La religión civil consiste en el proceso de sacralización de ciertos rasgos de la vida ciudadana a través de rituales públicos, liturgias cívicas o políticas encaminadas a conferir poder y reforzar la identidad y el orden en una colectividad (S. Giner). Esta forma de entender la religión arranca de Maquiavelo, se refuerza en Hobbes y quedó definida por Rousseau. Su razón de ser radica en que una población de nula o tibia fe traspasa sus anhelos de trascendencia a sus actividades profanas (G. Simmel).
En noviembre se cumplió el aniversario de los grandes acontecimientos de 1989: “el más importante año en la historia mundial desde 1945″, como el historiador británico Timothy Garton Ash lo describió.
Este año “todo cambió”, escribe Garton Ash. Las reformas en Rusia de Mikhail Gorbachov y su “renuncia impresionante del uso de la violencia” condujeron a la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre y a la liberación de la Europa del Este de la tiranía rusa.
En Copenhague, los 192 representantes de los pueblos se enfrentan a algo irreversible: la Tierra ya se ha calentado, en exceso, por causa de nuestro estilo de producir, de consumir y de tratar la naturaleza. Sólo nos cabe adaptarnos a los cambios y mitigar sus efectos perversos.
Una noticia titulada “Seísmo financiero en el seno de la revolución bolivariana” que incluye varias dosis de tergiversaciones y alguna que otra media-verdad alinea, de nuevo, al periódico español en la formación anti-socialista de los medios de masas que normalmente manipulan las informaciones para predisponer al lector contra el Gobierno Bolivariano de Venezuela.
Estos días se habla de los más de 160 millones de euros que los obispos de Irlanda van a pagar por los abusos deshonestos, cometidos por curas, frailes y monjas, contra niños y niñas de aquel país. Este vergonzoso asunto da más que hablar entre nosotros precisamente ahora, cuando en España se discute lo del aborto, sabiendo que Irlanda es un país donde el aborto está prohibido. Irlanda ha sido tradicionalmente muy católica y en ella las decisiones de la Iglesia católica se han hecho notar con fuerza durante siglos.
Cuenta Nekane Lauzirika en Noticias de Guipúzkoa que las iglesias ya no se llenan ni el día de fiesta mayor. Con todo, si el quórum de feligreses está en cuarto menguante permanente, el de pastores dispuestos a guiar la grey es aún más exiguo. Al menos, las parroquias que no pueden ser atendidas de modo directo semanalmente por un presbítero van en aumento, a lo que sumaríamos la (muy) avanzada edad media de los sacerdotes. Todo esto es así, sin embargo, las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Rouco Varela, las de Martínez Campo, o los nombramientos de obispos son primera plana, primerísima cuando estos nuevos prelados recalan en una diócesis vasca.
La jerarquía católica, abocada a revisar su rechazo a los curas casados y al sacerdocio femenino – Antes era pecado no ir a misa los domingos; ahora son los obispos los que no la ofrecen
El rebaño se está quedando sin pastores. Esta podría ser la conclusión del estado de la Iglesia católica en 2009. Benedicto XVI lo ha proclamado Año Sacerdotal para buscar una solución a la imparable crisis de vocaciones.
Adelanta la conclusión de la Cumbre de Copenhague: “Control de la natalidad y anticoncepción”
Alfa y Omega, “semanario católico de información” editado por el arzobispado de Antonio María Rouco Varela, también presidente de los obispos, ha logrado lo que ni siquiera Obama ha conseguido: adivinar cuáles serán las conclusiones de la Cumbre del Clima de la ONU en Copenhague.
La Filosofía del decrecimiento o el necesario cambio de rumbo
“Vivir sencillamente para que todos puedan, sencillamente, vivir” (M.Gandhi)
Las CCP de Andalucía, tras su XVI encuentro celebrado en Torrox, del 20 al 22 de noviembre de 2009 bajo el lema “Filosofía del decrecimiento”, y ayudadas en su reflexión por el profesor Joan Surroca i Sens, hemos llegado a las siguientes conclusiones:










