Con este título de sección de revista femenina quiero referirme a un descubrimiento que acabo de hacer en la escena de Marcos de la mujer que ungió a Jesús (Mc 14, 3-10). Aprovecho para recordar que en ninguna parte del texto se dice que ella fuera María Magdalena, personaje en el que, como en una muñeca rusa, vamos metiendo una detrás de otra a cada mujer que aparece en los evangelios. En esta escena aparece una mujer de identidad desconocida que ni se postró, ni derramó lágrimas, ni ungió los pies de Jesús, ni se los secó con los cabellos: entró en la casa donde se celebraba la cena “llevando un frasco de perfume de nardo puro muy costoso, rompió el frasco y se lo derramó sobre la cabeza”.
Orain euskeraz gogoeta hau eta beste batzuk.
La figura de Tomás como discípulo que se resiste a creer ha sido muy popular entre los cristianos. Sin embargo, el relato evangélico dice mucho más de este discípulo escéptico. Jesús resucitado se dirige a él con unas palabras que tienen mucho de llamada apremiante, pero también de invitación amorosa: «No seas incrédulo, sino creyente». Tomás, que lleva una semana resistiéndose a creer, responde a Jesús con la confesión de fe más solemne que podemos leer en los evangelios: «Señor mío y Dios mío».
Lecturas:
Hch 5, 12-16: Crecía el número de los creyentes
Salmo 117: Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
Ap 1, 9-11a. 12-13. 17-19: Estaba muerto y, ya ves, vivo por los siglos de los siglos
Jn 20, 19-31: Felices los que crean sin haber visto.
El libro de los Hechos, el Apocalipsis y el evangelio de Juan se escribieron casi por la misma época. La Iglesia de Jesús, formada por muchas y diferentes comunidades, estaba recogiendo las diversas tradiciones sobre Jesús histórico y cada comunidad las reelaboraba y contaba de acuerdo a las nuevas situaciones que estaban viviendo.
El nuevo Obispo de Córdoba, en su toma de posesión del pasado 20 de marzo, ha subrayado el mismo planteamiento de sus antecesores: no es posible el uso compartido de la Catedral, porque no lo consiente la religión musulmana ni cabe en la verdad de la religión cristiana. Me pregunto ¿Por qué? ¿Cuáles son las razones teológicas, doctrinales y, sobre todo, evangélicas para ello?
La retirada-secuestro del libro Jesús, aproximación histórica, de José Antonio Pagola, merece una reflexión y un comentario sereno, directo y sin tapujos, como la gravedad del hecho lo requiere. Se decide intervenir para secuestrar un libro “histórico-religioso”, cuyo autor ya había obtenido el beneplácito para editarlo de la autoridad religiosa competente, el obispo de su Diócesis, Juan María Uriarte. Y sin dar ninguna explicación, se confisca el libro legalmente editado, condenando de facto al autor, sin condena previa alguna.
El último día 31, representantes de alrededor de 140 países se reunieron en Nueva York, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para participar de la “Conferencia Internacional de Donantes para el Nuevo Futuro de Haití” y establecer de qué forma podría ayudarse a Haití en su fase de reconstrucción. En la ocasión, Brasil y Cuba se comprometieron para reconstruir el sistema de salud haitiano.
No se trata de si la gente guarda o no el celibato, sino de cómo integra la sexualidad en su madurez personal. Merece la pena volver sobre el momento actual que está viviendo la Iglesia católica? Y, si volvemos, ¿en qué sentido? Además, la Iglesia y su “gente” viven tantas experiencias distintas que de cuáles hablaremos. ¿De aquellas que nos hacen gozar o de aquellas que nos hacen sufrir? De todas claro está. Cada una tiene que tener su momento. Los responsables de la Iglesia no tienen claro el concepto de delito.
Una variante brutal del catolicismo Sinead O’Connor, música y madre de cuatro hijos, vive en Dublín.
Para la cantante, las disculpas del Papa por los abusos sexuales a menores en Irlanda son huecas. No asume ninguna responsabilidad. ¿Qué hay de la complicidad del Vaticano en el ocultamiento de estos delitos?
Cuando era niña, Irlanda era una teocracia católica. Si se acercaba un obispo por la calle, la gente se apartaba para dejarle paso. Si asistía a un acontecimiento deportivo, el equipo se aproximaba a arrodillarse y besarle el anillo. Si alguien cometía un error, en vez de decir “Nadie es perfecto”, decíamos “Podría pasarle hasta a un obispo”.
No es extraño que sea en países eminentemente católicos, España, Italia e Irlanda, donde resulte más traumático aceptar un debate sobre las razones de la escandalosa frecuencia con que en el seno de esta fe se cometieron abusos a menores.
Dejen ya la hipocresías y la blasfemia, basta de malabarismos religiosos que intenta mantener asquerosos privilegios religiosos, políticos y económicos. A otros con el cuentito de llamados estériles “…a los obispos y sacerdotes para que sean fieles a su vocación y denuncien cualquier ´pecado y flaqueza´ que cometan y no se conviertan en cómplices de estas debilidades ” . ( Panamá América, viernes 2 de abril de 2010).
Georg Müller, de 58 años, dejó el cargo en junio pasado tras iniciar la Iglesia católica una investigación
La Iglesia católica ha reconocido hoy un nuevo caso de abusos sexuales cometidos por uno de sus miembros, que en este caso llegó a obispo en Noruega. Georg Müller, de 58 años, ha admitido que abusó de un niño hace dos décadas, según un comunicado de las autoridades eclesiásticas del país. Müller dejó su cargo en junio pasado, alegando problemas de cooperación con otros religiosos. El Vaticano estaba al corriente de los hechos desde enero de 2009.
Militares y paramilitares han confesado la autoría de la masacre de 2005. En estos 13 años la comunidad ha seguido resistiendo, pero ha sufrido cerca de 600 crímenes de lesa humanidad, que incluyen 197 asesinatos y centenares de desapariciones, torturas, desplazamientos, detenciones arbitrarias y robos.
Sed como la fuente que se derrama y no como el tanque que siempre contiene la misma agua. Paulo Coelho
Montevideo, 28 de marzo de 2010 –
La humanidad esta herida y es bueno identificar el mal que la aqueja, que esta en el corazón del hombre y que este lo ha colocado en el corazón mismo de la historia…El hombre se ha inclinado ante los ídolos del poder, del tener y del ser más que sus hermanos, y eso han enmendado su corazón, ha sacrificado en los altares de la mercantilización todo lo que para el era importante, la vida, la vinculación de los grupos humanos, la fraternidad, la solidaridad…







