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“El vídeo del ataque químico en Damasco se filmó en el Hollywood catarí”

AFP / RT
El vídeo que supuestamente demuestra el ataque químico en las afueras de Damasco que se cobró la vida de unas 1.400 personas se filmó en unos estudios de Catar, según opinan algunos analistas.
“No tengo ninguna duda de que este vídeo es un montaje”, indicó el periodista sirio y experto internacional Abbas Dzhuma en una entrevista a la radio rusa Vesti FM refiriéndose a las imágenes de los acontecimientos que supuestamente ocurrieron en Siria el pasado 21 de agosto.

“Los síntomas que muestran las víctimas del vídeo no son los que provoca normalmente el gas tóxico sarín”, subraya Dzhuma. El periodista afirma que le sorprende que “EE.UU. se atreva a violar las resoluciones de la ONU y a invadir un Estado soberano basándose solo en imágenes de calidad y origen dudosos”.

“Incluso dudo de que verdaderamente se filmaran en Siria”, destaca el experto, que recuerda que “el 80% de los vídeos que teóricamente se filman en Siria en realidad se ruedan en “el ‘Hollywood’ de Catar”.

El año pasado se dio a conocer, según datos de la agencia siria Sana, que una empresa catarí especializada en la construcción de decorados de cine creó en las afueras de la capital, Doha, copias de calles, plazas y edificios de las ciudades de Damasco, Alepo y Latakia.

La agencia publicó en aquel entonces que, con la ayuda de estos decorados y de actores vestidos con uniformes militares sirios, canales de noticias árabes y occidentales hostiles al Gobierno de Bashar al Assad iniciaron una nueva ofensiva en la guerra de información con el fin de convencer a la comunidad internacional de la necesidad de intervenir militarmente en el conflicto sirio.

Por su parte, varios medios estadounidenses, entre ellos los canales de televisión CNN y NBC, declararon el sábado que no pueden garantizar la autenticidad del vídeo sobre el uso de armas químicas en Siria.

Según informó CNN, la Administración mostró esos materiales audiovisuales a los senadores estadounidenses como prueba de que las autoridades sirias habrían empleado armas químicas. Esos mismos vídeos se mostrarán también el lunes en la Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU., donde actualmente existen ciertas divergencias de opinión acerca de la necesidad de autorizar una acción militar contra Siria.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/105020-video-ataque-quimico-siria-qatar

Londres entregó a Siria durante seis años químicos utilizables para fabricar gas sarín

RIA Novosti / Андрей Александров
Empresas del Reino Unido, con licencias del Gobierno, vendieron a una firma siria fluoruro sódico, un ingrediente clave en la fabricación del gas nervioso mortal sarín, durante seis años, según revelan los medios británicos.
Entre julio del 2004 y mayo del 2010, el Gobierno británico emitió cinco licencias de exportación para dos empresas, lo que les permitía vender a Siria fluoruro de sodio, utilizable para fabricar armas como el gas sarín, presuntamente empleado en el ataque cerca de Damasco, de acuerdo con un informe del diario británico ‘The Daily Mail’.

Las empresas del Reino Unido exportaron la sustancia a una empresa siria de cosméticos.

“Las cinco licencias fueron concedidas a dos exportadores británicos. No podemos publicar sus nombres por motivos de confidencialidad comercial”, reaccionó a las revelaciones un portavoz del Departamento de Negocios, Innovación y Habilidades, citado por ‘The Daily Mail’.

Agrego que “los usuarios finales eran dos empresas sirias” y que “las cantidades de fluoruro de sodio eran coherentes con el fin declarado: producción de cosméticos”, así que no había motivos para sospechar vínculos con armas químicas.

La noticia llega días después de que se conociera que el Gobierno del Reino Unido permitió a una empresa británica vender a Siria fluoruro de potasio y fluoruro sódico, ambos utilizables para fabricar el sarín.

Las licencias para la venta de estos productos fueron expedidas por el Departamento de Negocios, Innovación y Habilidades en enero del 2012, 10 meses después del inicio del conflicto en Siria, y se revocaron seis meses más tarde.

El Departamento insistió entonces en que aunque las licencias efectivamente fueron concedidas a una empresa química no identificada en enero del 2012, las sustancias nunca fueron enviadas a Siria antes de que los permisos fueran revocados en julio del año pasado.

Si aquella noticia preocupó a políticos y activistas británicos, las nuevas revelaciones les parecieron aún más alarmantes.

“Antes pensábamos que si bien se habían concedido licencias de exportación, en realidad los productos químicos no fueron entregados”, afirmó el diputado británico Thomas Docherty, miembro de la Comisión de Control sobre la Exportación de Armas, al calificar la información revelada por ‘The Daily Mail’ de “preocupante”.

“Ahora sabemos que [...] empresas del Reino Unido, con el apoyo de nuestro Gobierno, suministraban esta sustancia potencialmente letal”, agregó.

Estas revelaciones llegan en medio de la tensa situación causada por una nueva escalada en el conflicto que vive Siria desde marzo del 2011 y que se ha internacionalizado en las últimas semanas.

Así, EE.UU. pretende llevar a cabo una ofensiva militar contra Siria basándose en los alegatos de las fuerzas opositoras a Al Assad, que denunciaron que el Gobierno sirio mató a centenares de personas el pasado 21 de agosto en un ataque con armas químicas cerca de Damasco. Sin embargo, el Gobierno del país árabe ha rechazado esas acusaciones y asegura que no ha utilizado armas químicas en ningún punto de su territorio.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/105051-reino-unido-vender-siria-quimicos-sarin

¿Por qué las élites mundiales necesitan la guerra prefabricada de Siria?
En el artículo titulado ‘¿Qué se puede esperar en la siguiente etapa de colapso?’, el analista estadounidense Brandon Smith explica por qué la élite mundial necesita la guerra en Siria y vaticina un inevitable colapso global a consecuencia de ello.
El artículo de Brandon Smith, publicado en el sitio SHTFplan Editor, augura un caos en su país y hasta un posible totalitarismo. Puede parecer muy polémico, pero ¿quién de los ciudadanos de la entonces próspera y creciente Europa, de hace justo un siglo, hubiera podido pensar que el asesinato de un príncipe heredero austriaco conllevaría el tremendo cataclismo de la Primera Guerra Mundial?
A continuación les ofrecemos fragmentos de este artículo.

Los bancos buscan “algo grande” para cubrir el colapso del dólar

“…. La crisis financiera no es un evento que ocurre en una situación de calma o vacío político. Los bancos centrales y los organismos financieros internacionales que causaron nuestro colapso actual, que sigue evolucionando, no permitirán que la destrucción de la economía de EE.UU., o del dólar, o de los mercados mundiales, no sea cubierta por un acontecimiento que oculte su culpabilidad”, señala Brandon Smith y sugiere que este acontecimiento es la crisis en torno a Siria.

