La escena conocida como “la transfiguración de Jesús” concluye de una manera inesperada. Una voz venida de lo alto sobrecoge a los discípulos: «Este es mi Hijo amado»: el que tiene el rostro transfigurado. «Escuchadle a él». No a Moisés, el legislador. No a Elías, el profeta. Escuchad a Jesús. Sólo a él. «Al oír esto, los discípulos caen de bruces, llenos de espanto». Les aterra la presencia cercana del misterio de Dios, pero también el miedo a vivir en adelante escuchando sólo a Jesús. La escena es insólita: los discípulos preferidos de Jesús caídos por tierra, llenos de miedo, sin atreverse a reaccionar ante la voz de Dios.
Los cristianos españoles nos hemos contagiado de cierto pesimismo afirmando que vivimos tiempos difíciles. Hay quiénes dicen que existe un abismo entre la jerarquía de la Iglesia y la comunidad cristiana; otros afirman que se da cierta persecución laicista contra los valores cristianos arraigados en muchos ciudadanos.
El Pare Manel dice en un libro que pagó las intervenciones “como mal menor”
En una situación inédita dentro de la Iglesia católica española, el Arzobispado de Barcelona anunció ayer que estudia excomulgar a uno de sus sacerdotes por ayudar a abortar a dos chicas de 14 y 15 años. Se trata del cura Manel Pousa, reconocido en la ciudad por su trabajo en barrios humildes y en cárceles. El Pare Manel, como también se le llama, reveló en un libro que había financiado la intervención a las menores porque pensaban abortar en su casa, para así evitar el riesgo de que murieran desangradas.
Durante los días 10, 11 y 12 de marzo del 2011, nos encontramos delegados del MOVICE de todo el territorio colombiano y en resistencia al olvido y a la impunidad de los crímenes de lesa humanidad, hermanados en el sueño de una Colombia en Paz con Justicia Social, convocados en la memoria de nuestras víctimas, fortaleciendo nuestra unidad y convocando a otros y otras Movimientos y sectores sociales y políticos.
La Iglesia presenta la Campaña por la Vida 2011 bajo el lema ‘Siempre hay una razón para vivir’
Del lince protegido al gol de Iniesta. La Conferencia Episcopal ha vuelto a sorprender en su Campaña por la Vida, que se celebra el 25 de marzo. Si hace dos años los obispos desataban la polémica comparando la protección a especies en vías de extinción con la que se otorgaba a los no nacidos, y el pasado año se centraron en las redes sociales, en esta ocasión la propuesta gira en torno a las “razones para vivir”, con un emotivo vídeo cuyo leit motiv a la narración del gol de Iniesta en la final del Mundial de fútbol llevada a cabo por Paco González y José Antonio Camacho en Telecinco.
“Siempre hay una razón para vivir”, dicen en un vídeo con la imagen de un anciano moribundo que escucha el gol de Iniesta en el Mundial de Sudáfrica
Los obispos han lanzado una campaña contra la eutanasia con el lema “Siempre hay una razón para vivir”. La intención oficial es preparar la Jornada por la Vida que han convocado para el próximo día 25 (festividad de la “encarnación de Jesús”), y animar la manifestación de las organizaciones pro-vida para el día siguiente.
Publicado el 10.03.2011. Vida Nueva. http://www.vidanueva.es
(Juan Rubio) Vuelve el Día del Seminario y, con él, las estadísticas que suben para unos, mientras que para otros, bajan. Horror al seminario vacío. Angustia cuando crece la media de edad del clero diocesano. En España, supera los 65 años. Auténtico pánico cuando los obispos comienzan a hacer nombramientos y tienen que llenar huecos. Tienen derecho a soñar. Han de ser las niñas de sus ojos, pero no ven la forma de salir del atolladero, acentuando la pastoral vocacional en los planes diocesanos. En algunos, entreguismo a los nuevos movimientos. Los seminaristas del Redemptoris Mater son ya casi el 18 por ciento del total de los seminaristas españoles.
“Basta ya de injerencias de la Comunidad en la Complutense”, se queja el rector
El altercado ocurrió un jueves, pero el rector no se enteró hasta 24 horas después. “No sé cómo no se me informó antes”, protesta Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense, que está a punto de agotar su segundo y último mandato.
Hablar de violencia en la Iglesia puede parecer un contrasentido. Violencia, en efecto, implica fuerza (vis) física, moral o psicológica para imponer y coartar, para forzar y obligar. Y esto sería contradictorio e impensable en la comunidad de creyentes fundada por Jesús, nuestra paz, que vino a liberarnos de toda esclavitud y opresión; que “destruyó el muro de separación: el odio, y de los dos pueblos ha hecho uno solo… [y] los reconcilió con Dios por medio de la misma cruz” (Ef 2, 14.16); que edificó su iglesia en el amor a Dios y al prójimo, incluso al enemigo (Mt 5,43-48).





