VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

LUCHA DE POBLADORES DE VECINDADES POR UNA VIVIENDA DIGNA.
Escribo estas páginas sobre esta lucha popular tan significativa como un reconocimiento y homenaje a todas aquellas personas de las vecindades del barrio los Angeles en la Colonia Guerrero (México D.F.) que emprendieron esta loca aventura de la Unión de Vecinos y de la Sociedad Cooperativa habitacional denominada Cohuatlán y que la hicieron realidad. Tengo presente los rostros y corazones de estas personas y antes que nada a ellas-ellos dedico este prólogo.

La Historia que nos comparte paso a paso Alejandro Mendoza es muy importante porque muchas veces solo se escribe la historia de los poderosos o aun en la historia de luchas populares se habla más bien de los grandes líderes reconocidos, y se habla muy poco de la lucha de cada día del pueblo de a pié, y no se mencionan sus sueños y su terca voluntad de seguir adelante.

Esta historia o mejor dicho esta lucha se basa en algo fundamental y en lo cual muchos no creen: la digna voluntad del pueblo sencillo de luchar por sus Derechos más fundamentales por una vida digna, como es el de una Vivienda Digna. Más aún, y quiero decirlo con toda claridad, este proyecto tiene en su base gente sencilla de vecindades de la famosa colonia Guerrero. En ese tiempo colonia famosa por las pandillas, por ser zona de Tolerancia de prostitución, por el salón de Baile los Ángeles (el que no conoce los Ángeles, no conoce México) y por el salón de Teatro Blanquita.

¡Y quién iba a apostar por gente de esas vecindades vistas con desprecio y desconfianza! Los primeros que apostaron por este sueño de una Vivienda digna, fueron los mismos pobladores de 7 vecindades del Barrio los Ángeles de la Colonia Guerrero y junto con ellos y motivados por ellos, también apostamos sacerdotes y estudiantes jesuitas de la Parroquia nuestra Señora de los Ángeles que quisimos acompañarlos con cercanía, con una Evangelización liberadora y con la Promoción Social.

Más adelante propusimos esa locura, este sueño a un grupo de Arquitectos muy capaces, y comprometidos en el proceso popular, y así Copevi se sumó a esta lucha y nos brindó su asesoría y acompañamiento profesional. Copevi y nosotros nos sumamos a esa lucha, pero el Sujeto principal, y sin el cual esto nunca se hubiera podido realizar, fue el pueblo mismo habitante de esas Vecindades.

Esta lucha refleja una gran audacia por varios capítulos:

a) Ninguna de las mujeres y varones que se organizaron en este proceso y luego conformaron la cooperativa Habitacional Cohuatlán (con 60 viviendas), ninguno tenía estudios universitarios, y ninguno tenía experiencia previa en este campo.

b) Todas estas personas provenían de vecindades con la “etiqueta” de nidos de pandillas o de malvivientes o al menos de gente muy conflictiva.

c) Y provenían de Vecindades en conflicto entre ellas por los problemas de pandillas bravas

d) Todas eran personas muy pobres, sin recursos para poder construir o comprar una casa.

e) Todas tenían una religiosidad tradicional-con su peso de cierto conformismo y que apenas se iba abriendo a una Evangelización liberadora.

f) Eran vecindades organizadas para paseos, fiestas, recoger dinero y también para enfrentar a otras vecindades o a la policía.

Y con ellas y por ellas se logró hacer realidad el sueño de una Vivienda Digna. Esto se logró paso a paso y a lo largo de 8 años de lucha con los dueños de las vecindades, con los administradores, con la policía, con la indiferencia de muchos vecinos, y en medio de otras necesidades vitales insatisfechas y para las cuales la gente pobre no tiene recursos. Lo que estos pobladores tenían de organización para paseos, fiestas etc… sirvió de base para su nueva organización, y se transformó y se encauzó en esta lucha popular.

Y estas personas sin “estudios profesionales” hablaron con las altas autoridades de Infonavit y otras instituciones y les doblaron la mano. Estas vecindades en conflicto , se unieron y permanecieron unidas todos estos años. Y esta gente sencilla logró que el Infonavit, Fovisste y hasta algún Banco, pusieran los fondos de la construcción no para derechohabientes individuales, sino para un colectivo, y un colectivo proveniente de Vecindades.

Estas personas supieron superar la indiferencia y las críticas de vecinos y aun de familiares que no creían que esto se podría realizar o que querían resultados inmediatos , y la lucha fue larga… y no se veían inmediatamente los resultados

Y con la consulta al pueblo -que no se suele hacer- los Arquitectos de Copevi con apoyo de estudiantes de arquitectura, estudiantes jesuitas y dos estudiantes trabajadoras sociales, diseñaron un conjunto habitacional muy distinto que los bloques como gigantes ladrillos de concreto de otras Unidades como Tlatelolco. En esta Cooperativa Cohuatlán hay un patio central para la convivencia. Los corredores nos son pasillos obscuros, sino pasillos al aire libre abiertos al patio central. Hay varios tipos y tamaños de vivienda según los tamaños de las familias, y hay una caseta para las reuniones. Y sobre todo la gente misma ha participado en este diseño y en los pasos todos de la lucha.

