ccp

 

El colectivo de Comunidades Cristianas Populares de Andalucía en la celebración del Día mundial de las Personas Refugiadas  manifiesta que la Unión Europea ha vendido su alma  al diablo del mercado prepotente del Neoliberalismo económico, olvidando su trayectoria social y tantos esfuerzos y revoluciones por los derechos humanos.

Lejos quedan los buenos deseos de sus padres fundadores cuando al término de la II Guerra Mundial diseñaron un proyecto de comunidad europea basado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que aunque significaba  salvar intereses también implicaba salvar valores y libertades para la ciudadanía

El acuerdo UE-Turquía, del 20 de marzo,  convierte la Europa de los valores y libertades en la Europa policial y del miedo, sacrificando en aras del mercado,  la Carta Internacional de derechos Humanos, la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE y la Convención de Ginebra para las personas Refugiadas, propiciando el naufragio de la Europa social y convirtiendo a las personas refugiadas en moneda de cambio de intereses económicos y geoestratégicos. El acuerdo no aporta ninguna solución y está provocando la apertura de otras vías más peligrosas y costosas para las personas refugiadas como la del Mediterráneo Central, que es la más mortal del mundo.

Nuestra Europa sufre un ataque de amnesia y olvida que hasta mediados del siglo pasado fue tierra de emigrantes, con decenas de millones de europeos que marcharon a “hacer las Américas” huyendo del hambre y la violencia de las continuas guerras.

Desde esta situación de desconcierto y ante las inminentes elecciones del 26 de junio,  pedimos cambiar el enfoque de las políticas de migración y asilo poniendo en el centro a  las personas y sus derechos. Exigimos al nuevo gobierno que salga de las urnas que retire su apoyo al acuerdo de la UE-Turquía y exija escrupulosamente el cumplimiento de los derechos humanos en las fronteras de Ceuta y Melilla eliminando la Ley de Seguridad Ciudadana, cuya disposición Final Primera modifica la Ley de Extranjería para amparar las devoluciones en caliente.

Pedimos  a los partidos políticos que asuman el compromiso de acogimiento de al menos, 18.449 personas, la cuota que públicamente decidió asumir el Gobierno. Y de cara a este verano, en el que se nos anuncia otro drama en la ruta del Mediterráneo central, la puesta en marcha de vías legales y seguras de acceso al procedimiento de asilo, habilitando la posibilidad de solicitar asilo en embajadas y consulados españoles, facilitando la emisión de visados humanitarios, la supresión de la exigencia de visado de tránsito aeroportuario impuesto en 2011 a personas de nacionalidad siria y la aprobación urgente del Reglamento de la Ley de Asilo pendiente desde hace siete años.

Denunciamos la lentitud con la que la UE está llevando a cabo la reubicación y reasentamiento de los más de 180.000 personas refugiadas, externalizando fronteras, para salir del paso y vaciando de contenido jurídico las leyes de asilo y refugio, alejándose cada vez más de la tradición cristiana de la hospitalidad. Ese valor ético, que evoca la apertura a un “nosotros” que genere en las personas la experiencia de que “nada humano me es ajeno”.

Valoramos agradecidamente el trabajo de miles de voluntarios y ONGs, tendiendo abrazos desinteresadamente. Pensamos que son los estados culpables de dicha situación y sus administraciones públicas quienes debieran solventar esta situación así como la de los campos de personas refugiadas en todos los pueblos del mundo.

Alentamos a la ciudadanía a seguir movilizándose para exigir a la UE y a los gobiernos de los estados miembros,  que desplieguen de una vez por todas, una verdadera política de acogida, y asilo inspirada en los valores y principios que la UE reconoce como fundacionales. Huir no es delito. Derechos Humanos para las personas migrantes y refugiadas.

 

 

Comunidades Cristianas Populares de Andalucía

20 de Junio de 2016.

Día Internacional de las Personas Refugiadas.

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“La Mujer en la Iglesia“.     Gacetilla

Se celebró  esta Jornada el pasado 13 de Mayo en el Centro Arrupe de Sevilla, acompañándonos  Pepa Torres que se encargó de orientarnos en este tema mediante una excelente y documentada exposición.

Comienza advirtiendo que “la Mujer” como tal no existe, sino “las mujeres” reales,  precisión que no es sólo cuestión de lenguaje, sino que con la diversidad y riqueza del plural quiere romper un esencialismo conceptual muy extendido.

En la exposición que sigue se van a contraponer la esperanza basada en las manifestaciones y declaraciones de Francisco, y la duda crítica sustentada por la experiencia de las mujeres, que han esperado en la Iglesia demasiado tiempo a que las palabras se traduzcan en hechos.

Junto a la imagen del cartel de la Jornada, que refleja la subordinación de muchas mujeres a una institución abrumadoramente jerarquizada y antropocéntrica; hay que decir que coexiste otra línea femenina y dinamizadora que lucha por una Iglesia de iguales.

Las mujeres acostumbradas a que nadie les regale nada, han defendido en la historia el poder del no, el de los sueños, las rebeliones y resistencias. Recordamos sin duda la negativa de Rosa Parks, mujer de raza negra que se negó a dejar su asiento a un blanco en los racistas EEUU de 1955. Esta valerosa muestra de dignidad inició un amplio movimiento reivindicativo de derechos civiles para los negros, que al día de hoy culmina con Obama en la presidencia de EEUU.

En la Historia de la Iglesia muchas mujeres, en su camino por seguir a Jesús, han reivindicado el poder del no y la desobediencia al patriarcado. Ya en los siglos XII y XII hay que resaltar el movimiento de las beguinas,  mujeres cristianas e intelectuales, a la vez contemplativas y activas; y las figuras de Guillermina y Maifreda vinculadas con ellas, que sostenían en el siglo XIII que Jesús murió por todos y todas en una salvación universal, que incluía también a judíos y musulmanes. Igualmente aseveraban que las mujeres -siendo a imagen y semejanza de Dios- pueden presidir la Eucaristía.  Ambas fueron declaradas herejes así como sus seguidores, y el movimiento reconducido hacia formas más “ortodoxas”.

Juliana de Norwich en el siglo XIV, afirmaba que ni el pecado nos puede alejar de Dios y consideraba a Cristo como Madre; y en el siglo XVI Mary Ward -religiosa católica fundadora de las “Madres Irlandesas”-,  es  considerada sospechosa de herejía y denunciada a la Inquisición, principalmente por pretender para su nueva Institución romper la clausura, que por entonces era norma obligada para todas las religiosas.

Mary Ward fue encarcelada acusada de herejía, cisma y rebelión y en 1631 el Papa Urbano VIII dicta una bula suspendiendo radicalmente el Instituto. No se le llegó a procesar formalmente y se la declaró limpia de sospecha sobre su fe, pero siguió vigilada. Dijo que “hasta ahora nos han dicho lo que debemos creer, pero habrá un futuro en que las mujeres  harán grandes cosas por sí mismas. Os niegan la esperanza, pero no hay diferencia entre hombres y mujeres.”

Cita en último lugar para abreviar, a la sufragista y activista católica española  Concepción Gimeno de Flaquer, que hacia el final del siglo XIX fue defensora activa de los derechos de la mujer, basándose en que Jesús practicó en su vida la igualdad de derechos.

De estas mujeres venimos; mujeres que se revelaron contra la fuerza domesticadora del sí, en la que todos hemos sido educados.

A este respecto merece la pena detenerse, en la manera de presentarnos el sí de María de Nazaret como modelo de obediencia, resignación/sumisión (en el peor sentido) y el silencio. Se han ignorado sus noes históricos, su identificación con el Magnificat, su solidaridad con Isabel y su integración con otras mujeres discípulas en la comunidad de iguales que seguían a Jesús.

Porque los síes del cristiano no son de sumisión, sino críticos en su pretensión de construir desde abajo la utopía del Reinado de Dios. Por eso ha habido siempre hombres y mujeres en la frontera que han abierto  nuevos horizontes de liberación, desde la Iglesia hacia el corazón del mundo. Entre ellos mujeres invisibilizadas en su oposición al orden simbólico del padre basado en el poder y la violencia, valores -que sin distinción de sexos-,  se han instalado en el imaginario personal, doméstico, social y religioso.

Los valores femeninos se basan por el contrario en el amor y el cuidado, creando un orden de libertad de carácter universal. En la Iglesia específicamente luchamos por nuestros sueños de inclusión/liberación sexista que integre la valoración de nuestros cuerpos, y por una espiritualidad que nos religue a Dios/a incluyendo las experiencias cotidianas de las mujeres.

Las raíces de la situación de exclusión de estos valores femeninos en la Iglesia, se encuentran en unas imágenes, lenguaje y hermenéutica patriarcales; procedentes tanto de la cultura de Israel, como de la figura fundamental del pater familias del mundo romano, ámbito en el que se desarrolló el cristianismo de los primeros siglos.

Ambas raíces comparten una pirámide patriarcal fuertemente jerarquizada, en cuyo nivel más bajo están las mujeres y las niñas, consideradas como  cuerpos a disposición del varón, de la familia y del clan. Personas no en sí mismas, sino en función de los demás, esencialmente como reproductoras tanto del nivel biológico como del simbólico.

El patriarcado se refuerza con una imagen de Dios y un lenguaje sobre Él que se identifican con la experiencia masculina, con la fuerza y el poder, porque como dice Mary Daly “si Dios es varón, el varón es Dios”.  Por tanto las experiencias femeninas son invisibilizadas, porque  el patriarcado y el antropocentrismo están profundamente interconectados. En este camino hemos llegado a un Kiriarcado, neologismo acuñado por Elisabeth  Schüssler Fiorenza para designar una concepción colectiva que parte de una imagen de Dios como señor, varón y blanco, que viene a legitimar la minusvaloración femenina, el racismo y el clasismo.

Reacción para neutralizar este imaginario, es el grito de “Dios es negra” lanzado por una teóloga africana cansada de las justificaciones interesadas en considerar la indignidad del cuerpo de la mujer para representar lo divino.

Para Tomás de Aquino la mujer es un varón imperfecto pues comparte una antropología dualista que la desvaloriza, creada a imagen del varón. Incluso en la etimología de “femenino” (formada por fe y minus), encontramos la subordinación y debilidad proclive al mal que se atribuyen a la fe de un ser imperfecto, y el alma se concibe como masculina porque no puede ser imperfecta. En concordancia con esta idea a las santas y mártires se las viriliza, y  las monjas -como personas consagradas- debían virilizarse o asexuarse ocultando sus formas, cortándose el pelo y eliminando todo exorno. Este imaginario llega hasta  el extremo de plasmarse en textos en la Europa medieval -como “El martillo de brujas”-, que justifican la quema de mujeres basándose en los anteriores razonamientos.

Queda claro que la forma sexuada de Dios no resulta neutra y condiciona el lugar de las mujeres en la Iglesia. Para cambiarlo hemos de superar tanto el  imaginario sobre la figura de Dios, como el lenguaje a Él referido como verdad más profunda. Hoy es evidente que el dimorfismo sexual aplicado a Dios que es Espíritu no tiene sentido, pero sigue subsistiendo tanto en el lenguaje corriente como en el litúrgico, atribuyendo la primacía a lo masculino y  como consecuencia la devaluación de lo femenino.

Sin embargo en la Biblia y en la Tradición coexisten desde el principio otros imaginarios minoritarios y marginados de los que cita algunos ejemplos: 1) las palabras de Isaías sobre la fidelidad maternal de Dios (Sl 131 e Is 49,15); 2) su carácter de vientre portador (Is 46,3); 3)  la bella imagen de San Irineo que hablaba del pezón nutricio de Dios, potente imagen sexual que podría cambiar nuestro imaginario haciéndolo más inclusivo; 4) Y también la de María de Oignies para quien en la cruz Dios rasga su vientre para alumbrar una nueva humanidad.

Las consecuencias del predominio del imaginario patriarcal nos los encontramos en una moral, una hermenéutica y una liturgia patriarcales que todo lo inundan. La antropología subyacente al mismo minusvalora lo femenino, y desde esa idea hace sus interpretaciones y valoraciones. Lo refleja el relato inicial del Génesis y la presentación de la figura de Eva como tentadora e introductora del mal. Y hasta hoy se perpetúa esta imagen seductora y tentadora de su cuerpo usada por la publicidad notablemente; con lo cual se refuerza la idea de indignidad de la mujer para representar a la divinidad.

La hermenéutica patriarcal no sólo se refleja en su interpretación y elección selectiva de textos bíblicos o de la Tradición, sino también cuando en la liturgia incluye algunos claramente misóginos como en la ceremonia del matrimonio. Las consecuencias prácticas de esta dinámica selectiva es la subordinación de las mujeres y su identificación con la culpa.

La hermenéutica femenina está siendo partera de una comunidad de iguales que despatriarcalice el paradigma actual. Procede a) de unas mujeres sujetos de un discurso del cambio social y eclesial, que tienen una palabra propia; b) de la necesidad de reinterpretar la palabra de Dios desde la realidad actual y de deconstruir lo realizado dentro de sociedades y culturas fuertemente machistas.

¿Puede ser palabra de Dios, aquello que oprime a las mujeres?¿O un imaginario de Dios para las mujeres una violación (Me violaste y me pudiste Jr20,7)?.

Jesús rompe la tradición judía, liberando a las mujeres con su Buena Noticia. En su época y cultura la mujer se consideraba un objeto sin derechos, útil sólo para la procreación en la cual incluso se consideraba secundaria su contribución, atribuyendo la fuerza engendradora al varón. La mujer sin hijos era maldita, y la sangre de  la menstruación era causa y señal de la impureza femenina. No tenían la obligación de rezar ni podían desempeñar ministerio alguno por no considerarlas sujeto religioso.  Incluso la circuncisión, el símbolo religioso de pertenencia al pueblo elegido, era un signo netamente masculino.

Jesús desafía todos estos preceptos patriarcales en su relación con las mujeres (habla con la samaritana, cura en sábado, protege a la adúltera…); pero sobre todo las admite y acepta como discípulas y las convierte en las primeras que testifican su resurrección. Hay que valorar debidamente lo que supone de transgresión la predicación y práctica de Jesús en este aspecto, pero también la valentía de las mujeres que fueron sus seguidoras y de aquellas que compartieron su transgresión.