“Necesitan algo grande. Algo tan grande que los ciudadanos comunes se sientan abrumados por el miedo y la confusión…”
“Las elites necesitan un apocalipsis fabricado. Entra Siria…”

“El pacto de defensa mutua entre Siria e Irán, sus fuertes vínculos con Rusia, la base naval rusa en sus costas, el avanzado armamento ruso en su arsenal, su proximidad a vulnerables rutas marítimas de petróleo, hacen de esta nación un catalizador perfecto para una catástrofe global. La guerra civil en Siria ya se está extendiendo a los países vecinos como Irak, Jordania y el Líbano, y al examinar los hechos de manera objetiva, toda la guerra es producto de la acción encubierta por parte de los EE.UU. y sus aliados.

La insurgencia siria, una organización de monstruos entrenados por EE.UU.

EE.UU. entrenó, armó y financió a la insurgencia a través de agentes de Al Qaeda Arabia Saudita está enviando el dinero y armas. Israel ha ayudado a los rebeldes con bombardeos aéreos dentro de las fronteras de Siria (a pesar de que esto significa que el Gobierno israelí está ayudando esencialmente a sus enemigos mortales). Hoy en día esta guerra no podría tener lugar sin los esfuerzos urgentes de Occidente. Punto.

Al examinar brevemente a la insurgencia siria, veremos que se trata de una organización de monstruos. Amorales vampiros y desdichados asesinos cuyos crímenes han sido ampliamente documentados, incluyendo las ejecuciones en masa de soldados prisioneros, torturas y decapitaciones de inocentes civiles, mutilación y canibalismo, y la implantación de la tiranía religiosa entre la aterrorizada población.

EE.UU. creó y liberó estos demonios, y ahora están pidiendo a la Casa Blanca que los apoye con sus fuerzas armadas.
Pero ¿cuál es el objetivo en este caso?

Creo que el objetivo es transformar completamente los sistemas políticos, económicos y sociales del mundo.
El objetivo es infundir un fuerte miedo, el miedo que se puede utilizar como capital para comprar, lo que los globalistas llaman el “nuevo orden mundial”. Siria es la primera ficha de dominó en una larga cadena de calamidades, lo que la Rand Corporation a veces califica como ‘pieza clave’.

Mientras escribo esto, el Gobierno de Obama está desplegando fuerzas navales y terrestres y clamando de manera dolorosamente patética para convencer al público estadounidense de que el 90% de nosotros estamos ‘equivocados’ y que “un ataque a Siria es, de hecho, necesario”.

Pero si el ataque es inevitable “¿qué es lo que no espera en los próximos años?”. Lea la segunda parte del artículo ‘Paso a paso: ¿qué nos espera en los próximos años en el caso de ataque contra Siria aquí.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/104846-elites-guerra-prefabricada-siria-colapso-eeuu
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Bajo la Lupa
Obama en Siria: ¿petróleo y la crisis financiera de EU y su dólar?
Alfredo Jalife-Rahme
Parece una fatalidad axiomática del poder crudo y rudo que cada presidente de Estados Unidos tenga su propia guerra ritual que (en)marque su legado.
No resultan muy persuasivos los argumentos del gobierno Obama sobre el presumido rescate humanitario sobre la execrable cuan controvertida gasificación de infantes sirios como justificación de su expedición militar en Siria.

Obama fue elegido por su agenda antibélica en Irak y Afganistán y luego obtuvo su premio Nobel de la Paz gracias a su noble objetivo teórico de desarme nuclear.
Pero, aberrantemente en última instancia, Obama está resultando el tercer Bush: a Daddy Bush le correspondió la primera guerra en Kuwait/Irak; a Baby Bush: Afganistán y la segunda guerra de Irak, y a Obama: la guerra en Libia y ahora, al parecer –si no es detenido por la fuerte oposición en la Cámara de Representantes–, en Siria.
La espectacular voltereta que ha operado el atribulado presidente Obama es probable que resguarde motivaciones inconfesas que forman parte de la estructura propia del poder de Estados Unidos y su dinámica consustancialmente militar.

Obama juega su presidencia y su carcomido liderazgo global en el discurso de su vida que dará un día antes del duodécimo aniversario del 11-S para convencer a un reticente Congreso.
De por sí, los celestiales objetivoshumanitarios expuestos vigorosamente por el equipo Obama no consiguen convencer ni a tirios ni a troyanos cuando las opiniones públicas a escala global, regional y doméstica, justificadamente traumadas por las aventuras bélicas deBaby Bush en Irak y Afganistán, se oponen tajantemente a la inesperada metamorfosis del presidente No. 44 de Estados Unidos.

Si nos atenemos exclusivamente a la duración autorizada por el panel del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, por un máximo de 90 días para la operación en Siria (¿cómo será bautizada?), pues es mucho mayor a las 10 semanas de destructiva guerra unilateral en Kosovo que emprendió Estados Unidos (en conjunción de la OTAN y sin anuencia de la ONU) con abundantes misilescrucero Tomahawk y que concluyó en la balcanización de Yugoslavia, el cambió de régimen y el enjuiciamiento del presidente Slobodan Milosevic (presuntamente envenenado en su celda) por el Tribunal Penal Internacional, con sede en La Haya, cada vez mas controvertido (porque sólo juzga selectivamente a los enemigos de Estados Unidos y a ninguno de sus ex presidentes guerreros ni a sus aliados homicidas globales”.

Por cierto, a la par del precio del petróleo, se ha disparado la cotización bursátil de la empresa Raytheon –que fabrica los misiles crucero Tomahawk– antes de iniciar las hostilidades.
Bruce Ackerman, constitucionalista de Yale de los más prestigiados de Estados Unidos, alerta en un artículo (Anzuelo y cambio, Foreign Policy,3/9/13) que los bombardeos limitados (sic) de Obama son justo el preludio de una intervención masiva en el Medio Oriente, por lo que el Congreso no debe caer en su trampa.

Ackerman da a entender que la voltereta del unilateralismo de Obama en Siria se escenifica como un distractor después del asunto Snowden y enrespuesta a la captura de Egipto por los militares, a quienes no podría seguir financiando.
Barry Grey y Tom Carter (WSWS, 7/9/13) sacan a colación el perturbador artículo de Bruce Ackerman y lo interpretan como la luz verde para unaguerra regional que redibuje la cartografía del Medio Oriente y asegure la hegemonía de Estados Unidos sobre la región y sus pletóricas riquezas de hidrocarburos, lo cual lleva inevitablemente a una confrontación directa con Rusia y China y a otra guerra mundial.

La cumbre del G-20 en San Petersburgo, que no pudo conciliar las posturas antagónicas sobre el contencioso sirio entre el anfitrión rusoVlady Putin y el visitante presidente Obama, exhibió la profunda fractura de la geoestrategia entre los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) –resueltamente opuestos a la aventura militar estadunidense en Siria– y el G-7, mermado con la inoperancia de Gran Bretaña y las dubitaciones bélicas de Alemania, Italia y Japón.

