No corren tiempos fáciles en la iglesia… aunque lo cierto es que no sé si en algún tiempo lo han sido… El evangelio del domingo nos contaba que antes siquiera de existir, ya los tiempos eran complejos.
Parroquia de San Vicente mártir
Lucas, 9, 51-62
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: – Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?
Fiel a su inveterada lógica smittiana amigo/enemigo, la Iglesia católica no ha podido ni siquiera dejar pasar unos días para atacar furibundamente al premio Nobel José Saramago, uno de los intelectuales más lúcidos, honestos y consecuentes de las últimas décadas. En su enfermiza inquina contra los que no comparten sus creencias, la Iglesia carga contra cualquiera que cuestione sus postulados, y más aún si recurre al humor para ello.
Los acontecimientos que estamos viviendo a lo largo de estos últimos meses, tanto a nivel social como eclesial, están propiciando en muchos sectores de la Iglesia una reflexión acerca del rumbo que ésta debe tomar en el contexto histórico actual.
El tema del burka en España es un problema menor pero que, debido a su gran carga simbólica, ha desencadenado un gran debate social y político. El éxito de la iniciativa belga y francesa para su prohibición en el ámbito público ha animado a ciertos partidos a plantear también el debate en España. Yo no era partidario de abrir el debate político aquí puesto que los casos de mujeres con niqab son en realidad muy pocos. Pero una vez planteado, todos los partidos políticos están obligados a definirse.
Desearía desmarcarme claramente de las duras palabras que el diario vaticano ha publicado respecto del escritor José Saramago, recientemente fallecido. Saramago fue un ser auténtico, ateo sí, fue su opción, su libertad, mas estuvo siempre al lado de los pobres, de los más desfavorecidos, como la Madre Teresa o monseñor Romero.
El cardenal Sepe, imputado por corrupción, implica a la alta jerarquía en los turbios negocios de Propaganda Fide
El “sistema gelatinoso” denunciado por los fiscales de Perugia que han destapado el gigantesco escándalo de corrupción en la cúpula de la Protección Civil inquieta e implica cada vez más al Vaticano.



La comisión israelí y la que designará el Consejo de Derechos Humano de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), con sede en Ginebra, analizarán las circunstancias confusas de la agresión del 31 de mayo que causó la muerte de nueve turcos y generó gran malestar y una condena mundial.