Sobre el discipulado de las mujeres hay un texto indiscutible, Lc 8, 1-3 que cita que “le acompañaban los 12 y algunas mujeres…” y enumera funciones de estas que son propias del discipulado (lo que se refuerza en la relación de Jesús con Marta y María),  con verbos que se repiten en su seguimiento hasta la cruz. Sobre todo su papel fundamental como testigos de la Resurrección es tan relevante, que no ha podido ser ocultado, disimulado, ni menos inventado en un contexto que no reconocía a las mujeres capacidad para testificar legalmente.

La Iglesia no puede discriminar a las mujeres con tales antecedentes: Jesús no es machista, ni muestra signo alguno de superioridad sobre las mujeres. Como no puede ser de otra manera la salvación de Jesús es universal. Invitándolas  a ser compañeras en la misión (Lc 8, 1-3; Jn 4,27-29), Jesús desmonta prejuicios, va más allá de los estereotipos y acepta su atrevimiento al acercársele.

El movimiento de Jesús y de las primeras comunidades tiende a crear una comunidad de iguales Su práctica -aunque con tensiones-  subvierte los preceptos patriarcales y las clases sociales. Sin embargo su posterior inculturación en un orden greco-romano patriarcal, se hace en gran medida sacrificando  los avances y derechos obtenidos en la consideración de las mujeres, y adoptando las formas propias del imperio romano.

Este retroceso deja  tempranamente su huella, ya en el Evangelio de Juan que es el más tardío; y en las cartas pastorales, se va subordinando el papel de las mujeres a los varones aunque no se pueden ignorar experiencias tan fundamentales como las de la Magdalena. Pablo ya ignora el testimonio de las mujeres sobre la resurrección y prima el testimonio de los doce (1ªCor15,3ss), y también las subordina al orden patriarcal pidiendo que las mujeres se cubran para profetizar y como signo de sujeción en las asambleas (1ªCor 11,3ss y 14,34ss). No obstante queda constancia de que hay mujeres que le ayudan eficazmente a Pablo y le acompañan en su misión y declara que entre bautizados ya no hay varón ni hembra (Ga 3,28).

Los códices domésticos postpaulinos y las cartas pastorales detectan la progresiva subordinación de las mujeres. En Co 3,18-21 se desprende una reciprocidad en el matrimonio, mientras que en Ef 5,21ss ya se desprende una subordinación entre cónyugues al asimilar el matrimonio a la relación de Cristo (varón) y la Iglesia (mujer).

Al final del siglo II el liderazgo comunitario en la gran Iglesia, es sustituido por el liderazgo del obispo varón, en quien se concentran todos los ministerios y carismas. Este hecho perjudica sobre todo a las mujeres, cuya misión y profetismo el montanismo llega a considerar herético. A partir de  entonces se valora a las mujeres en función de su misticismo y virginidad, reduciendo la función de las diaconisas a su intervención en el bautismo de mujeres y a la liturgia.

Curiosamente en la fijación del canon de escritos neotestamentarios -que comienza en esa época-, son descartados aquellos que valoran y desarrollan más la idea de “comunidad de iguales”; y paralelamente las tradiciones orales quedan postergadas. Eso hace que las escrituras queden en manos de una élite de varones y además varones doctos,  habida cuenta de que la mayoría de la población y casi todas las mujeres de la época eran iletrados.

Hoy la Iglesia es una de las instituciones más androcéntricas y patriarcales que existen, y ello propicia varias preguntas desde fuera de ella ¿Por qué las mujeres seguís dentro? Estáis sosteniéndola mientras  confiáis en su utópico cambio. ¿El cambiarla tiene futuro?

Una mujer consciente dentro de la Iglesia es acusada de activista, porque las perspectivas de género son demonizadas en ella. Si es sumisa al régimen patriarcal se elogian su generosidad y servicios, pero al reivindicar la libertad y sus aspiraciones de igualdad se la margina, se sospecha de desviación doctrinal y se la enfrenta con el mito de una María obediente y callada que no coincide con la María histórica, ni es un modelo que sintonice con la mujer actual.

De alguna manera la Institución eclesial e incluso Francisco, ofrecen esta figura interesada de María, para neutralizar la aspiración de las mujeres al sacerdocio; ocultando la figura de María seguidora de Jesús e incluida en una comunidad de iguales con plenitud de ministerios. De forma similar se distorsiona la figura de la Magdalena que es reconocida por el Resucitado, dotada de autoridad para proclamar su palabra al mundo y constituida Apostol de los Apóstoles.

Para un amplio colectivo de mujeres, que quiere que la Iglesia cambie para participar en ella con plenitud de derechos, es necesario seguir bebiendo de la teología feminista; y desde ella usar la categoría de género para depurar estas interpretaciones y ocultaciones intencionadas, logrando así eliminar la desigualdad de derechos y de capacidad decisoria en la Iglesia.

La categoría de género es un instrumento de análisis que cuestiona las realidades culturales concretas del patriarcado, que condicionan los conceptos de lo masculino y femenino ahora tan diferentemente concebidos. La perspectiva de género es liberadora para las mujeres, al presentarnos una manera distinta de ser persona mujer o persona hombre y de vivir las relaciones entre ambos, y también al deslegitimar la minusvaloración que el clericalismo nos impone a todos y especialmente a las mujeres. La estructura eclesial se resiste a incorporarla al considerarla una amenaza y la teología conservadora la ve como peligrosa para la familia; pero el no hacerlo es perpetuar el imaginario anterior  petrificándolo más allá de todo cambio.

Admitimos que los actos y declaraciones de Francisco, reflejan sin duda buenas intenciones de cambio, pero recordamos que nunca a las mujeres se nos ha regalado nada y que la anunciada comisión para  el estudio del diaconado femenino, le fue arrancada por la Conferencia de Superioras Generales. Antes no había dicho nada sobre ese tema y respecto al sacerdocio de las mujeres, está claro que mantiene igual posición que los anteriores Papas.

Francisco mantiene el imaginario patriarcal que considera a María como modelo alternativo y subordinado al que debemos asimilarnos las mujeres y no pretender tomar a Jesús como modelo; y también comparte el esencialismo de la radical diferencia entre el varón y la mujer. La buena voluntad de Francisco pidiendo una teología femenina, nos mostró su ignorancia al respecto, porque ya desde los pasados años 70 surgió en Alemania no sólo una teología femenina, sino una teología feminista seriamente basada.

En resumen vemos en Francisco una ambigüedad entre sus indiscutibles buenas intenciones de incrementar el papel de las mujeres en la Iglesia, y su formación básica que parte de una visión teológica androcéntrica que no le ayuda a comprender las profundas reivindicaciones femeninas. Esta circunstancia hace que las importantes aportaciones del Papa en aspectos sociales y medioambientales, no tengan comparación con las realizadas en el tema de la mujer en general, aunque son valiosas sus aportaciones sobre el maltrato, abuso y pobreza femenina que son sin duda temas que le preocupan seriamente. Nos tememos que las reivindicaciones de las mujeres sean una vez más postergadas en función de conseguir otros objetivos

Mientras aguardamos esperanzadas a que las declaraciones se  conviertan en actos de gobierno dentro de la Iglesia, opinamos como una teóloga coreana que mientras la Iglesia no se comprometa a fondo con los Derechos Humanos, las reivindicaciones sociales y la igualdad de la mujer, es difícil que pueda legitimar su mensaje evangélico.

Soñamos y reclamamos una Iglesia en que las mujeres  seamos miembros de pleno derecho con suficiente presencia en los órganos consultivos, deliberativos y decisorios; en la que se nos reconozca  la plena ministralidad en razón de nuestra consagración como bautizadas y desaparezca toda discriminación en función del sexo. Una Iglesia  en la que la teología y la reinterpretación bíblica feminista pongan de manifiesto que el Evangelio no puede ser proclamado sin considerar también al discipulado femenino. Que  sirva a la liberación de las mujeres y se abra al diálogo y cultura del feminismo en forma crítica y constructiva.

No queremos volver la tortilla sino la igualdad y justicia que elimine el antropocentrismo y patriarcalismo secular en la jerarquización, lenguajes y homilías, reconociendo la adultez de hombres y mujeres sin distinción sexual.

Seguimos siendo Iglesia y seguimos trabajando por ella aunque con frecuencia seamos invisibilizadas; porque nuestro derecho de pertenecer a ella no depende de que alguien nos lo otorgue, sino de sentirnos templos del Espíritu libre y creativo de Dios.

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Terminada la exposición de Pepa Torres, formamos grupos de trabajo para reflexionar tanto sobre sus aportaciones, como sobre la situación real en la que las mujeres se encuentran en nuestra Iglesia local. Posteriormente tuvimos con ella un animado coloquio que brevemente resumimos:

Se le pide amplíe lo dicho sobre el poder del no, respondiendo que el mismo Evangelio es el relato de una desobediencia radical de Jesús hacia el orden religioso-social de su época. La lectura del Evangelio desde los noes, deja al descubierto su fuerza y Santo Tomás ya declara la licitud de la desobediencia ante leyes injustas. Hoy tenemos que recuperar la cultura de la desobediencia civil, pero integrarla con un profundo discernimiento comunitario que es el que le da sentido y eficacia. Necesitamos practicar huecos y fisuras en la situación actual, pero no necesitamos héroes ni queremos víctimas, y a veces el silencio resulta subversivo.  Tenemos mucho que aprender de los movimientos sociales y antisistema en esto, para discernir lo útil y lo que nos lleva al choque contra un muro; cuándo interesa la visibilidad y cuándo interesa más un lento trabajo de termitas. Por ejemplo no se visibiliza la existencia de mujeres ordenadas en EEUU e incluso son toleradas en Alemania fuera de órdenes religiosas. Sobre todo debemos recordar que la Iglesia es mucho más que su estructura institucional y que en ese mucho más hay una gran tarea por hacer.

Una curiosa intervención señala el hecho histórico de que todas las grandes religiones tienen en su origen a un varón como mensajero de lo divino (Buda, Abraham-Moisés, Jesús, Mahoma…) ¿No serían las cosas distintas si la divinidad se hubiera encarnado en una mujer? Le responde Pepa que no debemos caer en el esencialismo de diferenciar radicalmente el sexo de las personas, ni en pensar en un tipo de cristología “descendente” es decir que Dios manda desde fuera a alguien sexuado en quien se encarna. Más bien debemos ver que en sociedades patriarcales, cuyo imaginario presenta al varón como la mejor imagen de lo divino, se encuentre en figuras masculinas el mensaje con autoridad que va buscando. Evidentemente sería distinto si tuviéramos la idea de un Dios con pechos, pero no ha sido así. Sin embargo en la primera Iglesia encontramos mujeres con autoridad -que ya citamos-, y ya Guillermina y Mainfreda defendían que Cristo se encarna en la naturaleza humana (varón y mujer), por lo cual también las mujeres representamos a Cristo, somos referentes de plenitud humana y podemos sin menoscabo alguno presidir las Eucaristías.

Se plantea seguidamente el problema de la fijación de un rol para cada sexo, y más en concreto la atribución a cada uno de ellos de unas funciones, poderes y responsabilidades. En la contestación a este tema se destaca la irrealidad da tal atribución, que es de carácter cultural, y las consecuencias limitadoras que tiene el paradigma patriarcal tanto para mujeres como para varones. También se resalta el esencialismo de la Iglesia en este aspecto, divinizando como pretendido “orden natural” algo que es el patrón cultural de una concepción patriarcal dualista de la realidad. ¿Cómo cambiar esto y que contenido darle a cada rol? Hay que tener claro el qué, el para qué, y el cómo. Es fundamental para ello el cuestionamiento de lo actual desde la perspectiva de género. En Jesús podemos ver en bastantes ocasiones transgresiones de género y desde ahí comprender que no podemos emplear generalizaciones, ni hay imposibilidad real para que se encuentre en un varón la delicadeza y el cuidado, o en una mujer la capacidad emprendedora y organizativa. La educación empezando desde la familia puede cambiar mucho las cosas, eliminando los machismos y los micromachismos -más numerosos y disimulados- que hoy existen; pero es esencial cambiar unas estructuras organizativas fuertemente masculinas, en las que tienen difícil encaje los valores considerados “femeninos”. Sin duda se está avanzando en una cultura del ser que sustituya a la patriarcal-dualista, pero Pepa se decanta más por una cultura basada en la dignidad y diversidad de los cuerpos -masculinos y femeninos- como imagen de Dios. Y piensa así porque cree que hay que rescatar la materialidad y carácter total de la Encarnación concreta y no desmaterializar este hecho.

Otro tema de fondo que surge es el del poder institucional y la resistencia de todas las estructuras a la cesión del poder, recurriendo a todo tipo de argumentos. Alguien plantea la sospecha de que si en la segunda venida de Cristo, éste se encarnara en una mujer, sería posiblemente  calificada de ser el Anticristo. Suposiciones aparte, la consecución de igualdad para las mujeres tiene mucho que ver con su empoderamiento, pero Pepa resalta que ha de perseguirse con la base de un profundo discernimiento. Por ejemplo la reivindicación del sacerdocio de la mujer es un tema polémico entre los movimientos femeninos pues coexisten opiniones contrapuestas. Muchas queremos una Iglesia desclericalizada  (otras no), y acceder a los espacios de poder, no para seguir manteniendo el sistema de poder organizativo masculino, clericalizado y jerárquico, sino para cambiar a otro modelo de Iglesia. Porque antes de reivindicar un determinado puesto, hay que discernir si sirve para cambiar o para servir de florero que justifique que nada cambie. Es evidente que las mujeres tienen que ocupar lugares con visibilidad y capacidad decisoria para cambiar la Iglesia, pero hay que discernir cuales y para qué. En la Iglesia anglicana que cuenta con mujeres ordenadas e incluso una mujer obispo, hay una fuerte discusión alrededor de este tema. Puede parecer que sólo queremos un trozo de pastel, pero hay pastel que muchas no queremos. Lo que deseamos es tener la posibilidad de decidirlo.