Durante la cumbre del G-20, los BRICS se dieron el lujo de realizar su minicumbre privada, donde anunciaron el esperado Banco de Desarrollo (con un módico capital inicial de 50 mil millones de dólares) y un fondo de reserva de 100 mil millones de dólares (de los que China contribuiría con 41 por ciento) para contrarrestar la guerra de divisas en curso, que ha fortalecido al billete verde debido a la fuga de capitales de losmercados emergentes y a las devaluaciones abruptas de sus divisas a raíz de la disposición de la Reserva Federal de cesar su estímulo monetarista hiperinflacionario (el QE3: impresión masiva de dólares) de inyección de 85 mil millones de dólares al mes.

Justamente durante el G-20, el presidente chino Xi Jinping se pronunció por una salida política y contra la guerra en Siria que dispararía el precio del petróleo y afectaría a la economía global, que aún no sale de su fase delicada.
Alex Lantier (WSWS, 6/9/13) comenta que la guerra en Siria y la amenaza de conflicto global dominó la cumbre del G-20 y coloca en relieve la advertencia de Zhu Guangyao, viceministro de Finanzas de China: Una acción militar tendrá definitivamente un impacto negativo en la economía global, especialmente en el precio del petróleo.
¿Que tanto estará en juego para que Obama se arriesgue a empujar al planeta a una nueva recesión? ¿Se trata del suicida síndrome Sansón?

Para conservar la hegemonía del dólar como indisputable divisa de reserva mundial, ¿la proyectada guerra en Siria lleva como corolario perjudicar los intereses petroleros y gaseros de Rusia, China e India?
Un artículo escalofriante del analista estadunidense Brandon Smtih (SHTFplan.com, 29/8/13), reproducido por Russia Today (6/9/13), sustenta quelos bancos buscan algo grande (sic) para cubrir el colapso del dólar y eso se llama Siria: El sistema financiero cree que la guerra en el Medio Oriente será su salvación.
Michael Snyder pregunta si “Estados Unidos va a la guerra en Siria por un gasoducto ( Veterans Today, 7/9/13)”.

Snyder arguye que si Estados Unidos es exitoso en derrocar al régimen de Assad, ello será bueno (sic) para los sauditas o Qatar (y posiblemente para ambos), y será realmente malo (sic) para Rusia. Este es un conflicto geopolítico estratégico sobre recursos naturales, religión y dinero (sic), y no tiene nada que ver con armas químicas.
Las dos veces anteriores (Bajo la Lupa, 1 y 4/9/13) abordé el crucial factor energético de Siria, con pletóricas reservas de gas en su costa, así como en su calidad de encrucijada ( hub) de oleo-gasoductos competitivos: el chiíta proveniente de Irán-Irak-Siria y el sunita de Qatar y/o Consejo de Cooperación del Golfo de Países Árabes encabezado por Arabia Saudita.

Los oleo-gasoductos del gran Medio Oriente, que ahora incluye hasta el Cáucaso (el bajo vientre islámico de Rusia contiguo al Mar Caspio), son teológicamente sectarios como reflejo de la guerra civil que se desató en Siria y que ha incendiado todas sus fronteras.
El control del poder geoestratégico del petróleo y el dominio financiero del dólar son bidireccionales para Estados Unidos: desde el Medio Oriente hasta México.

10-09-2013
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Industria armamentística
El imperialismo norteamericano como excusa de política de empleo

Carlos Marín
Télam

Muchos nos hemos preguntado, siendo que la crisis financiera y de las hipotecas que arrancó por allá por el 2008, nació en EEUU, por qué este país no se ha visto afectado por la crisis de la misma manera o peor que Europa.

Por supuesto que la respuesta no es una sola, pero hay un dato importante dentro de tal cuestión y es la incidencia que tiene en la economía norteamericana y en el nivel de empleo de la industria armamentista. Los puestos de trabajo que directa o indirectamente están relacionados con dicha industria en EEUU son escalofriantes, por cada mil millones de dólares en ¿inversión? en la industria armamentista se calcula que se crean 76.000 puestos de trabajo.

Si tenemos en cuenta que, aproximadamente, el presupuesto en defensa de los EEUU, en forma anual es de doscientos cincuenta mil millones de dólares, la creación de empleos, en forma directa, sin contar todo los puestos de trabajo que se crean a partir de dicha industria en forma indirecta, es de 19.000.000.

Esto implica que, en forma directa, el 13 % de la PEA de los EEUU está compuesta por trabajadores que tiene empleos en el sector armamentístico, en forma directa. Pero se calcula además que por cada militar activo, hay cuatro civiles dedicados a satisfacer sus necesidades (ropa, comida, pertrechos, artefactos armas, etc).

Es muy cierto que si ese presupuesto estuviera al servicio de la demanda social, la creación de empleo crecería geométricamente, sin embargo esta es una pregunta que ni la sociedad, ni el propio gobierno de los EEUU se hacen o quieren hacerse. Son pocas las investigaciones destinadas a hacer este relevamiento, pero lo perverso de esta cuestión es que, si tomamos las fuentes de trabajo directas con más las indirectas y a ello le agregamos lo que genera, lo que sería la industria armamentística doméstica, el impacto en la PEA alcanza entre el 20 y el 22% del total. Por lo tanto el imperialismo y la vocación “interventora mundial” que tiene “El gran país del Norte” – ¿alguna relación con el slogan “El gran diario argentino”? – sirven como “excusa” y de rehén social de una gran cantidad de trabajadores que se encuentran inmersos en la industria armamentista.

En este sentido, una de las “políticas de empleo” más importante en EEUU está dada, precisamente, por la carrera armamentista. Con cada intervención, se pone en marcha una aceleración de la industria y el impacto en el empleo estadounidense se acrecienta. Cuando normalmente ello repercute entre el 20 y el 22 % en la PEA, como ya refiriéramos, cuando se produce el hecho bélico o se pone en marcha su promoción dicho impacto se eleva y llega como mínimo al 25 % y en los picos a casi el 30 %. La perversidad que conlleva es tremenda, porque la carrera armamentista sirve como excusa para la “generación” de empleo, de ahí que en forma – con la ayuda además del aparato de propaganda comunicacional – consciente o inconsciente la sociedad norteamericana apoya y justifica, por lo menos al principio, cualquier intervención en tierras extranjeras.

Sin perjuicio de esto es dable destacar que ese GASTO armamentístico es superior a los presupuestos en salud, educación y asistencia social en su conjunto y si, tenemos en cuenta que desde la visión social cada mil millones de dólares se crean 120.000 puestos de trabajo directo, la derivación de ello a la demanda social tendría como resultado la eliminación del desempleo en los EEUU.

El imperialismo norteamericano ha creado un “círculo vicioso” siniestro donde le ha generado a la sociedad norteamericana la necesidad de la carrera armamentista como referencia social y económica de la política norteamericana. Círculo que como tal se retroalimenta, porque para ponerlo en marcha se necesitan combustibles, hidrocarburos, materias primas como el cobre, zinc, titanio, acero, entre otros y el desarrollo de la industria química.

