VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

ene 272022
 

 

Una invitación a explicitar y sustituir los supuestos del Sínodo y del Magisterio eclesial que lo sustenta

 

 

“Pedro acepta comer junto con los paganos el alimento que siempre había considerado prohibido, reconociéndolo como instrumento de vida y de comunión con Dios y con los otros.”

Documento preparatorio, nº 23

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El Documento preparatorio del Sínodo responde al Magisterio de la Iglesia elaborado desde los primeros testimonios sobre Jesús de Nazaret y reelaborado por los sucesivos concilios y documentos papales. Hoy esa doctrina magisterial se encuentra con graves dificultades para ser comprendida por la cultura moderna especialmente en aquellas personas que desean seguir con mayor fidelidad la inspiración evangélica.

 

El permanente recurso al origen y condición sobrenatural de sus contenidos, la marginación del saber científico, su distanciamiento de “la calle”, la contraposición a la ética cívica autónoma, su negativa al consenso democrático, la superioridad ante los derechos humanos y de la tierra, y especialmente el rechazo de la igualdad de género son hábitos y supuestos mentales muy resistentes a la conversión y provocan una desafección creciente.

 

La reflexión del Sínodo será tanto más sincera y productiva cuanto más se centre en reflexionar a este nivel desvelando estos supuestos tomados como axiomas incuestionables. El principal obstáculo para la reforma pretendida radica en la malentendida interpretación de la inspiración evangélica convertida en una Revelación de contenidos literales. Nacidos en épocas antiguas y pretendidamente infundidos por Dios directamente en el alma eclesial. En este articulito nombramos esos supuestos y ofrecemos algunas alternativas.

 

I. PRINCIPALES SUPUESTOS Y ALTERNATIVAS

 

  1. La incorrecta interpretación de una “REVELACIÓN”, particular y sobrenaturalista como fundamento de un mensaje universal para un mundo natural. Esta revelación es el origen de una verdad absoluta, y una autoridad suprema. Justifica el poder y la presumible realización de prodigios. Está confiada a una clase sacerdotal, jerarquizada de arriba a abajo y autorreferente. Sus contenidos son fijos o revisables únicamente por los detentadores de dicha revelación. Es la “Palabra de Dios”… de algunos.

 

Muy al contrario Jesús dio gracias por enseñar la verdad a los más pequeños. Y muy adversamente hoy no se acepta que la verdad provenga de revelaciones particulares consideradas absolutas por aquellos mismos que las reciben. Más bien se entiende que la verdad es una construcción social contrastada, refutable y provisional. Susceptible de ser completada por otros modos de sabiduría y actitudes ante el misterio del ser, de la vida y de la conciencia. Con relatos y esperanzas humildes para, si no resolver, al menos aminorar el irresoluble problema del mal y de la muerte que es en principio lo que siempre mueve a la conciencia humana a explorar su sentido y a crear religiones.

 

La renuncia a estas infiltraciones de otro mundo a través de mirillas privilegiadas y exclusivistas es el primer paso de una conversión profunda, de unas expresiones más significativas y cercanas al buen sentir universal sobre la bondad, la justicia y la felicidad. No por desechar las “revelaciones” se renuncia sin embargo a las múltiples inspiraciones de la sabiduría evangélica que animan y completan el conocimiento crítico.

 

 

De este primer supuesto matriz se derivan otros supuestos secundarios:

a) La concepción dogmática de la verdad, no fundada en el humilde ejercicio de la razón crítica compartida. Consecuentemente el mantenimiento de la medieval manera de entender las relaciones entre la fe y la razón basada en la supremacía de la fe y la marginación del conocimiento científico.

 

Ciencia y fe se complementan. Buscan un objetivo común y tienen lenguajes diferentes. Hemos de reconocer a las ciencias como punto de partida para sustentar la sabiduría de vida, la mística de compasión, el amor cívico y también la donación incondicional como enseña el Evangelio. La fe no tiene que estar al acecho del error de la ciencia sino al cohecho con ella en el largo y complejo camino a la sabiduría. La fe está en el proceso del científico, en su afán de verdad, en su curiosidad y sus propuestas de contrastación, en su crítica a la instrumentalización, al mercantilismo y al “principio tecnológico,”. Y la ciencia está para corregir la univocidad y el absolutismo de las expresiones de fe. No las pongamos en el mismo plano o ámbito pues allí se contradicen y provocan más abandono en el lado de la fe que en el de la ciencia.

 b)  La interpretación literal de los textos evangélicos y en general de toda la Biblia que resulta contraria a la exégesis más actual y obvia su naturaleza simbólica y provocadora.

 

Es una consecuencia del supuesto anterior y que se da en multitud de homilías, charlas y retiros sin rubor alguno. Con ingenuidad o para justificar una solemne institucionalización que compensa la falta de credibilidad y eclipsa su valor profético y evocador a la vez que favorece el ritualismo y un moralismo estrecho o desfasado.

 

La falta de esta comprensión metafórica o simbólica, las transcripciones ingenuas y absolutistas de la Biblia y de la tradición se convierten así en obstáculos para el discernimiento y la búsqueda humilde y sincera. Sus discursos se transforman en idolatrías. La formación en los seminarios desde este literalismo produce una reacción en cadena en las parroquias a través de los pocos seminaristas o religiosos que se atreven a entrar en ellos. Se nos pide un acercamiento al mensaje religioso de forma abierta y dialógica, desde un modelo no realista y de elevada libertad. En el “seguimiento” no cabe la obligación ni la obediencia ciega o la rigidez textual. Esta lectura flexible se extiende no solo a los detalles críticos de los libros sagrados sino a la concepción subyacente de la historia, de la razón, del tiempo y de las propiedades de lo real según el magisterio de la Iglesia. En ese terreno la buena y bella razón, la ciencia, el sentido común y la escucha humilde son los primeros intérpretes. La Biblia más que razón o verdad tiene alma, impulso de vida y de fraternidad.

c)  Una comprensión sobrenaturalista del ser humano y de la realidad que comporta un acentuado dualismo.

 

Hoy se concibe la realidad de forma unitaria, creadora y auto transcendente. La realidad es un todo complejo, un sistema abierto en el que emergen realidades nuevas. Materia, energía, vida y conciencia.  Ya no es aceptable el dualismo materia-espíritu que sitúa la trascendencia fuera. Dejemos de entender la materia como algo pasivo, bruto, en las antípodas del espíritu y el mundo sobrenatural como otra realidad pura por encima de ésta. El ámbito “sobre-natural” se abre no en el más allá sino “aquí” en la actitud de gratuidad. Se constituye en el vivir y el hacer para los demás y se reconoce en la “interioridad “o lo “profundo” de nuestra mente Allí donde se dan los «gemidos inenarrables del Espíritu» o el “libre pensamiento” de una rica conciencia humana, cordial, abierta y poética.

d) La superioridad de la ley divina y la estructura jerárquica en el gobierno de la Iglesia y en la relación con la sociedad civil y los estados hasta el punto de constituirse la Iglesia en otro estado. De donde se sigue en muchos casos la subordinación de los derechos humanos y la validez legal de las actuaciones eclesiales particulares. También conlleva la atribución de la máxima autoridad y capacidad de discernimiento en la Iglesia como se muestra en este Documento Preparatorio. Y por tanto la negativa frontal a la democracia.

 

Ni la actuación de Jesús ni la larga y difícil construcción de la gobernanza democrática son compatibles con esta pretensión de prevalencia. Democracia es igualdad y libertad, conciencia de la limitación de la razón y llamada profunda a una convivialidad fraterna. Especial atención a los últimos considerados como los primeros y no como subordinados. El bien común es incompatible con opiniones e intereses particulares impuestos o privilegiados.

e) La marginación de la mujer fruto del dominio masculino en la cultura antigua y que recogido en la “Sagrada Escritura” se convierte así en voluntad divina. Lo mismo ocurre con el sacerdocio, el celibato, la sexualidad y la solemnidad que fortalece la falsa autoridad.

 

Urge otra antropología y modelo eclesial que considere la mujer igual al varón, con las mismas funciones y respeto que una Iglesia nueva dará a ambos. Urge la integración de los cuerpos sacerdotales y religiosos en el corazón del pueblo de modo que no constituyan una casta aparte, o un grupo de dirigentes privilegiados.

 

 

  1. EL MISTERIO DE LA SALVACIÓN como núcleo central de la Revelación y del cristianismo que constituye nuestra matriz conceptual y moral al más alto nivel. Es un supuesto muy omnipresente, una grandiosa construcción de los primeros siglos tras la muerte de Jesús y reconstruida durante siglos de religiosidad, racionalización y utilización política. Un gran mito de inmenso poder significante y por eso muy pregnante.

 

Pero no es la única ni la más directa expresión de la fe en Jesús de Nazaret. Al lado del Jesús del madero redentor se abre paso el Jesús que anduvo la vida en el mar, con su proximidad, su pasión por la justicia y su muerte anunciada. Otro modelo de vida creyente muy reconocido y aceptado universalmente.

 

El paradigma de la Creación dese la ciencia y la contemplación va sustituyendo poco a poco al gran mito de la Redención. La teoría de La Gran Historia como base para la contemplación del misterio de la Realidad creadora, de la constitución y emergencia de los seres, de sus fracasos evolutivos y agraciadas singularidades puede reemplazar muy bien el modelo redentor.

 

  1. LA DIVINIDAD DE JESÚS entendida al pie de la letra que ha marcado decisivamente toda la interpretación de su mensaje.

 

La “divinidad de Jesús” no es un rasgo objetivo de su persona sino la incondicionalidad que le otorgamos cuando decidimos dejarnos afectar por su sabiduría. Lo decisivo no es tanto la atribución literal de divinidad, ni cómo existió Jesús, cuanto la elevación que despierta y la incondicionalidad que nos suscita, eso que ocurre en la memoria y el interior de quien acoge su relato como inspiración de su vida. La figura de Jesus, si se reduce a una recreación histórica o se amplía discursivamente en una teología dogmática pierde su sabiduría, pasa a ser doctrina y moral. O en el peor de los casos política, legitimación divina de una confesionalidad para el privilegio.

 

La figura de Jesús desprovista de su aureola de sacralidad aparece como la historia de un ser humano que vivió el drama de la vida y de la justicia en un grado de elevadísima moralidad, en actitudes como la preferencia por los débiles, el perdón, y el amor a los enemigos. Actitudes tan extraordinarias que fueron el origen de la exclamación “Hijo de Dios” frecuente para emperadores y grandes personajes.

 

  1. EL CRISTIANISMO COMO RELIGIÓN, respetuosa de las demás pero prevalente e institución paralela y de rango superior a las instituciones civiles

 

Pero el evangelio no constituye tanto una identidad religiosa superior cuanto una llamada a la radicalidad de los valores universales que la comunidad humana va dialogando y concertando desde su mejor sentir. El relato evangélico nos presenta a un Jesús que no vivió y murió por una identidad religiosa sino por amar hasta el límite. La experiencia religiosa “tremenda y fascinante” de otro tiempo, construida sobre las metáforas del desdoblamiento, y a la vez fuente de sentido y de elevada santidad, parece ceder el relevo a la propuesta más secular de un amor de gratuidad en un contexto de ciudadanía y construcción personal. El ágape visibilizado en Jesús es una expresión de la sobre-naturaleza que nos constituye.

 

 

  1. UNA DESCRIPCCIÓN CATEGÓRIAL DE DIOS Y CONSIGUINTE APROPIACIÓN por la mente humana con especiales atributos

 

EL primer nombre de Dios es “el innombrable” y el segundo principio bíblico después de amarnos es “no hacerse imagen alguna de Dios sino escuchar su voz” (Deuteronomio) Pero la Iglesia ha construido un gran sistema doctrinal para definirlo y concretarlo. Dios es un ente absoluto, todopoderoso, creador y redentor, trino, que interviene en la historia, que se encarnó en un ser mortal y nos lleva a una vida eterna.  Hoy estamos llamados a un silencio activo, a otra actitud y encuentro con lo sagrado y lo inviolable en cada instante, en cada presencia.