Alguien comenta que en la sociedad civil hay muchas nuevas posibilidades que las mujeres están consiguiendo ¿Por qué no resulta posible trasladar esta situación a la Iglesia Institución?. Este Papa habló de la posibilidad de nombrar a mujeres como cardenales (cargo que no precisa ordenación), pero el tema se ha silenciado. Tenemos que tener claro que no podemos depender de lo que haga el Papa; aunque podamos aprovechar su respaldo el trabajo principal es nuestro. En las comunidades que pudiéramos situar extramuros de la institución jerárquica, si se nota el avance hacia la igualdad de derechos: ya contamos con tres generaciones de teólogas, no es raro encontrar laicas que están anunciando la Palabra de Dios, profundizando en la teoría y práctica de la catequesis, o desempeñando funciones de responsabilidad. Los cambios de paradigma vienen siempre forzados desde fuera del paradigma y los puestos de poder no son los únicos que pueden hacerlo. Trabajar en todos los sitios en que se predica la fe, es lo más  importante para cambiar el imaginario patriarcal predominante.

Finalmente se apunta el problema de la democratización de la Iglesia, tema que no había surgido todavía. Se opina que el nuevo paradigma a perseguir debe incluir esta democratización no sólo como objetivo sino como método para conseguirlo, porque tan importante es el qué, como el cómo democrático. Hay que reconocerle a los fieles de base sin distinción de sexo, al Pueblo de Dios, libertad para opinar y participar en la elección de sus pastores y en el desarrollo de su vocación y misión, como en los primeros siglos de la Iglesia, cosa que hasta el momento les es negada.  Ya no queda tiempo para detenerse en esta cuestión tan fundamental a la que tanto teme la estructura institucional de la Iglesia. Tanto la considera un peligro que expulsa o anatematiza a cualquiera sea varón o mujer que intenta reivindicarla.

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Acompañamos los enlaces a los vídeos de la conferencia que han sido realizados y divulgados por el equipo de Fe Adulta.

http://www.feadulta.com/es/effa/95-secc5cat/3350-sec5col03.html

http://www.feadulta.com/es/effa/95-secc5cat/3362-sec5col04.html

 

 

 
ccp

Votar ¿Para que todo siga igual, o apoyar las fuerzas del verdadero cambio?

 

La Coordinadora Estatal de CCP anima a participar y a no dejarse engañar este 26-J.

 

No me preocupa el grito de los violentos,

de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. 

Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”.

 

Martin Luther King

 

Tras el debate suscitado en la última coordinadora estatal de CCP*, ante las próximas elecciones y fruto del consenso de todos sus miembros presentes, decidimos comunicar a la opinión pública lo siguiente:

 

  1. Estamos ante unas nuevas elecciones generales asistiendo a una intoxicación sistemática de los mensajes electorales por parte de muchos agentes políticos, tratando de desviar la atención de los ciudadanos hacia temas muy diferentes de los que realmente les interesan (v. gr Venezuela) y utilizando la mentira y la difamación como arma política (v.gr. terrorismo). Y esto, que se da mucho más hacia una coalición que hacia el resto de partidos, ni es justo, ni verdadero.

 

  1. Con demasiada frecuencia, los medios de comunicación manipulan la información política en función de los intereses de las empresas que están detrás de esos medios, tratando de evitar que los ciudadanos piensen por sí mismos y de perpetuar en el poder a quienes defienden dichos intereses. Animamos a contrastar las informaciones o a pedir el asesoramiento de familiares y amigos a aquellas personas que no puedan o no sepan hacerlo.

 

  1. Los elementos sobre los que queremos que se pronuncien los partidos son, entre otros, éstos: el pago de la deuda pública, el empleo escaso y precario, los desahucios, la sanidad pública, la educación, la ayuda a la dependencia, la acogida a los refugiados, la laicidad del estado, los acuerdos entre la Iglesia y el estado… Tenemos derecho a saber qué quiere hacer cada partido político para afrontar esos temas y, llegado el caso, con quienes van a pactar, para saberlo antes de votar.

 

  1. Los gobiernos que durante los últimos años han ejercido el poder, no han dado respuesta adecuada a esos temas esenciales, (a la vista están los resultados, especialmente para las clases más desfavorecidas). Más bien han mostrado una incoherencia total entre lo que prometían en sus programas y las realizaciones concretas, además de haber estado envueltos en una fuerte corrupción económica y política, que a todos nos ha afectado. No creemos que sea buena idea volver a votar a quienes son responsables de la situación actual.

 

  1. La importancia del momento político que vivimos es inmensa. Creemos que otra forma de hacer política es posible y necesaria, y para ello creemos que hay que optar. Podemos aceptar que todo continúe igual, callando, no desmintiendo, o no votando, haciendo el juego al mismo engaño, o podemos contribuir con nuestro voto y nuestra participación activa, a un cambio de políticas apoyando a quienes nos parezca que están dispuestos a un cambio real.

 

  1. Desde hace muchos años hemos apostado por la Laicidad del Estado. También aquí unos la prometen y nunca la aplicaron y otros parecen garantizarla si gobiernan o influyen en el gobierno. Esta es otra clave muchas veces tergiversada intencionalmente para acusar a algunos partidos de ir contra la Iglesia y eso tampoco es verdad. La laicidad y libertad de conciencia no va contra ninguna religión.

 

  1. Como cristianas y cristianos, que llevamos en nuestro ideario “la opción por los pobres” no podemos quedarnos al margen de lo que está en juego, ni permitir que gobiernen en contra de los empobrecidos y a favor de las élites. Es fundamental que participemos activamente en el cambio de rumbo que nuestro país y todo el mundo occidental necesita. No en vano así titulamos nuestro último encuentro estatal de CCP: “De la indignación al cambio de Sistema”.
  2. Queremos vivificar ese plus de esperanza que debe tener todo seguidor de Jesús de Nazaret y nos comprometemos para ello a aportar y exigir el sentido ético que debe impregnar la acción política y que los valores de igualdad, solidaridad, coherencia, radicalidad o fraternidad, -para nada exclusivos de ninguna creencia- sirvan para la construcción de una verdadera alternativa al capitalismo –por la que también clamaba el Papa Francisco, entrelazada con las luchas populares y fundada en unos principios plenamente democráticos.
  3. Pensamos honestamente, (respetando la libertad personal de cada uno), que el 26J nuestra obligación es votar, porque nunca fue evangélico el silencio de los buenos que decía Luther King. Y votar situándonos desde los últimos, tanto al hacer una lectura crítica de la realidad, como al posicionarnos desde la indignación profética. En este sentido poner de manifiesto y denunciar -desde los excluidos- las políticas que empobrecen a la gran mayoría, debería ser la ayuda del evangelio a la política, porque como decía el Papa Francisco “Hay que salir hacia las periferias existenciales
  4. Y terminamos este decálogo con otra cita, esta vez de Cristianisme i Justicia. “Una persona cristiana no debería desentenderse de la política como argumento –comprensible- de que la política es tan sucia que ya no tiene remedio, porque equivaldría a dejar dicha política en manos de aquellos que no quieren remediarla” Así hemos hecho en demasiadas ocasiones y así nos la han liado.

 

Dado el 13 de junio de 2016

(*) Coordinadora Estatal de las Comunidades Cristianas Populares

 
Logo del MOCEOP

 

Desde Moceop (Movimiento por el celibato opcional) hemos leído con estupor, sorpresa e indignación las últimas declaraciones de Antonio Cañizares llamado a la desobediencia de las leyes que amparen la ideología de género y diciendo que es “la ideología más insidiosa y destructora de la humanidad de toda la historia ”

Nos apena que este cardenal haga este tipo de declaraciones provocadoras para la inmensa mayoría de la Sociedad que lleva años luchando por la igualdad entre todos los seres humanos en línea con la Declaración Universal de los Derechos Humanos que en sus primeros artículos dice que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos … sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Es lamentable que el cardenal Cañizares siga con unos principios absolutamente desfasados e impropios de una persona con cierto nivel de formación intelectual. Y que no sea sensible ante la ideología de género machista que impera en los estamentos más conservadores de la religión que él representa. Sus ideas personales pueden ser las que manifiesta; pero debería tener más cuidado cuando habla como pastor de una amplia comunidad de creyentes en Jesús de Nazaret.

Además este Cardenal ya ha tenido otras declaraciones muy polémicas como cuando dijo que había una importante escalada contra la familia alentada por ciertos políticos y “con el apoyo del imperio gay y ciertas ideologías feministas”.

También cuando en el pasado octubre dijo “que si con la invasión de refugiados sería todo el trigo limpio y que muy pocos de los refugiados que estaban llegando estaban siendo perseguidos”. De los ateos dijo que “están vacíos y desorientados y que sus ideas prevalentes son el dinero, el sexo, el goce narcisista y el goce del cuerpo.” Dos días antes de las elecciones catalanas organizó una vigilia en la catedral para pedir por la unidad de España, debido, según él, a la gravedad que atravesaba España y Cataluña.

A la vista de todo esto, creemos que el Sr. Cañizares debería presentar   su dimisión por el escándalo que sus declaraciones y actuaciones están provocando en gran parte de la Iglesia católica y de la Sociedad española; y, en todo caso, si no lo hiciera, el Papa Francisco debería cesarlo y sustituirlo por una persona mucho más afín a la línea pastoral que él está intentando llevar a cabo.

 

MOCEOP

 

7 de Junio de 2016


 

 
ccp

         Los miembros de las CCP de Andalucía manifestamos nuestra sorpresa, nuestro desconcierto y nuestro más rotundo rechazo a las declaraciones del cardenal Cañizares, arzobispo de Valencia, respecto a la “ideología de género”.

         Estamos convencidos de que la sociedad civil posee total autonomía frente a cualquier pretendida instancia religiosa superior. Más aún, fue precisamente esa sociedad laica, sin ninguna connotación religiosa, la que formuló la “Declaración Universal de Derechos Humanos” en 1948, con los destrozos todavía humeantes de la segunda guerra mundial.

         En coherencia con estos hechos, se han cambiado las tornas. Son las sociedades religiosas las que deben hacer efectiva en su organización interna la igualdad de todos sus miembros “en dignidad y derechos”, como afirma el art.1º de la citada Declaración de DD.HH.

         Por eso, nos sentimos avergonzados, humillados e indignados ante la resistencia numantina que ofrece la institución eclesiástica a la hora de incorporar en total plano de igualdad tanto varones como mujeres en todas las responsabilidades internas de gestión, dirección y organización. 

         Nos permitimos sugerir al cardenal Cañizares, con todo respeto pero con toda firmeza, que se dé prisa a poner en hora su reloj mental, porque lleva más de un siglo de retraso. Es una exigencia perentoria para ejercer adecuadamente sus responsabilidades directivas. Actuaciones de este calado merecerían su cese fulminante. Y, en último término, si es que quiere mantener una coherencia personal, prestaría el mayor servicio a su comunidad dimitiendo de su cargo. Esa decisión merecería nuestro aplauso y nuestro respeto.

Por nuestra parte, seguimos pensando que Jesús de Nazaret nos invita a actuar con sencilla libertad y coherencia personal porque los derechos no se conceden; se consiguen y se ejercen desde esa libertad y respeto que Jesús vivió y enseñó a su comunidad.

Andalucía, 4 de Junio de 2016      

 
Cartel definitivo

RELIGIONES POR LA ACOGIDA Y LA PAZ

 

Reunidos como personas de fe y de convicciones religiosas, pertenecientes a distintas tradiciones con presencia en Madrid, nos pronunciamos a favor de una acogida digna de las personas solicitantes de asilo que huyen de la persecución religiosa, el hambre y de la guerra. Nos pronunciamos a favor del cumplimiento europeo de sus compromisos con los derechos fundamentales y de la realización inmediata de la relocalización de refugiados desde tierras de Grecia e Italia. Nos pronunciamos a favor del cumplimiento de los compromisos de reasentamiento de la Ley española de Asilo, especialmente para personas vulnerables.

 

Rechazamos la idea extendida de hablar de una crisis de refugiados, cuando lo que no estamos cumpliendo es la solidaridad y la justicia requeridas por nuestros compromisos internacionales como españoles y europeos. Nos encontramos ante una crisis de solidaridad. Numerosos municipios, personas individuales y comunidades de fe han puesto a disposición sus hogares y plazas de acogida, que se encuentran vacías mientras el Estado sigue sin gestionar la llegada a nuestro país de las personas que necesitan protección y refugio.

 

Rechazamos el acuerdo suscrito con Turquía por parte de la Unión Europea, que entró en vigor el pasado 20 de marzo, como estrategia para negar el derecho de asilo a las personas que huyen de la guerra. El citado acuerdo se basa en la afirmación de que Turquía puede ser considerado país seguro. La determinación de dicho estado como país seguro y las devoluciones masivas de personas solicitantes de asilo no están amparadas por la legislación internacional ni corresponden a los tratados suscritos por la Unión Europea en materia de asilo y refugio.

 

Consideramos un atentado contra los derechos fundamentales la aplicación de políticas contrarias a nuestra legislación y al derecho internacional, como la devolución de personas o la detención de solicitantes de asilo, mientras que los acuerdos de relocalización y reasentamiento se prolongan en el tiempo sin soluciones efectivas a las necesidades de las familias refugiadas entre las que numerosos niños se encuentran en situación de vulnerabilidad.

 

Como comunidades de fe y convicciones religiosas, consideramos que esta crisis de solidaridad constituye un gravísimo atentado contra los derechos humanos y es contraria a las enseñanzas que profesamos en favor de una humanidad comprometida con los necesitados, responsable de la justicia y de la paz, y favorecedora de la cultura de la hospitalidad.

 

Apoyamos con rotundidad iniciativas en el Estado español que faciliten el paso seguro de inmigrantes a través del Mediterráneo, como los corredores humanitarios, evitando las mafias que trafican con la vida humana y desarrollando la colaboración con las entidades locales, tal y como se está realizando en Italia gracias a comunidades cristianas.

 

El compromiso de nuestra fe y enseñanzas proféticas nos llaman a reaccionar contra lo que consideramos una falta de humanidad y de justicia. Estamos comprometidos con la paz y rechazamos toda forma de violencia, en particular la de las guerras y el terrorismo, por eso, condenamos categóricamente la justificación de la violencia en nombre de Dios por ser contraria a la naturaleza de Dios y a todo acto verdaderamente religioso.  Nuestro camino es la reconciliación y reclamamos de nuestros gobiernos el compromiso de abordar los conflictos bélicos y resolverlos de forma pacífica y duradera. Será la mejor manera de evitar que haya personas que tengan que huir de sus casas y de sus países.

