definitiva y apeló a no resignarse ante esta situación.
Objetivo: Consolidar las acciones que producto de la fe, realizamos en defensa y promoción de la vida, para todos/as, la gran familia de Dios en El Salvador
- Leer Juan 11. 1- 45
Para orientar la reflexión
Las lecturas de este domingo nos hablan de la acción del Espíritu de Dios dando vida. El pueblo de Israel sumido en crisis nacional, con el templo destruido y en el exilio se siente como huesos secos, así los ve el profeta, sin vida sin esperanza, pero… el Espíritu les infunde vida, les renueva las esperanzas. Dios que ha creado al ser humano tiene poder de devolverle el deseo de vivir.
Cuenta Pedro Ontoso en El Correo que la llegada de Antonio María Rouco Varela a la presidencia de la Conferencia Episcopal Española y la confirmación, ayer, de Agustín García Gasco, arzobispo de Valencia, como responsable de la Comisión para la Doctrina de la Fe, ha acrecentado la preocupación en sectores de la Iglesia vasca sobre el desenlace del ‘caso Pagola’. La revisión de la polémica obra sobre la vida de Jesús había sido paralizada en la Comisión Permanente del Episcopado tras la mediación de Juan María Uriarte, obispo de San Sebastián, y del propio Ricardo Blázquez, hasta el pasado martes ‘número uno’ de la jerarquía.
El signo que tome el relevo en la Diócesis de Donostia, una vez que Uriarte presente su dimisión en junio, sigue siendo una incógnita en la que puede tener una influencia indiscutible la designación de Rouco Varela como presidente de la Conferencia Episcopal
El retorno de Antonio María Rouco Varela a la presidencia de la Conferencia Episcopal reabre una herida que parecía cicatrizada para una parte significativa de la Iglesia vasca, que no ha olvidado etapas del pasado reciente vinculadas al arzobispo de Madrid, siempre presididas por la confrontación.
Me referiré exclusivamente a las dos sorpresas recientes que la actuación de los obispos españoles ha producido, por lo que se ve, en amplios sectores de creyentes y no creyentes. Pasado un tiempo, los hechos me siguen pareciendo una cuestión de conciencia. La primera de esas sorpresas se produjo cuando unos obispos decidieron gritar con los creyentes ocupando, con ellos, calles y plazas de Madrid con el objeto de llevar a cabo una manifestación social a favor, decían, de la familia cristiana.
“Os repartiréis la tierra como heredad para vosotros y para los forasteros que residan junto a vosotros y que hayan engendrado hijos junto a vosotros. Porque los consideraréis como al israelita nativo” (Ez 47,22).
“Aquí no caben todos”. “Hay que dar el mensaje de que expulsaremos a todos los inmigrantes irregulares que podamos”. “Aunque no son la mayoría, muchos inmigrantes vienen a delinquir”. “Hay que poner orden” (eufemismo de mano dura). “Muchos derechos de los españoles se ven perjudicados”… etc.
Conocí a Fidel el 19 de julio de 1980, en Managua, con ocasión del primer aniversario de la Revolución Sandinista, al que asistí en compañía de Lula. Ante la oportunidad de conversar con el líder cubano, hice caso de mi ángel de la guarda: “Ésta es probablemente la única vez que te escuchará. Háblale de la Iglesia”.
No he seguido la campaña electoral con cuidado y mimo. Hace treinta años no me hubiera perdido un detalle, pero, hoy, ya no es cosa. Sólo la he mirado de soslayo o como se sigue una música de fondo que te acompaña sin que pierdas la concentración.
Y no es que esté desencantado o de vuelta de la polis y sus debates; no, mi espíritu aguanta bien el tirón de estos tiempos; fui, si se me permite la confesión personal, algo escéptico con veinte años y esa práctica te hace rocoso cuando tienes muchos más. Alguna vez he pensado de dónde procede esta habilidad para no caer en fáciles entusiasmos ideológicos, y se lo atribuyo a ser hijo de “labrador”.
El martes 20 de noviembre a las 19hs en el salón Montevideo de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se realizó el acto de inauguración de la muestra de arte “Jerónimo Podestá, La Iglesia del Pueblo”, proyecto del Vicepresidente II diputado Miguel Talento: “El reencuentro con el mensaje y la obra de Jerónimo Podestá. símbolo para toda una generación que, en los años sesenta y setenta, se acerca al peronismo desde diferentes tradiciones. Una de ellas, fue la cristiana, influida por los documentos de la Iglesia Latinoamericana, en una idea pastoral donde el compromiso y el testimonio cristiano están al lado de los pobres. Dios está en todas partes pero está más cerca del prójimo que sufre. El discurso de la pastoral denuncia la desigualdad, la injusticia, e inmediatamente convoca a trabajar por la justicia social”.
Queridos familiares de Isaías.
Concelebrantes, autoridades, compañeros y compañeras de Isaías, asistentes:
Conmovidos, afligidos, indignados. Así hemos llegado a las puertas de esta iglesia de San Juan de Arrasate. Nuestra mirada está fija en el ataúd que contiene el cuerpo sin vida de un hombre joven, esposo, padre, hijo querido, asesinado ayer mismo por la violencia desalmada de ETA. La misma mirada se posa sobre su esposa Mª Ángeles, sus hijos Sandra, Ainara y Adei y su madre Agustina, tan vinculada a la parroquia. Mi propósito no es desviar esa mirada, sino desvelar su profundidad. Es, asimismo, contribuir a levantarla con una reflexión nacida de la fe y destinada a ensanchar nuestra solidaridad, nuestra libertad y nuestra esperanza.