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EN la liturgia del Viernes Santo anterior al Vaticano II se hablaba del pérfido pueblo judío, al que se culpabilizaba de la muerte de Jesús, y se pedía por su conversión. Hoy, con más perspectiva histórica y teológica, no sólo cuestionamos la identificación del pueblo judío con las personas concretas que condenaron a Jesús, sino que hay conciencia del papel que jugaron las autoridades romanas en su muerte. Culpar a las generaciones presentes de las atrocidades del pasado es injusto y también ineficaz, en cuanto que lo que ya ha ocurrido no se puede cambiar.
Hay, sin embargo, otro aspecto del que hoy somos conscientes y que puede tener mucha más actualidad. La muerte de Jesús fue causada por la religión a la que él pertenecía.
Lecturas
Gen 1, 1 – 2, 2: La creación
Sal 103: Envía tu espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.
Gn 22, 1-18: El sacrificio de Isaac
Sal 15: Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Ex 14, 15 – 15, 1: Paso del Mar Rojo
Interleccional: Ex 15, 1-2.3-4.5-6.17-18: Cantaré al Señor, sublime es su victoria
Is 54, 5-14: Las aguas del diluvio no volverán a cubrir la tierra
Sal 29: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
Is 55, 1-11: Venid por agua, trigo, vino y leche de balde
Los ministros de Agricultura de la Unión Europea se han reunido a principios de esta semana para tomar una de esas decisiones que, al menos a mí, me dejan perplejo.
Y es que ante la propuesta de la Comisión Europea de limitar las subvenciones a los grandes terratenientes, los ministros han dicho que, de eso, nanay porque, en su opinión, “cualquier reducción de los niveles más altos de pagos podría causar significativas e indeseables consecuencias en algunos Estados”. ¡Viva el feudalismo y las estructuras medievales de dominación en el siglo XXI!
(Por favor distribuir este mensaje entre sus contactos en el exterior que contribuyeron a los actos del 6 de marzo)
Queridos amigos y amigas residentes en el exterior:
Con la inmensa carga de trabajo de los actos del 6 de marzo, y con la situación que han generado las amenazas, los hostigamientos, e incluso, los asesinatos, en las últimas dos semanas, el Comité de Impulso del Movimiento de Víctimas, no había tenido la oportunidad de enviar este mensaje de saludo y agradecimiento, a todas las personas y organizaciones que en el exterior trabajaron para hacer realidad esta histórica jornada.
En un barrio cerrado los inquilinos comenzaron a pensar en irse y de hecho algunos ya se fueron. Los dueños se inquietaron e hicieron una campaña de marketing para que no salieran más familias o volvieran las idas, contando las ventajas de vivir allí. Ni siquiera se les ocurrió el investigar qué causas los estaban espantando.
El padre Alberto Hurtado escribió ¿Es Chile un país católico? En ese libro esencial para la gente de fe y donde hay una preocupación por los excluidos del sistema capitalista, creó una gran polémica y los poderosos de su tiempo en lugar de responder los argumentos, lo descalificaron llamándolo como comunista.
“Fui el gestor, no el arquitecto y tampoco el hombre de punta”, dijo Simon Mann, en una entrevista transmitida ayer por el canal de televisión inglés ‘Channel 4’. Mann es un mercenario inglés que participó en un abortado intento de golpe de estado contra el gobierno de Guinea Ecuatorial, arrestado en Zimbabue en el 2004 y extraditado en las últimas semanas a Guinea.