-Una encuesta realizada en 1994 señalaba que el 22% de jóvenes entre 15 y 24 años se declaraba agnóstico, ateo o indiferente. El porcentaje en la actualidad aseguran que rondaría el 50% ¿Qué opinión le merece este dato?
En la cima del Abantos me encontré el pasado domingo a Silvia. Entre el gélido viento y la nieve incipiente, pronto descubrimos que ella es atea, a quien le “gustaría creer”, y yo, creyente, a mi modo, claro, como todos y todas los que creen. Se trata de un episodio gratuito que ilustra bien los datos de la pregunta.
Suponiendo que los datos reflejan una realidad (no tengo medios para verificarla), me merecen inicialmente respeto y luego una reflexión. Respeto porque solo uno es dueño la propia vida y, por eso, necesitado o libre de hacer con ella lo que quiera y pueda.






