La conjunción de las distintas crisis, unas coyunturales y otras sistémicas, obliga a todos a trabajar en dos frentes: uno, intrasistémico buscando soluciones inmediatas a los problemas para salvar vidas, garantizar el trabajo y la producción y evitar el colapso.
Otro, transistémico, haciendo una crítica rigurosa a los fundamentos teóricos que nos han llevado al actual caos y trabajando otros fundamentos que propicien una alternativa que permita en otro nivel la continuidad del proyecto planetario humano.
Leo la noticia de que el grupo de Nafarroa Bai ha registrado en el Parlamento de Navarra el primer proyecto de ley integral que se plantea en España para la atención y el reconocimiento de derechos de las personas transexuales. Hacía tiempo que contesté un mail en que me preguntaban por ese tema y me parece oportuno contar la siguiente historia.
Laico como soy en asuntos empresariales, recién un amigo me introdujo en la ciencia que se denomina jerarquiología. Dice en resumen que toda empresa, entidad u organización con estructura jerárquica, las personas que realizan bien su trabajo son promovidas, se esmeran por ser promovidas, a puestos de mayor categoría, prestigio, remuneración y responsabilidad, una y otra vez, hasta alcanzar su nivel de incompetencia.




