[El pasado 5 de marzo, en el marco del Ciclo de los Lunes de los Derechos Humanos, invitamos a tres expertos a hablarnos de finanzas éticas en el momento actual. Uno de los invitados, Jordi Marí, nos ha facilitado el texto de su intervención, que hacemos extensible a través de este blog].

¿Qué son las finanzas éticas y de dónde vienen?

Me gusta entender las finanzas éticas como un movimiento nacido de las demandas de los grandes movimientos sociales (pacifista, ecologista) para tratar de salvar la contradicción de ver cómo su dinero, a sus entidades financieras, estaban trabajando en la dirección contraria a sus planteamientos.

Se trata pues de un movimiento de comienzo basado en la idea «con mi dinero, no» pero que camina hacia una propuesta mucho más interesante que es “con mi dinero, sí”.

Es decir, según la terminología empleada en el mundo de las finanzas éticas, estamos hablando de la utilización de criterios negativos (armas, medio ambiente, vulneración de derechos humanos,…) para excluirlos del ámbito de actuación, o de criterios positivos (economía social y solidaria, inclusión socio-laboral de colectivos desfavorecidos, …) para escogerlos como ámbitos de actuación. En el planteamiento positivo es donde, por suerte, encontramos en la mayoría de iniciativas de las finanzas éticas en Cataluña.

Por lo tanto, podríamos resumir que las finanzas éticas nos proponen recuperar el papel de la intermediación financiera (que no tiene porque ser negativo per se) incorporando criterios éticos para definir el destino de los recursos intermediados y el comportamiento de las entidades. Además de añadir un aspecto clave: un objetivo de maximizar su impacto social (no el beneficio económico) y una manera de trabajar realmente rompedora en el mundo de las finanzas: la transparencia.

A partir de aquí, hay una parte muy significativa de las finanzas éticas que también aportan un cuestionamiento profundo sobre la estructura de propiedad de estas iniciativas (apostando por la propiedad colectiva) y por una forma de gestión democrática. Y no puedo, ni quiero, ocultar que a mí me parecen las más interesantes.

¿Qué aportan las Finanzas Éticas?

Esencialmente aportan un conjunto de instrumentos para canalizar recursos hacia la financiación de la economía social, entendida en sentido muy amplio.

También aportan soluciones para todas aquellas personas y entidades que no quieren ver su dinero involucrados con los negocios de la banca tradicional.

Y, finalmente, a menudo aportan soluciones para las personas y entidades (cada vez más numerosas) excluidas del sistema financiero tradicional.

Como os decía, las finanzas éticas nacen para evitar ciertos usos de nuestro dinero y, se convierten, esencialmente, instrumentos para canalizar nuestros recursos estables (ahorros) en capacidad de financiación estable para entidades de economía social.

Después a medida que las entidades se van consolidando, les pedimos más cosas. Que no sólo nos ofrezcan financiación, sino también instrumentos de inversión, capital riesgo, capital semilla … y que no sólo ofrezcan servicios a las entidades, sino también a las personas: cuentas corrientes, tarjeta de crédito, crédito hipotecario, sistemas de previsión …

Y, en definitiva, dejadme añadir que en mi opinión aportan una brizna de esperanza y honestidad en el mundo financiero. Que no sobra.

¿A quién benefician?

Me atrevería a decir que benefician a todos. En la economía social y solidaria, para poner los recursos necesarios a su alcance. A menudo y especialmente estos días, son los únicos en ofrecer financiación o aquellos que lo ofrecen en mejores condiciones.

También nos benefician, de forma evidente, a todas aquellas personas que queremos evitar que nuestros ahorros sirvan a los intereses de la banca tradicional y a todas aquellas que queremos que nuestros ahorros se dediquen precisamente a potenciar nuestra economía social y solidaria.

Y estoy profundamente convencido de que benefician al conjunto de la sociedad en la medida que una sociedad con una economía social y solidaria potente resulta mucho más justa, humana y sostenible.

Y dejadme que añada una reflexión en este punto. Las finanzas éticas son imprescindibles para conseguir que la economía social y solidaria crezca y, por tanto, a mi entender, tienen una importancia estratégica capital para todos aquellos que trabajamos por la transformación social.

¿En qué se diferencian del sistema financiero que conocemos?

Con lo que he dicho hasta ahora, resulta evidente que se diferencian mucho del sistema financiero tradicional en los objetivos, en las prácticas, … pero para apuntar algo menos positivo, y haciendo un poco de autocrítica, también se diferencian, y mucho, en la extraordinaria debilidad en términos de volumen relativo. Y aquí me gusta hacer referencia al principio de acción significativa al que a menudo hace referencia Peru Sasia del Proyecto Fiare: las finanzas éticas deben ser ambiciosas y perseguir la acción más significativa posible.

Ayer, por casualidad, recuperaba mi primera intervención en un medio de comunicación, como director de FETS. Era una tertulia con Arcadi Oliveres y Ángel Font y me fijaba muy especialmente en una idea que destacaba el Ángel Font y que a menudo recuerda Joan Antoni Melé: las entidades financieras se mueven en función de la demanda que perciben de sus clientes.

Ángel Font explicaba cómo fue la primera persona (la única?) Al pedir un plan de pensiones ético en su oficina, así como mi padre, hace pocos días me contaba que había sido el primero (el único?) en contratar un fondo de inversión ético y solidario a su …..

A mí todo esto me hace pensar en la necesidad imperativa de compartir una estrategia como sector con dos ideas muy claras: trabajar mucho la educación y la sensibilización y avanzar para tener cada día una oferta de alternativas más fácilmente elegibles para una gran parte de la población.

