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El obispo de Pamplona se pone en línea con Pío Moa en su estreno en Libertad Digital
“Los católicos vieron a Franco como un liberador”. Esta afirmación corresponde a Fernando Sebastián Aguilar, obispo emérito de Pamplona conocido porque en 2007 recomendó el voto para formaciones de extrema derecha como Falange Española y porque acaba de estrenar blog en Libertad Digital. Es precisamente en este blog donde el jerarca católico ha justificado con profusión de argumentos la alianza de la Iglesia con la dictadura franquista.
El idioma, como la historia, como el ser humano y como la vida misma, es un “ente vivo” que se transforma según el uso que de él se hace en el transurrir del tiempo, y según la impronta social de su significado. Tal es el caso de la palabra “concordato”, término del lenguaje común cuya principal acepción, en los últimos tiempos, ha sufrido un trasvase semántico hacia las competencias de un lenguaje especializado. Desde hace años, hablar de “concordato” en España presupone hablar del Concordato Iglesia-Estado. Pocos somos ya los que empleamos este término concreto aludiendo a su significado genérico original.
No deja de tener su importancia esta información de la Agencia Zenit donde 9 cardenales,160 obispos (20 españoles entre ellos : Rouco, Cañizares y Blázquez) se reunieron en Galilea, invitados por Kiko Arguello y otros responsables del Movimiento del Camino Neocatecumenal ,para reflexionar sobre la Nueva Evangelización de Europa que,según dicen, se derrumba. Y es de destacar el Comunicado final donde se hace una gran apuesta por este Movimiento Conservador católico (Redacción de R.C.)
La Confederación Central General de Trabajadores de Guatemala –CGTG- a la opinión nacional e internacional DENUNCIA:
1. Que a través de la región pastoral del altiplano de la Diócesis de San Marcos se obtuvo información que el 31 de Marzo de 2008, en la ciudad de San Marcos, una hermana religiosa sufrió un acto de intimidación por sujetos que le obstaculizaron el paso en un vehiculo, con el fin de hacerle llegar una amenaza de muerte a Monseñor Álvaro Ramazzini.
Les dejo la foto de la que fui para que sueñen conmigo
me deseen y hasta si quieren pueden masturbarse
lástima que yo no me enteraré mejor dicho mis huesos
mi carne que se deshace como el papel en el agua.
A la Iglesia Católica se le han acabado los privilegios en materia urbanística en la ciudad de Madrid. O al menos eso es lo que se desprende del anuncio que hizo ayer la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez. Tras recordar que España es un estado laico, la concejal comunicó al Pleno que a partir de ahora, todos los terrenos que el Ayuntamiento ceda o permute con una institución religiosa deberán someterse a un concurso abierto en el que puedan participar todas las confesiones. La concejal dio a entender que se valoraría la viabilidad del proyecto y sus características en función del contexto en el que va a ubicarse.
Malta es una pequeña república insular (316 kilómetros cuadrados: algo menos que, por ejemplo, el término municipal de Elche; aunque la densidad de población es elevada, los habitantes del archipiélago maltés apenas superan los 400.000) situada en pleno centro del Mediterráneo, a poco más de 90 km al sur de Sicilia y a menos de 300 de las costas norteafricanas de Túnez y Libia. Aunque Malta forma parte desde 2004 de la Unión Europea, con estos datos –su insularidad, sus pequeñas dimensiones, su situación geográfica tan periférica respecto a Europa– bastaría para hacernos sospechar que la cultura y la sociedad de las islas maltesas deben de tener algunas peculiaridades respecto a lo que es habitual en la mayor parte de la UE.
Rafael Díaz-Salazar acaba de publicar «España laica» en la editorial Espasa. Con él concluye una trilogía sobre laicismo iniciada con «El factor católico en la política española. Del nacionalcatolicismo al laicismo» (PPC, 2006) y continuada con «Democracia laica y religión pública» (Taurus, 2007). En el primer libro expuso el marco histórico y político, en el segundo realizó la fundamentación teórica a través del debate entre Ratzinger y Habermas, y en este último presenta una propuesta concreta de construcción de la laicidad en España. Quizá sea el más práctico y útil de los tres para afrontar uno de los principales debates que tenemos en nuestro país.
No es necesaria mucha perspicacia para darse cuenta que el movimiento evangélico occidental pasa por una gran crisis. La intromisión del neo-fundamentalismo de la derecha religiosa en la política norteamericana no ha ayudado mucho.
Los reclamos para que la sociedad preserve “valores morales” cayeron por tierra porque no encontraron respaldo en las propias iglesias, que fueron de escándalo en escándalo. Para agravar la crisis, grandes segmentos evangélicos se apresuraron a legitimar la invasión de Irak, argumentando que la Biblia respaldaba una “guerra justa”.