No en vano los países que se invaden son ricos en alguno de estos elementos que estoy nombrando.Hasta que la sociedad norteamericana no genere un debate que ponga al descubierto estas cuestiones, el Imperialismo también será una excusa para la “generación” y “mantenimiento” de las fuentes de trabajo del “pueblo” norteamericano. ¡Realmente siniestro!
10-09-2013
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Carta de un exembajador de Francia a Françoise Hollande con respecto a Siria

Pierre Charasse
Le Grand soir

Traducido para Rebelión por Caty R.

Señor presidente de la República:
En la prueba que sufre actualmente la humanidad debido a la presencia de armas químicas en Siria, usted se ha puesto al frente de un gran movimiento mundial en nombre de «la obligación de proteger» a las poblaciones civiles amenazadas. Explicó con claridad en su discurso del 27 de agosto ante sus embajadores que esa es la vocación de Francia, como hizo recientemente en Libia, y que no faltará a su deber. Su ejemplar determinación debería convencer de inmediato a sus socios europeos vacilantes y a las cobardes opiniones públicas de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y todo el mundo, de la necesidad de una intervención militar quirúrgica en Siria.

Naturalmente, como usted recordó el 27 de agosto, «la obligación de proteger» se inscribe en un enfoque perfectamente regulado por las Naciones Unidas e incumbe en primer lugar a los Estados concernidos: proteger a sus propias poblaciones. En caso de incumplimiento por parte de los miembros, corresponde al Consejo de Seguridad decidir las modalidades de establecimiento de ese principio. Bajo su gobierno, Francia se honrará si hace que se cumpla al pie de la letra este importante avance del derecho internacional. Estoy seguro de que el presidente Putin será sensible a sus argumentos, así como el presidente Xi Jiping, y no pondrán obstáculos a sus proyectos oponiendo un veto en el Consejo de Seguridad. No importa que el objetivo final sea todavía un poco impreciso, lo que cuenta es la defensa enérgica de principios claros.

También estoy seguro de que otros países secundarán la intención de Francia de entregar armas a los rebeldes sirios, a pesar de los riesgos que eso conlleva. Laurent Fabius, el ministro de Asuntos Exteriores, anunció que exigirá a los destinatarios de las armas francesas que firmen un «certificado del destinatario final». Con semejante firma nos aseguraremos de que nuestras armas no caerán en manos de los combatientes yihadistas del Frente Al Nusra-Al Qaida, que forma parte de la coalición rebelde (todavía muy heterogénea pero resuelta a unificarse, ¡ánimo!) y de que no se volverán contra los países occidentales que les han ayudado, contra sus rivales de la coalición o incluso contra la población civil.

Nos quedamos muy tranquilos. Al Qaida debe entender el contundente mensaje que usted le envía. Es importante explicar con claridad que nuestro enemigo sigue siendo el «terrorismo internacional», incluso aunque de vez en cuando haya que mostrarse pragmático, como dicen nuestros amigos anglosajones, y tender la mano a los que quieren destruirnos. No deberían mostrarse insensibles a nuestros gestos amistosos. Los servicios de inteligencia de la presidencia francesa podrán desmentir fácilmente la información difundida por la agencia Associated Press según la cual las armas químicas entregadas por nuestra aliada Arabia Saudí (el príncipe Bandar bin Sultán, jefe de los servicios de inteligencia saudíes) al Frente Al Nusra-Al Qaida habrían sido manipuladas torpemente por esos aprendices de brujo.

Una vez aclarado ese punto usted tendrá las manos libres para actuar basándose en las informaciones suministradas por Estados Unidos e Israel que tienen toda su confianza. Sin embargo sería necesario evitar que se reproduzca el escenario de 2003 en las Naciones Unidas cuando Collin Powell exhibió fotos manipuladas y un frasco de polvos mágicos ¡Como pruebas irrefutables de la presencia de armas de destrucción masiva en Irak! Un principio de precaución elemental. Confiamos en usted, está en juego la credibilidad de Francia.

En cuanto a los objetivos militares de esa operación, parece evidente que la prioridad es destruir por medios aéreos los depósitos de armas químicas sin que exploten en las narices de la población civil, lo que sería un auténtico desastre, y neutralizar todos los aparatos que permiten su utilización (misiles, tanques, lanzacohetes, etc.) sin poner en peligro la vida de nuestros soldados en un terreno incierto. Si los estadounidenses tienen dificultades para identificar los objetivos, los servicios franceses de inteligencia estarán encantados de proporcionarles toda la información de la que disponen, de tal forma que la operación será corta y dura y gracias a usted las armas químicas serán erradicadas definitivamente del planeta.

Las poblaciones que vamos a proteger tendrán que pagar un precio por el servicio prestado y deben aceptar de antemano algunos cientos o miles de muertos que pueden causar los daños colaterales de esa operación y sus consecuencias. Pero es por su bien. Si usted se pone al frente de la operación en lugar de sus colegas Obama y Cameron, que parecen retroceder incluso antes del comienzo, Basar al Asad comprenderá el asunto enseguida. Occidente no debe flojear, sería una mala señal al resto del mundo, cuentan con usted para llevar las riendas con firmeza.

Cuando esa misión humanitaria finalice, Bashar al Asad reconozca sus errores tras la paliza que le van a dar y deje el poder, usted tendrá la satisfacción de haber contribuido a aplicar en Siria la teoría del «caos constructivo» elaborada por los think tanks estadounidenses en la época de George Bush, esperando que las grandes empresas de EE.UU., principales beneficiarias del caos, tendrán la bondad de dejar a las empresas francesas la posibilidad de sacar algunos beneficios del desorden institucionalizado que ya sustituye a los Estados sólidos, como es el caso de Irak y Libia. Algunos contratos petroleros harán mucho bien a los negocios de nuestras grandes empresas.

Después de esa victoria prácticamente conseguida de antemano, a usted le corresponderá llevar a todas partes el mensaje humanitario universal de Francia. El mundo está lleno de crisis, la lista de dictadores sanguinarios es larga y millones de hombre, mujeres y niños esperan con alegría que Francia pueda protegerlos como pretende por medio de esa misión que se ha arrogado. Siempre pensamos en África, que ocupa el primer lugar en nuestras preocupaciones. Pero numerosas regiones del mundo están ardiendo. Una intervención humanitaria en Palestina sería bienvenida. Estamos soñando, ciertamente.

En México se calculan 70.000 muertos causados por la violencia de los grupos criminales y de las fuerzas de seguridad y 26.000 desaparecidos durante el sexenio del presidente Calderón (2006-2012). Tras el primer año del mandato del presidente Peña Nieto ya se cuentan 13.000 muertos. Con semejantes cifras lógicamente la población civil mexicana debería ser elegible para beneficiarse del programa «obligación de proteger» elaborado por la «comunidad internacional», incluso aunque ésta en la actualidad se reduce a Francia. En el punto en que nos encontramos es bueno que un país tenga vocación de vanguardia activa de una comunidad internacional amorfa e irresponsable «grupo etéreo e incierto», como dijo Hubert Védrine respecto a la Unión Europea. Mejor solo que mal acompañado. Tratándose de México se podrían aprender las lecciones de la intervención militar francesa de 1862 y no repetir el error que condujo a la derrota de Napoleón III: desencadenar operaciones militares injustificadas y lejanas que sobrepasan nuestras fuerzas.

