La historia de la humanidad es una historia de sujeciones. En el período premoderno, sujeción a los dioses del politeísmo, al Dios del monoteísmo, al Rey de la monarquía y al Pueblo (sujeto abstracto) de la República. Siempre había una figura del Otro al que todos debían reportarse.
Los últimos años se ha puesto de moda atacar al Islam. Políticos, intelectuales y comunicadores nos alertan sobre oscuras células, en lugares más tenebrosos aún, que conspiran para destruir nuestro sistema y convertirnos a los valores del “profeta”.
“Cuando lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron, dice el Señor”. Mateo 25:40
La Coordinadora Nacional de Pastoral Indígena (CoNaPI), comisión de la Conferencia Episcopal Panameña al servicio de los pueblos indígenas de Panamá, ante los gravísimos hechos acaecidos en Bocas del Toro quiere decir una palabra, una reflexión, sobre todo dirigida a los pueblos ngóbe, buglé, naso, bribri, kuna, enbera y wounaan, a quienes nos debemos.
Adital
En vísperas de la entrada en vigor de la racista ley SB 1070, la juez federal estadunidense en Phoenix Susan Bolton determinó suspender provisionalmente algunas de las disposiciones más polémicas e impresentables de esa normativa, como las que obligan a policías estatales a realizar interrogatorios a quienes sean discrecionalmente considerados como migrantes indocumentados.
Prólogo:
El fin principal de la conquista era llevar la Palabra de Dios a los gentiles. Y este fin era el principal no sólo para el clero que venía, sino para todos los que pasaran de España a estas tierras. Pero basta echar un vistazo a estos últimos 500 años de historia de nuestro país para caer en la cuenta de que aquí la historia de la Iglesia es la historia de una conquista.




