El brasileño Frei Betto afirmó hoy que el premio ALBA de las Letras 2009 por la obra de la vida es un honor a los excluidos y marginados, personajes de la mayoría de sus obras.
Al conocerse merecedor del galardón otorgado por la Fundación Cultural de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Betto dijo vía telefónica a Prensa Latina que en sus poco más de 50 libros se ha dedicado fundamentalmente a “dar voz, a aquellos que no tienen voz; y a dar vez, a aquellos que no tienen vez”.
No falla: cuando un gobierno, en este país nuestro, se declara laicista o, simplemente, defensor de la libertad religiosa, surge de algún punto de esta nuestra Iglesia católica la obsesión masónica. Esta vez ha tardado, pero ya están aquí los artículos, las advertencias, los libros sobre la gran conspiración que ha penetrado en nuestra sociedad y cuyo objetivo es acabar con todo vestigio cristiano. Y menos mal que ya no meten por medio a los judíos, recordando los tiempos del general. No pueden: oficialmente, ahora somos amigos y no estaría bien visto.
Entre la pompa litúrgica y las intrigas del presidente italiano, Silvio Berlusconi, hay algo más que simple diplomacia. El periodista Marco Politi, ahora jubilado del diario La Repubblica, lo cuenta con el aplomo que da la experiencia. Politi, que este lunes estuvo en Barcelona, invitado por el Colegio de Periodistas de Catalunya, explica sin ambages lo que probablemente la Iglesia preferiría dejar en la trastienda. Lo entrevbista el diario Público.
En el centro del evangelio está la palabra:bienventurados los pacificadores…! (Mt 5) Quiero que ella sea el lema de ese Tren de la Paz que es (debe ser) la misma Iglesia, que nos invita a realizar un gesto universal de insumisión evangélica (¡todos al segundo tren!), para que seamos de esa forma capaces de proclamar con nuestra vida el evangelio de la paz (cf. Ef 6, 15). Hemos llegado a la última estación y es buen momento para situarnos de nuevo en el camino de la Iglesia, que a veces ha buscado y firmado (e impuesto) pactos con el poder (1r Tren), para volver todos con ella al camino de alianza, desde los pobres (2º Tren). Ciertamente, la Iglesia puede y debe dirigir su palabra a los grandes del mundo, pero su palabra propia se sitúa en la línea del testimonio de la vida, pues ella ha de ser un Tren/Escuela de paz, abierto a todos los hombres y grupos del mundo, aquellos con quienes andaba Jesús.
Los jóvenes tienen dificultades para identificar las agresiones machistas y creen que son algo ajeno, que ocurre a madres o mujeres casadas, pero las cifras no dicen eso: una de cada cuatro mujeres asesinadas por sus parejas tienen menos de 30 años.
El viernes se cumplieron dos meses desde que el presidente legítimo de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales, se refugiara en la Embajada brasileña tras su sorpresivo regreso al país. En una entrevista con el periodista Arturo Cano («La Jornada») valora los entresijos de la situación actual.
Quiero enviar desde aquí mi apoyo y solidaridad a la comprometida iglesia guipuzcoana ante el baculazo que ha supuesto el nombramiento de una persona como Munilla al frente de la diócesis de Donosti.
Antes se pedía que los obispos fueran vascos y conocieran la lengua del país. Ahora los envían con ese perfil, pero cada vez son más reaccionarios.
El papa Benedicto XVI ha recibido este sábado en audiencia privada al arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. Ambos han firmado aparentemente una tregua, y ha declarado que la Iglesia Católica y la Iglesia de Inglaterra seguirán “colaborando y consolidando las relaciones ecuménicas”.
El nombre de José Ignacio Munilla Aguirre llega estrechamente unido a la corriente más conservadora de la Conferencia Episcopal española, en la que es el responsable del Departamento de Pastoral Juvenil. Al nuevo prelado guipuzcoano se le ha bautizado ya como ‘el obispo mediático’ por su habitual presencia en los medios de comunicación con controvertidas declaraciones. Las últimas hacían referencia hace tan sólo unos días a la Ley del Aborto. En ellas decía que «los que aprueben la ley están en situación objetiva de complicidad de asesinato».
Entre los muchos obstáculos que todavía tendrá que pasar en el Senado la reforma sanitaria está el pulso de los obispos católicos, alentados por la victoria contra el aborto que lograron en la versión de la Cámara de Representates.