 

 

Estos y otros parecidos supuestos condicionan la respuesta sinodal y son los que realmente deberíamos dialogar. Afectan a lo esencial de la tradición cristiana establecida pero allí radica la sinceridad del diálogo solicitado.

 

II  QUÉ IMAGEN DE IGLESIA DIBUJAN ESTOS NUEVOS SUPUESTOS

 

Imagino la iglesia como una instancia de esperanza y justicia global donde se aglutinan religiones y humanismos varios con una institucionalización de baja intensidad. Muy distribuida en las diferentes ciudades, países y regiones, con plena autonomía y coordinación entre iguales. Donde el universal mensaje de Jesús de Nazaret y otros profetas o personas, es vivido de una manera plural y unitaria.  Donde todas las personas nos acogemos y donde trabajamos en igualdad un proyecto común de un mundo mejor y donde sobre todo los más vulnerables son acogidos preferencialmente. Un arco iris de personas y referencias como las irradiaciones de las moléculas de agua que el sol integra en un colorista arco iris.  .

 

No un organismo político internacional, ni una religión de religiones, ni un gran poder de pequeños poderes sagrados y locales sino, con una expresión muy gráfica, una Internacional de la esperanza. Es allí donde se sitúa la iglesia, las religiones, las utopías humanistas y todas aquellas actuaciones, símbolos y metáforas que pueden contribuir a elevar la búsqueda del conocimiento y del binomio justicia-felicidad. El encuentro con un gozoso sentido de la vida y el querido comportamiento honesto y elevado. Porque la esperanza es el ámbito propio de la trascendencia.

 

Santiago Villamayor pertenece a CCP de Zaragoza

 

 
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La Plataforma por la Justicia Fiscal denuncia que el Gobierno está incumpliendo la Ley contra el Fraude Fiscal al no poner en marcha medidas para aumentar el personal de inspección fiscal

 

El 11 de enero era la fecha acordada por ley para que el Ministerio de Hacienda regulara las normas para iniciar el proceso de recuperación de personal para acercarnos progresivamente a la media europea, con el fin reducir el fraude fiscal estimado en 80.000 millones de euros. Sin embargo a día de hoy no se ha regulado ni publicado ninguna medida en este sentido.

 

La Plataforma por la Justicia Fiscal, una alianza que engloba a los principales sindicatos y organizaciones sociales del Estado, subraya que de esta manera España está incumpliendo la ley. En concreto, en la disposición adicional sexta de la Ley 11/2021 Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal, de 9 de julio pasado, se establece que el Gobierno dictará en el plazo de seis meses la normativa necesaria para que en un periodo de ocho años el ratio de personal de las administraciones tributarias en relación con el número de obligados tributarios se aproxime a la media europea.

 

Esta norma se aprobó en el Congreso de los Diputados con el apoyo de una inmensa mayoría de los votos de los partidos de todo el arco parlamentario. Recordemos que se calcula que España tiene un fraude fiscal en torno a los 80.000 millones de euros. Además, España es el penúltimo país de los 27 de la Unión Europea (UE) con menor número de personas trabajando contra el fraude fiscal por cada 100.000 habitantes.

 

Contamos con unas 53 personas frente a la media europea de unas 86 personas por cada 100.000 habitantes. La Plataforma por la Justicia Fiscal considera que si se quiere luchar contra el gran fraude fiscal es indispensable contar con los recursos personales necesarios cuanto antes, ya que el seguimiento y la lucha contra los grandes delincuentes fiscales, grandes empresas y grandes fortunas requieren de un enorme esfuerzo de investigación y seguimiento, para lo cual hay que disponer de todos los medios necesarios. Es imprescindible empezar de verdad a poner medios para luchar contra el fraude.

Para más información y concertar entrevistas:

comunicacion@plataformajusticiafiscal.com

NdP 20220119 Denuncia del incumplimiento de la Ley contra el Fraude Fiscal[111716]

 

 
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Moceop acaba de abrir una Nueva Sección en su web dedicada íntegramente a

REIVINDICAR EL PAPEL DE LA MUJER EN LA IGLESIA EN IGUALDAD CON EL HOMBRE.

Las mujeres han alzado su voz y han dicho basta. Han decidido rebelarse y enfrentarse al clericalismo y al machismo de la jerarquía eclesiástica y reclamar su lugar en la Iglesia en TOTAL IGUALDAD con los hombres.

En Moceop compartimos los planteamientos de la revuelta de las mujeres, por eso hemos decidido ponernos al lado de ellas y apoyarlas en todo: dándoles la voz, la palabra, uniéndonos a sus reivindicaciones, que consideramos no solo justas, sino, sobre todo, en total coherencia con los valores que defiende Jesús de Nazaret en el evangelio…

En este espacio web que acabamos de crear, QUEREMOS VER LA REALIDAD A TRAVÉS DE LOS OJOS DE LAS MUJERES, recoger su visión sobre los temas candentes de actualidad y de iglesia a través de sus propias palabras. Nos haremos eco, también, de las distintas noticias, eventos y actividades que sobre el tema de la mujer en la Iglesia vayan surgiendo. Por supuesto, este espacio está abierto a la participación y colaboración de quien lo desee.

Para acceder a esta sección: https://www.moceop.net/vista/NoticiasMujer.php

ene 162022
 
Tiempo Hablar 167

Acaba de salir el último número de la revista Tiempo de Hablar. Esta revista la lleva publicando el colectivo Moceop (Movimiento Pro Celibato Opcional) desde hace más de 44 años. Desde sus orígenes ha sido un cauce de INFORMACIÓN, COMUNICACIÓN, REFLEXIÓN TEOLÓGICA e INTERCAMBIO.

Sus páginas están llenas de artículos con planteamientos LIBRES, ABIERTOS Y FUNDAMENTADOS sobre temas de actualidad social y de Iglesia, hechos desde la perspectiva de la IGLESIA DE BASE, EVANGÉLICA, COMUNITARIA y NADA CLERICAL.

Desde el número 58 (1994), todos los números de la revista incluyen un pliego central llamado “Un Grano de Sal”que trata en profundidad un tema de candente actualidad social o de Iglesia. Este articulo extenso está escrito por gente de Moceop o autores de prestigio especialistas en la materia. El último número que acaba de salir trata el tema de “La Iglesia postcovid”. Además de pliego central, la revista tiene una serie de secciones fijas (Entrelineas, sacramentos de la vida, testimonio, Latinoamérica, Moceop…) con artículos de contenido variado y enriquecedor. Esta revista está colgada en formato pdf para poder leerla y descargarla si así se desea y la puedes encontrar en internet en la página web de Moceop (www.moceop.net) junto a todas las que se han publicado durante estos 44 años (desde la primera: la número 0 a la última: la número 167). Para ver todas la revistas:

https://www.moceop.net/0_Revista/Revistas.php

Para leer el último número:

https://www.moceop.net/0_Revista/Pdf_Revista/th167.pdf

 

 

 

Se supone que la Iglesia se encuentra ahora en un proceso sinodal cuyo tema es precisamente la Sinodalidad, es decir la puesta en cuestión o tela de juicio del carácter esencialmente jerárquico y autoritario de la estructura eclesial. Tal tema y su traslación a la base eclesial, e incluso a personal ajeno a la Iglesia, es una novedad extraordinaria que rompe con una práctica eclesial, restrictiva y elitista, de más de 17 siglos de antigüedad. Pues bien, en las ocasiones en las que asistí a misa en la Parroquia de la Resurrección no oí ni una sola palabra sobre ese tema, y lo mismo se puede decir de otras parroquias de Gijón y de la diócesis de Asturias; ¿quizá también del resto de España? Si no existiese Internet, ni nos habríamos enterado de que tal proceso sinodal existe. Incluso lo poco que la diócesis publicó sobre este tema lo conocí por Internet, no por las parroquias.

 

Para ser exactos, se supo que el día 11 de diciembre tuvo lugar en un templo de Gijón una asamblea para informar sobre ese Sínodo. Quienes no pudimos asistir ese día nos quedamos sin saber si la cosa tuvo alguna transcendencia, si va a haber más reuniones en las parroquias, cómo hacer aportaciones al proceso, etc. Es decir, la Iglesia asturiana no está fomentando la participación en ese proceso. Lo poco hecho hasta ahora, sin especial publicidad, parece no tener más finalidad que la de cumplir formalmente con la convocatoria del proceso pero sin animar a la feligresía a su participación. Es como si desde las altas instancias de la jerarquía se pretendiese que todo siga igual y no se cuestione el sistema jerárquico, que los miembros laicos de la Iglesia sigan en el estado de minoría de edad en el que se encuentran desde el siglo IV.

 

Pero en lo que se refiere a la práctica eclesial en general, y concretamente en su parroquia, la cosa es más grave. Si asisto a misa a ese y otros templos es para cumplir el mandato de Jesús, el cual dijo, en la Cena en la que instituyó la Eucaristía: Haced esto muchas veces en memoria mía. Pues bien, uno busca en esos sitios la comunidad de seguidores de Jesús y lo que encuentra son dispensarios de servicios religiosos. No existe tal comunidad parroquial, la comunidad existe si la gente que la constituye se relaciona, interactúa, y el marco de esa relación debe ser precisamente la celebración eucarística, pero la misa es otra cosa: allí no hay relación comunitaria. Desde hace 17 siglos sólo el celebrante habla allí. Es decir, la existencia de un miembro de la estructura jerárquica de la Iglesia, el párroco, sacerdote… que es el único que oficia y habla allí, mata o sofoca el espíritu comunitario que pueda haber en el colectivo que asiste al culto.

 

Concretamente en la parroquia de La Resurrección últimamente tuve que reprimir varias veces el deseo de interrumpir al predicador de la homilía cuando decía cosas que me escandalizaban. Pero parece que no procede hacer ese tipo de interrupciones; se podrían interpretar –por parte de un personal acostumbrado recibir en silencio cualquier cosa que se le diga desde el presbiterio– como un acto de hostilidad contra la institución. En una de esas homilías, el predicador soltó la enormidad de que los cristianos, para alcanzar la santidad a la que están llamados, no debían preocuparse de resolver los problemas del mundo sino de perfeccionarse a sí mismos. A la luz de tan extraña teología, resulta que fue totalmente inadecuada la actuación del buen samaritano de la parábola de Jesús; aquel insensato se dedicó a resolver un problema con el que se encontró en el mundo, en vez de proceder a su personal santificación acudiendo al templo igual que el sacerdote y el levita que iban delante de él.

