Ante la próxima visita del Papa a Santiago de Compostela y Barcelona queremos manifestar lo siguiente.
Creemos que estas visitas deberían recordar a quienes las contemplen desde cualquier óptica los grandes valores del Evangelio. No estamos en contra de que el Papa visite a las iglesias locales para confirmarlas en su fe ni en contra de que mediante ellas pueda compartir los problemas de la gente.
Hay dos formas principales de estar presentes en el mundo: por el trabajo y por el cuidado. Como, a diferencia de los animales, somos seres sin ningún órgano especializado, estamos obligados a trabajar para sobrevivir, es decir, tenemos que sacar de la naturaleza todo lo que necesitamos. Para ello, usamos la razón práctica, la creatividad y la tecnología.
La Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII quiere hacer públicas las siguientes reflexiones en torno al viaje de Benedicto XVI a Santiago de Compostela y Barcelona los días 6 y 7 de noviembre del presente año.
1. Aun cuando el viaje del Papa se presenta como una visita pastoral y con carácter religioso, no puede desconocerse su carácter eminentemente político al reunir en su persona la doble función de autoridad religiosa y Jefe del Estado de la Ciudad de Vaticano.
Cierto, la democracia está muy lejos de ser una cuestión resuelta en nuestra sociedad sedicente democrática (que lo digan los inmigrantes, aun con papeles; que lo digan los parados, aun con subsidio; que lo digan las mujeres, aun con leyes de igualdad; que lo digan los diferentes, aun con reconocimiento jurídico).
Es un privilegio estar en este lugar donde Monseñor Proaño actuó como el “obispo de los Indios” y poder participar en el homenaje a este pastor y profeta que he conocido y admirado. Para abordar el tópico elegido empezare por un breve recuerdo del método utilizado por Monseñor Proaño y después abordare la situación del Ecuador, a la luz de su pensamiento.
Con la reciente epidemia de cólera confirmada en Haití, entidades y países suman esfuerzos para enviar ayuda para el tratamiento y prevención de la enfermedad. El Ministerio de Salud del país ya confirmó el registro de más de 3.300 mil casos de cólera y la muerte de 259 personas.








