El País

El PP acusa a Interior de excederse en Valencia y de tolerar el 15-M en Madrid
10 manifestantes y 8 policías heridos en los altercados de la protesta ante las Cortes
Unas 2.000 personas exigen en Valencia la liberación de los cinco detenidos durante la manifestación de este jueves ante las Cortes valencianas, en la que 18 personas resultaron heridas. Los indignados, que ascienden a 7.000 según los organizadores, se han concentrado en la Ciudad de la Justicia después de marchar frente a la comisaría de Zapadores y la delegación del Gobierno en Valencia.

Los concentrados fueron acudiendo a las instalaciones policiales llamados por las redes sociales, en protesta por los incidentes de la mañana frente a las Cortes, donde hubo una fuerte carga policial -según quienes se manifestaban para quejarse de la corrupción en el Parlamento valenciano-, y una actuación mínima, según la policía, para detener a alborotadores.

El choque de la mañana se produjo hacia las 13.30, a escasos metros de la entrada principal de la cámara, mientras esta se constituía para la octava legislatura con una decena de implicados e imputados por casos de corrupción en los escaños. Ya desde la madrugada, decenas de indignados esperaban a los nuevos parlamentarios a la puerta de las Cortes valencianas. Querían hacerse oír. La policía los desalojó de la entrada y estableció un perímetro de seguridad. Los indignados controlaban las puertas y la policía vigilaba. 

Sin embargo, varios agentes cargaron contra un grupo de manifestantes pasadas las 13.30. La policía niega que fuera una carga en sentido estricto, pero como consecuencia de la actuación policial una decena de manifestantes resultaron heridos (uno con el brazo roto) y ocho agentes, contusionados.

En un vídeo colgado en Youtube se observa a tres policías que persiguen a un chico. Al verse rodeados de gente, uno de ellos saca la porra mientras los demás se hacen sitio a empujones. Una mujer cae al suelo y se parte el labio. La multitud, nerviosa, se acerca y grita; el grupo de agentes crece y las porras “vuelan”. Esta fue la expresión que utilizó Juan Ponce, quien, tras estrenarse como diputado en las Cortes (por Compromís), recibió un porrazo en el brazo.

La Delegación del Gobierno asegura que un grupo de “exaltados” agredió a los agentes
Entre los indignados heridos, a uno le golpearon en la frente y la nariz; otro acabó con un brazo en cabestrillo, un tercero con un dedo roto y los demás con contusiones. Entre los agentes, a uno le golpearon en la cara con unas tijeras — “una herida leve”, explicó el subdelegado del Gobierno, Luis Felipe Martínez— y el resto presentaba otros golpes.

Joan A. y Laila, que estaban en la zona cuando se ha producido el choque, relatan que la carga ha empezado cuando un policía “ha ido a por un chico que estaba en las vallas”. “Él se ha ido hacia atrás”, continúan, “y el policía le ha perseguido con otros dos compañeros suyos. Los demás [serían varias decenas, 40 o 50, entre ellos un diputado de Compromís, Juan Ponce] hemos ido a ver qué pasaba y ellos han sacado las porras y nos han dicho que nos apartáramos. Como no lo hemos hecho han empezado a dar”.

María Guillem, una de las heridas, luce el labio partido. Tiene 42 años y trabaja de camarera. “Me ha empujado un policía. Estábamos protestando y me han dado. Creía que me rompían la cara”, ha declarado. Julián, desempleado de 29, cuenta algo parecido: “Estaba soplando un silbato y me han pegado un porrazo”. Lleva una brecha de varios centímetros en la frente. Lola, que le ha limpiado la herida y la cara de sangre, explica que no estaban haciendo nada. “Estábamos parados”, ha indicado.

Los altercados no duraron más allá de 10 minutos. No hubo desalojo, pero sí una fortísima tensión. Centenares de indignados bloqueaban las salidas de las Cortes minutos después de la carga. Gritaban, sobre todo, “Camps a [la cárcel de] Picassent”, “policía asesina” o “cobardes”. Joan Lerma, que fue presidente de la Generalitat por el PSOE, dejó edificio por la puerta principal cuando más tensión había y se llevó los insultos e improperios de todos. Varias decenas de indignados le seguían y gritaban “corrupto”. La policía tuvo que escoltarle. Lerma nunca ha estado imputado en ningún caso de corrupción.