 

La enseñanza que quiere impartir el sector dominante de la jerarquía eclesial no nos informa de que en el mundo actual el desgraciado de la parábola del buen samaritano, al que los ladrones le dejaron medio muerto, son los pueblos oprimidos y expoliados por el imperialismo, las víctimas de la desigualdad que genera esta sociedad capitalista, los que pierden su puesto de trabajo, o no consiguieron tenerlo nunca, los que sólo consiguen contratos basura, los que pierden su vivienda por no poder pagar la hipoteca y tienen que vivir en la calle, o en las chabolas de la Cañada Real y sitios similares, los inmigrantes que se estrellan contra vallas de concertinas o muros de cemento, los “clandestinos”, sin papeles, sin derecho a la sanidad pública, y sin trabajo o dedicados a malvivir con trabajos inclasificables a medio camino entre la semiesclavitud y la delincuencia, el “top-manta” y prostitución no voluntaria, las mujeres maltratadas y las postergadas en la sociedad y en la Iglesia por el solo hecho de ser mujeres, las víctimas de la discriminación racial y los que son marginados por pertenecer a algún colectivo de diferentes que se quiere rechazar, las víctimas de la pederastia y cualquier otro tipo de abusos… Y los ladrones de la mencionada parábola son las potencias imperialistas, las clases dominantes, los dueños del mercado… Y ¿quiénes son en nuestra sociedad, el sacerdote y levita de la parábola? Son los estamentos religiosos que están cómodamente instalados en este injusto sistema capitalista y hacen lo posible para que no sea cambiado. Sabido es que la Iglesia en nuestro país fue generosamente recompensada por medio del sistema de las inmatriculaciones por el servicio que le presta a la clase dominante como factor de influencia ideológica sobre gran parte de la población. Somos también nosotros si acudimos al templo a nuestra devoción personal y nos olvidamos de las víctimas antes mencionadas, y salimos del culto con la sensación de haber cumplido un precepto de la Iglesia pero no hacemos nada por mejorar esta sociedad, y apoyamos políticamente, con nuestro voto, a quienes quieren conservar el sistema tal como es.

 

Jesús nos llama a comportarnos como el buen samaritano, ocuparnos del prójimo y sus problemas, aplicarnos a mejorar este mundo para hacerlo avanzar hacia la realización de su proyecto del Reino de Dios.     Pero en algunas parroquias que conozco se imparte una enseñanza que contradice lo que enseña el Evangelio. Se fomenta una devoción personal, individual, que ignora al prójimo. Hace varias semanas, cuando el Papa Francisco se encontraba visitando el centro de recepción de inmigrantes de Lampedusa y hacía un llamamiento al mundo para concienciarnos sobre la problemática de la inmigración, en la homilía de la misa de la parroquia de La Resurrección se exponía una extraña teología según la cual lo que Jesús quiere es tener una relación personal, individual, con cada uno de nosotros. Se decía algo así como: Si en el mundo no existiesen más personas que tú solo, Jesús habría venido igualmente a morir por salvarte a ti personalmente. Parece una teología inocente, pero no lo es; porta dentro de sí, subliminalmente, la idea inaceptable de que lo esencial es la relación personal, individual, de cada persona con Jesús. El supuesto de una persona sola en el mundo es una entelequia; nacemos en una sociedad y dependemos de los demás. El bien y/o el mal que hagamos en el mundo es el que se relaciona con nuestro trato con los demás. Y el Jesús del Evangelio así lo comprendía cuan mandaba que tratásemos a los demás como a nosotros mismos, y que buscásemos el Reino de Dios y su justicia… todo muy social, muy comunitario, muy colectivo, muy plural… nada de asuntos personales e individuales. Y valoraba nuestra relación con él en función de cómo habrá sido nuestra relación con los demás: Tuve hambre y (no) me disteis de comer… etc. Y en la oración del Padre Nuestro que nos enseñó se dicen cosas como: venga a nosotros tu Reinoperdónanos nuestras ofensas como nosotros personamos a los que nos ofenden, es decir, todo en la línea de una relación con los demás. El Jesús de la homilía de marras no hubiese propuesto una oración tan comunitaria y colectiva como esa. Si realmente persiguiese una relación personal, individual con cada uno, como pretendía el mencionado predicador, la oración propuesta por Jesús comenzaría con algo así como: Jesusito de mi vida

 

Digámoslo claramente, ese tipo de teología pretende desmovilizar a la gente, hacer que las personas, los cristianos, no se dediquen a construir un mundo mejor, sino a sus rezos privados, personales. Es un servicio que se hace a los dominadores de este sistema, hacer que la gente se dedique a mirar al cielo y rezar por su salvación personal y abandone la lucha a favor del prójimo y de un mundo mas justo. Este tipo de cosas debían de poder decirse, por parte de todos, en las reuniones comunitarias como la celebraciones eucarísticas y otras. La Iglesia no tiene cauces para que las opiniones de la gente fluyan hacia arriba en la escala jerárquica. El magisterio eclesial se autoasignó la función de decidir todo. En teoría, el actual proceso sinodal pretende encarar este problema y buscar formas para resolverlo, pero ya vemos cómo se está torpedeando en nuestra diócesis la participación del laicado en este proceso. Me pregunto cuánta gente en estas parroquias de Gijón saben de qué va este asunto del Sínodo de la Sinodalidad.

Faustino Castaño pertenece a los grupos de Redes Cristianas de Asturias

 

 

 

“… desde Redes Cristianas apoyamos/proponemos organizarnos como espacios autogestionados, vinculados entre sí y referidos a un servicio de unión espiritual en la Iglesia universal. Dichos espacios podrían ser lugares de encuentro, de oración, formación, reflexión… donde los diferentes grupos… puedan reunirse y programar sus actividades: celebración, de atención a los pobres, artístico-culturales, etc. articulación de comunidades y con otros centros… En fin… ¡Para soñar!”

(POR UNA IGLESIA POSIBLE EN ESPAÑA. Propuesta/Borrador al Sínodo de la Sinodalidad desde la experiencia de Redes Cristianas)

 

 

Son las cinco de la mañana. He de ir a repartir el periódico y tengo la cabeza como un bombo!  Ayer salí con los colegas y con la última caña, ya un poco tocados, me preguntaron que iba a hacer después del reparto…pues lo de siempre, les contesté, acercarme a “La Global”. Y ahora, ya de camino, voy cantando y recordando una canción de mi infancia… “Un globo, dos globos, tres glooobos”… porque hubo un globo rojo que voló en la revolución, un globo violeta que se ha hinchado hace pocos años, un globo azul en la estratosfera, mar de serenidad; un globo blanco en mi cabeza que  escucha atento y habla despacio, y está la sombra del árbol y la mía propia que se contagia de verde al entrar en “La Global”….

Zonas, globos y colores de la ciudad y de mi interior que intercambian significados y descubren nuevas visiones. La Global, múltiples zonas de un albergue universal para la motivación, el cariño y la esperanza. Para el compromiso político, ¡Ay este amor cívico, qué bajo ha caído! y para el placer de vivir, el propio en el de todos, que es a lo que hemos venido.

Tengo que llegar pronto pues va a bajar a desayunar Marta que es médico cooperante en el Chad. Y el curro es lo primero. Los malos del oeste, los cowboys del Apocalipsis dicen que este invento, “La Global”, es un lugar de alterne, una secta liberal o un nido de rojos, una casa de desamparados y una residencia de viejos atendida por jóvenes caritativos. Un antro donde caben todas las personas pero revueltas: currantes, funcionarias, moros, lesbianas, chinos y gente de buen morir y mejor vivir. Pero los que vamos allí lo vemos de otra manera, es una internacional de la esperanza, vengas de donde vengas.

La ciudad es despiadada. Muchas personas se cruzan en sus calles pero nadie conoce a nadie. Las miradas circulan bajas y la mente va evadida en un sinfín de ajetreos. No distinguen los colores de la paz pisando inseguros la precariedad. Llaman zona azul a los aparcamientos para coches. La zona gris de sus mentes está aturdida por el ruido, el mediático, ¡claro! Las luces se les tiñen de negro en el asfalto y los árboles no tienen suelo. Los viejos se mueren solos y la madrugada se llena, a días, de sombras bulliciosas y amarillos vómitos repentinos. Así bulle mi universo mental.

Sin trabajo fijo, con cuatro perras, a poco se me desahucia la vida. Ya no encuentro cobijo, casa, u hogar. Todos los padres muertos, las madres sin leche, los relatos sin certezas. Lo mío es ya la incertidumbre. Heisenberg ya me lo dijo pero no pude escucharle. Mi cabeza giraba entonces como un tiovivo y ningún ovulo sensato se fijaba en su matriz. Si hiciera caso de la multitud de mensajes y formas de vida que me rodean sería un compendio de cuantos atontados ha habido en la historia. Me veo como un náufrago en el reino de los mares, sin saber dónde están las llaves, en la faz de un océano agitado donde no hay caminos sino sendas a trazar. Sobre un fondo marino donde habitan mis miedos y mis monstruos. Los abrazos se me fueron con tanta precariedad y Gran Hermano ni me vigila ni me protege. Me alejo de de su cámara y voy bajo cornisas y balcones sintiendo que un ardiente sol brilla en mi interior. Por eso voy a “La Global”. Me invitan a un café con leche y un espiritoso de sentido. Me muestran cómo llegar después de tanta crítica a una segunda ingenuidad o confianza en la bondad del ser humano.

La Global es otra casa del pueblo pero distinta; no es una iglesia ni un club de fans de la eternidad, ni un lugar de magia o de shoping de recetas de cocina moral, boutique de creencias de moda o consultorio de autoayuda, pero acude mucha y variopinta gente. Se parece más a un centro cívico, huele a afecto que no a gasoil, dinero o agua bendita. Vuelan sueños por su techo y en las mesas aterrizan papeles de propuestas para un mundo mejor.

A media mañana vendrá un grupo de niñas de primaria. Dos periodistas del suplemento de ciencia han montado una exposición sobre el cerebro y las emociones. Les van a hablar de esas como hormiguitas cuánticas que recorren los surcos del cerebro, cual laberinto de Mario Bross, donde chisporrotean las neuronas para encender la vida. Porque a todos nos parece que la confianza y las utopías se sustentan en el buen conocimiento. Nos gusta hablar de la Gran Historia cósmica y del momento en que estamos y maravillarnos de esta realidad en constante creatividad. ¡Qué cosas las del planeta!… con tanta vida rebosante y que le hayamos declarado la guerra. “No hay pan pa tanto chorizo, ni refugio pa tanto maltrato”.

Por la tarde tomaré un café con los limpiadores del Clínico que vienen a hacer una pancarta. En la sala de al lado un grupo interreligioso está meditando, y al fondo las cajas de hortalizas de “La huerta en casa”. En el bar no hay pantalla futbolera…a veces se echa en falta…los bien vestidos juegan al palé y me he acercado a verlos. Y no dejo de contaros que en el piso de encima hay despachos de coworking, crowfunding y fandangin para oenegés que no tienen donde caerse vivas. Y ya al anochecer cenaré con las compas de “Ítaca acoge”. Esto sí que es un dolor y un batiburrillo multicolor. Me gustan sobre todo esos vestidos africanos con tocados de reina mora que de tanto en tanto envuelven una cabecita de grano de café con sonrisa en medio.

De vez en cuando montamos un flash-mov y nos vamos a un centro comercial o un punto estratégico de una plaza o calle y embelesamos a la gente con una coral o un mimo que les mueven a la bondad.  Es el fruto de nuestras celebraciones que comienzan siempre con una descripción de lo cotidiano y una breve divulgación científica para introducir, un “introito”, a una mirada profunda y sabia sobre el universo, nuestro origen y destino y el ejercicio de la libertad. Alguna vez leemos el Génesis y otros mitos de Creación y sabiduría. Destaca sobre todo la historia de Jesús. Exponemos la situación del mundo y de las personas vulnerables y guardamos silencio, y leemos poemas y contemplamos algún PowerPoint y merendamos, así alimentamos y mudamos la ropa interior del alma, esas emociones e ideas pegadas a su piel y que son nuestros marcos de conocimiento y esperanza. Salimos muy reconfortados habiendo comprendido cordialmente el mundo un poco más. Sentimos un “no sé qué que nos llena de felicidad y deseos de plenitud.

Me han dicho que en mi pueblo y en el barrio de mis padres había otras casas iguales. Ni que fueran franquicias!

…ring..ring… ¡Ay ! ¡el despertador!

