Competencia es una palabra de moda y el último grito en el lenguaje educativo. La definen como: “la capacidad de responder a demandas complejas” y la traigo a colación porque cada vez me convenzo más de que nos lo jugamos todo en la “competencia básica” de irnos pareciendo algo a ese Dios de quien, si algo sabemos, es de su poderosa corriente de aproximación y cercanía. Esa que nos alcanza en Jesús y nos hace felicitarnos en Navidad porque Él nos contacta y nos roza, conecta con nosotros, se nos pega, se inscribe en nuestro censo como uno de tantos, se apellida “Hijo del hombre” en su DNI, se mezcla con nuestros sudores, olores y lágrimas, con nuestra saliva, barro, sangre y sueños.
La Iglesia católica sigue estancada en la Edad Media mientras otras religiones, como la anglicana, han empezado a nombrar obispos homosexuales. Es el caso de la Iglesia Episcopal estadounidense, que acaba nombrar para este cargo a Mary Glasspool (en la foto/ imagen de la web de la Diócesis de Los Angeles), quien mantiene una relación con otra mujer desde hace 20 años.
Ángela Corbalán irá a Copenhague a exigir financiación para las naciones menos desarrolladas. Trabajó durante cuatro años en la CCTV, la cadena de televisión estatal china, cubriendo la información sobre los mercados financieros. Pero ha cambiado totalmente de vida. Corbalán (Barcelona, 1980) es ahora la responsable de comunicación de la oficina europea de Oxfam, un grupo de ONG que trabaja para erradicar la pobreza en el planeta. Irá a Copenhague para “dar voz a los países menos desarrollados”.
La arrolladora victoria electoral de Evo Morales lo convierte desde el punto de vista institucional en el presidente más poderoso en la convulsionada historia de Bolivia, afirma el politólogo argentino, Atilio Borón.
El pasado viernes 4 de diciembre se celebró en el Congreso de los Diputados español un acto conmemorativo de la Constitución en el que estudiantes leían los diferentes artículo que la integran. A Javier Borderías, de 17 años, estudiante del colegio Asunción Cuestablanca de Madrid le tocaba leer el artículo 28 de la Constitución, que trata de los sindicatos y del derecho a la huelga: “Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses”. Una vez leído añadió: “Tengo que añadir que me da pena y vergüenza que los sindicatos no ejerzan este derecho en los tiempos que corren”. La vicepresidenta primera de la Mesa, Teresa Cunillera, le interrumpió: “Nunca pensé que tuviera que quitar la palabra en este acto”.
En las próximas semanas se reunirá en Copenhague, Dinamarca, la Convención sobre Cambio Climático de Naciones Unidas. El ambiente está caliente, tanto entre los bloques de negociadores oficiales, como en las organizaciones y movimientos, que por primera vez acudirán en decenas de miles al lugar de reunión. No es para menos, el cambio climático es devastador y sus efectos serán cada vez peores, informan los científicos. El tema toca puntos neurálgicos de la civilización petrolera, al mostrar que el sistema industrial del último siglo ha ido destruyendo la vida de la gente y del planeta, en forma irreparable si no lo frenamos ya.





