La crisis del capitalismo, la denuncia del hambre y la injusticia en la sociedad globalizada, la defensa de la vida y de la libertad religiosa y la “urgente reforma” de Naciones Unidas son algunos de los puntos clave de “Caritas in Veritate”, que hoy ha visto la luz en todo el mundo. En su tercera y esperada encíclica, el Papa arremete con dureza contra los excesos del sistema capitalista, y reclama un globalización que tenga en cuenta el carácter humano de las personas que conforman el mundo de hoy.
Benedicto XVI presenta su tercera encíclica, en la que aboga por un progreso que respete la dignidad humana
En vísperas de la cumbre del G-8 que empieza el miércoles en Italia, el Papa Benedicto XVI ha querido aportar su visión sobre la crisis financiera a través de su encíclica Caritas in veritate (Caridad en la verdad), de marcado carácter social, en la que afirma que la economía necesita de la ética para su correcto funcionamiento y que el mercado “no es el lugar de atropello del fuerte sobre el débil”.
La nueva encíclica de Benedicto XVI se presenta en vísperas del G-8, y pide más ética en la economía para un futuro menos injusto
El Vaticano publica hoy, en vísperas del G-8, la tercera y esperada encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate , que lleva fecha de 29 de junio, día de la festividad de los santos Pedro y Pablo. El documento, dedicado a la economía y al trabajo, es fruto de una larga reflexión sobre el sentido de la economía y sus fines.
Lecturas:
Am 7,12-15: “Ve y profetiza a mi pueblo”
Sal 84: Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
Ef 1,3-14: Nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo
Mc 6,7-13: “Los envió de dos en dos”
Am 7, 12-15: Conflicto en Betel con el sacerdote Amasías
Se ha hecho esperar, pero ha merecido la pena. La enciclica social del Papa Benedicto XVI, “Caritas in Veritate” responde a las expectativas levantadas. Y con creces. En una primera impresión, es una encíclica bella, valiente y de izquierdas. O social, como le gusta decir a lso eclesiásticos. Buscando las esencias. Y apuntandoi al alma de la antropología y de la sociedad.
La secretaria de Estado del Gobierno estadounidense, Hillary Clinton, anunció este martes que el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, será el mediador entre su homólogo legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, y representantes del gobierno de Facto, liderado por Roberto Micheletti, con el fin de retomar el hilo constitucional en la nación.
En contra de la posición de las Naciones Unidas, de la inmensa mayoría de las instituciones internacionales y gobiernos del mundo e incluso del de Estados Unidos, la jerarquía católica de Honduras ha apoyado a los militares golpistas y ha pedido al presidente constitucional Manuel Zelaya que no vuelva a su país.
1. La Diócesis de Santa Rosa de Copán, fiel a la misión de anunciar el Reino de Dios y denunciar las situaciones de injusticia, pide a todos los hondureños hacer un profundo esfuerzo por restablecer la Paz Social.
El obispo de la Diócesis de Copán, Luis Alfonso Santos, ha vuelto a disentir del cardenal Oscar Andrés Rodríguez al emitir un comunicado en el que su posición sobre la crisis política que vive el país y el derrocamiento del presidente José Manuel Zelaya, dista mucho de la que publicó la Conferencia Episcopal el sábado pasado.
“Como responsable de la iglesia católica en el Occidente de Honduras repudiamos la sustancia, la forma y el estilo con que se ha impuesto al pueblo un nuevo jefe del Poder Ejecutivo”, dice un comunicado que comenzó a circular por Internet esta mañana, en papel membretado de la Diócesis.
Emociona ver al pueblo de Honduras manifestarse en las calles en abierto desafío a la fuerza bruta y brutal. Quienes han observado los enfrentamientos entre el pueblo desarmado y pacífico, combinando las voces de protestas con los cantos, no pueden dejar de admirar el rostro hermoso del pueblo multiforme y multicolor, ni pueden dejar de repudiar la imagen, que causa dolor e indignación, de los uniformados con su actitud amenazante y represiva, armados hasta los dientes y pertrechados al estilo de los soldados de la Roma antigua.