(Santi Villamayor. 07/01/2022. Adaptación de un escrito propio al terminar el encuentro de oenegés y movimientos sociales, “Islas encendidas”)

Santiago Villamayor pertenece a las CCP de Zaragoza

 

Faustino Vilabrille, de los grupos de Redes Cristianas de Asturias, nos envía esta carta a los Reyes Magos:

 

DUODECIMA CARTA A LOS REYES MAGOS-2[108894]

 
Comite Oscar Romero

Con el título Ternura de los Pueblos, se adjunta el número 115 de la revista Solidaridad

Solidaridad Ternura de los Pueblos numero 115. Diciembre 2021[108844]

 

Estos días de Navidad, el recuerdo de María de Nazaret recobra un especial  protagonismo. Le dedicamos este comentario con gran afecto y gratitud, presentando una imagen de ella que no es la habitual, pero que creemos que es más coherente con lo que fue la realidad de su vida y con el gran mensaje que nos transmite para la realidad de nuestro tiempo.

Para sacar las mejores conclusiones de la Biblia, tenemos que partir de que no se trata de un libro histórico, aunque recoja numerosos datos históricos, sino que se trata de la transmisión de un mensaje para un proyecto de vida digna y gratificante, basada en la justicia, el amor, la igualdad, la fraternidad, el respeto mutuo, la solidaridad, la paz. Ese es su contenido esencial. Leerla desde este punto de partida nos descubre su extraordinaria riqueza.

Pero para captar bien ese mensaje hay que leerla desde la realidad concreta de cada momento histórico en que nos toca vivir, porque se trata de un libro para la vida.

Pues bien, María fue una mujer de Nazaret, un pueblo despreciado, del que nadie esperaba que saliese algo bueno (Evangelio de Juan 1,46), situado en Galilea, una región pobre, dominada por el imperio romano, sometida a esclavitud, a pobreza, a onerosos impuestos a pagar al César romano. De  hecho, María era una esclava, una mujer sencilla, del pueblo, del sector social considerado más pobre y despreciable. En Caná aparece entre los sirvientes, no entre los sentados a la mesa. La ofrenda que ella y José hicieron al presentar al niño Jesús en el templo, fue la ofrenda de los pobres (Ver Levítico12,8).

Esto ya nos basta para encuadrar el mensaje de  este comentario: Cuando María acude a casa de su prima Isabel para atenderla y acompañarla en la última etapa de su embarazo, del cual va a nacer Juan Bautista, Isabel se emociona al recibir la visita de su prima, tanto que exclama: “así que llegó la voz de tu saludo a mis oídos, saltó de gozo el niño en mi seno”. Esto nos dice bien claro que los sentimientos de la madre se transmiten al niño ya antes de nacer. En este caso fueron sentimientos de alegría, pero si hay mala relación en el matrimonio, malos tratos, tristeza, violencia, o incluso hambre de la madre durante la gestión, como pasa a millares en el Tercer Mundo, todo eso, sin duda también afectará negativamente al niño/a, ya antes de nacer.

Se le atribuye a Napoleón esta frase: “La educación de un niño comienza veinte años antes de su nacimiento, con la educación de sus padres”. Frase certera y lapidaria.

A continuación, en el Evangelio de Lucas, vine la respuesta de María a Isabel, el canto del Magníficat (Lucas 1,46-55), que contiene uno de los fragmentos más revolucionarios de toda la Biblia. María se dirige a Dios diciendo que Dios “desplegó el poder de su brazo para dispersar a los soberbios. Derribó a los poderosos  de sus tronos y ensalzó a los humildes. A los hambrientos los llenó de bienes y a los ricos los despidió vacíos”.

Lo que realmente fue María no tiene absolutamente nada que ver con las imágenes que hemos hecho de ella como si perteneciera a la alta burguesía de todos los tiempos: impoluta, candorosa, ingenua, recatada, pundorosa,  con manos de sangre azul y cara angelical…, porque las clases burguesas eclesiásticas y políticas secuestraron el valor y la grandeza de María en su dimensión humana y comprometida, poniendo incluso por delante a la Virgen antes que a María.

Si María viviera hoy, diciendo ahora lo que entonces dijo, sería calificada de revolucionaria, violenta, subversiva, y por supuesto comunista por esas mismas clases burguesas y conservadoras. Por mucho menos de lo que ella dijo, los conservadores político-religiosos de hoy, que incluso se confiesan practicantes, califican públicamente al papa Francisco con esos calificativos, y aun peores.

En tiempos de María, la inmensa mayoría de la gente era muy pobre, esclava, sin los más elementales derechos. Las condiciones de vida de los pobres eran durísimas: se les podía tratar como a cualquier propiedad, regalarlos, venderlos, subastarlos en el mercado, alquilarlos, o incluso matarlos. Eran mercancía, no personas.

El estudio de 2.000 esqueletos exhumados de los cementerios de los barrios periféricos romanos durante 15 años de excavaciones, reflejan que las fracturas de huesos eran muy frecuentes entre los romanos de la clase obrera y otros muchos pertenecen a personas que murieron de cáncer óseo, mal alimentadas, y que era habitual la artritis crónica en hombros, rodillas y espalda, que está presente  en esqueletos de personas que murieron a la temprana edad de 20 años. (Fuente: Periódico del pasado, noticias de prehistoria y arqueología). Otras investigaciones calculan que la vida media de las clases pobres del imperio estaba en torno a los 30 años, pero en las clases altas de Pompeya duplicaba esa  edad.

A María, primero, y a Jesús después les tocó vivir esta realidad.  María se clasifica a si misma como esclava; dio a luz en una cuadra y la cuna fue un  pesebre. De hecho, aún hoy, muchas mujeres dan a luz en condiciones similares o aun peores, o tiran a la criatura en un contenedor de basura o viva en el monte, como vimos estos días: ¡A dónde conduce la miseria, la impotencia, la ignorancia o la desesperación! San Pablo dice que Jesús era un esclavo más, pasando por uno de tantos. El propio Jesús dice que no tenía ni siquiera donde reclinar a cabeza. A Jesús llegaban continuamente enfermos de toda clase de enfermedades: ciegos, sordos, paralíticos, leprosos, enfermos mentales, hambrientos. Su respuesta era curarlos y alimentarlos a todos. Jesús quería  que todos estuviesen felices y contentos.

En aquel contexto de una sociedad tan injusta, la gran mayoría llena de sufrimientos y penurias, aplastada por el poder del imperio romano y la riqueza de una minoría que lo poseía todo, proclamó Jesús su mensaje de liberación, posicionándose a favor de los pobres y en contra de los ricos y poderosos, proclamando un mensaje de vida y esperanza para todos. Esto se repite constantemente a lo largo de los Evangelios.

Tanto el mensaje de María como el de Jesús, aún hoy, después de más de 2000 años, aun siguen en pleno vigor, pues formamos parte de una sociedad donde el poder y dinero siguen siendo los amos del mundo, con un capitalismo neoliberal feroz que daña a la humanidad y al planeta, y que cada vez acapara más poder y más dinero, haciendo a una minoría inmensamente rica y poderosa, y dejando a una gran mayoría sumida en una mera subsistencia, en la pobreza y la indigencia, agrandando una brecha de desigualdad cada vez mayor entre ricos y pobres generadora de infinitos sufrimientos y penalidades para los más empobrecidos del mundo, lo cual es radicalmente contrario al Reino de Dios que Jesús quiso establecer en este mundo, basado en la justicia, el amor, la igualdad y la fraternidad, la paz y la vida digna para todos.

Sigue, por tanto, siendo necesario lo que dice María: acabar con la riqueza de los ricos y la pobreza de los pobres, bajar de sus tronos a los poderosos y ensalzar a los humildes, llenar de bienes a los hambrientos y despedir a los ricos vacíos. Para María es necesario que se acaben los ricos para que se acaben los pobres. Resulta verdaderamente sorprendente, admirable y conmovedor que María tuviese una visión tan certera y luminosa de la realidad de su tiempo. Ni millones de los que nos decimos cristianos, la tenemos hoy así de clara. La coherencia entre el mensaje de María y el de su hijo Jesús  es verdaderamente admirable.

Lo que no vaya por esa línea trazada por María y por Jesús ciertamente  no es coherente  con el Reino de Dios, que es justicia, igualdad, amor, fraternidad para todos los seres humanos en este mundo. No es coherente con lo que Jesucristo practicó y enseñó. No es coherente con el Dios que María proclamaba.

El Papa Francisco quiere una la Iglesia que retorne al Evangelio, que sea coherente con Jesucristo y su mensaje para el bien inmanente y trascendente de la humanidad. Para ello convoca un nuevo Sínodo. Necesita nuestro apoyo, para que su celebración sea un antes y un después en la vida de la Iglesia, porque otro Mundo y otra Iglesia son necesarios para el bien de la humanidad y del planeta que la sostiene.

No depende de nadie, más que de todos nosotros, los seres humanos, hacerlo posible, para que “haya vida y vida en abundancia para todos”. Para eso vino Jesús a la tierra, cuya venida recordamos estos días. María, digna de la mayor admiración y confianza, nos señala el camino.

Faustino Vilabrille Linares, miembro de los grupos de Redes Cristianas de Asturias

dic 222021
 
Sínodo

 

El cuestionario propuesto para el Sínodo de la Sinodalidad consiste en los 10 puntos presentados en el Vademécum de la Secretaría General del Sínodo de Obispos. Leyéndolo, le viene a uno a la memoria lo que, según Mateo 18:20, decía Jesús: Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Según eso, ¿está Jesús en el Sínodo convocado? A primera vista parece que ni está ni se le espera. En el mencionado cuestionario no aparece ni una sola vez el nombre “Jesús”, o “Cristo”, o “el Señor”. Parece que no nos reunimos en su nombre. En cambio el término “Iglesia” aparece 16 veces, más otra en la que aparece con la expresión “Pueblo de Dios”, (como si no fuesen de Dios todos los pueblos).

Dije “a primera vista”, en el resto del Vademécum sí se menciona a Jesús de Nazaret y se ve que se le tiene como referente, pero en el conjunto del documento sigue teniendo más peso la atención que se dedica a la Iglesia que a Jesús y su mensaje. Menciona a Jesús 16 veces y a la Iglesia 682 veces. Parece que es un documento muy “eclesio-céntrico”, si se puede usar esa expresión. La Iglesia se preocupa mucho de su situación, de lo que le ocurre a ella misma. Al proyecto de Jesús casi no le nombra como “Reino de Dios” (3 menciones); prefiere referirse a él como la misión de la Iglesia (58 menciones). Ese término de misión resulta bastante ambiguo en este contexto pues no especifica su contenido; tan sólo una vez parece relacionarla con el “anuncio del Evangelio”, que también es bastante ambiguo, pues puede entenderse que la misión del anuncio del Evangelio queda cumplida con la predicación que se hace en los actos de culto.

Quede claro que no despreciamos o minusvaloramos las formas que la Iglesia habilitó para difundir el mensaje de Jesús de Nazaret: predicaciones, cursos de catecismo, enseñanza de religión en las escuelas, trabajo misionero… A fin de cuentas, lo que conocemos del Evangelio nos llegó por esas vías. No es tarea nuestra valorar la aportación de la Iglesia Católica y de otras iglesias cristianas a la construcción de Reino de los Cielos; ese juicio le corresponde a Dios. Lo que ocurre es que cuando se asume el mensaje evangélico ya nada es igual que antes; la llamada de Jesús a seguirle implica un compromiso de dedicación al establecimiento del Reino de Dios y su justicia. Vistas así las cosas, el problema no es si la Iglesia Católica y otras cristianas están perdiendo prestigio y clientela; el problema es constatar que los cristianos no estamos caminando en dirección a ese objetivo del Reino que Jesús quería instaurar. Las Iglesias no son un fin en sí mismas; son instrumentos para contribuir a la realización del proyecto de Jesús.