 

Es cierto que a lo largo de la historia, en numerosas ocasiones, algunos miembros de las distintas religiones no hemos sabido resolver o evitar los conflictos bélicos. En nombre de la religión se han justificado guerras y barbaries, se han fomentado odios o simplemente no se ha hecho lo necesario por evitar tales conflictos. Pero no es menos verdad que los valores sobre la familia humana y la dignidad de todas las personas también tienen una inspiración religiosa. Desde las religiones hemos contribuido en muchas ocasiones a la reconciliación y a la paz, siendo mediadores a través del diálogo y acciones conjuntas. Unidos, hombres y mujeres de todos los credos religiosos, experimentamos que nuestra fe es un motor imparable para superar los prejuicios y convivir pacíficamente. Encontramos en la religión la fuerza para promover una cultura de la acogida y la hospitalidad, de la mediación, el diálogo y la reconciliación, en la que la paz sea el fruto perenne de una justicia que anhelamos junto con todas las personas de buena voluntad que sueñan para sus descendientes un mundo mejor.

 

FIRMANTES DE LA DECLARACIÓN:

 

Asociación para la Conciencia de Krishna (Hare Krishna)

Centro Budista Shambhala de Madrid

Comisión Islámica de España (UCIDE)

Comunidad Bahá’í de España

Comunidad judía reformista de Madrid

Iglesia de la Comunidad Metropolitana

Iglesia Evangélica Española (IEE)

Iglesia Siria Ortodoxa

Vicaría de Pastoral Social del Arzobispado de Madrid

 

Otros grupos y asociaciones:

 

Asociación Arco Forum

Asociación Ecuménica Internacional (IEF)

Asociación Éxodo para la transformación social

Comisión diocesana de Justicia y Paz del Arzobispado de Madrid

Comunidad de Sant‘Egidio

Cristianas y cristianos de base de Madrid

Mensajeros de la paz

Movimiento de los Focolares

Plataforma Evangelio, Justicia y Derechos Sociales

Redes Cristianas

 

 

 

 

 
Xarxa Cristiana.odt

 

HOMOFOBIA Y MISOGINIA según Cañizares.

 

Las referencias del Cardenal Cañizares al “imperio gay” y a la “ideología de género” como peligros para el modelo tradicional de familia católica, reflejan una fobia irracional y una ofensa, no sólo a los colectivos LGTBI ya las mujeres, sino a muchas personas también cristianas, que defendemos la causa de la dignidad y la diversidad LGTBI y feminista.

 

Como sus declaraciones sobre los refugiados (“no todos tardo limpio”), sobre la pobreza (“no hay tantos pobres”), o la vigilia por la unidad de España, reflejan las posturas más reaccionarias de la jerarquía eclesiástica, y de la derecha política.

 

En una sociedad plural y democrática no es aceptable este fundamentalismo patriarcal, machista, homófobo y clerical. La realidad muestra que la misoginia mata. El modelo tradicional de familia en la que la mujer, sumisa y abnegada lo aguanta todo, o el desprecio por la mujer dentro del matrimonio, han demostrado ser una realidad muy cruel.

 

Las palabras del arzobispo son irresponsables y provocadoras, cuando tantas mujeres sufren acosadas, maltratadas y violadas por los sus parejas. Defender, desde la ideología de género, la igualdad entre hombres y mujeres no es “insidioso”, es una cuestión de justicia. O de caridad cristiana, en términos evangélicos.

 

Como personas y grupos cristianos creemos que las palabras de Cañizares son un escándalo y contradicen la alegría del Evangelio como mensaje liberador y la Iglesia misericordiosa.

 

Creemos que Cañizares no es el pastor que la Iglesia valenciana necesita para seguir caminos de renovación y apertura según el Concilio Vaticano II, las orientaciones del Francisco y el mismo Evangelio. Exigimos que pida perdón por sus palabras ofensivas y que presente su dimisión.

 

Al Francisco le pedimos que, tras el cese inmediato del Cardenal si no dimite voluntariamente, inicie un proceso de consulta para la elección de un Pastor más adecuado a las necesidades de la Iglesia valenciana.

 

Equipo coordinador de XARXA CRISTIANA

 

Valencia, 03 de junio 2016

HOMOFÒBIA I MISOGÍNIA segons Cañizares.

 

Les referències del Cardenal Cañizares al “imperi gai” i a la “ideologia de gènere” com a perills per al model tradicional de família catòlica, reflexen una fòbia irracional i una ofensa no només als col·lectius LGTBI i a les dones, sinó a moltes persones, també cristianes, que defensem la causa de la dignitat i la diversitat LGTBI i feminista.

 

Les seves declaracions sobre els refugiats (“no todos trigo limpio”), sobre la pobresa (“no hi ha tants pobres”), o la Vigilia per la unitat d’Espanya, reflexen les postures més reaccionàries de la jerarquia eclesiàstica, i de la dreta política.

 

En una societat plural i democràtica no és acceptable aquest fonamentalisme patriarcal, masclista, homòfob i clerical. La realitat mostra que la misogínia mata. El model tradicional de família en què la dona, submisa i abnegada ho aguanta tot, o el menyspreu per la dona dins de l’matrimoni, han demostrat ser una realitat molt cruel.

 

Les paraules de l’arquebisbe són irresponsables i provocadores, quan tantes dones pateixen assetjades, maltractades i violades per els seues parelles. Defensar, des de la ideologia de gènere, la igualtat entre homes i dones no és “insidiós”, és una qüestió de justícia. O de caritat cristiana, en termes evangèlics.

 

Com a persones i grups cristians creiem que les paraules de Cañizares són un escàndol i contradiuen l’alegria de l’Evangeli com a missatge alliberador i l’Església misericordiosa.

 

Creiem que Cañizares no és el pastor que l’Església valenciana necessita per seguir camins de renovació i obertura segons el Concili Vaticà II, les orientacions del Papa Francesc i el mateix Evangeli. Exigim que demane perdó per les seves paraules ofensives i que presente la seva dimissió.

 

Al Papa Francesc li demanem que, després del cessament immediat del Cardenal si no dimiteix voluntàriament, inicie un procés de consulta per a l’elecció d’un Pastor més adequat a les necessitats de l’Església valenciana.

 

Equip coordinador de Xarxa Cristiana.

 

València, 2 juny 2016

 

Redes Cristianas participa en este acto del cual copiamos la carta de invitación:

Desde distintos grupos de diferentes confesiones religiosas de Madrid estamos muy contentos de invitaros al acto interreligioso por la paz y la acogida de los refugiados y migrantes que tendrá lugar el jueves 2 de junio a las 19:00 h en la Mezquita Central de Madrid (calle Anastasio Herrero, 5-7; metro Estrecho o Tetuán).

Nuestro objetivo es mostrar a la sociedad que, aunque somos diferentes, tenemos en común que nuestras distintas espiritualidades nos mueven a trabajar por un mundo más humano, más justo, más equitativo y más fraterno. Por eso, nos parece importante estar unidos para trabajar hacia metas comunes, una de ellas, acoger a los refugiados.

Os invitamos a compartir con nosotros este momento y a invitar al acto a todo el que quiera venir. ¡Os esperamos!

Convocan comunidades y organizaciones de: Comisión Islámica de España (CIE), Arzobispado de Madrid-Iglesia Católica Romana, Iglesia Siro-Ortodoxa, Iglesia Evangélica Española (IEE), Comunidad Bahá’í, Centro Budista Shambhala, Asociación para la Conciencia de Krishna (Hare Krishna), Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM).

Cartel definitivo

 

Ante la situación de las personas inmigrantes y refugiadas en Europa

 

Las migraciones contribuyen al desarrollo de los pueblos

si transformamos el miedo en acogida

 

  • Contexto y novedad del fenómeno

La tragedia de las personas refugiadas se entrecruza con nuestras vidas desde hace mucho: las que huyeron de Chile, Colombia o Afganistán, las saharauis errantes, el pueblo kosovar en Albania, las matanzas masivas en Ruanda, Burundi o el Congo, las de Sabra y Chatila… Es de lamentar que, hasta hace poco, haya prevalecido la indiferencia ante esa realidad sufriente. Sólo el punto de inflexión que supuso Lampedusa en 2013, los seres humanos muertos y los heridos en la playa de Tarajal o cerca de las vallas de Ceuta y Melilla y la tensa situación a ambos lados de varias fronteras europeas por la llegada de grandes grupos humanos han propiciado el interés de los medios. La sacudida que experimentamos nos obliga a reflexionar para adoptar un posicionamiento eficaz.

 

La novedad de ver por TV a gran número de personas huyendo, en condiciones penosas, de bombardeos y ataques indiscriminados nos impacta emocionalmente y nos mueve con mayor impulso a la misericordia, pero no debemos olvidar que, tanto las refugiadas reconocidas legalmente como las no reconocidas y cualquier otra inmigrante, tienen idénticos derechos, y nosotras y nosotros idéntica responsabilidad hacia todas ellas. No podemos hacer acepción de personas.

 

  • El trasfondo de la postura europea actual

Que el afán de seguridad se anteponga en Europa a la dignidad y los derechos de la población migrante sólo puede explicarse si el interés económico y de bienestar lo justifica todo.

 

El avance de posturas racistas en ciertos países europeos en los que partidos xenófobos e islamófobos son los más votados, nos conduce a pensar que el problema no se resolvería solo con leyes sino gracias a la convicción ciudadana. De ahí la necesidad de sensibilizar a las comunidades en la defensa de los derechos de la gente migrante mediante el desarrollo de una cultura de la acogida inspirada en la hospitalidad, es decir, que genere prácticas además de leyes. Las personas intelectuales y las dirigentes de la política o la religión tienen la obligación permanente de recordarnos que la garantía de nuestros derechos en Europa radica en que sean universales, o sea, para todo el mundo.

 

  • Miradas viejas, miradas nuevas 

Hay que superar las miradas del miedo ante el ser humano diferente; la de creerle inferior; la de la defensa de mi bienestar por encima de mi humanidad y mi ser persona; la de la impotencia que nos susurra no se puede hacer nada; la que dice que en España hay demasiada gente refugiada, cuando su número es bien escaso comparado con el de muchos otros países, sean ricos o pobres.

 

Hay que percatarse de que las leyes discriminatorias estimulan el grado de xenofobia y racismo de la ciudadanía y que, a mayor impedimento legal para acoger y regularizar a personas inmigrantes o refugiadas, mayor es el negocio de las mafias criminales.

 

Hay que pasar de la mirada de la hostilidad a la mirada de la hospitalidad, a la mirada inclusiva que se refleja en campañas como Migrantes con Derechos, a la mirada de quien sabe que compartiendo recibirá más de lo que da, a la mirada que permite ver a los otros seres humanos como los ve Dios, que no juzga el mérito ni la rentabilidad económica de la gente sino sus necesidades materiales y la de ser aceptada como parte del cuerpo social.

  • Actitudes desde las que partir 
  1. a) La gratuidad, reconociendo que el impulso a actuar con amor y misericordia es un don.

 

  1. b) El análisis objetivo de lo que ocurre en Europa, pues, como dice Cáritas Española, esta situación no es solo una emergencia sino el resultado de una política orientada exclusivamente al control de flujos.

 

  1. c) La observación de lo que ocurre en los países de donde procede la inmigración, pues, como dice el papa Francisco, los flujos migratorios son una realidad estructural y la primera cuestión que se impone es la superación de la fase de emergencia para dar espacio a programas que consideren las causas de las migraciones.

 

  1. d) La doble responsabilidad que tenemos por ser España una gran exportadora de armas que, además, pertenece a la OTAN, organización que ha destruido gran parte del entramado cívico-social de países en los que ha intervenido militarmente, como Iraq o Libia.

 

  1. e) La esperanza en que es posible cambiar el estereotipo imperante si se practica la acogida. Quienes no pensaron que eso fuese imposible lo pusieron en práctica permaneciendo junto al pueblo perseguido en África, Asia o América Latina y exponiendo su vida junto a él.

 

  1. f) El valor de la interculturalidad, a la que toda integración debe estar abierta, puesto que todas las personas, nativas o extranjeras, somos necesarias para construir conjuntamente la sociedad digna, solidaria y diversa que deseamos.

 

  1. g) La experiencia adquirida como organizaciones de Iglesia en el refuerzo de la vida ciudadana y la interacción vecinal en nuestras comunidades. Como se hizo tras el Vaticano II en muchos barrios desde parroquias encarnadas en asociaciones vecinales unitarias, al servicio de colectivos presentes en movimientos obreros o de solidaridad internacional.

 

  • El camino de la indispensable opción personal

Siendo muchas y variadas las formas de comprometerse, para encontrar la más adecuada pueden ser de utilidad las siguientes consideraciones:

 

  1. a) Dejarme afectar, con serenidad y paz

 

  1. b) Objetivar la especificidad de mi propia llamada.

 

  1. c) Elegir provisionalmente una línea de acción o un determinado tipo de organización, consultar con quien me conozca bien para no auto-engañarme, y tomar una decisión definitiva sabiéndola complementaria de otras opciones con las que tendré que coordinarme y a las que habré de apoyar aun siendo distintas a la mía.

 

  1. d) Permanecer en la opción tomada, en la actividad por la que he optado o la organización en la que trabajo y, al evaluar el resultado, mantener siempre la convicción de que no soy yo sino el Señor quien está ya actuando en esta parte de la humanidad sufriente.

 

Nuestras acciones han de estar orientadas al servicio de las personas inmigrantes o refugiadas y ayudar a construir una sociedad acogedora y solidaria, que nos permita verificar que Dios se hace presente en ellas y nos llama siempre a la hospitalidad.

 

Si discernimos y decidimos colectivamente, confirmaremos que nuestra imagen de Dios y nuestra comunidad cristiana van por el camino de Jesús, inmigrante y refugiado cuyo abajamiento –cuya solidaridad– trajo la salvación al género humano.

 

Mayo de 2016

Grup de Seglars i Rectors del Dissabte

 

 

El grupo Parroquia Universitaria de Uruguay está en contacto con Redes Cristianas desde hace algún tiempo y nos piden que difundamos esta carta abierta que han escrito.

