El poeta Affonso Romano de Sant’Ana y el premio Nobel de literatura, el portugués José Saramago hicieron de la ceguera tema para críticas severas a la sociedad actual, asentada sobre una visión reduccionista de la realidad. Mostraron que hay muchos videntes presumidos que son ciegos y unos pocos ciegos que son videntes.
Hoy se difunde pomposamente que vivimos en la sociedad del conocimiento, una especie de nueva era de las luces. Efectivamente así es. Conocemos cada vez más sobre cada vez menos. El conocimiento especializado ha colonizado todas las áreas del saber.
Vivir en la frontera fue apadrinado por José Bono, Benjamín Forcano y Charo Mármol, en ausencia de Pedro Miguel Lamet
Las presiones que impidieron a Pedro Miguel Lamet acompañar a su amigo y hermano, el también jesuita Juan Masía, en la presentación de su último libro, y que “invitaron” al colegio de los Escolapios a no ceder sus instalaciones, no pudieron evitar que anoche “Vivir en la frontera” (Editorial Nueva Utopía), que así se titula, recibiera el aplauso del público asistente a un acto amable, cómplice y con vocación profética.
Este artículo de Pedro Miguel Lamet viene a corroborar lo que muchos pensamos: que siguen agitándose los aires inquisitoriales de nuestra jerarquía, presionando una y otra vez a los teólogos más abiertos para que no puedan expresarse en público y para pretender aislarlos, mientras desde las altas instancias vaticanas, se llega a acuerdos con los sectores más retrógrados de la Iglesia anglicana y con los cismáticos lefebvrianos (Redacción de R. C.)
Hace un mes mi compañero y amigo Juan Masiá me pidió que presentara en Madrid su último libro, Vivir en la frontera (ed. Nueva Utopia), que, como su mismo nombre indica, recopila una serie de artículos de este autor sobre temas fronterizos. Le respondí que “de mil amores”, pero le sugerí que para evitar lo del “jesuita presentando a jesuita” buscara a alguien que lo pudiera hacer desde fuera, por ejemplo un laico conocido.
Cuando una mujer se enfrenta a las injusticias, el mundo sale ganando. Sí, claro está, también sucede cuando un hombre lo hace. Sin embargo, la forma en que las mujeres se enfrentan al abuso de poder, a la miseria, a la guerra o a la violación de los derechos, suele basarse en otros parámetros y termina aportando un plus de humanidad. El mundo está lleno de ejemplos de arriesgadas activistas que entienden la lucha contra la falta de justicia como una tarea colectiva, no violenta y creativa. Continue reading »
Georg Ratzinger asegura que nunca tuvo conocimiento de casos de pederastia en el grupo entre 1964 y 1993. Crece día a día el escándalo sobre los abusos sexuales a menores en la Iglesia católica alemana. Hoy, nuevas e inquietantes revelaciones han llegado a las páginas de los periódicos. El Obispado de Ratisbona ha afirmado en un comunicado colgado en internet que fueron cometidos abusos sexuales en el ambiente del coro de jóvenes de la catedral de la ciudad en los años en los que el grupo era dirigido por Georg Ratzinger, hermano del Papa Benedicto XVI.