Y aquí viene lo de “caminar juntos”, que es lo que significa la palabra “sínodo”. Ese caminar tiene sentido sólo si se trata de ir hacia ese objetivo; pueden marchar juntos sólo los que van en la misma dirección y con el mismo destino. Entonces procede aclarar en qué consiste ese ideal que se persigue. Jesús definió el Reino de Cielos como una situación de fraternidad universal, que cada uno ame a los demás como a sí mismo. Esto excluye la opresión y la competencia: la opresión que genera el afán de dominio y la competencia mercantil que pone a los humanos en situación de buscar su propio provecho a costa de los demás. Y sobre la autoridad dijo que debería ser de servicio y no de dominio. Era consciente que su Reino no era como los de este mundo.

Y ¿qué ocurre hoy con relación a esa meta? El imperialismo actual no es menos opresivo que el de los romanos que Jesús conoció, y los actuales imperialismos gozan del apoyo de personas que se definen como cristianas. La desigualdad, las diferencias de clases y la explotación del hombre por el hombre no son hoy menores de lo que eran en la época de Jesús, y muchos que se dicen seguidores suyos están instalados en ese esquema social y procuran su perpetuación. La tiranía de las autoridades sobre los súbditos o gobernados sigue siendo una característica de las sociedades que conocemos, incluida nuestra Iglesia. La mitad femenina de la población mundial sigue estando postergada a los varones. Y sigue existiendo el rechazo a los inmigrantes, la discriminación de los diferentes… y muchos cristianos miran hacia otro lado, cuando no participan personal-mente en el abuso.

El problema es que tradicionalmente nuestra Iglesia fomentó ese tipo de actitudes anti-evangélicas. Hace pocas semanas se entrevistaba con el papa una ministra comunista del actual gobierno de coalición de izquierda de nuestro país. Desde el principal partido de la oposición de la derecha se calificó ese encuentro como “cumbre comunista”, dándole al término “comunista” el sentido peyorativo que le asigna la clase dominante y que desea que tenga para todos. Y el director de un diario de la derecha declaró que el Espíritu Santo se equivocó y los cardenales eligieron un candidato catastrófico. El director de otro diario de la misma tendencia política declaró: “Este Papa comunista es el anti-Papa, el representante del diablo en la Tierra”. Y hubo otras declaraciones similares de otros políticos de derechas. Es remarcable que todos ellos se definen como católicos y quizá fueron educados en colegios religiosos, y que si se atreven a expresarse así públicamente es porque saben que es, o puede ser, políticamente rentable, es decir, que existe en nuestro país una amplia masa de católicos que piensan que la misión de la Iglesia es combatir las ideas de la izquierda política a favor de la derecha, de la clase dominante.

Ese tipo de mentalidad no se genera repentinamente; fueron necesarios muchos siglos de tradición antisocial por parte de la jerarquía eclesial. Quienes se quejan de la actitud del actual papa es por que se acostumbraron a otros papas y otras jerarquías de la Iglesia que se posicionaron a favor de las clases dominantes y formaban parte de ellas. Quienes quieran avanzar hacia la realización del plan de Jesús, de un Reino distinto de los de este mundo, ¿pueden esperar que los acompañen aquellos que están bien instalados en los reinos de este mundo? El Evangelio nos habla de un joven rico que rehusó seguir a Jesús cuando comprendió lo que implicaba ese seguimiento. Es de temer que muchos catolicos, incluidos jerarcas eclesiásticos, que no sienten ningún deseo de emprender una marcha hacia una sociedad igualitaria, hacia un Reino distinto de los de este mundo, den la batalla, fuera y dentro de la Iglesia, para conservar esta sociedad de la desigualdad, del dominio de unos seres humanos sobre otros y de la discriminación de la mujer fuera y dentro de la Iglesia.

El análisis que aquí se hace sobre la temática sinodal se aleja deliberadamente del cuestionario que presenta el mencionado Vademécum. Si se entra por el cauce marcado por los 10 puntos de ese cuestionario, queda uno atrapado en el estudio de los problemas de la Iglesia tal como la Iglesia los percibe, y se abandona el estudio del principal problema, no de la Iglesia sino del mundo. El principal problema del mundo es que después de tanto tiempo aún no se implantó el Reino de Dios. No toda la culpa es de la Iglesia pero ésta tiene bastante responsabilidad en lo que ocurrió durante los últimos dos milenios.

La verdadera misión de la Iglesia es la de generar activistas plenamente volcados en hacer avanzar la sociedad hacia esa meta ideal. Lo que la Iglesia generó son: monjes, anacoretas, algún que otro místico, cruzados, inquisidores, un clero profesional encuadrado en una estructura jerárquica, una feligresía que piensa que el seguimiento de Jesús de Nazaret consiste en participar en los actos de culto, y lo peor del caso es haber servido durante mucho tiempo como aparato ideológico legitimador de los sistemas de dominación. Bueno, para ser justos hay que recordar que la Iglesia generó también misioneros, algunos tan dignos y encomiables como Ignacio Ellacurría, Segundo Montes, Gaspar García Laviana, las monjas estadounidenses asesinadas en El Salvador, los miles de catequistas salvadoreños asesinados, los maristas del Congo, Rutilio Grande, los teó-logos y teólogas de la liberación, la Madre Teresa de Calcuta y tantos otros y otras. Por eso decía antes que corresponde a Dios el juicio y la valoración global de personas e instituciones.

Lo que sí compete a nosotros es poner fin al acomodo de la Iglesia a los reinos de este mundo, promover, dentro y fuera de las iglesias, esas actitudes generosas de promoción social, de trabajo por hacer desaparecer la explotación y la injusticia, fomentar planes de colaboración humana en condiciones de igualdad, rechazando los clasismos y elitismos, predicando con el ejemplo para erradicar todo tipo de violencia, promover un sistema social justo e igualitario en el que la economía está al servicio de las personas y no a la inversa… en definitiva, volcarnos plenamente en hacer avanzar el proyecto de Jesús. Sólo a tal marcha se puede convocar a todo el mundo. Buscar sólo el Reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura.

 

Faustino Castaño, pertenece a los grupos de Redes Cristianas de Asturias

 
Exodo 159

 

 

Con la participación de Evaristo Villar, Miguel Ángel de Parda, José Antonio P. Tapias, Manuela Carmena, Yureli Muñoz y Anabel Segado, Julián Ruiz Díaz, Liliana Pineda,  Ariel Álvarez, Tania García, Asociación Elín, Dani García, Hontanares Arranz y Jaime Muñoz, Pedro Ibarra, Luis Miguel Modino, Pedro Sáez Ortega y todo el Equipo de Éxodo.

 

“La justicia en España es un cachondeo”, dijo el regidor Pedro Pacheco, y la justicia (también por otras causas) … lo condenó. “Nos hemos tragado muchos sapos, pero cocodrilos… ¡no!”, proclamó solemnemente el diputado republicano Gabriel Rufián desde la tribuna del Parlamento… Y el cocodrilo se sienta hoy gloriosamente en el Tribunal Constitucional. Nuestros políticos deberían recordar, a este propósito, que tampoco en política vale cualquier medio para alcanzar un fin, aunque este sea bueno.

¿Es mayor poder el de la justicia que el de la política? ¿Qué está pasando en realidad con la administración de la justicia en España?

La gente de bien, además de la mascarilla por la pandemia, está siendo obligada a ponerse gafas oscuras para no ver lo que, en este campo, tiene ante los ojos; y pinza en la nariz para no respirar la pestilencia que arrastra por décadas interminables el mantra que se repite machaconamente cada mañana en las portadas de los diarios y en las ondas de radio y televisión:  Gürtel, Kitchen, Bankia, Scala, Palma Arena, Púnica, Ere, Nóos, Juan Carlos, Bárcenas, Villarejo, Rato, Fabra, Pujol, Millet, etc. Si ya estos actos suponen por sí mismos una traición, desprecio y robo a la ciudadanía… ¿qué se puede pensar de un sistema judicial incapaz de liberar al pueblo de semejante tortura y castigo? ¿Para qué sirve entonces el sistema judicial? ¿No necesitaría de un tiempo de “silencio creativo”, al menos, para ver si llega a descubrir su verdadera función como servicio público?

“La justicia es igual para todos”, afirmó regiamente ante todo el país la entonces primera autoridad del Reino de España en su discurso de Nochebuena del 24 de diciembre de 2011; y esto lo decía cuando el escándalo del caso Nóos, que implicaba a parte de su familia, estaba ya en las portadas de todos los medios. ¡Pero no es verdad lo que dijo el rey! La justicia no está siendo igual para todas y todos. La justicia en este país está siendo selectiva, partidista, dependiente del poder político y económico del sujeto justiciable y de la ideología del juez. Ahí está el denigrante caso del mismo rey, hoy emérito. Cuando afirmó solemnemente que era igual para todos, ya podría ser consciente, mirándose a sí mismo, de que no era verdad. Ahí están, además, las sentencias tan diversas que se están dando sobre el confinamiento, las violencias de género, las manadas, las personas que piden asilo y las migrantes… ¿Y cómo entender esa inmunidad que, contra el sentir ciudadano, se aplica a personas con poder e instituciones cuyo servicio debería ser ejemplo de transparencia y eficacia?

“Si del dicho al hecho, va un trecho”, ¿qué decir de los derechos ciudadanos y su aplicación? Derechos reconocidos pomposamente por la Constitución española son la vivienda o el trabajo, pero no pueden ser reclamados ante la administración de la justicia porque no son fundamentales. ¡Cuánto trecho habrá que recorrer para que el gobierno de turno los haga asequibles! Quizá pudiera haber más suerte con los Derechos Humanos, inspiradores de la propia Constitución. Pero, ¿dónde queda el reconocimiento y respeto a la dignidad de todas las personas (sea cual sea su género, orientación sexual, religión, capacidad y forma de pensar) o el derecho reconocido a migrar para establecerse en otro país? Tampoco se observa su cumplimiento, así como la posibilidad de solicitar asilo tan denegada ante las alambradas vergonzantes en la frontera polaca y bielorrusa. Y, sin irse tan lejos, ¿cómo valorar los muros, cada vez más altos y peligrosos entre España y Marruecos y las devoluciones en caliente de adultos migrantes por el Tarajal? ¡Menos mal que la devolución de menores, por insistencia de las ONGs, ha logrado pararse al implicar a la administración de la justicia española!

Y, ¿quizá se ha topado con la iglesia? ¿Cómo afrontar la posición de rapiña episcopal, manifestada durante décadas y auspiciada por los gobiernos de turno, en el proceso de inmatriculación de bienes histórico-culturales? ¿Hasta cuándo vamos a seguir esperando una comisión independiente, exigida por la propia jerarquía eclesiástica como en otros países, para develar y reparar el daño infringido por el personal de Iglesia en tantos casos de pederastia?

La JUSTICIA con mayúsculas es un ideal y la aplicación de la misma debe también acercarse al mismo. Pero nunca lo será con estos niveles de politización de la justicia y de judicialización de la política. Cada poder un su lugar y, sobre ellos, los DD. HH. ¡Qué lejos queda aquello de poner en el centro de la vida el interés de los más débiles!

No somos pesimistas ni queremos sembrar desazón en nuestros lectores. La trayectoria de Éxodo que, desde su origen, sabe mucho de superación liberadora de tantos faraones e ídolos a la largo del desierto, no nos lo permitiría. Escuchamos el clamor y la aspiración de nuestro pueblo a una justicia digna. Y conocemos también a tantas y tantos profesionales que, en este campo de la justicia, frente a jueces banales y corruptos, han practicado justamente el Derecho y la Justicia (con mayúsculas). A estas personas, con los ojos abiertos y de reconocido prestigio, le hemos pedido ayuda para ver con claridad el embrollo de la articulación de justicia en España hoy y propuestas que la conviertan en servicio al pueblo, como es su función.

