Lecturas
Hch 10, 34a.37-43: Hemos comido y bebido con él
Salmo117: Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Col 3,1-4: Busquen los bienes de allá arriba
Jn 20,1-9: El sepulcro vacío.
En la primera lectura, los Hechos de los Apóstoles reflejan el esfuerzo de las primeras comunidades por presentar el ministerio de Jesús en forma sencilla y atractiva. El texto que hoy leemos es una especie de ‘credo’, kerigma, o anuncio fundamental. Se narran los antecedentes de la misión de Jesús y el significado de su acción para los pobres. Luego se hace un gran énfasis en la labor de la comunidad como testigo de su resurrección.
Juan José Tamayo, teólogo: “La afirmación de Sebastián sobre la eutanasia es falaz y antievangélica”
(RD/Servimedia).-El teólogo Juan José Tamayo consideró hoy que el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, ha recurrido a una argumentación “falaz”, “indigna” y “antievangélica” al comparar la crucifixión y muerte de Jesús con una muerte digna sin cuidados paliativos.
Tamayo se refería así a la alocución de Sebastián en el Sermón de las Siete Palabras de la Semana Santa de Valladolid, en la que aseguró que “Jesús no tuvo cuidados paliativos pero su muerte fue absolutamente digna”, al tiempo que lamentó que en el mundo actual “algunos” confundan la dignidad de la muerte con el miedo al dolor.
Al igual que su predecesor Juan Pablo II durante los últimos años de su papado, Benedicto XVI no recorrió ayer, Viernes Santo, todas las estaciones del Vía Crucis en el Coliseo de Roma. Ratzinger prefirió esperar a que la cruz llegara a la colina del Palatino y solo entonces la portó durante los últimos pasos. La noticia, que fue anunciada por el Vaticano a comienzos de esta semana, disparó todas las alarmas sobre la salud del Pontífice.
¿La decisión se debía a que Benedicto XVI, de casi 81 años, se encontraba tan débil y enfermo como el último Karol Wojtyla? ¿Acaso no es capaz de llevar a cabo todo el recorrido? Nada de eso, contestó la Santa Sede.
Diagonal
Iglesia-Estado: la reelección de Rouco Varela como presidente de la Conferencia Episcopal consolida al sector conservador
Con el ultraconservador cardenal Rouco Varela de nuevo en la presidencia, los partidarios de la injerencia de la Iglesia en los asuntos públicos controlan la Conferencia Episcopal. Los colectivos de base exigen democracia interna y pluralidad.
El pasado 4 de marzo el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, inauguró su tercer mandato al frente de la Conferencia Episcopal (CEE). Con Rouco y Antonio Cañizares, Carlos Osoro y Juan Antonio Martínez Camino (arzobispos de Toledo y Oviedo y portavoz de la CEE respectivamente) en la comisión permanente de la CEE, se consolida la hegemonía del sector ultraconservador.
La misión de la ONU en la República Democrática del Congo (Monuc) ha reforzado su “presencia militar” en las zonas donde se concentran los rebeldes hutus rwandeses al este de la RDC, anunció el pasado miércoles su jefe, Alan Doss, a lo largo de una rueda de prensa en Kinshasa.
En medio del intenso debate que ha suscitado la decisión del Gobierno de pagar la recompensa por asesinar a un jefe guerrillero, ha sido muy notorio el silencio de los obispos y la Iglesia. Es un silencio ensordecedor en momentos en que un país, supuestamente católico, esperaría la orientación de quienes se dicen sus pastores para aclarar la confusión ética y moral que surge de la contradicción entre un hecho que es positivo para el país -el debilitamiento de la guerrilla- y los métodos atroces y sanguinarios usados para conseguirlo. Contradicción que es todavía más grave cuando es el propio Estado el que propicia y recompensa la utilización de la barbarie.