Para eso será necesario, aunque usted obviamente lo habrá previsto, en primer lugar programar medios económicos, por ejemplo para la construcción de nuevos portaaviones nucleares y los aviones y misiles correspondientes. El «Charles de Gaulle» rinde brillantes servicios cuando no está inmovilizado en nuestros arsenales durante larguísimos períodos de revisión, pero él solo no podrá responder a todas las demandas de intervención, sobre todo porque tendrá que surcar mares lejanos, exóticos y peligrosos. Estoy seguro de que usted sabrá convencer a nuestros compatriotas de que en las circunstancias actuales el mundo occidental, para proseguir su misión civilizadora, pilar de la globalización, deberá disponer de medios económicos.

Recordamos las restricciones que impidieron a las fuerzas francesas golpear todavía más fuerte a Libia. Las reservas de misiles se agotaron enseguida y el presupuesto de Defensa no había previsto que el abominable Gadafi, sin embargo amigo íntimo de su predecesor, sería tan poco sensible a nuestros problemas financieros oponiendo una resistencia tan feroz como inútil. La población francesa, si está bien informada, realmente aceptará de buen grado la subida de impuestos y los recortes de los gastos públicos, especialmente sociales, como las becas de estudios en el extranjero, así como la reducción de medios de las redes diplomáticas, consulares, educativas y culturales francesas en todo el mundo si es el precio a pagar para que Francia conserve su estatuto de gran potencia mundial.

Todo es cuestión de pedagogía.
Señor presidente, usted sabe que nuestros amigos y aliados estadounidenses no siempre dan una buena imagen ante el mundo. Con los presidentes De Gaulle, Mitterrand y Chirac, Francia gozó de un gran prestigio internacional, precisamente porque hablaba con una voz diferente de la de sus aliados occidentales. El presidente Sarkozy acabó con esa tradición diplomática pensando que Francia tenía todo el interés, en el contexto de la globalización y frente al auge de nuevos actores, en mezclarse con la «familia occidental» e integrarse en el aparato militar de la OTAN, es decir, en poner sus fuerzas convencionales bajo el mando estadounidense.

¡O tempora, o mores! , como dijo Cicerón en su época. Pero sus embajadores ya le han señalado que ahora en muchos países se percibe a Francia como un papagayo servil de la política estadounidense. Algunos episodios recientes, como el asunto Snowden con la interceptación del avión del presidente Evo Morales cuando sobrevolaba Europa, han podido dar esta impresión lamentable, pero estoy convencido de que usted no tendrá problemas para persuadir a sus interlocutores de todo el mundo de que esa percepción es errónea, ya que fue con total independencia como usted confirmó el anclaje de Francia en su «familia occidental».

Por último, supongo que habrá pensado en la mejor manera de proteger a las poblaciones mundiales de las catástrofes humanitarias provocadas por el capitalismo mafioso y depredador que ha originado las últimas crisis económicas y financieras. Probablemente tenga la intención de proponer a sus colegas del G7 y el G20, con los que se reunirá en la Cumbre de San Petersburgo, cambiar el rumbo para acabar con la economía de casino y el imperio sin control del mundo financiero. La opinión pública mundial, los parados de Grecia, Portugal, España, Francia y otros lugares seguramente aprobarían ataques quirúrgicos al FMI, al Banco Central Europeo, la City de Londres, algunos paraísos fiscales «no cooperativos» y a las improbables agencias de calificación que ponen de rodillas a los gobiernos.

Esa coherencia en «la obligación de proteger» honrará a Francia y a su presidente. Si continúa sin descanso por esa vía y defiende, como lo hace, el derecho internacional y las normas establecidas por las Naciones Unidas, no cabe ninguna duda de que antes de que acabe su mandato usted se unirá a su colega Obama en el selecto club de los Premios Nobel de la Paz. Se lo habrá ganado.
Señor Presidente, le ruego que acepte el testimonio de mi mayor consideración y respeto.

Firmado Pierre Charasse, francés en el extranjero, contribuyente y elector.
Diplomático de carrera de 1972 a 2009, Pierre Charasse ha sido embajador de Francia en Pakistán, Uruguay y Perú, entre otros, y ha representado a Francia en numerosas instancias internacionales. Desde México, donde vive jubilado, ha dirigido esta carta, tan mordaz como crítica, sobre la crisis siria al presidente francés François Hollande.
11-09-2013
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De lo que no se habla sobre Siria

Vicenç Navarro
Público.es

Para entender qué está pasando en Siria hay que entender qué está pasando en EEUU, lo cual no es fácil en España debido a la insuficiente y/o sesgada cobertura por parte de los medios de información españoles (con algunas excepciones) de la realidad de aquel país. Hoy EEUU está viviendo un momento de gran conflictividad cuya resolución marcará el país por muchos años. Por un lado, estamos viendo la aplicación de unas políticas de recortes de gasto público sin precedentes, recortes que se están justificando por la supuesta necesidad de reducir lo que se considera un excesivo nivel de déficit público.

A fin de alcanzar la disminución de este déficit, se están recortando de una manera radical servicios del escasamente financiado Estado del Bienestar estadounidense, afectando especialmente a los servicios y transferencias públicas a las poblaciones más vulnerables, tales como el programa Food Stamps (vales alimentarios) que los Estados proveen en bases discrecionales y asistenciales a la población pobre que no tiene fondos para comprar alimentos y que el propio gobierno federal (su Departamento de Agricultura) define como “food insecure”, que quiere decir, como señala en lenguaje más accesible el The New York Times, “personas que tienen hambre” (“On the Edge of Poverty; at the Center of a Debate” 05.09.13. p. A3), y que son 49 millones de ciudadanos y residentes estadounidenses que representan nada menos que un 16,4% de la población de EEUU (véase el informe Food Insecurity Survey. Department of Agriculture. US Federal Government. 2012).

Por otro lado, el Presidente Obama está pidiendo la aprobación del Congreso de EEUU para llevar a cabo un acto de intervención militar contra el gobierno de Siria, aduciendo que dicho gobierno ha cometido un acto (la utilización de armas químicas en un conflicto armado) que debería ser penalizado. No sancionarlo implicaría -según el Presidente Obama- una pérdida de credibilidad, no solo de EEUU, sino de la comunidad internacional, pues tanto el gobierno de EEUU como la comunidad internacional se habían comprometido en varios tratados internacionales a no autorizar tales armas en los frentes de batalla. En la reciente reunión del G-20, el Presidente Obama señaló que “gasear gente inocente con armas químicas, incluso contra niños, es algo que nosotros no hacemos y que no debemos permitir” (Financial Times, 7 de septiembre de 2013, p. 4)

¿Qué credibilidad tienen los argumentos utilizados para justificar el bombardeo de Siria?
Tales argumentos aducidos por la Administración Obama, sin embargo, tienen escasa credibilidad. En realidad, el gobierno federal de EEUU ha sido uno de los gobiernos que ha utilizado con más frecuencia armamento químico (y biológico) en los frentes de batalla. El caso más notorio fue la utilización por parte de las Fuerzas Armadas de EEUU en Vietnam, Laos y Camboya de 45 millones de litros del Agente Naranja (una dioxina altamente tóxica), afectando a más de medio millón de personas (matándolas o hiriéndolas y deformándolas) entre las poblaciones bombardeadas en Vietnam, Camboya y Laos. Todavía hoy, y como secuela de aquellos bombardeos, existe un gran número de nacimientos de infantes con enormes deformidades entre las poblaciones de aquellos países expuestas a tal arma química, que continúa en el suelo de más de cuatro millones de acres de esos territorios.