 

CARTA ABIERTA A LOS SEÑORES CARDENALES INTEGRANTES DE LA ASESORÍA AL PAPA FRANCISCO

 

Señores Cardenales:

La Paz del Señor esté con ustedes:

Apreciamos vuestra dedicación, empeño, y delicadeza en la misión que le ha encomendado el Santo Padre. Sabemos, que su agenda es frondosa, demanda profundidad, creatividad y rigurosidad en el tratamiento de los diferentes temas, muchos de los cuales, han estado en un cuarto oscuro desde el Concilio Vaticano II.

Deseamos poder contribuir, además de nuestra oración permanente, con una reflexión sobre la inmovilidad de personas en ciertos cargos. Esta hiere la sensibilidad de muchos cristianos, aparta y expulsa a otros; duele a todos. Esta situación de personas, en Dicasterios y otras estructuras de la organización en nuestra Iglesia, tiende a la burocratización afectando seriamente su sinodadidad y funcionalidad.

Nos preocupa porque genera varias patologías, entre ellas, la soberbia que germina en esas situaciones. Un buen ejemplo de ello, y concentrado, lo encontramos en el Sr. Cardenal Müller. Tiene muy poca eficiencia. Bajo su dirección, aparece el manto negro del castigo, el ocultamiento de conductas aberrantes, y la división en la Iglesia. Sin embargo, sale del Vaticano para trasmitir falsas contradicciones en la conducción de la Iglesia, corrige al mismo Papa. Desconoce el magisterio en la materia.  Su postura frente a la Teología de la Liberación tiene que ver con oportunismo, más que reconocimiento de la seriedad ejemplar de muchos teólogos que han trabajo desde América Latina.

Nos duele, su comportamiento, su educación y principios al atacar groseramente a un teólogo como Hans Kung que ha dado permanente muestra de su fe y su calidez en el trato con Benedicto XVI y Francisco, aún en la discrepancia; no merece que se le destrate como lo hizo en su viaje a España.

Ha llegado la hora en que, la acción a la que nos impulsa la vocación de servicio se exprese en oportunidades que deja soplar el viento del Espíritu Santo. Esto que es válido para toda la organización también lo es para ese Dicasterio, que no debe ser guardián y sí facilitar la relación personal con el Padre. Pensamos que con vuestro trabajo se puede hacer una acción creativa positiva de cambio, rotación, o relevamiento. Nuestro objetivo es la unidad de la Iglesia. Como también, avanzar en el ecumenismo, y el dialogo interreligioso. Tenemos mucho para hacer caminos de misericordia, y poco para ocuparnos de negatividades surgidas de febril soberbia. Muchos teólogos han salido a contestarle al señor Müller. Nos surge la pregunta ¿hasta cuándo? No queremos recargar su trabajo, sí facilitarlo y también de tantos teólogos que necesitamos iluminándonos el camino. Nos encantaría que el trabajo de ustedes y el esfuerzo en ayudar a llevar la Cruz a Francisco, nos ilumine a todos inflamándonos de amor, como nos pidió Jesús.

Se hace necesario apartar escombros acumulados en un tiempo que ya no existe. Cosa que el Sr. Müller no puede comprender, por estar inmerso en ellos.

Reciban nuestro más pleno reconocimiento y la seguridad de constantes oraciones por su vida de servicios, y enviamos nuestro saludo fraterno.

María Elena Bicera

Hugo Bielli

Rubén Cañete

Lía Cosse

Ramón Firme

Siguen mas firmas

 

 

 

 

 
Logo del MOCEOP

 

 

Simposio Médico de Moceop sobre “Misericordiología: Curar y cuidar el mundo”

El Hotel-Albergue “Alonso Quijano” de Las Lagunas de Ruidera (Albacete), el pasado fin de semana (13-15 mayo), fue testigo del encuentro de MOCEOP a nivel del Estado Español. Era su Asamblea General de cada tres años. Abierta a amigos, a suscriptores de su revista “Tiempo de hablar. Tiempo de actuar”, a todo simpatizante. De casi todas las autonomías hubo participantes. Hasta un joven sacerdote portugués con su esposa e hijo.

 

Una buena celebración de Pentecostés, en sintonía con el papa Francisco

“El camino de la Iglesia es este: reunirse, unirse, escucharse, discutir, rezar y decidir. Esta es la llamada sinodalidad de la Iglesia, en la que se expresa la comunión de la Iglesia… ¡Es el Espíritu!… `Toda la asamblea calló y escucharon a Bernabé y Pablo, que referían los signos y prodigios que Dios había realizado entre las naciones, por medio de ellos´.. Escuchar, no tener miedo de escuchar. Cuando uno tiene miedo de escuchar, no tiene el Espíritu en el corazón… Docilidad al Espíritu… No tener miedo, cuando vemos que es el Espíritu quien nos llama. El Espíritu a veces nos detiene.. para hacernos ir a otra parte, `no nos deja solos´, nos da valor, nos da la paciencia, nos hace ir seguros por el camino de Jesús, nos ayuda a vencer las resistencias y a ser fuertes en el martirio” (Homilía de Francisco en santa Marta el jueves de la 5ª semana de Pascua sobre He 15, 7-21. 28 abril 2016).

 

Experiencia del Espíritu ha sido el clima del encuentro

Desde los saludos y acogida a sacerdotes célibes en activo, sacerdotes casados solos y con sus esposas, hijos pequeños… Hasta la comida de despedida. En todo ha brillado la fraternidad, el servicio mutuo, la escucha, el compromiso, la alegría. La cena del viernes, día 13, iniciaba la convivencia. Tras cenar, la Coordinadora de Moceop, Tere Cortés, da la bienvenida programática:

“En Moceop estamos muy preocupados por la mala salud del Planeta, de Europa, de la Iglesia… Lo que hace a miles de personas ser víctimas de la xenofobia, la guerra, el machismo, la corrupción, la desigualdad, el inmovilismo eclesiástico… Ante esto nos hemos inventado un Simposio Médico de Emergencia bajo el título “Curar y cuidar el mundo”, para, como ciudadanos y cristianos, tomar cartas en el asunto y aportar nuestras terapias. El programa es parecido al de otras ocasiones: charla este año eclesial sobre “misericordiología”, ruta verde de senderismo, talleres, oración, Eucaristía y horas de convivencia e intercambio de experiencias. Entre todas y todos trataremos de hacer un diagnóstico, una cura y una terapia para estas humanopatías”.

 

La oración de la mañana nos ponía a disposición del Espíritu

“Alegre la mañana que nos habla de Ti… Saludamos con gozo la luz que nos llega resucitada y resucitadora…”. “Feliz el hombre (y la mujer)… que se enfrenta cada día con su propia realidad…

  • … que cultivando los dones recibidos, se abre al infinito de Dios que mora en él.
  • … que busca, aunque se vea incomprendido y solo, la verdad que lo libere…
  • … que cultiva las raíces de su solidaridad universal…
  • … que se propuso por encima de todo ser fiel a sí mismo, porque en sí mismo fue camino para el encuentro de Dios con los hombres” (Poema de A. López Baeza).

Muchos expresaron su bienaventuranza. El Padrenuestro, con manos entrelazadas, cerraba el acto.

 

Haced caso al corazón”

Fue el título de la conferencia sobre “misericordiología” que expuso el hermano en el ministerio, Domingo Pérez, musicoterapeuta. Por los pueblos de Murcia ejerce el ministerio de cantautor especializado en animación de grupos que quieren transformar la vida para hacerla más feliz. Es la misericordia que él realiza con sus canciones. En su blog podemos percibir el ideal de vida:

“La posibilidad de otro mundo posible, mejor, humano, radicalmente humano, donde la felicidad de la persona sea el objetivo y la norma fundamental, se cimenta en la esperanza, la terca esperanza de hombres y mujeres que, aún contra toda evidencia, creen que es posible… No hay otra labor más importante para mí que trabajar por mantener la terca esperanza viva y fuerte en mí e influir en mi entorno para que esa misma terca esperanza se mantenga y, aún más, crezca”.

 

El cristiano se define también por “la terca esperanza, contra toda evidencia” de que es posible un mundo mejor. A Jesús nadie le echó atrás de su proyecto del Reino, de su Bienaventuranza, de su Felicidad. La identificaba con la voluntad del Creador, al que llamaba “Padre” tiernamente. “Reino de Dios” es progreso personal y social, ajustamiento interior y exterior, plenitud de vida, sentido de vida y muerte, de la alegría y de la tristeza, del esfuerzo y del cansancio, del trabajo y de la fiesta… Todo encuentra sentido en Jesús de Nazaret. La esperanza cristiana es activa, vital. Los cristianos no entendemos la fe en Cristo como una burbuja aislada del mundo, esperando que el cielo nos venga sin esfuerzo ni compromiso. Somos invitados a no estar “plantados mirando al cielo” (He 1, 11). Nos llaman a bajar a la vida y vivirla al estilo de Jesús.

 

Para “curar y cuidar el mundo”, hagamos caso al corazón

Esto es la misericordia: “dar el corazón al necesitado”. Pero para dar el corazón hay que tenerlo en condiciones, sano, lleno de bondad, limpio de rencores, ocupado por el Amor con mayúscula que se nos describe en 1Cor 13, 4-7. De aquí que sea necesario hacer “un viaje al, desde, con.. el corazón”.

Hay que amueblarse por dentro con la conciencia y el corazón. Pero que éste tenga el lugar central. En este viaje de “la vida al, desde y con… el corazón” hay que llevar “una mochila” personal bien provista de instrumental adecuado para el corazón.

 

La mochila del amor

No pueden faltar en la mochila unos “anteojos del corazón”, para poder mirar con corazón y desde el corazón. Ni un “costurero” para arreglar, coser, recomponer el corazón partido y resquebrajado.

Igualmente un “bolsillo” del corazón, donde guardar el perdón, la ternura, el trabajo…, y poder tirar de ello cuando haga falta. También conviene llevar “un desatascador de oídos” para limpiar lo que impide que todo llegue al corazón, donde “la felicidad siempre puede estar puesta”. Tampoco puede faltar en la mochila un mecanismo “para avivar sueños” mortecinos o apagados, encendedor del fuego del amor. Por supuesto, en la mochila de viaje del amor no puede faltar un “libro de texto sobre el amor”. Sin saber lo que es amor, sin conocer, sin experiencia… del amor verdadero no se puede emprender su viaje. Un buen libro de viaje del amor es el Evangelio de Jesús, su vida, la vida de sus testigos… Otro aparato muy útil es el “despertador del amor”, marca “gratitud” a la vida y a la gente. Todos estos utensilios sirven para “empoderar el corazón”: que cada día sea más decisivo e importante el papel del corazón en nuestra vida.

 

La tarde del sábado: parodia sobre el mundo, el euro y la Iglesia

Tras la conferencia de Domingo Pérez, un largo paseo por los bordes de la gran laguna, llamada “Colgada”, sirvió para compartir ruta senderista y ecos suscitados de “misericordia”. A la vuelta, la comida y la siesta. A las cuatro y media, una buena sorpresa. En el programa aparecía titulado como “Motivación para el trabajo de Grupos”. Fue una parodia o imitación burlesca de una posible obra teatral donde se describía la situación enfermiza de nuestro mundo, de la economía europea y de nuestra Iglesia. El salón de actos se llama: “Hospital de Campaña. Curas sin Fronteras”. Enfermos -el mundo, el euro, el Vaticano- pasan por “Urgencias”, “Sala de Triaje”, “Exploración médica” (endoscopia, ecocardiología…). Los médicos especialistas celebran simposio y dan su diagnóstico. Cada familiar -especie de defensor- aporta explicaciones a las enfermedades, causas, víctimas, etc.

 

Todos médicos en nuestro Mundo y en nuestra Iglesia

Era el trabajo de grupos. Fuimos invitados a participar en el grupo que nos pareciera más adecuado. 1. Ecología. 2. Mujeres. 3. Refugiados. 4. Iglesia. 5. Desigualdad.

Durante unas dos horas cada grupo trabajó siguiendo este esquema:

  1. VER: síntomas: qué nos duele (dolores, fallos, molestias… Debilidades y fortalezas.
  2. JUZGAR: diagnóstico: por qué. Causas de esos dolores.
  3. ACTUAR: Remedios o terapias más necesarias y urgentes.

Antes de cenar, puesta en común. Un representante lee las conclusiones más generales de su grupo. Percibimos la gran capacidad de análisis que tiene la gente cuando se pone en serio a pensar, la problemática tan compleja, el deseo de mejorar, el compromiso de muchos por avanzar…

 

Asamblea Moceop

La mañana del domingo de Pentecostés (15 de mayo) se inició con la oración al Espíritu Santo. Se intentó abrir la conciencia personal y comunitaria al Espíritu de Jesús, que “llena el universo”, habita el corazón de toda persona y guía la Iglesia como camino de salud y vida para todos. Tras desayunar, la mayor parte de la gente acudió a la Asamblea Moceop. Ramón Alario informó de la actividad de este movimiento apostólico: del congreso internacional de Guadarrama (Madrid), de la difusión del libro “Curas en unas Comunidades Adultas”, de la revista “Tiempo de Hablar. Tiempo

de Actuar”, de la página WEB, de la tarea de acogida y ayuda a todo sacerdote que, por casarse, se ve obligado a dejar el ministerio… La Coordinadora de Moceop informó de su proyecto de visitar al Papa Francisco para transmitirle la vida y los proyectos de Moceop. Movimiento que se inició por la secularización de sacerdotes, pero que está cuajando en creación de comunidades cristianas, sin clericalismo, donde muchos sacerdotes han encontrado realización y encuadre evangélico.

 

A las 12, la eucaristía de Pentecostés: “Tiritas p`a este corazón partío”

Siguiendo el esquema normal eclesial fuimos “tomando conciencia de nuestro corazón” (sístoles, diástoles, ritmias y arritmias). “Qué realidades nos parten el corazón” era la propuesta para responder cada uno, y cantar todos: “La misericordia del Señor, cada día cantaré…”.

- La tiritas de Jesús son su Evangelio y su vida resucitada: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”… “Acercaos a mí todos los que estáis rendidos y abrumados, que yo os daré respiro”… “Recibid el Espíritu Santo”… Ponemos nuestro corazón roto en manos de Jesús, nos llevamos su tiritas. Se escenifica rasgando un corazón de papel, y empalmándolo con una de sus tiritas.

