El candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba acaba de afirmar que ha descubierto que hay “amantes de la deuda y el déficit”.
Como no se puede referir a la derecha que ha votado con él la reforma constitucional, cabe pensar que hace referencia a quienes nos hemos opuesto a ella pero, si es así, cabe decirle que hace un juicio muy demagógico e injusto.
Se ha escrito mucho sobre Julio y me ha encantado leer todo lo que este hombre ha hecho en su vida. No voy a repetir y mi pequeña aportación se pude sintetizar en este aspecto de Julio: era un hombre desprendido. Para mí era un amigo entrañable al que acudí confiado en distintas ocasiones difíciles de mi vida. Recuerdo que una vez dimos una charla juntos en los años 80 sobre la financiación de la Iglesia y los parados. No quiso recibir ninguna retribución.
Las Comunidades Cristianas Populares del Estado Español (CCP) queremos levantar nuestra voz contra este neoliberalismo salvaje, una vez más, ya que cada día que pasa se va imponiendo más en todos los terrenos. La preponderancia del sacrosanto déficit no puede ser una excusa para arremeter contra el estado del bienestar, empobreciendo cada vez más a los más desfavorecidos –hoy ya incluso a mucha clase media- y favoreciendo como nunca a quienes siguen enriqueciéndose en esta crisis.
Santiago – 04/09/2011
El colegio Miraflores propone formar a los niños “como verdaderos apóstoles”
La orden religiosa de las Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la madre de Dios -de origen mexicano y con excelentes relaciones políticas y económicas en el país azteca y en Galicia- ha obtenido un concierto educativo de la Consellería de Educación. Recibirá más de 46.000 euros de las arcas públicas este año para formar a los niños “como verdaderos apóstoles” en la fe cristiana.
PETIT-GOȂVE, Haití, ago (Tierramérica/Haitian Grassroots Watch) – Ochenta mil minúsculas viviendas están desperdigadas en los alrededores de esta ciudad costera haitiana, situada apenas al oeste del epicentro del terremoto que el 12 de enero de 2010 mató a unas 200.000 personas y desplazó a más de un millón.
El escepticismo parece un buen refugio en tiempos en que ya se decretó el fin de las utopías, el fin del socialismo e incluso el fin de la historia. Es más cómodo decir que no se cree en nada, que todo es igual, que nada merece la pena. El socialismo habría devenido en tiranía, la política en corrupción, los ideales en intereses. La naturaleza humana sería esencialmente mala: egoísta, violenta, propensa a la corrupción.







