Samuel Ruiz García, obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, fue reconocido por su labor en favor de las poblaciones indígenas de Chiapas y de Latinoamérica. Nació en 1924 en Irapuato, Guanajuato, pero la mayoría de su vida vivió en San Cristóbal, donde fue nombrado obispo en 1959 a la edad de 35 años, y desde entonces acogió las causas indígenas como suyas.
El obispo de Samuel Ruiz murió hoy a causa de complicaciones médicas, confirmó Pablo Romo, colaborador cercano del prelado. Desde hace varios años, el obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, padecía diabetes y problemas respiratorios que se le complicaron y derivaron en una neumonía que lo mantuvo en terapia intensiva desde el viernes de la semana pasada.
TODOS conocemos ya la historia del joven informático tunecino en paro Mohamed Boazizi que, para sostener a su madre y a su hermana, vendía frutas y vegetales sobre una pobre mesa sin autorización en una pobre calle de Sidi Bouzid. La Policía derribó su mesa, las frutas y verduras corrieron por el suelo, en la casa faltó el pan, la desesperación y la esperanza se batieron violentamente, y el joven de Mohamed Boazizi se resolvió a algo terrible.
Ante la llamada de la Audiencia Nacional a nuestro hermano en la fe, Félix Placer, para declarar como testigo de la causa abierta por la última manifestación de Bilbao, la coordinadora estatal de Comunidades Cristianas Populares (CCP) reunida hoy en Madrid con carácter ordinario, quiere manifestar ante la opinión pública lo siguiente:
A Pablo le informan de las divisiones y discordias que hay en Corinto. El problema de fondo es la falta de unidad. Las tensiones entre ricos y pobres, fuertes y débiles, y también las tendencias eclesiales: unos están más cercanos a Pedro, otros a Pablo, otros a Apolo. Pablo reacciona: «Os ruego, en nombre de Cristo, poneos de acuerdo…». La solución no era la falta de autoridad, no estaba en que Pedro o Pablo impusiesen su autoridad, sino en buscar la raíz del problema y, desde esa raíz, los mismos corintios quienes deben buscar la solución.
Es evidente que numerosas instituciones confesionalmente católicas sirven de plataformas políticas a favor de la derecha. Ayer, en ELPLURAL.COM, subrayábamos cómo uno de los ejes oficiales de la COPE consiste, sin tapujo alguno, en liquidar al Gobierno socialista. Los dirigentes de esa cadena radiofónica lo dicen en voz alta -como lo hizo el jueves Giménez Barriocanal, consejero delegado de la emisora y gerente de la Conferencia Episcopal Española- y no se cortan un pelo.
Joaquín Perea, sacerdote de Bilbao y profesor de Teología en la Universidad de Deusto, cree que la institución eclesiástica está en crisis y afirma con convicción que “otra iglesia es posible”. Así lo expresa en el título de su libro, que presentó el pasado viernes en Huesca.
Los obispos dicen que podrá abordarse “en los próximos años”
Lo piden, en una carta abierta, los políticos cristianodemócratas del país
Los firmantes alegan que este movimiento es una necesidad, dado el número de comunidades religiosas en Alemania que no cuentan con un sacerdote que celebre las misas dominicales
El Ejecutivo brindará todo tipo de recursos al Vaticano para la celebración en agosto de la Jornada Mundial de la Juventud
Poco parecen importarle al Gobierno los últimos desplantes de la Iglesia católica, así como sus furibundos ataques contra algunos de los pilares de la política desarrollada desde 2004 por José Luis Rodríguez Zapatero, como la reforma de la Ley del Aborto o la regulación del matrimonio entre personas homosexuales.
Los escándalos sexuales de Berlusconi ofenden -más vale tarde que nunca-, a sus amigos del Vaticano
El Vaticano llega tarde y tímidamente al escándalo provocado en Italia por las últimas revelaciones sobre prostitución que han envuelto esta semana al primer ministro, Silvio Berlusconi. La Santa Sede ha llamado, en boca del secretario de Estado, Tarcisio Bertone, “a la moralidad y a la legalidad”; ha asegurado que sigue con particular preocupación estos episodios y ha pedido responsabilidad ante problemas que tanto pesan en las familias y en la sociedad italiana”.