Los niveles de conocimiento de lo que representan las finanzas éticas son aún muy bajos: menos del 3% manifiesta conocer las finanzas éticas según un estudio de FETS el año 2011 y, en cambio, según un estudio de Economistas sin fronteras hace unos cinco años, más del 80% de la población quisiera que sus ahorros no tuvieran ninguna relación con empresas relacionadas con la industria armamentística o con empresas acusadas de vulnerar los derechos humanos en algún lugar del mundo. La paradoja es que la mayoría trabajan con entidades financieras que no aplican estos criterios y desconocen la existencia de otras opciones que les permitirían ser coherentes con lo que manifiestan.

Caminar hacia la construcción de una propuesta que sea más fácilmente elegible para aquellos que no están firmemente convencidos e implicados en la construcción de la banca ética cooperativa también sería importante para dar un salto adelante y ser capaces de luchar en un mercado salvaje, en una cierta igualdad de condiciones.

¿Qué realidad existe en Cataluña?

En Cataluña son muchas las iniciativas que tratan de abrirse camino en este mundo de la ética y las finanzas. Encontramos desde las más “informales” hasta las más formales. Desde las más innovadoras hasta otras con una larga tradición.

Lo que realmente me parece importante es que la mayoría de ellas entendiera la importancia de trabajar para construir un verdadero Sistema de Finanzas Éticas bien articulado, una idea muy trabajada desde FETS y especialmente compartida con Jordi Via. La realidad es que nos resulta fácil y cómodo hablar de cooperar pero nos cuesta un montón llevarlo a la práctica y, mientras tanto … ¿Cuáles son las principales entidades financieras de las entidades de economía social? ¿Y de la gente con sensibilidad social? Pues aquí tenemos un reto bien claro.

Una pequeña relación de entidades vinculadas a las finanzas éticas

- Las CAF (comunidades autofinanciadas)

- El proyecto de Caja Cooperativa sin intereses nacido del movimiento 15-M.

- Algunas iniciativas de crowdfunding.

- Los inversores o grupos de inversores sociales.

- El microcrédito social: muy especialmente la pionera Acción Solidaria Contra el Paro, pero también en plataformas muy jóvenes como 1×1 microcrédito.

- Los seguros éticos o solidarios.

- Algunas mutuas aseguradoras.

- Sociedades de Garantía Recíproca como Oinarri.

- Sociedades de Capital Riesgo: como SICOOP, Crea …

- Cooperativas de servicios financieros

Coop 57
Oikocrèdit

- Proyectos de banca ética

Triodos Bank
Proyecto Fiare

- Algunas de las apuestas o movimientos de alguna Caja de ahorros pequeña y de la banca cooperativa:

Caja de Ingenieros
Caja Laboral
Cajamar
Caixa Pollença
Crédit Coopératif

Y veremos pronto movimientos más agresivos procedentes de la banca tradicional, que ya empieza a presionar con conceptos como la banca cívica, las finanzas o la banca social, a introducir la ética en su comunicación y a hablar de inversiones con impacto social o de apoyo a los emprendedores sociales, como si fuera el que guía su actividad principal.

Todo ello resulta esperanzador, nacen entidades y crece la sensibilidad de la ciudadanía, pero también resulta aún insuficiente, como se encarga periódicamente de recordarnos el Observatorio de las Finanzas Éticas con los datos de su barómetro, donde las finanzas éticas todavía representan una parte ínfima de nuestro mercado financiero.

Dos reflexiones finales

Hemos hecho buena parte del camino, pero tenemos mucho camino por recorrer y necesitamos cooperar más y pensar a largo plazo.

Las movilizaciones actuales en todo el mundo aportan otra brizna de esperanza.

Levantar la voz, quejarnos y manifestarnos es esencial e imprescindible. Pero también es insuficiente si no pasamos a la acción. Hoy leía que en Estados Unidos, según un estudio realizado por un centro llamado Javelin, la iniciativa del Bank Transfer Day promovida por el Occupy Movement consiguió que en 3 meses 5,6 millones de ciudadanos norteamericanos cambiaran su dinero de entidad financiera.

No hacia entidades de banca ética, pero sí hacia entidades más pequeñas o locales. Para mí es un gran ejemplo del tipo de acción que se puede hacer, de la receptividad por parte de la gente y de la necesidad de darnos a conocer y convertirse en opciones elegibles para la mayoría de la gente.

En el mismo sentido, también me ha parecido interesante la propuesta del www.moveyourmoneyproject.org y mucho más cerca, la iniciativa de las asambleas del distrito de Sarrià – Sant Gervasi, que se han marcado como uno de sus objetivos, conseguir que un 5% de su población abra una cuenta o se haga socia de alguna entidad de banca ética.

El título del encuentro de hoy “Hacia unas Finanzas Éticas al servicio de los pueblos” me ha hecho pensar en una charla que hizo Ugo Biggeri, presidente de la Banca Popolare Etica en Bilbao hace unos días. Ugo reivindicaba la necesidad de recuperar el valor de las relaciones humanas en nuestra sociedad y, por tanto, también una dimensión más humana de las finanzas.

Volver a círculos de financiación vinculados a nuestros círculos de relaciones humanas para poder recuperar valores esenciales como el de la confianza y tener muy presente, que en un momento como el actual, en el que se debilitan las estructuras del estado del bienestar, necesitamos construir salidas colectivas y mutualistas.

Tenemos que pasar a la acción, dejar de ser espectadores para ser protagonistas.

   
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