La Delegación del Gobierno en Valencia defiende, en contraposición a la versión de los indignados, que no se produjo una carga policial, sino una “respuesta puntual de los agentes para repeler la agresión previa por parte de un grupo de antisistema que ha arrojado objetos contundentes a los policías”. Fuentes policiales añadieron que “jamás los del 15-M han tenido problemas con la policía” y achacaron los incidentes a “un grupo de antisistema”.

Los agentes intentaban “garantizar la asistencia de los diputados autonómicos” con motivo de la constitución de las Cortes”, según el comunicado de la Delegación del Gobierno. Hasta las 13.30 no se ha producido ningún incidente “a pesar de que los grupos han proferido todo tipo de insultos y lemas ofensivos contra las Instituciones y la Policía”. Entonces un grupo de “exaltados” ha increpado a los agentes y tratado de burlar el cordón policial, reza el comunicado.

Cotino preside unas Cortes lastradas por la corrupción Fotogalería: Los incidentes frente a las Cortes valencianas El 15-M lleva su enfado al Congreso “Las porras volaban” Puig culpa de la carga a los acampados por sus “actos violentos” “Uno de los concentrados, de modo insistente, se ha dirigido a un agente de la UIP de servicio, en términos gravemente injurioso, siendo conminado y advertido por dicho policía para que depusiera su actitud, ya que en caso contrario se vería obligado a requerirle su identificación, al objeto de ser sancionado”, explica. Cuando finalmente le pidieron la documentación, “el acompañante del requerido ha agredido violentamente, con un puñetazo en la cara, al agente de la UIP, provocándose a continuación un forcejeo para la detención del agresor, cayendo ambos al suelo. En ese momento, otros miembros de la UIP han intervenido en apoyo del agente agredido”.

A continuación, “otros manifestantes, en actitud agresiva, se han abalanzado” sobre los agentes dando golpes y patadas y “arrojando objetos contundentes, en concreto unas tijeras que han impactado en la cara de un policía, una pila eléctrica, tipo petaca”. También le quitaron a un agente un equipo de transmisión y prendas de uniforme. En ese momento resultaron detenidas cinco personas “partícipes de la agresión”.

“Totalmente pacíficos”
Acampada Valencia ha negado cualquier agresión de los manifestantes hacia los policías. Los indignados se mostraban, según la organización, “totalmente pacíficos” y no han empuñado ningún objeto “que tenga la más remota similitud con un arma, ni que pueda usarse para inferir físicamente ante los agentes de seguridad”. En un comunicado, Acampada Valencia asegura que los agentes vulneraron el derecho a la libre circulación por vías públicas, a lo que añaden: “Han discriminado a los manifesantes por razones de ideología y vestimenta” pues decidían “arbitrariamente” quién podía atravesar el cordón policial.

Una de las primeras reacciones políticas a los altercados de esta tarde fue la del vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, que ha acusado a Alfredo Pérez Rubalcaba de “ignorar” la protesta de la Puerta del Sol de Madrid y de excederse en Valencia, donde su actuación consistió en “tolerar una carga policial” para disolverlos “a palos”.

“Entre no hacer nada en la Puerta del Sol y las cargas policiales en Valencia o Barcelona existen multitud de espacios intermedios”, ha dicho Pons en una entrevista en Onda Cero. Rubalcaba “o no hace nada o se le va la mano con la Policía, en lugar dedicarse a resolver un problema que empieza a ser un problema de todos”, según el vicesecretario de Comunicación, que subraya que en la Comunidad Valenciana “a la Policía la manda el ministro del Interior y la delegada del Gobierno”, sin que sea “responsabilidad del PP”. Los indignados piden ahora la dimisión de la delegada del Valencia y “quien debería responder es el ministro del Interior”, añade Pons.

La diputada de ICV Núria Buenaventura y el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, han pedido la comparecencia de Rubalcaba para explicar los incidentes. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ha trasladado al portavoz del grupo popular en el Parlamento, Rafael Blasco, su “firme condena” de los altercados. Blasco ha criticado en un comunicado “todas las actuaciones que atentan contra la democracia y la libertad” y ha señalado que estos hechos “no hacen más que desprestigiar la calidad democrática y dejan en entredicho a los pretendidos autores, que acaban atacando a lo que en un principio hacen gala de defensa”.

   
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