- La dieta de Jesús es su Cuerpo y Sangre resucitados. Él “nos alienta, nos da fuerza, nos hace gritar que otro mundo es necesario ya, aquí y ahora, porque el cielo sólo puede esperar para todas aquellas personas que en la tierra gozan del favor de una vida regalada”.

– Padrenuestro con las manos entrelazadas. “Danos un corazón, grande para amar. Danos un corazón, fuerte para luchar”. Paz intercambiando corazones. Y el canto lleno de fe y de Espíritu: “Resistiré, erguido frente a todo; me volveré de hierro para endurecer la piel… Como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie”.

 

Comida y despedida. Así termina esta experiencia del Espíritu. Clima de entusiasmo, alegría, paz, deseo de trabajar por el Reino. Signos claros de la presencia del Espíritu de Jesús. Deo gratias.

 

Rufo González

 

 

 
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El jurat dels premis Església Plural, reunit el 10 de maig va decidir per unanimitat concedir el premi Mn. Vidal i Aunós a una trajectòria personal a la religiosa escolàpia Maria Pau Trayner Vilanova. La Maria Pau és mestra, doctora en Antropologia Cultural, llicenciada en Teologia Sistemàtica. Des de fa molts anys viu al barri de Can Serra de L’Hospitalet on ve desenvolupant una intensa tasca social. És pionera a Catalunya i Espanya en introduir i difondre l’estudi i la reflexió sobre els textos evangèlics des de la perspectiva de dona, que li permet descobrir una nova visió de Jesús que la porta al compromís radical amb els drets i les lluites de les dones. Des dels inicis ajuda a donar forma a una nova eina eclesial de reivindicació de la paritat de gènere en l’àmbit eclesial, primer catòlic i més endavant compartint lluites amb dones d’altres religions. La seva vocació docent la ha portat sempre a donar molta importància a la formació de les dones, primer al barri de Can Serra, durant els anys més difícils dels franquisme, i després arreu on calia ajudar a desvetllar la consciència de les dones. El 2001 fa el primer viatge a Llatinoamèrica i des de aleshores viatja periòdicament per recolzar diverses causes relacionades amb els drets de les dones.

Us convidem a participar en l’acte de lliurament del premi que tindrà lloc dimarts vinent 17 de maig, a les 7 del vespre, al teatre de la parròquia de Sant Medir, carrer Constitució 17 de Barcelona.

http://www.esglesiaplural.org/acte-de-lliurament-dels-premis-esglesia-plural-17-de-maig/

 
foro ecumenico

Este año Ortodoxos, Protestantes, Anglicanos y Católico-Romanos, nos unimos a la Comunidad Parroquial de la Basílica Parroquia Virgen Milagrosa que acogerá la X Edición de la Vigilia Ecuménica de Pentecostés en Madrid. El acto se iniciará con una Ponencia Marco (18:30h) a cargo de D. Mariano Perrón, presbítero Católico-Romano, que versará sobre “La acogida en la Biblia”, seguida de una Mesa Redonda y preguntas que nos situarán ante la Acogida, desde el testimonio de diferentes tradiciones cristianas. La Vigilia Ecuménica dará comienzo a las 21:00 h y finalizará con el tradicional Ágape fraterno, en el cual se compartirá la cena con los alimentos que traigan los participantes, dando vivo testimonio de solidaridad y hospitalidad. Por favor, hacednos saber de otras vigilias el mismo día, para tenerlas en cuenta en la oración. Así mismo animamos a todos aquellos que no tengan con quien celebrar este día, a que se nos unan en esta fiesta del Espíritu Santo. Sed todos y todas bienvenidos.

Estáis todos invitados y esperamos que podáis difundir este acto entre vuestros contactos.

Un fraternal abrazo

 

Carlos Jesús Delgado Reguera

Vicepresidente

Comisión Diocesana de Justicia y Paz. Arzobispado de Madrid

“Lucha contra la cultura del despilfarro y el descarte”. Papa Francisco I (Laudato Si – 2015: 22; 211)

Cartel Pentest16

 

 

 

 

 

 

 

 

Fecha 13 de Mayo de 2016

 

Programa de la Jornada:

Presentación  18,00h

Exposición inicial del tema

a cargo de

Pepa Torres.

Religiosa Teóloga y Animadora Social

 

Trabajo grupal de reflexión sobre el tema 19,15h

Coloquio resumen

Lugar: Centro Arrupe, avenida de Eduardo Dato, 20, Sevilla

Metro Nervión, autobús nº 5, hay aparcamiento interior para turismos

Organiza Voces cristianas de Sevilla

Colabora Centro Arrupe

Cartel III Jornada [362749]

 
Mis documentos 3174

EL LAICISMO A DEBATE (5)

POR LA AUTOFINANCIACION DE LA IGLESIA CATOLICA.

NO AL ACUERDO SOBRE ASUNTOS ECONÓMICOS.  NO A LAS CASILLAS DEL IRPF

 

A pesar de que la Constitución Española declara en su artículo 16.3 la no confesionalidad del Estado, el Acuerdo sobre Asuntos Económicos entre el Estado español y la Santa Sede, fechado en 1979 pero negociado antes de entrar en vigor la Constitución, blinda un privilegiado régimen económico para la Iglesia Católica (IC), cargado de subvenciones directas y exenciones fiscales, en los siguientes términos:

  1. A) SUBVENCIONES.   “El Estado se compromete a colaborar con la Iglesia católica en la consecución de su adecuado sostenimiento económico…” (art. II.1). A esos efectosel Estado consignará en sus Presupuestos Generales la adecuada dotación a la Iglesia católica, con carácter global y único, que será actualizada anualmente. (Art. II.4)   ”El Estado podrá asignar a la Iglesia Católica un porcentaje del rendimiento de la imposición sobre la renta o el patrimonio neto u otra de carácter personal (Art: II.2)
  2. B) EXENCIONES FISCALES.  Estarán exentas de impuestos sobre la renta o sobre el consumo todas las publicaciones eclesiásticas, las actividades de enseñanza en seminarios diocesanos o Universidades de la Iglesia, y la compra de objetos de culto. (Art.III)

De igual modo, la Conferencia Episcopal, las diócesis, las parroquias y las Órdenes  religiosas tendrán derecho a las siguientes exenciones tributarias: (Art. IV)

  • 1- IBI de templos, residencias de obispos y sacerdotes, edificios parroquiales y de la Curia, Seminarios y Universidades eclesiásticas, Conventos y casas de Órdenes religiosas…;
  •  2- Impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio (salvo en los casos de explotaciones económicas o de ganancias de capital);
  •   3 -Impuestos sobre Sucesiones, Donaciones y Transmisiones Patrimoniales;
  •   4- Impuesto sobre construcciones y obras                                                                             
  •   5- Contribuciones especiales sobre los bienes dedicados al  culto o formación religiosa.
  1. C) Otros BENEFICIOS FISCALES. El Art. V recoge que “las Entidades religiosas que se dediquen a actividades religiosas, benéfico-docentes, médicas u hospitalarias, o de asistencia social tendrán derecho a los beneficios fiscales que el ordenamiento jurídico-tributario del Estado español prevé para las entidades sin fin de lucro”

Dicho sistema de subvenciones y exenciones fiscales queda atado y bien atado para el futuro en el Protocolo Adicional al Acuerdo que establece: “Siempre que se modifique sustancialmente el ordenamiento jurídico-tributario español, ambas partes concretarán los beneficios fiscales y los supuestos de no sujeción que resulten aplicables de conformidad con los principios de este Acuerdo”

Importa subrayar también que el citado Acuerdo recoge (Art. II.5) el compromiso de la Iglesia Católica “de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades”), algo que ha incumplido sistemáticamente desde los primeros años. Y que dicho incumplimiento no sólo ha sido tolerado por el Estado, sino que fue enterrado en 2006, cuando un nuevo acuerdo con el gobierno del PSOE le otorgaba a la IC dos nuevos privilegios:  a) aumentar  la financiación por la vía del IRPF de los ciudadanos, pasando del 0,52% al 0,7% del impuesto de la renta; y b) eliminar el citado compromiso de autofinanciación progresiva de la IC. Lo pactado en 1979 quedaba, de facto, vulnerado.

¿Qué significa todo ello en términos económicos y políticos? Pues que todo este conjunto de transferencias dinerarias y de exenciones suman una cifra no inferior a los 11.000 millones de Eu/año que el Estado otorga o perdona al conjunto de las entidades de la IC; que el conjunto de los beneficios fiscales aludidos (suponen unos 2.500 millones de euros) permite considerar a la IC como un verdadero ‘paraíso fiscal’, tanto por lo que deja de tributar directamente como por las desgravaciones fiscales que disfrutan los ciudadanos que hacen donativos a las diversas entidades de la IC; y que todo este privilegiado régimen  económico pone en entredicho la aconfesionalidad del Estado español  y lo sitúan, de facto, al nivel del Estado franquista del Nacionalcatolicismo.

En este contexto de subordinación del Estado al poder del Catolicismo, creyentes y no creyentes nos enfrentamos estos días a la campaña de Declaración de la Renta y a la campaña “X tantos que necesitan tanto” de la Conferencia Episcopal, como uno de los instrumento de financiación de la IC.

Las Cristianas/os de Base de Madrid (CCBM) nos seguimos cuestionando si es éticamente admisible este tipo de privilegios en medio de tanta pobreza social. Más aún cuando observamos cómo esa campaña eclesiástica apela a la caridad: “atender a los que necesitan tanto”, dice el eslogan. Pero ¿todos los que necesitan tanto encuentran respuesta en la IC? ¿No es, más bien, responsabilidad del Estado implantar políticas sociales que atiendan las necesidades de toda la ciudadanía? ¿No será mejor mecanismo para redistribuir la riqueza, poner en marcha la justicia fiscal, antes que apelar a la caridad?

Y, si nos preguntamos en qué medida responde al evangelio de Jesús esta posición de privilegio de la IC en España, la respuesta no puede ser más deprimente. La IC institucional  es inmensamente rica (tiene mayor patrimonio que el propio Estado), no está sufriendo la crisis,  disfruta de un verdadero paraíso fiscal, inmatricula a su favor bienes de propiedad colectiva y, además, mantiene absoluta opacidad en sus cuentas. Esta situación, que muchos consideran incluso ilegal,  es, desde luego, antievangélica.

De todo lo cual se deduce que para los cristianos/as sigue siendo una prioridad política  la denuncia y derogación de los actuales Acuerdos con la Santa Sede; que la jerarquía de IC debe dar pasos firmes y urgentes para asumir el compromiso de autofinanciación, renunciando a sus hirientes privilegios; y que los ciudadanos, además de empujar en esa dirección, debemos hoy afrontar nuestra Declaración de la renta, dejando en blanco las casillas de asignación tributaria que se nos presentan (ya sólo las marcan un tercio de los declarantes), para que los impuestos de todos sean destinados a satisfacer las necesidades de todas las personas, sin distinción de credos o adscripción ideológica.

¡NO A LAS CASILLAS EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA!

 
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Josep Torrens – Portavoz d’Església Plural

El Punt Avui (Edición digital) 04/05/2016

Soy cristiano, católico (por este orden) y uno de los fundadores de una entidad denominada Església Plural, que desde hace 15 años procura dar voz y visibilidad al sector de los católicos catalanes de una sensibilidad eclesial más abierta. En el vocabulario más popular, un grupo de laicos y laicas “progres” de la Iglesia catalana, quizás uno de los más representativos. De los objetivos de nuestra entidad, uno de ellos es colaborar a que la sociedad valore el hecho religioso y espiritual como algo positivo para el desarrollo integral de las personas y para el progreso humano en su conjunto. Pensamos que una de las maneras de llevarlo a cabo es establecer un marco de laicidad donde las tradiciones religiosas y espirituales y las convicciones colaboren, en plano de igualdad, con el resto de agentes políticos y ciudadanos, en la construcción de un país más humano, justo y solidario, en definitiva, creemos que la única manera de que la sociedad valore las aportaciones de la religión y las creencias -y podamos acabar con muchos tópicos antirreligiosos que promueven la exclusión del hecho religioso de la esfera pública- será cuando estas se presenten sin ninguna pretensión de control, de preeminencia o de superioridad moral, y se conviertan en servidoras de los hombres y mujeres de nuestro país.

Acabar con estos tópicos antirreligiosos es muy complicado cuando nuestra sociedad tiene todavía muy reciente un período histórico marcado por el nacionalcatolicismo y donde, actualmente, todavía, una parte de la jerarquía católica presiona para no perder sus cuotas de poder e influencia sobre los asuntos políticos, sociales y morales que afectan al conjunto de la ciudadanía.

Llevamos años pidiendo que a la celebración del día de Sant Jordi se la libere de la carga confesional que representa el hecho de que los actos institucionales empiecen con una misa y la bendición de las rosas por parte de la jerarquía católica de Barcelona. No tendríamos nada que objetar si esta misa la organizara el arzobispado de Barcelona en una iglesia e invitara las autoridades del país y de la ciudad, pero, como cristianos y como ciudadanos, consideramos inadmisible que sea un acto convocado por la Generalitat y llevado a cabo en sus dependencias, la casa de todos. En cambio nos parecería muy oportuno que en el marco de la fiesta de Sant Jordi, el hecho religioso tuviera una presencia específica en forma de acto interreligioso que reuniera a catalanes de diversas procedencias y diferentes convicciones y tradiciones religiosas en un evento que hiciera patente el compromiso de servicio al país, su cultura y sus tradiciones.

Esta sugerencia la hemos hecho a todos los gobiernos de CiU y al de los dos tripartitos sin ningún éxito. Este año pensábamos que no sería necesario pedirlo porque creíamos que el gobierno de Junts pel Si, comprometido en preparar el país para lograr la independencia y crear un Estado moderno e igualitario, tendría claro que no se pueden hacer actos institucionales de carácter confesional y habría diseñado un nuevo formato de celebración. Desgraciadamente no ha sido así.

President, usted es cristiano y otros miembros de su gabinete también, y creo que nos corresponde especialmente a los cristianos hacer los gestos que ayuden a que la sociedad cambie su mirada sobre el hecho religioso y su papel social. Confío en que en el futuro encontrará la forma de conciliar la tradición con nuevas formas de celebración que respete la laicidad y a la vez ayude a visualizar el sentimiento religioso plural y diverso de una gran parte de la ciudadanía.