El gobierno federal de EEUU ha utilizado también, además de armas químicas, armas bacteriológicas (también prohibidas en los tratados internacionales) en contra de varios países en América Latina (incluyendo Cuba, causa de la epidemia de dengue en 1981, que mató a 188 personas, incluyendo 88 niños). E incluso, más recientemente, el caso más notorio de utilización masiva de armas químicas fue el que llevó a cabo el gobierno iraquí (liderado entonces por Saddam Hussein) contra Irán, utilización con pleno conocimiento y apoyo del gobierno federal de EEUU, que apoyaba al dictador iraquí en aquel conflicto (ver Jeffrey St. Clair “Germ War: The U.S. Record”, CounterPunch. 03.09.13). Y el mismo gobierno federal de EEUU tiene, entre sus aliados, algunos de los mayores violadores de derechos humanos hoy en el mundo, tales como Arabia Saudí, que tiene un enorme arsenal de armas químicas que, según varias cadenas de información, han sido proveídas a los extremistas islámicos, en la oposición al dictador sirio (ver Eric Draitser “Debunking Obama’s Chemical Weapons Case Against the Syrian Government” CounterPunch Sept.02, 2013), los cuales poseen ese tipo de armas como ha indicado también Carla del Ponte, miembro de la Comisión Internacional de Investigación de las Naciones Unidas para investigar casos anteriores de utilización de armas químicas en Siria, que ha señalado la posesión y utilización de tales armas en el pasado por los rebeldes (ver David Lindorff “While House Document Proving Syria’s Guilt does not pass Small text” CounterPunch, Sep.3, 2013). En realidad, dichas armas han sido utilizadas por los dos lados del conflicto en Siria.

Ni que decir tiene que la utilización de tales armas debe denunciarse y condenarse, sin ser selectivos y discriminatorios en tal denuncia (como es el caso notorio de Bernard Henri Levi, el filósofo francés que ha adquirido gran notoriedad por su oportunismo y selectiva denuncia de la utilización de esas armas, sin nunca haber hecho la denuncia de su utilización por parte de los estados estadounidense o europeos, incluyendo el estado francés (tal y como señala Diana Johnstone en su artículo “France’s Philosopher Bombardier: No War for Bernard Henri Levi”, Counter Punch, Sept. 3. 2013).

¿Por qué ahora y no antes?

Que hay que penalizar la utilización de ese armamento en cualquier parte del mundo y por cualquier estado es un punto sobre el cual existe bastante acuerdo internacional. Pero, ¿por qué ahora y no antes? ¿Y por qué EEUU y no otros países? Y, ¿por qué no hacerlo a través de otros medios no militares o incluso, en caso de que fueran militares ¿por qué el gobierno federal de EEUU y no otros? Para contestar a estas preguntas, hay que entender, como dije antes, la situación de EEUU y los momentos históricos que este país está viviendo, lo cual raramente se hace en los medios. Veamos los datos.

Hoy EEUU está en un momento de profunda crisis, habiéndose acentuado todavía más la deslegitimación del establishment financiero, económico, y político de aquel país a partir del periodo de imposición de medidas sumamente impopulares sin ningún mandato popular. La enorme influencia del establishment financiero y económico (lo que en EEUU se llama la Corporate Class) en la vida política y mediática del país y el impacto sumamente impopular de las políticas públicas realizadas por las instituciones llamadas representativas han creado un rechazo generalizado hacia esos establishments.

Hoy, desde la Seguridad Social (el sistema de pensiones públicas) hasta los servicios públicos del Estado del Bienestar están en peligro. Nunca antes el Estado del Bienestar estadounidense había estado tan amenazado como ahora (una situación que también ocurre en la Unión Europea y que alcanza dimensiones extremas en España). Los recortes en las áreas sociales son enormes y, tal y como he indicado anteriormente, el Congreso acaba de aprobar un recorte de 40.000 millones de dólares al programa Food Stamps que alimenta a casi uno de cada tres niños en EEUU (20 millones de niños asistidos). Estos recortes van acompañados de intervenciones públicas que benefician enormemente a la Corporate Class y a las rentas superiores del país, habiendo alcanzado unos niveles de desigualdad sin precedentes desde principios del siglo XX, al inicio de la Gran Depresión. Hoy, una persona del decil superior de renta en EEUU vive quince años más que una persona del decil inferior (en España son diez años y en el promedio de la Unión Europea de los Quince son siete años).

La Corporate Class y su complejo militar industrial

Un eje central de la Corporate Class, que es enormemente poderoso (tal y como ya alertó en su día el General Eisenhower, más tarde Presidente del país), es el complejo militar industrial. La voz más crítica de este complejo fue Martin Luther King, que lo había denunciado como el gran defensor de la Corporate Class de EEUU y que, para realizar su misión, consumía enormes recursos a costa de empobrecer el escasamente financiado estado del bienestar del país. Consume el 20% del presupuesto federal (718.000 millones de dólares), de los cuales 159.000 millones han sido gastados en las guerras de Irak y Afganistán (esta cifra no incluye los beneficios sociales de los veteranos de las guerras y otros servicios militares, cifra que alcanza otros 127.000 millones).

El gobierno federal de EEUU gasta más en sus Fuerzas Armadas que la suma en gastos militares de los 13 países que le siguen después por nivel de gasto militar. Es una inversión enorme, que se debe al poder de la industria armamentística. Más de 350.000 millones de dólares fueron a contratos por equipamiento y mantenimiento de material militar consumido en Irak y Afganistán (estos datos proceden de Brad Plumer, “ America’s staggering Defense Budget in Charts ”, The Washington Post January 7, 2013). Es un gasto público enorme que configura la economía de EEUU y gran parte de sus políticas públicas. En realidad (según los cálculos de Dean Baker y David Rosnick del Center for Economic and Policy Research de Washington), más del 26% del déficit público del estado federal se debe al gasto en las intervenciones militares de Afganistán e Irak, así como el pago de otras intervenciones que han estado ocurriendo a una frecuencia de un conflicto cada tres años en los últimos treinta años.