Mientras tanto

 Actualidad de Redes Cristianas  Comentarios desactivados
dic 112021
 

 

Defender los Derechos Humanos, de todas todas.

Pero antes, a la vez y mientras tanto

ejercer algunos deberes humanos de solidaridad.

Denunciar la injusticia

de un sistema capitalista estructuralmente injusto.

Pero antes, a la vez y mientras tanto

dar de comer a quien sufre hambre.

Acabar con la violencia machista

pero antes, a la vez y mientras tanto

corregir comportamientos machistas y denunciarlos.

Rechazar la Ley de Extranjería por racista y clasista

pero antes, a la vez y mientras tanto

acudir el último martes de mes a las puertas del CIE por su cierre.

Papeles para todas, permisos de residencia y trabajo

pero antes, a la vez y mientras tanto

al menos un abrazo, una sonrisa, una palabra.

Asilo y acogida a personas refugiadas que huyen de la muerte

pero antes, a la vez y mientras tanto

apoyo a las ONGs que las asisten.

Compromiso político para cambiar leyes y estructuras

pero antes, a la vez y mientras tanto

salir a la calle, asistir, ayudar, acompañar.

Defender una ley de vivienda justa y necesaria

pero antes, a la vez y mientras tanto

acudir mañana con la PAH a parar el próximo desahucio.

Derecho a techo y no a la exclusión social,

pero antes, a la vez y mientras tanto,

al menos un bocadillo con los Amigos de la Calle a las personas sin hogar.

Soñamos y queremos un mundo más justo

pero antes, a la vez y mientras tanto

vivamos con sobriedad, respeto y solidaridad.

Apuntamos al horizonte de la utopía

pero antes, a la vez y mientras tanto

dar un paso y otro, día a día.

(Deme Orte pertenece a Xarxa Cristiana, 10 de diciembre de 2021)

dic 092021
 

 

Parece que el convocado Sínodo de Obispos sobre el tema: ‘Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’ va a suscitar un interés superior al que suelen tener los asuntos institucionales de la Iglesia Católica. Interés, esperanza y sobre todo implicación. La palabra clave de la definición del tema es la de “participación”, entendida como implicación de todo el conjunto eclesial. Si esa participación, tal como se contempla, se concreta en la realidad, el Sínodo ya no podrá ser denominado “de Obispos”, será otra cosa, y además muy novedosa en la Iglesia. Cuando se valoran las posibilidades de éxito del programa participativo es inevitable evocar el recuerdo del Concilio Vaticano II y la frustración con la que se saldó.

A estas alturas ya no se puede ignorar que el fracaso del Concilio, de las reformas que contemplaba, fueron el resultado de su carácter no participativo. Los concilios, y los sínodos de viejo cuño, son elementos del aparato institucional de un cristianismo encuadrado en Iglesias con una estructura organizativa, unas normas, unos ritos, unas creencias que funcionan como aglutinante de la comunidad, unas jerarquías que se auto-asignan autoridad, unas pretensiones de legitimidad más o menos basadas en una pretendida tradición apostólica… Pero esa forma de concebir las comunidades o agrupaciones de seguidores de Jesús de Nazaret no tiene por qué ser definitiva. Quiero creer que con el transcurso del tiempo se vayan configurando en el mundo formas más inteligentes y más racionales de vivir en comunidad el mensaje evangélico y trabajar en serio por la continua renovación de las cosas humanas en orden a conseguir que la sociedad se ajuste cada vez más al ideal que el Maestro definía como “el Reino de los Cielos”.

En el proceso de avance hacia ese ideal no jugó ningún papel positivo ninguno de los concilios que tuvieron lugar hasta ahora, ni siquiera el Vaticano II, al que tanto incienso y tanta poesía se le dedicó en su momento en los círculos progresistas. Por ejemplo, a posteriori y cuando ya se percibía la decepción por el fracaso de las reformas que se esperaban, aparecían, en esos círculos, expresiones como:

 

El deseo de una Iglesia distinta vivía en el corazón de muchos…

El Espíritu cultivaba anheladas esperanzas de renovación…

La convocatoria del Concilio Vaticano II supuso una eclosión de optimismo…

… hubo un tiempo de ilusión…

 

Vamos a aclarar una cosa: esa esperanza, ilusión, etc. existía sólo en una pequeña minoría ilustrada y concienciada de miembros de la Iglesia, con muy poca incidencia y peso social entre la masa del rebaño. Y lo mismo se puede decir de la frustración que produjo después el parón y desvirtuamiento de las disposiciones conciliares. Esa frustración y disgusto fue y sigue siendo vivido solamente por la misma minoría atípica de los que constituimos el sector crítico del colectivo eclesial. La gran masa de fieles no se enteró para nada del asunto, y no sintió nada ni antes, ni durante ni después del Concilio, ni ahora tampoco. El Concilio, todos los concilios, son asambleas cerradas de varios centenares de obispos que hablan de cosas que la gente no entiende. Que de los debates conciliares salga un resultado u otro es algo que no preocupa en absoluto a la mayoría de los católicos. Los que nos interesamos por estos temas y procuramos informarnos sobre ellos sabemos que un tema importante del debate en el Vaticano II fue la alternativa entre dos modelos o concepciones de Iglesia: la que ponía el acento en la comunión (basada en la comunidad de fe y participación en los mismos sacramentos), y la que primaba lo jurídico (basada en la aceptación y el sometimiento a la autoridad jerárquica que dicta leyes y gobierna a los fieles). El tema era importante, por supuesto, pero no tuvo ni podía tener ninguna transcendencia ya que la base eclesial ni se enteró de que existía tal debate. Y no podía saberlo ya que el aula conciliar en el que se debatía eso era un coto cerrado, una torre de marfil sin contacto con el mundo; los padres conciliares se lo guisaban y se lo comían todo entre ellos, y el pueblo cristiano no pintaba nada en todo ese asunto. Quizá se trabajaba por el pueblo y para el pueblo, pero sin el pueblo. Los logros teóricos de la Asamblea llegaron al público sólo “a posteriori” y a través de los documentos conciliares, pero el público católico está tradicionalmente acostumbrado a no leer. Un altísimo porcentaje de católicos jamás leyó la Biblia, y los que tienen una bellamente encuadernada en una estantería en su casa tampoco suelen leerla. Así se explica que muchos católicos practicantes se sorprendieron cuando se enteraron de que el Papa había dicho que en el portal de Belén no había ni mula ni buey. Bastaba con leer los relatos evangélicos de Lucas y Mateo sobre la infancia de Jesús para saber que allí no se menciona ninguna mula y ningún buey. Pues bien, una gente que no se molestó en leer esos breves y amenos relatos, ¿se espera que lean unos tochos pesados difíciles de entender como la Gaudium et Spes y la Lumen Gentium?

Así pues, la teoría de tales documentos es útil solamente si informan a la gente, y la gente actúa en función de ellos. En caso contrario es como si no existieran. Que los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI hayan sido un período de anulación de los logros del Vaticano II es algo que tiene significado sólo para las minorías que conocían y apreciaban esos logros. El común de los católicos jamás se enteró de la existencia de tales logros y no podía reaccionar a su supresión. Lo que la Iglesia enseñaba a los fieles sobre el Concilio era una propaganda oficial y oficialista que no entraba en demasiados detalles sobre las aportaciones novedosas y que no establecía la relación entre los pretendidos cambios y la problemática espiritual y social de la gente. No es casualidad que lo único que quedó de las reformas conciliares fue los cambios litúrgicos: la desaparición del latín en la liturgia, la ubicación del celebrante de la misa frente al público… esas eran cosas visibles, tangibles; no sería fácil hoy dar marcha atrás en esos cambios pues la gente ya los asumió. Y sin embargo eso es lo menos importante de las reformas conciliares; personalmente yo no tengo nada contra el latín ni contra ningún otro idioma. Y lo que más me extraña en la celebración de la eucaristía no es la posición del celebrante con relación al público sino la propia existencia de un celebrante diferenciado del público y segregado de él. Toda la celebración litúrgica de la misa, incluyendo los dos actos más importantes: la homilía y la consagración, corre a cargo del celebrante con exclusión del público. En la homilia él es el único que habla y pretende enseñar, y en la consagración él es el único que oficia. Al pueblo cristiano sólo se le permite asistir a la ceremonia, que, por otra parte, es bastante más de lo que se le permite con relación a las asambleas conciliares, los sínodos diocesanos, las reuniones de la Conferencia Episcopal y los cónclaves de elección papal.

Al hablar del escaso o nulo impacto de las disposiciones conciliares sobre el colectivo eclesial no hay que minusvalorar el caso excepcional de América Latina. Allí se desarrolló una Teología de la Liberación que, sí, intentaba ligar el espíritu de renovación que emanaba de la Asamblea conciliar con la vida y la problemática real de las personas. La forma en que fue abortada esa experiencia es un ejemplo típico de la colaboración del aparato jerárquico eclesial con los poderes económico y político del sistema para conservar la injusta realidad existente. Una vez más la Iglesia institucional se prestó a jugar el papel de factor ideológico al servicio de las clases dominantes.

Por lo demás, la desconexión entre las discusiones conciliares y la vida de la gente es tradicional en la historia de la Iglesia. Para no sobrecargar esta argumentación con demasiados ejemplos citaré sólo uno, el de una señalada ocasión perdida de autorreforma de la Iglesia. Me refiero al período entre el Concilio de Constanza (1413-1418) y el Basilea-Ferrara-Florencia (1431-1445). En algunos libros de historia ambos concilios son considerados como uno solo. El intento de reforma de la Iglesia era un asunto interno, tan interno que concernía sólo a los padres conciliares. El llamado “Cisma de Occidente” era algo que afectaba sólo al alto clero. Los cristianos de los diversos territorios del occidente europeo no sabían cuál de los dos o tres papas existentes simultáneamente era más legítimo que los otros y tampoco comprendían nada de las diferencias que pudiera haber entre ellos, ni sabían, ni les importaba, a cuál de ellos estaban sometidos jurisdiccionalmente. La solución interna que se dio el Concilio de Constanza, aparte de destituir a los tres papas y elegir uno nuevo, fue la doctrina llamada “conciliarismo”. Según esa doctrina, el Concilio es superior en autoridad al papa. El Concilio sería como una asamblea o parlamento permanente y el papa vendría a ser como un rey constitucional, representante de esa Asamblea y sometido a ella y a sus decretos. La idea era interesante y viable, de hecho, ese es el caso de los modernos parlamentos nacionales y sus respectivas constituciones. Además el asunto funcionó durante algún tiempo: varios sucesivos papas de ese período se acomodaron a ese esquema. Cuando en 1431 la Asamblea conciliar se reunió en Basilea, aquello no fue considerado un nuevo concilio sino como la segunda temporada del anterior, en aquella ocasión para afrontar la reunificación con los cristianos de Oriente. Esta reunificación no fue tan exitosa como la de Occidente, pero el mayor fracaso fue que en las sesiones conciliares recuperaron el control de la Iglesia las fuerzas más tradicionalistas de la institución, favorables al poder monárquico absoluto del papa. En Florencia, última sede del Concilio, se puso fin al “conciliarismo” y se consagró el poder absoluto del Pontífice de Roma.