Ningún Sant Jordi confesional más, por favor.

http://www.elpuntavui.cat/societat/article/5-societat/963934-un-altre-sant-jordi-confessional-carta-oberta-al-president-de-la-generalitat.html

 

abr 272016
 
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Premis Església Plural 2016

Recorda que fins el dia 8 de maig pots presentar els teus projectes i candidatures

Tens un projecte d’acció social en marxa?
En coneixes algun que creguis que val la pena donar a conèixer?

Ara pots optar a un premi de 1.000€ per ajudar a impulsar-lo

Coneixes alguna persona o entitat que mereixi el premi Mn. Vidal i Aunós a una trajectòria?

Presenta la seva candidatura per poder donar a conèixer i agraïr la seva tasca

 

 

 

 Descarrega les bases en PDF

 

 

 

 

 

Esglesia Plural – www.esglesiaplural.cat – info@esglesiaplural.cat

 

 
ccp

Sábado 23 de Abril, en el Puente romano. Granada.

Las CCP de Granada comenzamos el sábado 23 de Abril, con un sol espléndido y en el Puente Romano del Río Genil contra el Acuerdo de la Vergüenza y contra las políticas que marginan, criminalizan y asesinan a las personas migrantes y refugiadas, a las 11.30 de la mañana. Convocado por la Red Granadina por el Refugio y la Acogida, a la que pertenecemos. Se volvió a repetir la representación que venimos haciendo en diferentes actos, para sensibilizar visibilizando de manera sencilla pero profunda, mientras una chica interpretaba al violín magníficas y sugestivas melodías. (Pinchar para ver este magnífico video A. Lara)
https://youtu.be/QL7qd8HfGUM

A las 12.30, también participamos en el acto “Arde la Memoria”, en la Plaza de Bib-Rambla, que organizaba la Plataforma Granada Abierta a la que también pertenecemos. Conmemorando la quema de libros que el cardenal Cisneros ordenó hacer quemar en ese mismo lugar y contra todas las intolerancias. Pinchar para deleitarse con la poesía y actuación de J. Tárraga (oralista) y el músico Suhail Serguini..

https://youtu.be/a3HlKm6aYpY
Por la tarde comenzamos nuestra “Celebración de la Mesa Común” (Eucaristía), a las siete…Las lecturas nos propusieron lo más revolucionario que podemos hacer en nuestras vidas: “En esto conocerán que sois mis discípul@s, en que os amáis los un@s a los otr@s”. De esta manera tan sencilla y atractiva lo plasmó Antonio Ruiz en este cartel que fue a ponerlo a las cinco porque no podía quedarse a gozarlo con tod@s. Qué detalles más amorosos….
Y hacia las ocho y media, culminamos el día con una charla de Damian, que había llevado al campo de refugiad@s de Calais una furgoneta llena de ropa de abrigo que recogimos hasta llenar dos veces la bibliotequilla…Nos contó su experiencia de un mes en “La Jungla”: …Cinco años dieron lugar a construir todo un “pueblo de campaña” repleto de compartir enriquecedoras relaciones, voluntariado, diversidad de culturas, religiones, esperanzas, y también de penurias y mucho que desear por las administraciones y alguna que otra ong. Gracias Damian por compartir lo vivido y hacer que nos preguntemos e interpelemos. Un buen sábado repleto y completo de experiencias para transformar este mundo en otro posible y necesario.
 
Xarxa Cristiana.odt

Xarxa Cristiana y el Fòrum de Debats de la Universitat de València

os invitan a la

 

conferencia de

 

Juan José Tamayo-Acosta 

 

sobre:

“Laicismo, política y religión 

en sociedades secularizadas”

 

 

Aula Magna de la Universidad (La Nau), Valenciaforum193esd

28 de Abril 

a las 7 de la tarde.

 

 

Presenta el acto la teóloga Lucía Ramón. 

 

Tras la  conferencia habrá coloquio con las personas asistentes.

 

 
iglesiadebasedemadrid

Queridxs hermanxs, el próximo lunes 25 de abril, a las 7 de la tarde, habrá una charla con coloquio titulada “¿Se puede ser cristiano y laicista?”. El ponente será Evaristo Villar, a quien muchos de vosotros conoceréis. Os animamos a que, si podéis, no dejéis de asistir, pues el tema es interesante, controvertido y cada vez es más necesario tener ideas claras sobre las cosas. La charla tendrá lugar en los locales del CAUM ( Club de Amigos de la UNESCO), que está en la calle Atocha nº 20. Esperando veros con esta ocasión, os enviamos un saludo fraternal.
Iglesia de Base de Madrid
Comisión de Laicidad

Visita nuestra WEB: http:www.iglesiadebasedemadrid.org/

 
ccp

¡30 AÑOS DE VIDA!

                                                                  A Rafa, Inma y José Manuel

A las Comunidades Eclesiales de Base de América latina.

A las Comunidades Cristianas Populares.

 

Hace 30 años un grupo de jóvenes, movidos por los valores de un tal Jesús de Nazaret, iniciamos lo que año más tarde sería la Comunidad Cristiana Popular “Sin Fronteras”, los “Sinfron” como cariñosamente nos denominaban. Mayormente jóvenes que finalizábamos nuestra etapa estudiantil en el Instituto y comenzábamos los estudios universitarios. Casi todos proveníamos de barrios obreros de Córdoba, de familias becadas con las que sus hijos pudiesen tener una formación adecuada para afrontar el futuro con dignidad. Durante los primeros años fuimos descubriendo que las Bienaventuranzas no eran un utópico mensaje irrealizable, sino un testamento cargado de humanidad, a modo de anticipo de la declaración universal de los derechos humanos.

Jesús, el gran profeta de su época, fue condenado a muerte por los poderes establecidos, por su vida comprometida con los más empobrecidos, despreciados y excluidos. Su opción de vida nos marcó el camino para conseguir un mundo donde reine la utopía, quedando magistralmente recogido en el pasaje del Evangelio de Mateo: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mt 25, 34-36). Una utopía no confundible con la falacia. La utopía es alcanzable, la falacia niega la vida y el mensaje de Jesús. Precisamente a lo largo de estos 2000 años de la era cristiana demasiadas personas de las que dicen seguir a Jesús de Nazaret, y lo que es aún más grave hablan y enseñan en su nombre, han tergiversado su vida haciéndonos creer que Jesús fue un simple “cordero sacrificado para expiar nuestros pecados”, lo que ha servido de discurso para ir vertebrando una institución eclesial a través de una casta sacerdotal cada más vertical, excluyente y que le da las espaldas al Evangelio. Una casta que la historia nos desvela que no le ha temblado la mano a la hora de matar, excomulgar, explotar, abusar… Recogieron el testigo de los sacerdotes del Templo de Jerusalén para enriquecerse y empoderarse llenándolo de cambistas, mercaderes y comerciantes, a los que Jesús se enfrentó acusándolos de haber convertido la casa de su Padre en una cueva de ladrones (Jn 2,16).

Los “Sinfron” aprendimos bien ese mensaje, ese estilo de vida, y pronto nos pusimos manos a la obra denunciando y comprometiéndonos con lo más cercano: nuestra tierra andaluza en la que más de un 30% de sus gentes está empobrecida a causa de una injusticia larvada a lo largo de los siglos y de una Administración pública que, después de 35 años, no ha desarrollado una suficiente política social que termine con esta lacra. Además de no olvidar la denuncia a una Jerarquía católica amante del dinero, de los grandes boatos y responsable de un nacionalcatolicismo que fue el sustento doctrinal de la etapa más cruel que hemos vivido en el siglo XX, el franquismo. Aún quedan todavía reminiscencias de ese tenebroso pasado cuando vemos las procesiones rodeadas de militares, armas, himnos nacionales y banderas rojas y gualdas. Recuerdo cuando a principios de los años 90 salíamos con nuestras pancartas y octavillas a denunciar tanta hipocresía que nada tienen que ver con los valores evangélicos.  Valores del Evangelio que si supo apreciar el Papa Juan XXIII a través del Concilio Vaticano II. En aquellos años fuimos el único colectivo que nos atrevimos a denunciar el omnímodo poder de la iglesia de Córdoba al poseer la segunda Caja de Ahorros de Andalucía, Cajasur. Como un pequeño David levantamos nuestra voz contra el Cabildo catedral de Córdoba, verdadero poder fáctico de la ciudad, que ejercía su poder absolutista  a modo de nobles feudales que hacían de Córdoba una ciudad medieval sometida a su señor.

Nuestra experiencia en América Latina, con las comunidades de Perú y el Salvador, nos hizo comprender aún más el verdadero espíritu evangélico de las mujeres y hombres de estas tierras hermanas, mostrándonos la cruda realidad de la historia de una América que no fue descubierta, sino invadida, saqueada, aniquilando sus culturas. Nos hicieron ver que el mal denominado descubrimiento de América nada tuvo que ver con un encuentro de civilizaciones sino con la imposición de la cristiandad, que se creía única y verdadera y que había puesto las bases, primero en España, expulsando y aniquilando a todo lo que fuese diferente: judíos, musulmanes, humanistas…; y, posteriormente en América, llegando a la aberración de hacer creer que las personas de esta tierra no tenían alma como denunció Fray Bartolomé de las Casas. La cruz convertida en espada, una vez más,  fue la gran estratagema para ir forjando un mundo al servicio de los que profanaban el nombre de Dios. Fueron estos/as hermanos/as los/as primeros/as en apadrinar nuestra comunidad, después serían las comunidades cristianas populares de Andalucía las que nos acogerían, brindándonos todo su cariño y apoyo. Los nombres de allá: Oscar  Romero, Pedro Casaldáliga, Ignacio Ellacuría, hermana Elvira, Gustavo Gutiérrez, Helder Cámara, hermana María Huarancca…, se irían mezclando con los de acá: Diamantino García Acosta, Pilar Traver, Pepe Castillo, Lorena, Ignacio Molina, Mari Luz, las mujeres y hombres de las comunidades cristianas populares de Andalucía y del resto del Estado, la Peri de Alicante, Lolina, Carmen García, religiosas en barrios, Enrique de Castro, Enrique M. Reguera, Julián Ríos…

Conforme pasaban los años nuestro compromiso iba creciendo, de catequistas de grupos parroquiales pasamos a educadores de calle de las zonas con mayor exclusión social, experiencia que nos condujo a organizar la ONG “Asociación de educadores Encuentro en la Calle”; nos implicamos con uno de los sectores más vulnerables de la mujer, la prostitución que degrada y estigmatiza; militamos muy activamente en la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, recogiendo el legado que nos ofreció Diamantino; formamos parte del Comité de Solidaridad con América Latina; trabajamos en el Consejo Local de la Juventud de Córdoba por una sociedad más participativa e igualitaria; nos implicamos en las cárceles repletas de personas procedentes de los barrios de exclusión social en las que continuamente se violan los derechos humanos; alzamos nuestra voz contra las leyes injustas que condenan al inmigrante a la ilegalidad, exclusión  y desprecio, lo que nos llevó a crear la Asociación Kala para acoger y ayudar a jóvenes inmigrantes sin papeles; rechazamos la institucionalización que sufren los/as niños/as retirados/as de sus familias por la Junta de Andalucía a causa del empobrecimiento social que padecen.

Llegó un momento en el que nos planteamos tener hijos/as y abrir nuestros propios hogares a los hijos de otras mujeres y otras culturas, sintiéndolos y amándolos como nuestros. Hoy son hombres  revestidos de dignidad y responsabilidad, lo que nos enriquece mutuamente. En nuestras casas también está el recuerdo de todos los que vivieron en ellas: Tito, Nöel, Juanito, Juanma R., Cheo, Susi, Rafalito, Ismael, Charli, Juanmita… Nos alegramos, nos abrazamos y nos sentimos cuando volvemos a vernos.

Este camino nos hizo madurar y sentirnos débiles. Una fragilidad que se concretaba sobre todo en el descubrimiento de nuestras carencias e imperfecciones, lagunas y defectos… Querer luchar por una sociedad más justa no implicaba que fuésemos los mejores y, mucho menos, los perfectos. En esta etapa de convulsiones, desapegos y alguna que otra ruptura conseguimos madurar para vivir con los pies en el suelo, el corazón a la izquierda y el alma de poeta, que sigue soñando y suspirando por un mundo donde, como decía Martín Luther King, llegue el día en que “aprendamos a vivir juntos como hermanos”. Hoy somos mujeres y hombres con nuestras profesiones, familias, compromisos e inquietudes. Mujeres y hombres que seguimos sintiendo y pensando en un mundo sin fronteras, en el que la justicia y la paz se vayan propagando como nuestro saludable aceite de oliva. Un mundo donde llamarse Mohammed o Manuel,  Samuel o Fátima, Florín o Indhira, Liberto o Abril sea sinónimo de riqueza cultural. Una tierra donde las diferentes etnias nos hablen de la riqueza genética. Una diversidad de lenguas, religiones, tradiciones…, armonizada como una gran orquesta sinfónica en la que de cada instrumento musical brota el milagro de conjugarse con los demás para conseguir el más sublime de los conciertos.

Hoy las casas de nuestros hijos se visten de diversidad, unas personas pueden ser africanas y otras europeas, unas personas pueden ser musulmanes o ateas y otras cristianas o agnósticas… Mañana nuestros nietos no estarán determinados por banderas y fronteras, su patria será el haber conseguido que los derechos humanos lleguen a cualquier rincón del planeta. Un mañana en el que ningún niño/a se muera por falta de alimentos o medicamentos, ninguna mujer sufra de ablaciones o malos tratos, ninguna persona sea considerada ilegal por venir de otro país, ningún hombre se sienta patriarca de su clan porque sólo habrá iguales, ninguna religión se creerá exclusiva y excluyente porque ya no modelarán a un dios a su imagen y semejanza. Un mundo donde el agua corra libre para todas las personas, un mundo donde las energías sean alternativas y aseguren un futuro para la humanidad, un mundo donde la economía sea instrumento de una política basada en la equidad social.

30 años han sido como una semillita que ha germinado en un pequeñito árbol. Seguimos… Al menos todos los días lo regamos para que siga creciendo y, junto a otros muchos, formar ese maravilloso Edén aquí en la Tierra.

Córdoba, 10 de abril de 2016

Miguel Santiago Losada.