Y este gran poder deriva de su función que es la de defender globalmente y mundialmente los intereses primordialmente de la Corporate Class de aquel país. Todo este gasto público se realiza a costa de un enorme sacrificio del bienestar de las propias clases populares de EEUU (como denunció Martin Luther King, tal como indico en mi artículo “Lo que no se dijo sobre Martin Luther King”, Público, 3 de septiembre de 2013). No existe plena conciencia fuera de EEUU de que las clases populares de este país son las primeras víctimas de tal “sistema imperial”, tal y como lo definió Martin Luther King. Hoy, a la vez que se están reduciendo los fondos alimentarios para la población pobre, se están haciendo preparativos militares que costarán más de 1000 millones de dólares.

La enorme crisis de legitimidad del sistema político estadounidense
El enorme descrédito de la Corporate Class, de sus instituciones representativas (la mayoría de fondos que los políticos se gastan en sus campañas proceden de miembros de tal clase social, situación legalizada por la Corte Suprema de EEUU), acentuado por la gran crisis actual, donde el estándar de vida de las familias estadounidenses ha ido disminuyendo en los últimos treinta años (y muy marcadamente en estos años de crisis), explica el creciente hartazgo de la población hacia las instituciones políticas.

Ya antes de que apareciera Siria en el horizonte, el Stimson Center publicó en mayo una encuesta en la que se pedía la opinión de los ciudadanos sobre su percepción y deseos sobre el gasto militar. La gran mayoría de la ciudadanía quería una reducción radical del gasto militar mucho más acentuada que cualquier propuesta hecha en el Congreso o por la Casa Blanca. En realidad, ya en respuesta a este enfado generalizado y hartazgo de guerras, la Administración Obama había hecho propuestas (consideradas muy insuficientes por la mayoría de la población) de bajar tal gasto, habiéndolo reducido en los últimos años.

El bombardeo de Siria, sin embargo, costará, según cálculos iniciales, más de 1.000 millones de dólares (lo cual ha incrementado inmediatamente, tal y como informó el Boston Herald (31 Agosto 2013), el valor de las acciones –que estaban bajando– de las empresas productoras de material militar tales como General Dynamics, Boeing, BAE Systems, Raytheon y muchas otras). Mientras, como indiqué en el párrafo anterior, el mismo gobierno federal está recortando fondos para alimentar a niños que pasan hambre.

La llamada a la intervención militar en Siria

El argumento aducido por la Administración Obama para bombardear Siria –la penalización al gobierno Asad por el empleo de armas químicas- carece, como he dicho antes, de credibilidad, pues tales armas se han utilizado anteriormente en el conflicto sirio, por ambas partes, tal y como documentó la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su investigación de la situación en Siria así como en muchos otros conflictos llevados a cabo por EEUU (como en Vietnam), o por sus aliados, como Israel en 2009, en su represión de la población palestina de Gaza (tal y como ha denunciado Amnistía Internacional y señalado Chris Hedges, jefe de la oficina del Middle East del The New York Times (ver la entrevista en mi blog www.vnavarro.org)), o, como he indicado anteriormente, por los aliados de EEUU, como el entonces aliado Saddam Hussein en su lucha contra Irán en 1988. En realidad, la historia de EEUU está llena de casos de utilización de armas biológicas y químicas, tanto por su gobierno como por sus aliados.

¿Cuál es, entonces, el motivo real para iniciar tal bombardeo de Siria? Hay varios motivos, todos ellos relacionados con la situación en EEUU. La pérdida de legitimidad del establishment de aquel país es enorme y se encuentra en una situación muy defensiva, acorralada. Siente que tiene que hacer algo, tanto en el interior como en el exterior del país. El Medio Oriente (de enorme importancia estratégica para el establishment estadounidense y europeo) está en una situación volcánica, en la que EEUU está perdiendo el control. Hoy esta zona del mundo es un volcán que está explotando.

Para aquel establishment de EEUU y europeo, Irán es el centro del mal, que quiere decir que puede afectar más negativamente sus intereses. La alianza Siria-Irán, apoyada por Rusia, representa una amenaza a la hegemonía de EEUU en aquella zona. Y últimamente parecía que el dictador Asad en su lucha contra los rebeldes podría prevalecer y ganar en aquel conflicto. De ahí que se intente ahora aprovechar el incidente de las armas químicas para atacar y debilitar a tal gobierno. Este es el objetivo de tal intervención: intentar recuperar tal hegemonía que está perdiendo el gobierno federal de EEUU (y de Europa), tanto en el exterior como en el interior.

Y una de las primeras movilizaciones en contra de esta recuperación del dominio procede precisamente de las clases populares de EEUU. Para el Presidente Obama, tal decisión de bombardear Siria le significará un enorme coste político. Como muy bien ha señalado el que fue Ministro de Trabajo del gobierno Clinton, Robert Reich (ver Robert Reich “Obama’s Political Capital And the Slippery Stone of Syria”), tal intervención, que le iría muy bien al establishment estadounidense para desviar la atención del país hacia el exterior, (en un momento de grandes tensiones dentro del país), le debilitará enormemente, independientemente de que sea o no aprobada por el Congreso de EEUU (una institución que sólo goza de un 15% de apoyo popular, precisamente por percibirse por parte de la población estar instrumentalizada por la Corporate America).

Es probable que la Cámara Baja del Congreso (la menos alejada de la población) vote en contra debido al enorme enfado que la población ha mostrado a la mayoría de congresistas en sus distritos. Han sido precisamente las bases del Partido Demócrata (el movimiento sindical, el movimiento de derechos civiles, el movimiento feminista y el ecológico progresista) las que se han opuesto más a tal bombardeo. Y hoy, la movilización popular contra tal intervención (que está bombardeando el Congreso con llamadas y mensajes contra la intervención militar) está generalizada. Pero el establishment estadounidense está movilizándose a través de los medios de información para que el Congreso autorice tal intervención. Hoy, la población recibe constantemente mensajes que la credibilidad del país está en juego, indicando que el rechazo se leerá como una negación por parte del pueblo estadounidense a continuar liderando las fuerzas que representan la democracia y la libertad, un mensaje que se ha repetido continuamente para defender dictaduras y regimenes feudales (y que van desde Arabia Saudí y Qatar a Honduras y antes Haití) que han estado oprimiendo precisamente la libertad y la democracia. Ocurra lo que ocurra, se inicia una nueva etapa en EEUU (incluso en caso de que la Cámara Baja apoyara la intervención), donde la población, y muy en particular las clases populares, están hartas de las guerras e intervenciones del gobierno de EEUU para defender lo que Martin Luther King llamaba el “rol imperial” de la Corporate Class, que está perdiendo muy rápidamente su apoyo popular. Y este es el punto clave que marcará claramente un cambio importante en la historia de EEUU (y creo que también del mundo).