Lo que interesa destacar aquí de ese fracaso del conciliarismo es que el pueblo cristiano no reaccionó en absoluto al retroceso que significaba ese paso. De hecho, los católicos europeos ni siquiera se habían enterado de que durante 32 años habían vivido bajo un regimen eclesial diferente. Ni la aprobación del conciliarismo ni su supresión significó nada para la gente común; eso era algo que afectaba solamente al alto clero de la Iglesia. De lo que ocurría en las aulas conciliares de Constanza, Basilea y Florencia se enteraban sólo los obispos que estaban allí dentro. Ocurra lo que ocurra en esos antros, la gente lo ignorará y no actuará en función de ello. Muy diferente sería la situación que se produjo en Europa un siglo más tarde, con ocasión de la Reforma luterana. Cuando Martín Lutero clavó en la puerta de la catedral de Wittenberg, y luego dio a la imprenta, el documento con sus famosas 95 tesis, estaba haciendo algo cuya importancia posiblemente ni él mismo comprendía del todo: estaba recurriendo al pueblo, al verdadero protagonista de la Historia, estaba rompiendo una tradición eclesial de más de un milenio de ninguneo del pueblo, una tradición que secuestraba en las aulas conciliares la discusión de asuntos que concernían a todo el pueblo, y secuestraba también las Escrituras confinándolas en los idiomas antiguos que la gente no comprendía. Con todo eso rompía el agustino alemán y recurría al pueblo para que este tomara en sus manos los asuntos que le concernían, y la existencia y desarrollo de la imprenta fue un factor que posibilitó la expansión de las nuevas ideas al público. La jerarquía eclesial, fiel a su método tradicional, intentó sustraer del ámbito popular la discusión de las cuestiones abordadas por las 95 tesis y confinarlas en el claustro de alguna sede conciliar. Con razón los colectivos populares que habían asumido las reformas propuestas por Lutero protestaron (de ahí viene el término “protestante”) por el intento de marginarles de la toma de decisiones sobre asuntos que les afectaban. Sabían que la costumbre de “la casa” era sustraerles el debate y dejar que unos centenares de obispos decidieran por toda la cristiandad. Decidieron abandonar tal “casa” hasta que ésta se dote de procedimientos más transparentes y participativos, cosa que no ha ocurrido aún después de casi cinco siglos.

En efecto, la transparencia y la participación popular siguieron estando ausentes en la Iglesia Católica como se ve el sistema de elección de los papas. Hoy, cuando los gobernantes de las naciones son elegidos en votaciones públicas e investidos en sesiones parlamentarias cuyos debates son transmitidos en directo por televisión, la única innovación modernizante introducida en el método de la última elección papal, cuyo formulismo tiene más de siete siglos de antigüedad, fue el uso de unos colorantes químicos para que fuera más neta la diferenciación del humo blanco o negro emitido por la chimenea tras las votaciones. Por lo demás, en la elección intervienen sólo unas decenas de cardenales, y para colmo, el papa elegido de esa manera es el único con poder para nombrar a los nuevos cardenales y a todos los obispos del orbe.

¿Qué hacer? La clave es la publicación; es esencial recurrir al pueblo, informarle, convocarle, para que él se haga el protagonista de su propia liberación. En realidad, ese era el “modus operandi” de Jesús de Nazaret: dirigirse a las masas populares. Y lo hacía utilizando un lenguaje sencillo y didáctico que las masas pudieran comprender. Las parábolas y los sermones de Jesús eran muy comprensibles e iban rectas al corazón de la gente. El problema del discurso actual de la Iglesia es que el culto que se imparte en esta institución va destinado a gente que todavía conserva algún tipo de vínculo con una cierta forma de práctica religiosa convencional: bautizos, bodas, funerales… la misa dominical en el mejor de los casos, pero todo ello desligado de un compromiso de verdadera evangelización en el sentido original del término. Parece que después de cinco siglos nuestra jerarquía eclesial no aprendió nada; después de la pérdida humana que supuso el proceso de la Reforma en el siglo XVI, la Iglesia perdió a los intelectuales en el siglo XVIII, a los obreros en el XIX, a la juventud en el XX. Y ahora, en el siglo XXI es visible el proceso de pérdida de las mujeres. Se celebra lo que parece una favorable actitud del actual papa en relación a diversas reformas para afrontar esta problemática. Pero el hecho de que se especule sobre la actitud e intenciones de una sola persona indica hasta qué punto la institución eclesial aleja el poder decisorio de las masas interesadas en su propio destino para ponerlo en las manos de individuos que se creen inspirados y asistidos por el Altísimo para disponer sobre cosas que atañen a millones de personas sin contar con ellas.

La liberación popular de la tutela clerical debe ser pareja de la que el pueblo tiene que conseguir también con relación al poder económico y su lacayo el poder político. La Reforma promovida por Lutero prosperó incluso contra la voluntad de él mismo, que la quería tener bajo control, limitándola a un movimiento religioso. Su éxito radicó en que, sin percibirlo él mismo, las ideas religiosas que expuso evocaban una igualdad evangélica que constituían la negación del sistema feudal imperante. La entonces naciente burguesía y los campesinos, aunque con contradicciones entre ellos –que se saldaron en la guerra campesina– necesitaban emanciparse ideológicamente del poder y la enseñanza eclesial que había consagrado durante muchos siglos el poder feudal, y las ideas de Lutero cuestionaban el Magisterio y la autoridad eclesial, de ahí la oportunidad histórica de su aparición. Pues bien, esta Iglesia que parece no aprender nada de la historia, y que no vacila en traicionar el espíritu del Evangelio cuando así conviene a sus intereses, se consagra al apoyo ideológico de un sistema capitalista basado en la explotación de millones de seres humanos y la liquidación de derechos y conquistas sociales que había sido muy doloroso conseguir. Por eso se ha de unir la reivindicación de más democracia, igualdad y participación en la Iglesia, con de más democracia, igualdad y participación en la sociedad. Algo así como una Teología de la Liberación a escala planetaria. La tarea es difícil pero las cosas no estaban mucho mejor cuando Jesús lanzó su mensaje liberador. Se trata de revivir el carisma que impulsó a las primeras comunidades cristianas. Saber encarnar las profundas aspiraciones de la humanidad y buscar sólo el Reino de Dios y su justicia.

Un factor que puede hoy dinamizar el asunto es Internet, un instrumento de intercomunicación horizontal que no existía en la época del Concilio Vaticano II. Hoy podemos intercambiar informaciones y opiniones con cristianos de América Latina, de otros países europeos, de otras diócesis de nuestro país… Si el pueblo, la base eclesial, toma conciencia de su vocación de construir el Reino de Dios al que Jesús convoca, los obispos conservadores no podrán bloquear la participación de los laicos en el proceso sinodal, y pueden no ser la última palabra de ese proceso. Ya vimos que cuando la jerarquía controla el proceso, sinodal o conciliar, el resultado final no es una Teología de la Liberación. Jerarquía y comunidad eclesial no suelen estar en la misma onda; la primera intenta siempre controlar a la segunda. La jerarquía no ejerce el rol del Buen Pastor, es, fue siempre, un instrumento de control ideológico de la comunidad al servicio del sistema dominante. Ya vimos las limitaciones y el alcance del tipo de asambleas sinodales y conciliares de viejo cuño. Si no hay una democratización real en el funcionamiento de la estructura eclesial, a todos los niveles, jamás nuestra Iglesia podrá ser el factor de misión que evoca el título del sínodo que se convoca. La misión, o es la realización del proyecto de Cristo Libertador o no es nada. Él dijo que no había venido a traer paz al mundo. Sabemos que no estaba propiciando la violencia y las guerras: quería decir que su mensaje evangélico es un potente revulsivo, un purgante capaz de poner patas arriba los sistemas injustos y renovar la faz de la Tierra. Es a la realización de ese plan a lo que la comunidad de sus seguidores son convocados. ¿Coincide esa convocatoria con la que se hace para el nuevo Sínodo?

Faustino Castaño pertenece a los grupos de Redes Cristianas de Asturias.

Gijon, diciembre – 2021

 

 

Celebración virtual de la Red Miriam de espiritualidad ignaciana para tiempos de advenimiento

 

Lunes 13 de diciembre a las 20 horas

https://us06web.zoom.us/j/87011438483

 

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Foro Gaspar García Laviana

 

Gaspar vivió una vida corta, pero la vivió intensamente, condicionado por la realidad social que le tocó vivir en Nicaragua entre 1970, cuando llegó a ese país, y 1978, que fue el año en el que cayó en combate luchando contra la dictadura de la familia Somoza que llevaba dominando aquel pueblo durante cuarenta años.

Había nacido en 1941, así es que cuando murió tenía solo 37 años. En aquella sociedad, donde a cualquier lugar que mirara veía injusticias, la vida tenía que vivirla en tensión continua, pues sus ideas religiosas y sociales le obligaban a ello. Una persona, tan sensible al dolor de los demás como era él, necesariamente tenía que estar reaccionando a cada paso para enfrentarse a quienes estaban haciendo sufrir a los indefensos ciudadanos que tenían siempre ante su frente el fusil o la pistola de la Guardia Nacional, principal apoyo de la dictadura.

Gaspar García Laviana llegó a Nicaragua enviado por su congregación, los Misioneros del Sagrado Corazón, para “evangelizar” sirviendo en las parroquias a las que iba destinado: Tola, San Juan del Sur y otras más pequeñas. Pero aquel cura, producto ya del concilio Vaticano II iba a ser un misionero distinto a sus antecesores. Añadiendo, además, que habían prendido también en él las ideas de la teología de la liberación, cuyo pensamiento central era la opción preferencial por los pobres y, por consiguiente, sus intereses tenían que prevaler sobre cualesquiera otros.

Estos dos factores, Vaticano II y teología de la liberación, explican su compromiso durante los ocho años que vivió en Nicaragua, que podemos dividir en dos etapas, cada una de ellas de cuatro años. En la primera su actividad será sociopolítica: abordará los problemas de la gente que conocía haciendo reivindicaciones ante las autoridades militares, políticas o jurídicas. Tres ejemplos: defensa de los terrenos que quisieron quitarles a toda una comunidad de campesinos, reclamación de escuelas asignadas a maestros que cobraban sin ejercer en ellas, pues no existían y denuncia contra un burdel donde había niñas prostituidas.

En la segunda etapa, año 1975-1978, su compromiso será directamente político y militar. Comienza con acciones clandestinas principalmente urbanas, luego se prepara militarmente y termina declarando su condición de soldado del Frente Sandinista en la Navidad de 1977, donde será comandante en el Frente Sur Benjamín Zeledón. Allí trataría muy de cerca a Camilo Ortega, hermano del actual presidente, que también murió combatiendo por la libertad de Nicaragua en febrero de 1978, unos meses antes que Gaspar García Laviana.

A la par de su vida sociopolítica y militar Gaspar ha cultivado una poesía social que obtuvo destacado éxito a decir de Ernesto Cardenal, también cura, sandinista y poeta, el cual, ya a raíz del triunfo revolucionario en 1979, siendo él ministro de cultura, publicó los poemas de Gaspar bajo el título Cantos de amor y guerra. De ellos dice el poeta de Solentiname que están llenos de amor al campesino, a las pobres prostitutas, al paisaje, al lago Cocibolca que para él era el más bello del mundo, y a la tierra por la cual murió; son como canciones, afirma, a las que se les podría poner música para ser cantadas por el pueblo.

Uno sabe que el bueno de Gaspar, derroche de humanidad, ha sido siempre un personaje discutido, visto con recelo o rechazado por la propia iglesia por el hecho de haber tomado la difícil opción de hacerse guerrillero. Sí, difícil y dolorosa, debido ello a que, como él mismo dijo, siendo educado para la paz, se vio obligado a entrar en la guerra que había en aquel país al que había sido enviado, que, además, no era el suyo. Pero sí había hecho como propio el dolor de aquel pueblo que vivía oprimido y reprimido para ser indignamente explotado por quienes ostentaban el poder económico y político en Nicaragua, la familia Somoza y todos aquellos que vivían al amparo de ese paraguas, incluida en alguna medida la misma iglesia católica.

