La intervención occidental de 2011 en Libia ilustra, hasta la caricatura, al mismo tiempo el imperialismo humanitario que pueden demostrar las democracias y la ceguera más o menos voluntaria de los grandes medios de comunicación democráticos con respecto a las segundas intenciones geoestratégicas, sin embargo fáciles de detectar, de las potencias occidentales. Mientras redactamos estas líneas las informaciones todavía son parciales y hay que cuidarse de expresar un juicio definitivo sobre los sucesos que se desarrollan. Pero ya se puede, a grandes rasgos y con base en elementos reales que se han hecho públicos, presentar una visión de los hechos radicalmente diferente de la que nos sirven los protagonistas occidentales y sus voceros mediáticos.
Este artículo contesta las declaraciones de Benedicto XVI en las que criticaba la presencia de una supuesta militancia laica en España, que reproducía –según él- la existente en los años 30. El artículo señala que la militancia más hostil y agresiva que ha existido en España es la que ha expresado la Iglesia Católica en contra del laicismo, no solo en los años treinta, sino también en los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta, militancia que reproduce una falta de sensibilidad democrática. El artículo señala ejemplos de esta militancia de los años treinta y cuarenta. El artículo concluye con una crítica de la postura actual de la Iglesia Católica que continúa mostrando una insensibilidad frente a valores democráticos como la laicicidad.
Con motivo de la visita de Benedicto XVI a España, del 18 al 21 de agosto, el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, ha aprobado un decreto que reconoce a los sacerdotes “la facultad delegada para remitir dentro del sacramento de la penitencia la excomunión latae sententiae correspondiente al delito de aborto procurado, a los fieles verdaderamente arrepentidos, imponiendo una penitencia conveniente”. Este decreto me parece una frivolización de la moral cristiana aprobada por ellos mismos. Algo así como “rebajas morales en España en agosto 2011”.
Ratzinger, por su parte, ha evitado críticas directas a leyes aprobadas en España que chocan con la moral católica. Se acabó. Benedicto XVI llegó anoche a Roma después de pasar 79 horas en España y de una semana en la que la juventud católica ha copado Madrid, cerrando calles, concentrando todas las atenciones de seguridad, sanitarias y de orden público de la capital de España.
Grandes palabras morales y políticas de Joseph Ratzinger en el avión que le llevó a la JMJ madrileña y en esos (pocos) ratos en que el abnegado telonero Rouco Varela, que cuando trinca un micrófono se parece cada vez más a Paco Clavel, le va dejando libres.
Desde el comienzo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), los
jerarcas de la Iglesia católica han reiterado una serie de mensajes que reflejan una falta de sintonía con los nuevos climas culturales. Veámoslo en dos ejemplos.
Incontables seres humanos pueden escribir como el poeta César Vallejo: “Yo nací un día / que Dios estuvo enfermo, / grave”. Lo que más le indignaba del Dios predicado por los eclesiásticos es el sufrimiento. Efectivamente, no hay nada más sucio que hacer sufrir al otro. Aburre escuchar que Dios vela por nosotros, sin preguntarse cómo oirán esos ejercicios piadosos los condenados desde su nacimiento a vivir pobres, explotados o sin esperanza.
Ha criticado el “incumplimiento” del precepto constitucional de que España es un Estado aconfesional. A pocas horas de la clausura de la JMJ y la despedida del papa , comienzan las reacciones políticas. Gaspar Llamazares, portavoz de IU en el Congreso, ha criticado la “sumisión” de todas las instituciones del Estado a la jerarquía de la iglesia católica y el “flagrante incumplimiento” del precepto constitucional de que España es un Estado aconfesional.
Acabamos de recibir en España al Papa Benedicto XVI con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Con frecuencia hemos escuchado que el Papa es el Vicario de Cristo, Sumo Pontífice, Cabeza de la Iglesia, el Santo Padre, el Jefe del Estado Vaticano…
Si el papa quiere evangelizar el mundo, a mí me parece bien. Pero no entiendo la forma como él parece entender su misión. El espectáculo de estos días en Madrid es bochornoso. Miles de jóvenes y no tan jóvenes alardeando de papismo militante, mezclado con exhibiciones místico religiosas semejantes a las de los fans de un club de fútbol cuando celebran una victoria, aunque más ruidosos, numerosos y costosos para el resto de los ciudadanos, que no tenemos más remedio que asistir impasibles al espectáculo que con nuestros impuestos contribuimos a pagar.
“El Papa ha venido a decirnos a nuestra casa que quiere que los ciudadanos españoles pierdan sus derechos”
Alrededor de un centenar de personas se ha concentrado en el centro de Madrid a favor de las familias plurales y sus derechos, y no por una sola forma “como quiere imponer la jerarquía católica”.
Presidente del Departamento de Justicia y Solidaridad – CELAM
La Iglesia no puede ser indiferente a las preocupaciones, las angustias y la tristeza de las personas, sobre todo de los pobres y afligidos. Por ello el Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) con el apoyo de MISEREOR, organizó un seminario sobre “Industrias extractivas y la misión de la Iglesia” durante los días 14 al 16 de junio de 2011 en Chaclacayo, Perú. Participaron arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosas, líderes sociales, profesionales y académicos de 17 países de América Latina, El Caribe, Estados Unidos de Norteamérica, Canadá y Europa.
Llega el Papa a España para la Jornada Mundial de la Juventud (católica, porque es así, de una minoría de jóvenes) y se debate sobre el coste de ese acontecimiento. No tengo nada contra la acción pastoral pero sí contra el dispendio económico, calculado en 50 millones de euros. Los poderes públicos ceden espacios y servicios sin coste mientras se los recortan a estudiantes, enfermos y pobres.
Me han pedido que explique el modelo de financiación pública de la Iglesia Católica en España. Es un tema sobre el que se ha hablado mucho. Siempre he pensado que no se puede decir nada nuevo. Pero intentaré exponer unos datos muy sencillos.