Como dice Alejandro al compartirnos los Testimonios -entrevistas- en la parte final de esta Historia, haría falta otro libro para ir contando todas las luchas que enfrentaron tanto los miembros de la Unión de Colonos como los de la Cooperativa. Al ir leyendo los testimonios yo echaba de menos esa parte, pues la lucha ya vista en concreto fue increíble. Espero que pronto se pueda escribir esa lucha heroica de cada día.

Quiero terminar este prólogo recordando cómo comenzó este proceso de lucha popular por una vivienda digna y con una reflexión final un tanto cuestionante:

Inicio: Allá por 1974 con las lluvias como todos los años hubo derrumbes en algunas vecindades. Pero ese año en las calles de Zarco casi en contraesquina de donde está Cohuatlán, en ese derrumbe murió una niña. Se me ocurrió hacer unos 100 volantes e invitar a colonos a reunirnos para hacer algo. Algunos compañeros de la parroquia me dijeron, si vienen 10 personas te damos un abrazo, pues este barrio es muy duro y hay mucha indiferencia. Y con sorpresa de todos, nos reunimos más de 40 personas jóvenes y adultos, varones y mujeres de las Vecindades de Luna, de Sol, de Mercado, Estrella etc… Había una clara voluntad. Rompamos la indiferencia y hagamos algo. Y nos quedamos en discursos, sino que la primera acción fue limpiar los techos de las viviendas ruinosas, quitar macetas y tiliches.

Segunda acción apuntalar las paredes de las vecindades ruinosas para evitar más derrumbes… y así actuando y reflexionando y elaborando manuales, se fue conformando la Unión de Vecinos de la Colonia Guerrero cuyo caminar inicial nos comparte Alejandro autor de esta Historia que está por publicarse próximamente. Y la Unión de Vecinos tenía un lema bien signficativo:Queremos morir en la Guerrero, pero no aplastados.

Y después dimos otro paso. No basta apuntalar vecindades, ni basta luchar contra dueños y policía para evitar los desalojos o para presionar a los dueños a que arreglen las vecindades. Era necesario dar un paso más y luchar por tener una vivienda digna, vivienda propia y no en las afueras del D.F., sino allí mismo en su querido barrio, en sus raíces, y cerca de su sitio de trabajo, y con Escuela, Mercados y todos los servicios de agua, luz, limpieza etc… Y así comenzó la lucha por la Vivienda Digna y conformación de la Cooperativa. Lucha que ampliamente nos va compartiendo Alejandro Mendoza. La historia se está escribiendo 30 años después de haber terminado las 60 viviendas.

El edificio y los departamentos siguen en muy buen estado.Como me decía María, una anciana:¿Cómo no vamos a cuidar esto si tanto nos costó? Nos decían que creíamos en los Reyes Magos al soñar en esta Cooperativa, y lo logramos. Antes viviendo en el cuarto redondo de una vecindad con 50 cuartos-redondos (casa) con baños, excusados, lavaderos y patio común ¿Cuándo íbamos a soñar bañarnos con regadera, tener una recamara, tener un patio amplio para que jugaran nuestros Niños? Y lo logramos y hoy lo seguimos cuidando.

Unas preguntas cuestionantes: Quiero hacer estas preguntas porque la llevo en el corazón. Nos emociona reconocer cómo fue posible esa lucha común, perseverante a lo largo de tantos años y que culminó con la construcción de la unidad habitacional Cohuatlán, y que ha sido ejemplo y estímulo para otras luchas habitacionales semejantes, y ¿por qué ahora ya teniendo su casita, se va perdiendo la mística, el espíritu de lucha común, y ahora va predominando la lucha, la competencia consumista individualista?

La gente que realizó esta lucha se transformó en sus actitudes, en estudiar, en su trabajo, en su visión de la vida etc…No solo cambió su vivienda, sino que ellos mismos fueron cambiando en sus actitudes, en sus hábitos, y de ser pasivos ante su grave situación habitacional, se volvieron Sujetos de este proceso. Pero ¿cómo transmitir todo esto a los jóvenes y aun sus propios hijas e hijos, y a los adultos que no participaron en esa lucha, y ahora viven en la unidad habitacional? Si no se logra transmitir ese espíritu, permanecerán los edificios, pero se irán deteriorando, lo mismo que la vida en común, y se irá diluyendo y aun perdiendo la lección principal de esta lucha por una Vida y una Vivienda Digna.

Pero no quiero terminar con esas preguntas, sino con la alegría de lo vivido en común, de lo aprendido en esa lección fundamental: el Pueblo sale adelante y saca fuerzas y energías increíbles si hay una causa que valga la pena y que sea fundamental –en este caso Una Vivienda Digna para ellos y sus hijas e hijos, y si el pueblo se organiza con esa mística y voluntad, y si al mismo tiempo tiene una respetuosa y profesional asesoría y acompañamiento. Y todo esto con tal que el Pueblo sea el Sujeto del Proceso.

Termino estas páginas con profunda gratitud a este pueblo luchador, y recordando también a los que llegaron a la meta, y ya han fallecido, pero que nos acompañaron e impulsaron en esta lucha y nos siguen acompañando.

(Información recibida de la Red Mundial de Comunidades Eclesiales de Base)

   
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