No hablo de males y catástrofes, que ya tenemos bastantes. Y bastante hablamos de nuestras desgracias. Mejor nos iría si tuviéramos una visión positiva y esperanzadora de la vida y de las cosas. Por eso hoy, en vísperas de Navidad, propongo que pensemos en el daño que a todos nos hace el miedo que le tenemos a nuestra propia humanidad.
Me cuentan -en broma- que está enfadado con el mundo y también le he escuchado más de una vez que quiere poder vivir sin sentir vergüenza del ser humano… ¿Cuál es la razón?
A veces siento vergüenza. Por ejemplo, ¿nos interesamos de veras por Haití? Obviamente levantó interés al principio, y ha habido algunas respuestas serias. Pero pasa un tiempo y ya no importa…
En Navidad celebramos el misterio de la encarnación: Dios cobra condición humana en Jesús de Nazaret para traernos salvación. Desde un punto de vista cristiano, podemos afirmar que la salvación es la realización del sentido de la vida humana, es alcanzar nuestra realización personal y colectiva, ser lo que tenemos que ser, lograr aquello para lo que existimos. Eso implica tener un referente de humanidad y de ser humano, y la fiesta de Navidad nos recuerda que ese referente es Jesús de Nazaret, quien ha resultado ser una buena noticia para la humanidad.
Según los evangelios de la infancia, cuando Jesús nació en Belén, nadie se enteró de ello, fuera de María, José y los pastores. Más tarde, una misteriosa estrella guió a unos sabios de Oriente hasta encontrarlo. Los sacerdotes continuaron realizando sus ceremonias religiosas en el templo de Jerusalén, en Roma el emperador Octavio Cesar siguió dando órdenes en el imperio. En nuestros días va a suceder algo semejante.
Rabat no investiga los abusos cometidos por marroquíes durante los disturbios de El Aaiún
Derechos pisoteados en medio de protestas, violencia y represión. El título del informe que Amnistía Internacional (AI) ha divulgado sobre el desalojo del Campamento de Gdem Izik, en El Aaiún, es elocuente y describe una espiral de violencia y de violación de derechos iniciada por la brutal intervención de las fuerzas de seguridad marroquíes el 8 de noviembre.
“Reconoce la “responsabilidad” de su institución, aunque se justifica en el “contexto” de un “mercado de pornografía con niños” El papa Benedicto XVI ha reconocido la “responsabilidad” de la Iglesia en los numerosos casos de pederastía y abusos sexuales y ha pedido renovar la institución por la “humillación” sufrida.
Bolivia tiene 36 nacionalidades indígenas y cada una de ellas tiene su propia espiritualidad.
La Asamblea Legislativa de Bolivia aprobó, a tempranas horas de este jueves, una nueva Ley de Educación que modifica la exclusividad de enseñar la religión católica en las escuelas y, en su lugar, dispone introducir clases de una amplia gama de religiones y espiritualidades, entre ellas, la cosmovisión andina.