Miembro de la Comunidad Cristiana Popular “Sin Fronteras”

 
Mis documentos 3174

LAS MUJERES EN UNA SOCIEDAD LAICA

 

Lejos de la igualdad real de derechos y de condiciones de vida que un Estado democrático debería garantizar a todas las personas, las MUJERES seguimos constituyendo una mayoría desigual, subordinada y, a veces, sometida, tanto en la esfera social, incluido el ámbito doméstico como, muy especialmente, en el interior de la Iglesia Católica y todas sus estructuras. Vivimos en un país dominado por el 49% de sus ciudadanos, los varones, preparados para dirigir, gobernar y decidir tanto en las instituciones del Estado, en las universidades, las empresas, y hasta en las familias, como –en grado superlativo- en la Iglesia, con todas sus estructuras. La mayoría restante, las mujeres, que superamos el 51%, tenemos reservados otros papeles: hacer posible la vida, trayendo primero al mundo y cuidando después, a los hijos; proporcionar lo necesario para el cuidado del marido/compañero, de los ancianos y enfermos de la familia etc.; mantener limpio y abastecido el hogar…etc. Diferenciación de roles típico de un régimen patriarcal.

Esta situación tan desigual se hace cada día más insostenible: las mujeres exigen la igualdad de derechos, de oportunidades y de trato, y la protesta del movimiento feminista,  reclama cada vez con más fuerza, el derecho de todas a ser, no solo las mejores amas de casa o las mejores madres, sino también las mejores profesionales o dirigentes políticas, y a ser consideradas en las iglesias, en especial en la I. Católica, con las mismas capacidades y los mismos derechos y deberes que los hombres.

Pero el camino no es fácil: Pasar de una cultura patriarcal a otra realmente democrática en la que todas y todos contemos lo mismo, exige superar tradiciones muy arraigadas, costumbres, prejuicios, y…. ¡sobre todo! intereses de quienes luchan por seguir detectando el control ideológico de los valores dominantes en la sociedad. Y ahí nos topamos con uno de los más decisivos bastiones del patriarcalismo: La Iglesia Católica (IC).

Toda la estructura oficial de la Iglesia Católica está construida y habitada solo por hombres. Y no sólo la organización. La Teología, la interpretación de las Escrituras, todo en la Iglesia, está leído con ojos de varón, y por lo tanto, reflexionado y expresado de la misma manera. No hay que irse al Vaticano para observarlo. Basta repasar el Programa de Religión de la última Ley de Educación. En sus más de 60 págs. no se encuentra ni una sola referencia pedagógica a mujer alguna, aunque  se comenten pasajes evangélicos donde sí aparecen mujeres.

Y todas estas realidades no serían tan graves para nosotras y para la sociedad en su conjunto, si la sociedad civil fuera por su camino y las iglesias por el suyo, bien diferenciado. Es decir, aquí la situación es más grave, porque la Jerarquía de la IC se empeña en seguir incidiendo e interfiriéndose en lo que solo le corresponde a la sociedad civil y a sus representantes legítimamente elegidos: intenta influir y lo consigue, en las leyes, en la educación, en las costumbres, etc. y por su parte, las autoridades del Estado, pensando, se supone, que de ello se derivan refuerzos para sus intereses, siguen inspirándose en la jerarquía católica para legislar en según qué temas e incluso supeditando la labor del legislador al visto bueno de la Conferencia episcopal.

Todas estas realidades avalan la necesidad urgente de que la ACONFESIONALIDAD del Estado, avalada por la Constitución de 1978, se haga realidad. Solo habrá auténtica democracia cuando la separación del Estado y las Iglesias sea real. Cuando la sociedad sea verdaderamente LAICA. Porque un estado laico es aquel en el que todas las personas, hombres y mujeres, gozan de los mismos derechos y reciben el mismo trato, independientemente de sus creencias y de su pertenencia o no a iglesias o escuelas de pensamiento, filosofías, etc.

Solo un estado Laico en el que no haya interferencias entre los ámbitos civil y religioso, puede ser el marco que permita a las mujeres:

–          Ejercer en libertad sus derechos sexuales y reproductivos

–          Decidir en conciencia, los hijos que puede, debe o desea tener, de acuerdo con su pareja si es que la tiene.

–          Liberarse de la discriminación que sufre en el trabajo. A igual trabajo, igual salario

–          Compartir con su compañero o compañera el cuidado de los hijos, las tareas domésticas, la atención a las personas dependientes de la familia, etc.

–          Profesionalizarse, si es su deseo.

 

Comisión del Laicidad. CCBM

Madrid, Abril, 2016

 

 
ccp

Nuestra Comunidad de Fuente Verde reflexionó, en los días 2 y 9 de abril, sobre el significado hoy de la Resurrección para nosotros. Estas son nuestras reflexiones que, gustosos, compartimos con todas Uds. Un abrazo.

                       

RESUCITAR HOY

 

La muerte de Jesús SI fue un acontecimiento histórico, pero NO su Resurrección. Aunque las mujeres y los apóstoles vieran el sepulcro vacío, nadie pudo demostrar la resurrección de Jesús., porque NO fue un acontecimiento que se pueda constatar por los sentidos ni comprender por la razón. Ser conscientes de esto nos ayuda a salir del callejón sin salida en que nos encontramos por haber interpretado los textos de una manera literal. La resurrección de Jesús está en otra dimensión. 

 

¿Qué le pasó a Jesús después de su muerte? No lo sabemos. La trayectoria históricade Jesús termina en el instante de su muerte. A partir de ahí, según nuestro saber humano y nuestra ciencia, nada sabemos lo que le sucedió. Pero lo que sí es cierto históricamente y lo podemos probar es lo que sucedió al pequeño grupo que le habían seguido: las mujeres y los hombres de la primitiva comunidad cristiana. En un principio están amedrentados y “atrancadas las puertas de donde se reunían por miedo a los dirigentes judios” (Jn 20,19), pero poco a poco “se les abren los ojos” y “el entendimiento” (como a los dos de Emaus, Lc 24,30 y 43) y van descubriendo y llegan a estar convencidos de que Jesús está vivo, como les dijo el ángel a los mujeres (Lc 24,5). Esta es su experiencia pascual, que los Evangelios nos transmiten a nosotros, utilizando un lenguaje simbólico, según la mentalidad de su tiempo: diciendo que se les apareció, que comía con ellos, que Tomas tocó con sus manos las heridas de sus manos y costado (Jn 20, 19-29). Y ¿qué nos quieren transmitir hoy a nosotros? 

 

Que “todo es Vida, realidad no-dual que no conoce opuesto y que abraza todo lo existente. Dentro de ella, nacimiento y muerte son únicamente formas que adopta, sin sentirse ella afectada.. Descubrir que solo hay Vida y que la Vida no muere, que se manifiesta y despliega permanentemente en infinitas formas, como han reconocido todas las tradiciones espirituales” (Enrique Martinez Lozano)… Y que nosotros y todo lo creado somos Vida, tal como el mismo Jesús había afirmado: “Yo soy la resurrección y la vida” (Jn 11,25) y que esta convicción es la esencia de lo que llamamos “despertar”, el “abrise nuestros ojos o nuestro entendimiento” a reconocer que hay vida o Resurrección a pesar de la muerte, como les ocurrió a los primitivos cristianos.

 

La afirmación de que somos Vida, de que Jesús tuvo ya esa Vida, antes y después de su muerte, se nos escapará mientras sigamos viendo la vida como algo “separado” de nosotros. Somos Vida aunque solo podamos ver nuestras enfermedades, miserias, fracasos y muerte a nuestro alrededor. Pero si calamos más hondo, si cambiamos nuestro chips y miramos con ese nuevo entendimiento (que llamamos Fe), veremos que en los sufrimientos, en nuestra muerte está también la Vida. Los sentidos, la mente crea dualidad y separación; la Fe, la mirada profunda permite conectar con el Fondo último de la realidad, que trasciende conceptos y palabras. Se nos abren nuestros ojos y atravesamos la Nube del No saber.

 

Desde la Vida que somos brotará también un cuidado amoroso y servicial hacia todas las formas en que se manifiesta la Vida. Trataremos que nadie padezca hambre, “que no haya ningún indigente” entre nosotros (Hc 4,34), es decir que todos reciban su Renta Básica y tengan sus necesidades básicas cubiertas, que todos tengan un techo, la enseñanza, la sanidad y la dependencia cubiertas. Que los emigrantes, los expulsados de su pais y refugiados sean acogidos entre nosotros. Que no dañemos nuestra Casa común, la de nuestros nietos y generaciones futuras. Luchar porque haya Vida y Buen vivir en nuestro barrio, en nuestro mundo es el sentido de la Resurrección de Jesús hoy. 

 

Para el cristiano y para cualquier ser humano el tener conciencia de estar sumergido y animado en la Vida debe llevar al sentimiento de estar inscrito en la fraternidad universal. Naturaleza, universo, todo lo que tenga vida le concierne. Este sentimiento o esta realidad, dan grandeza al ser humano y también compromete su comportamiento dando sentido a su vida. Ejemplo de esta lectura lo tenemos en la vida y palabras de Francisco de Asís y en la doctrina aplicada en la “Laudato Si”. Con todo derecho el ser humano puede decir o sentir:  hermano lobo, hermano naranjo, hermana África, hermano Carlos o hermano Peñón de Gibraltar. En la relación de los seres vivos dentro de lo que entendemos por naturaleza hay mucho de violencia, precariedad y limitaciones, pero también hay muchísimo de colaboración mutua entre especies y resulta básico el “amor” parental. El hombre puede extraer de la Vida las lecciones de comportamiento que nos ofrecen los otros seres naturales pero por estar dotado de razón y también de sentimientos, deben ser el amor y el cuidado, con todas las consecuencias, los sentimientos y la práctica que den consistencia a la convivencia entre todos los seres vivos. Y entre ellos  es obligado un orden de preferencia como se da en las relaciones paterno filiales o fraternales. En consecuencia serán preferidos los seres que se encuentren en una situación de debilidad o precariedad como la hermana Tierra o los hermanos rechazados por la UE.

 

Descubrimos en la Naturaleza unas relaciones de colaboración “amorosa” que hacen posible y multiplican la vida. Asimismo  apreciamos cómo relaciones del hombre con la naturaleza de la que forma parte y de los hombres entre si, indican  que es la colaboración la forma de sustentar la existencia. Estar por la naturaleza o ser ecologista no es  una lista de negaciones que pueden resumirse en no aportar una huella contraria a la vida, sino el cuidado y la colaboración con los seres con quien compartimos nuestra existencia. Tampoco lo es un comportamiento de usufructuario de las múltiples ofertas que la naturaleza nos brinda.

 

 Dentro de la dignidad que ha de reconocerse a todo ser viviente ha de reconocerse al hombre como sujeto principal. Si entre los elementos de la naturaleza advertimos una colaboración que hace posible y multiplica la vida, especial responsabilidad tiene el hombre en proponer y practicar la colaboración para que una vida digna llegue al último de sus congéneres. De la colaboración mutua  vendrá la satisfacción de las necesidades humanas y del que sea mutua vendrá la dignidad de la colaboración. Colaborar es según el significado de la palabra, trabajar con quienes se comparte como razón de ser, la construcción de un mundo hasta alcanzar la plenitud de Vida o, dicho de otra forma, la construcción del Reino de Dios. Objetivos urgentes de conseguir por esta colaboración: que toda persona viva su vida con la dignidad que merece; que toda persona que quiera trabajar  en esta tarea pueda realizarla y así, dignificarse como persona y encontrar sentido a la vida; que toda persona esté dispuesta a colaborar en la construcción de un mundo mejor. Nada fácil será conseguir este último objetivo, pues es grande la necesidad de transformación de la personas y es obligado reconocer que no es el dinero en sí donde está la energía transformadora sino en la colaboración mediante un acompañamiento educador. Habrá personas que no puedan colaborar por razones de edad, enfermedad o por el desorden social establecido, pero a todas  deberá serles reconocido el derecho a vivir en dignidad. Y mientras por la colaboración se consigan estos objetivos, hemos de proclamar, como utopía, mientras vivimos nuestros deseos de resurrección, y compartimos vida con Jesús resucitado: A todos, según sus necesidades, de todos, según sus capacidades.

 

           

CCP de Fuente Verde (Sevilla) 10 de abril del 2016

 

 

 
EX

La plataforma “Evangelio, justicia y derechos sociales” , a la que pertenecen varios colectivos y medios de comunicación de Redes Cristianas, nos envía esta carta invitación:

 

Queridos amigos/as:

 

Nos volvemos a dirigir a vosotros/as desde la plataforma “Evangelio, justicia y derechos sociales”, invitándoos a una nueva charla-coloquio con el objetivo de lograr una opinión informada y seguir sensibilizándonos en diferentes temas de la agenda de los derechos sociales de la ciudadanía (tanto local como global).

El próximo día 13 de abril, miércoles, a las 18,30 h, en el salón de actos de Hermandades del Trabajo. Calle Raimundo Lulio, 3 de Madrid. Metro: Bilbao. Autobuses: 3. 16, 37, 40, 61, 147

El nuevo debate versará sobre “Refugiados: ¿Quo vadis Europa?

Nuestro ponente en esta ocasión es Javier Alonso Rodríguez, Vicepresidente de la Comisión General de Justicia y Paz España, Presidente de Justicia y Paz Madrid y miembro de la Mesa de la Hospitalidad.

Esperamos que la propuesta sobre un asunto lamentablemente de tanta actualidad y con tan enorme importancia ética y para el devenir de nuestra sociedad y de la propia UE, resulte de vuestro interés y que os animéis a venir y, lo que es igual o más importante, a difundir el acto hacia las personas de vuestra organización y de vuestro entorno.

 

Un saludo y hasta pronto.

 

Plataforma “Evangelio, justicia y derechos sociales”

http://evangeliojusticiayderechossociales.blogspot.com.es

evangelioyjusticia@gmail.com

 

 

 
THEOLOGE

La red “Catholic Church Reform Internacional”, con la que Redes Cristianas tiene contacto, nos anima a firmar y a difundir esta nueva iniciativa para la rehabilitación del teólogo Hans Küng.

Petición para restablecer al profesor Hans Küng como un teólogo católico oficial:

http://www.catholicchurchreform.org/216/index.php/get-involved/letters-to-the-pope/118-petition-to-reinstate-hans-kueng

 

 

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