Es uno de los teólogos más influyentes del mundo. Tanto en el seno de la sociedad civil como en el de la Iglesia, la palabra de Hans Küng nunca deja indiferente a nadie.
Quizás porque, como él mismo dice, su lema es “ser libre para buscar la verdad”. En la segunda entrega de sus memorias, “Verdad controvertida” (Trotta), repasa su vida que se entrecruza, se acerca y se aleja de otro de los grandes protagonistas de la historia de la Iglesia, el Papa Ratzinger.
Antaño amigo, hoy adversario, del que discrepa en casi todo y del que dice que “ha fracasado”. Más aún, asegura que “la Historia juzgará a Juan Pablo II y a Benedicto XVI como dos de los mayores responsables de la propagación del SIDA”.
Vemos con preocupación cómo los obispos, de nuevo, se lanzan a la calle para exponer sus puntos de vista sobre el aborto con unos medios absolutamente desproporcionados..
La imagen que dan es la de querer trasladar a toda la Sociedad española, que es muy amplia y plural en creencias y en no creencias, sus criterios concretos sobre un tema muy discutido y polémico.
El tema del aborto para la mujer que tiene que hacerlo no es nada agradable. Es una situación muy difícil por la que tiene que pasar y la Iglesia debería tener para ella más capacidad de compasión que de condena.
La Iglesia quiere que la derecha sea su correa de transmisión, y chantajea permanentemente al PP
Que los obispos estén contra el aborto no es noticia. Es doctrina oficial de la Iglesia desde hace muchos años. Que se incorporen al debate público sobre la modificación de la Ley del Aborto con una ambiciosa campaña publicitaria es más novedoso. Pero los obispos que durante tantos años han utilizado el púlpito para sus funciones de aparato ideológico, a la vista de que las iglesias están cada vez más vacías, han comprendido que si querían que su mensaje se oyera tenían que acudir a las técnicas de comunicación de masas. Lo que no es novedoso pero si relevante es el carácter de la campaña.
Mukéchuru quiere decir “anciana” en kinyaruanda, la lengua que se habla en Rwanda. Quiere decir también mujer respetada, con autoridad, cuya opinión se tiene en cuenta. La primera Mukéchuru que conocí no tendría mucho más de 40 años, pero merecía ese nombre sin ninguna duda. Su nombre real es Vénéranda, pero nadie la llama así. Dirige un Centro de Nutrición en un barrio muy duro a las afueras de Kigali. Allí cada mañana atienden a muchas niñas y niños que padecen desnutrición, huérfanos de sida, algunos de ellos bebés muy pequeños. Vienen acompañados de sus madres o abuelas y, con los pocos alimentos que están a su alcance (plátanos, alubias, arroz), Mukéchuru y su equipo –más mujeres increíbles- les enseñan a preparar, y comen allí mismo, comidas nutritivas y equilibradas.
(RD/Efe).-La Asociación Alemana de Ayuda contra el Sida (DAH) acusó hoy al Papa Benedicto XVI de “pecar contra toda la Humanidad” con su rechazo a los condones, reiterado justo antes de su viaje al Africa. “En vista del dolor multitudinario que causa el SIDA en África, el rechazo categórico a los condones por parte del Vaticano es un acto de cinismo y de desprecio a la Humanidad”, dice la DAH en un comunicado.
El Plural
No hace falta “ser un lince” para percatarse de la doble moral que hay detrás de la nueva campaña de la Iglesia católica sobre la Ley de despenalización del aborto. Comparar a un cachorro de felino protegido con un bebé me parece una manera de manipular conciencias con unos postulados que son, del todo, falsos.






