El arma de destrucción global, más efectiva, es el capitalismo neoliberal. Aguardiente
Montevideo, 7 de diciembre de 2011 –
La primera cuestión que se debe abordar es que existe una relación injusta de intercambio comercial en Europa, que es ampliamente favorable a Alemania, que el tratado de Maastricht, es un constructor neoliberal del peor orden, que fue aceptado por los pueblos Europeos y conllevaba en si, no ya esta crisis globalizada que es la evolución natural del capitalismo neoliberal, sino las variantes perversas que se dan en Europa…
En la tarde del 2 de diciembre nos hemos reunido las fraternidades de Murcia en la parroquia de San Francisco Javier. La lluvia y los catarros han mermado el número de los asistentes, pero no el calor de estar juntos compartiendo la eucaristía y la merienda cena con lo que cada uno ha llevado bajo los paraguas.
“Nos duele la Iglesia. Nos hemos desvivido pro ella y lo seguimos haciendo, pero nos duele verla así: triste, derechizada, politizada, agresiva, con el no siempre en la boca, encerrada en sí misma y sin capacidad de seducir, ilusionar y contagiar a Cristo a una sociedad como la nuestra que tanto lo necesita”. En estos o parecidos términos se expresan los católicos de Pamplona con los que ayer compartí una charla, organizada por el Foro Gogoa. Entre 450 y 500 personas, en un salón de actos en pleno centro de la ciudad. Gente de todas las edades, pero predominio de adultos. Y la mayoría, dolidos, como digo, pero también esperanzados y, sobre todo, “resistentes”.



