Lc 11, 1-13
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo: “Cuando oréis decid. “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación”.
Uno mi voz de protesta a la de todos los colectivos de Iglesia, como Somos Iglesia Internacional, que estos días han elevado su voz contra las últimas normas del derecho canónico presentadas por el prelado maltés Monseñor Charles Scicluna, fiscal del Nuevo Santo Oficio, la Doctrina para la Doctrina de la Fe, donde se considera la ordenación de mujeres como uno de los “delitos más graves” que puede cometer un creyente o un clérigo, y que el tema aparezca además en el mismo documento en el que se actualiza la legislación contra la pederastia.
Ayer he colgado en mi blog un largo trabajo sobre los Zebedeos (Juan y Santiago), con ocasión de la fiesta de Santiago, del próximo domingo. Quería dejarlo allí dos días, en primera plana, por si alguien deseaba conocer mejor lo que el Nuevo Testamento (los evangelios de Marcos y Mateo) dicen sobre el “Señor Santiago”.
Pero me acaba de sacudir una noticia, firmada por Irene Hernández Velasco, Corresponsal de EL MUNDO ( http://www.elmundo.es/elmundo/2010/07/23/internacional/1279878521.html| Madrid) , que recoge y resume un reportaje publicado en la Revista Italiana Panorama (propiedad de Berlusconi, lo mismo que nuestra Tele 5) con el título Le notti brave dei preti gay (puede verse la noticia y el texto de Panorama con esas palabras, en Google; cf. http://www.leggo.it/articolo.php?id=73779)
¿Cómo entender que el Estado cubano, en un país socialista, acepte la mediación de la Iglesia Católica para liberar presos de conciencia, como son llamados allí los presos políticos?
La figura central en ese proceso es el cardenal Jaime Ortega, 73, arzobispo de La Habana. Hábil negociador, él mismo fue víctima, en el pasado, del sectarismo izquierdista que, bajo la influencia de la Unión Soviética, atizó la persecución religiosa. Siendo seminarista, en los años 60, Ortega fue enviado a un campo de “reeducación ideológica”. A pesar de ello nunca demostró resentimiento ni se alió con los que dieron la espalda a la Revolución.
El terrible crimen que compromete al portero Bruno -a su mujer, después de asesinada, le destrozaron el cuerpo, que fue devorado por perros, según la denuncia- es la punta de un iceberg recurrente: la agresión masculina a la mujer.
La jerarquía católica lleva meses instando a Rajoy a que se comprometa a derogar la ley
Los guiños del PP a la Iglesia respecto a la entrada en vigor de la nueva ley del aborto, que pasan por posturas como la del presidente murciano Ramón Luis Valcárcel de rebelarse contra la aplicación de la ley, no satisfacen a los obispos.
Un luchador consecuente
De origen irlandés, Rice dedicó su vida a acompañar a los sectores más desprotegidos. Fue secuestrado y torturado por la última dictadura, denunció la complicidad de la Iglesia con los militares. Fue fundador de Fedefam y miembro del CELS.
“Sueños destrozados”. Así de claro definieron los obispos de la República Democrática del Congo el balance de los 50 años de independencia de su país, en una reciente carta pastoral en la que lamentan las “oportunidades perdidas” como consecuencia de “una visión y una práctica del poder político contrarias a los ideales de la independencia y de las sociedades democráticas” (VN, nº 2.715).