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Bajo la lupa
Putin salva a Bashar y a Obama
Alfredo Jalife-Rahme
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, al emitir declaraciones sobre armas químicas y la situación en Siria, ayer en la residencia oficial de Novo-Ogaryovo, en las afueras de MoscúFoto Reuters

Antecedentes: resultó premonitoria la prospectiva de Bajo la Lupa (1º y 4/9/13) sobre la viabilidad de una salida diplomática al ominoso bombardeo unilateral de Siria por Obama: “Peor que bombardear a locas, Obama tiene la oportunidad dorada de transcender como estadista metahistórico para liderar la abolición de las armas químicas, hayan sido usadas por el gobierno sirio y/o por los rebeldes. (…) Estados Unidos ha permitido un apartheid teológico sobre las armas de destrucción masiva (atómicas, biológicas, químicas y radiológicas). Un acuerdo diplomático que cuente con el apoyo de Rusia, que puede resultar el gran triunfador con Irán de los estropicios de EU e Israel en la región, tiene que escenificarse en el marco de Ginebra 2 y, mucho más allá, en la aplicación gradual de la abolición de todas las armas de destrucción masiva sin excepción que, en una primera etapa, debe obligar tanto a Siria como a Israel a firmar y ratificar la Convención de Prohibición de las Armas Químicas que entró en vigor en 1997 y, en una segunda etapa, a la desnuclearización de todo el ‘Gran Medio Oriente’ que incluya tanto el programa atómico de Irán (que se encuentra muy lejos del 90 por ciento del enriquecimiento de uranio para fabricar una bomba atómica) como del máximo de 400 bombas nucleares de Israel, que goza de las unilaterales canonjías celestiales de EU”.

Hechos: en efecto, antes del 12 aniversario del 11/9, según The New York Times (10/9/13), el canciller ruso, Sergey Lavrov, dijo que había discutido la propuesta con los estadunidenses antes de anunciarla en una conferencia de prensa el lunes por la tarde. Obama y Putin discutieron la idea en forma privada al margen de la cumbre del G-20 la pasada semana y Lavrov la discutió con el secretario de Estado, John Kerry. Así que el mito alrededor de las pifias del atribulado John Kerry es pura teatralidad para encubrir la graciosa huida de Obama, quien reconoce que ni su esposa Michelle, destacada abogada de Harvard, lo apoya en su aventura unilateral que rechaza prácticamente el mundo entero, incluyendo el Vaticano. El mismo Obama, en su gran cruzada multimediática del lunes (¡seis entrevistas por tv!), antes de su relevante discurso del martes por la noche, calificó de gran avance (breakthrough) la propuesta rusa que consiste en destruir las armas químicas de Siria bajo supervisión internacional (la ONU) y a que Bashar firme y ratifique la Convención de Prohibición de Armas Químicas (de 1993 que entró en vigor en 1997).

Mis fuentes en Beirut señalan que la sustancia de la propuesta rusa fue producto de un ofrecimiento de los parlamentarios chiítas de Líbano e Irán, quienes hace casi dos semanas habían planteado la original idea al agazapado régimen de Bashar.
El bombardeo quirúrgico unilateral de Obama hubiera, a escala local, derrocado de facto al régimen de Bashar –según David Ignatius, confidente de Obama ( The Washington Post,4/9/13)– y hubiera dado una carta en blanco a Al Qaeda, que se deleita con la expulsión de los cristianos de Siria –como acaba de suceder en la ciudad simbólica de Maalula, donde aún se habla(ba) el arameo semítico (el idioma de Cristo)–, y ha tomado la batuta de la balcanizada oposición siria. El efecto secundario del castigo hubiera sido mucho peor que el statu quo: una iatrogenia de la homeopatía bélica de Obama.

Un Qaedistán levantino, como reflejo del ISIS (Islamic State in Iraq and al-Sham: Estado Islámico de Irak y el Levante: Siria y Líbano, Bajo la Lupa, 28/8/13) estaría tocando las puertas del bajo vientre islámico ( soft belly) de Rusia en el Cáucaso en la contigüidad del estratégico mar Caspio (con pletóricas reservas de hidrocarburos) y con su espada de Damocles desenvainada para descarrilar los juegos olímpicos de invierno en Sochi (Rusia) a través de su brazo armado yihadista de losMuyahidines del Cáucaso y Levante.

Más allá de la especificidad energética siria (Bajo la Lupa, 8/9/13), están en juego los hidrocarburos del mar Caspio: frontera de Rusia e Irán.
Si por sus reacciones los conoceréis, la propuesta rusa –concatenación de coincidencias favorables desde los parlamentarios chiítas de Líbano e Irán y la angustia de Bashar, pasando por el rechazo del parlamento británico y la reticencia de la canciller alemana Merkel, hasta la revuelta del Congreso de EU y de la opinión pública mundial/regional/local– ha sido ferozmente criticada por lossuperhalcones de Israel y los rebeldes sirios, quienes no aprendieron nada de la guerra civil ni en Líbano ni en Irak.

Zbigniew Brzezinski, íntimo geoestratega de Obama, comenta en su Twitter (10/9/13) que los rusos están quizás inintencionalmente ofreciéndonos algún margen de salida a un potencial caos (¡supersic!) regional en Medio Oriente(es.scribd.com/doc/167122065/zbig).

Rusia exhibió mayor musculatura que el propio Irán, cuyo presidente, el moderado Hassan Rouhani –recientemente elegido democráticamente–, y su carismático canciller, Mohammad Javad Zarif, manifestaron enorme mesura durante toda la crisis que quizá sea registrada como cercana a la de los misiles de 1962.
Irán, con el enorme peso de ser de los pocos países de la región con un régimen democrático muy sui generisdentro de su estructura teocrática, está dispuesto a negociar su contencioso nuclear con el P5+1 (los cinco permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania), lo cual hubiera sido enterrado con el bombardeo unilateral de Obama al avispero sirio y hubiera desencadenado un efecto dominó hasta Indonesia, el mayor país islámico del mundo (250 millones de feligreses), que se pronunció asombrosamente durante el G-20 contra la aventura militar de Obama.
Conclusión: la propuesta rusa, que rescata simultáneamente a Bashar y a Obama, cuenta con el apoyo singular de los BRICS –en especial de China– y puede imprimir un efecto inverso al bombardeo unilateral de Obama, ya que pone en la mesa del debate integral la desnuclearización de todo el Gran Medio Oriente sin excepciones celestiales mediante un quid pro quocreativo: destrucción, firma y ratificación de la Convención de Prohibición de Armas Químicas por Bashar, que debe ser imitada por Israel, al unísono de un acuerdo entre Irán y el P5+1 sobre su contencioso nuclear que culmine en la inspección y vigilancia del reactor nuclear de Dimona concomitante a la desnuclearización de Israel.

El alfa del alfabeto bélico fue la dotación de un máximo de 400 bombas atómicas de Israel, según el excelso Boletín de los Científicos Atómicos, lo cual orilló alomega de la carrera de todas las armas de destrucción masiva en Medio Oriente, como la dotación de armas químicas –las armas nucleares de los pobres– por Siria, así como el incrementalismo del enriquecimiento de uranio por Irán (hoy en un máximo de 20 por ciento, que sólo sirve para propósitos médicos). Tampoco se puede seguir ocultando la dotación de las clandestinas armas químicas de Israel, según un reporte de la CIA exhumado por Foreign Policy(9/9/13). La paz suele tener pocas oportunidades: ¡hay que correr el riesgo!

Fuente: Red Mundial de Copmunidades Eclesiales

   
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