Desde aquí es desde donde hemos de situarnos para emitir un juicio de valor sobre el hecho de que Gaspar cogiera las armas para luchar: lo hizo para defender a los indefensos que eran violentados sin piedad. Lo hizo siguiendo su conciencia cristiana, como muy claramente dijo en sus dos cartas de la Navidad de 1977, al clero y al pueblo nicaragüense. Una opción muy respetable a la luz de la misma doctrina de la encíclica Populorum Progressio de Pablo VI. Tan respetable como la de los activistas pacifistas que se oponen activamente a las injusticias sociales. Y, en todo caso, mucho más digna que la de aquellos que se cruzan de brazos viendo a sus hermanos masacrados, torturados, desposeídos de todo: sin trabajo o mal pagados, sin viviendas dignas, sin atención sanitaria, sin educación… Esa fue la realidad que empujó a Gaspar a coger las armas. Además, a sabiendas de la dura vida de ser soldado en la montaña y del grave peligro real que conllevaba su decisión. Él conocía ya una larga lista de soldados que habían caído en el frente. Por eso, da tristeza oír a quienes ponen objeciones a la vida de Gaspar al que, sin embargo, otros muchos catalogan de héroe y mártir, como lo hiciera -fue el primero-, Ernesto Cardenal.

Me uno a quienes consideran a Gaspar como un gran personaje, un asturiano ejemplar, que, a parte de su decisión de participar en la guerrilla revolucionaria, hoy fuera de nuestro contexto social e ideológico, es referencia para cualquiera por los altos valores humanos universales y cristianos que encarnó en su vida. Los más importantes ya han sido citados, pero también destaca en él ser una persona en quien no tiene cabida la simulación, la doble intención, el engaño o las verdades a medias. Detesta la hipocresía, es sencillo y huye de las apariencias, es sincero, consecuente, leal, fiel a sus principios y a sus amigos, sensible ante el sufrimiento humano, se compromete hasta las últimas consecuencias, no escatima esfuerzos ni sacrificios, es desprendido y generoso…

Por todo lo dicho anteriormente, se puede entender cómo Gaspar García Laviana deja huella en muchas personas, según se puede observar en los testimonios que dan de él quienes lo conocieron (algunos libros los recogen) y ello explica igualmente que aún hoy haya algunos que queramos mantener viva su memoria, porque consideramos que es un ejemplo para seguir. Ese ser suyo tan para los demás es digno de admiración y respeto.

Con todo lo dicho se entiende también que algunos acudamos el sábado día 11 a Tuilla para participar a las 12h en la iglesia en una misa y (o) a la 13h ante el monumento para honrarle en el día de su cuadragésimo tercer aniversario de su muerte.

 

 

6 de diciembre de 2021

José María Álvarez Rodríguez, miembro del Foro Gaspar García Laviana

dic 022021
 
logo laicismo.org

Redes Cristianas colabora desde hace mucho tiempo con Europa Laica, en ellos hemos encontrado siempre respeto y buenas iniciativas.

Ahora se cumple el XX aniversario de su creación y nos invitan a participar en lo que van a organizar.

“Europa Laica cumple en 2021 veinte años desde su constitución en marzo de 2001. Una larga andadura donde hemos compartido un compromiso continuado por el laicismo en nuestro país. En este tiempo se han conseguido importantes derechos y libertades, aunque muchos son también los retos que aún tenemos por delante por la laicidad del Estado. Queremos celebrar este XX aniversario, y lo vamos a hacer con un acto político-festivo donde también conmemoraremos el Día Internacional del Laicismo y la Libertad de Conciencia que todos los años se celebra el 9 de diciembre.”

XX aniversario de Europa Laica: todo sobre la fiesta en el Círculo de Arte de Toledo con entrega de premio, performance y concierto – El Observatorio del laicismo

Carta de Redes Cristianas a Europa Laica:

Redes Cristianas

FELICITACIÓN A EUROPA LAICA

EN SU XX ANIVERSARIO

(2021/12/11)

 

Queridos compañeros y compañeras de Europa Laica,

 

Desde Redes Cristianas queremos agradeceros cordialmente la invitación que nos hacéis para celebrar el XX aniversario de vuestra constitución.

 

Es para nosotras y nosotros un orgullo esta invitación que entendemos como respuesta a tantos años compartiendo actividades y luchando por objetivos comunes en el marco de la laicidad y de la Libertad de Consciencia. Os lo decimos con sinceridad, nos hemos sentido muy a gusto caminando de la mano en la denuncia y defensa de tantos derechos conculcados en la sociedad en la que vivimos.

 

Te pedimos, Juanjo, que traslades a Europa Laica nuestra satisfacción —sin olvidar a Paco y a Antonio tus predecesores—  por el afecto y amistad que hemos disfrutado siempre entre vosotros y vosotras; y nuestra voluntad de seguir luchando por los mismos objetivos que tienen su expresión en la defensa de los Derechos Humanos y la dignidad de nuestros semejantes.

 

¡Felicidades en vuestro XX aniversario y nuestro deseo de que, aunque se alcanzara un día la laicidad plena del Estado y la Libertad de Conciencia fuera una actitud habitual en la vida de la ciudadanía, vuestra presencia y creatividad continúe enriqueciendo la precariedad de nuestra sociedad!

 

Abrazos

Redes Cristianas

 

 
CCP2

Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía se solidarizan y apoyan las    dignas y justas luchas de los trabajadores del Metal de la Bahía de Cádiz.

Como andaluzas y andaluces, somos conscientes del tratamiento y marginación que, los distintos gobiernos estatales, han ejercido sobre Andalucía, arrastrándola a encarnar la Autonomía con mayor índice de pobreza, desempleo y desindustrialización y siempre con el beneplácito de los respectivos gobiernos andaluces.

También reconocemos que, en Andalucía, existen una serie de territorios abandonados a su suerte, entre los que se encuentra la Bahía de Cádiz, con un terrible y desestabilizador desmantelamiento industrial, que ha provocado un preocupante índice de desempleo, de precariedad laboral y de pobreza, que ha supuesto el verdadero detonante de este estallido laboral y ciudadano en toda la comarca gaditana. A los que también se han unido los trabajadores del Metal del Campo de Gibraltar.

No es de recibo que quieran convertir a Andalucía en la cuna del turismo europeo y en el campo agricultor que surta a Europa de unos productos de escaso valor añadido, acrecentados consumos hídricos y limitado valor añadido, actividad propia de una región colonizada, como la están convirtiendo. Cádiz, especialmente, está sufriendo una trazada e insostenible actividad económica, que tanta precariedad laboral comporta y tan desfavorables repercusiones contra su población conlleva, como elevados alquileres habitacionales, soportar la esclavitud laboral del sector hotelero o tener que emigrar de la ciudad.

La Bahía de Cádiz, lo que verdaderamente necesita para no malograr su admirable forma de ser, su contagiosa alegría y su ancestral cultura, es recuperar su histórica actividad industrial y el aprovechamiento de sus ricos recursos endógenos, que nunca les tuvo que ser sustraídos.

Es por todo ello que, las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, nos solidarizamos con la digna lucha del Sector del Metal, muy especialmente con ese 70% de trabajadores eventuales del Metal, que ni siquiera tendrán derecho a percibir ese raquítico acuerdo, que nunca debió firmarse sin contemplarlos a ellos. La lucha de los trabajadores debe ser fraterna e integral. Estas comunidades, también quieren solidarizarse con todo el asociacionismo social gaditano y con todo el pueblo de Cádiz, que nos han dado un ejemplo a toda Andalucía, a España y a gran parte del mundo, de unión y concordia solidaria en unas justas y necesarias luchas por un mundo más fraterno e igualitario.

Comunidades Cristianas Populares de Andalucía

 

 

 

 

Proyecto :  DE ITIUBA, EN BRASIL. SE TRATA DE UN PROYECTO NECESARIO Y URGENTE: LA MAYORIA DE LOS AGRICULTORES DE AQUEL ESTADO NO TIENE SUS FINCAS INSCRITAS EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD, AUNQUE LLEVEN MUCHOS AÑOS CULTIVANDOLAS.PARA HACERLO NECESITAN GEOREFRENCIARLAS. ES UN PROCEDIMIENTO PARA ESTABLECER LA RELACION ENTRE LOS COORDENADAS DE UN MAPA O IMAGEN CON LAS COORDENADAS ESPECIFICAS DEL MUNDO REAL

EL OBJETIVO DEL PROYECTO ES: FORMAR UN EQUIPO DE JOVENES PARA  GEOREFERENCIAR LAS FINCAS DE CADA FAMILIA, QUE REFLEJE SUS DIMENSIONES CON PRECISION ASI COMO LAS COORDENADAS DE SUS VERTICES DONDE SE ENCUENTRA SITUADA CADA FINCA PARA:

 

-PODER INSCRIBIRLAS EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD.

 

-Y PODER ASI DEFENDERLAS DE LA DEPREDACION DE LOS PODEROSOS Y LAS MULTINACIONALES, EVITANDO QUE ELLOS O ELLAS LAS INSCRIBAN A SU NOMBRE Y LAS FAMILIAS QUEDEN SIN TIERRA.

 

PROYECTO EN ITIUBA-BRASIL-INSCRIPCION DE LAS TIERRAS EN EL REGISTRO DE LA PROIEDAD[106735]

 

“PROYECTO DE LAS MADRES Y LOS NIÑOS DE KABUGA-RUANDA”.

 

PROYECTO PARA LAS MADRES Y LOS NIÑOS DE KABUGA-RUANADA[106315]

 

APOYO A LA ESCUELA PRIMARIA DE RULI, RUANDA, PARA LA COMPRA DE LIBROS ESCOLARES, GESTIONADA POR LAS HERMANAS DOMINICAS. ESTA ESCUELA TIENE UNA MATRICULA DE 550 ALUMNOS/AS, BASTANTES  DE FAMILIAS MUY POBRES, TANTO QUE A VECES PASAN DOS O MAS DIAS SIN COMER NADA, Y NO PUEDEN PAGAR LOS LIBROS PARA SUS HIJOS.

PROYECTO PARA LA ESCUEL DE RULI-RUANDA-COMPRA DE LIBROS ESCOLARES[106796]

 

SE TRATA DE UN PROYECTO NECESARIO Y URGENTE: LA MAYORIA DE LOS AGRICULTORES DEL ESTADO DE ITIUBA, EN BRASIL ESTADO NO TIENE SUS FINCAS INSCRITAS EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD, AUNQUE LLEVEN MUCHOS AQOS CULTIVANDOLAS.PARA HACERLO NECESITAN GEOREFRENCIARLAS. ES UN PROCEDIMIENTO PARA ESTABLECER LA RELACION ENTRE LOS COORDENADAS DE UN MAPA O IMAGEN CON LAS COORDENADAS ESPECIFICAS DEL MUNDO REAL

EL OBJETIVO DEL PROYECTO ES: FORMAR UN EQUIPO DE JOVENES PARA  GEOREFERENCIAR LAS FINCAS DE CADA FAMILIA, QUE REFLEJE SUS DIMENSIONES CON PRECISISN ASM COMO LAS COORDENADAS DE SUS VERTICES DONDE SE ENCUENTRA SITUADA CADA FINCA PARA:

 

-PODER INSCRIBIRLAS EN EL RGISTRO DE LA PROPIEDAD.

 

-Y PODER ASI DEFENDERLAS DE LA DEPREDACISN DE LOS PODEROSOS Y LAS MULTINACIONALES, EVITANDO QUE ELLOS O ELLAS LAS INSCRIBAN A SU NOMBRE Y LAS FAMILIAS QUEDEN SIN TIERRA.

 

 

MUCHAS GRACIAS POR VUESTRA GENEROSIDAD PARA LEER ATENTMENTE Y REENVIAR  ESTOS PROYECTOS A VUESTROS CONTACTOS, ASI COMO ANIMAROS A EXPRESAR VUESTAS OPINIONES SOBRE CADA UNO DE ELLOS, COMO ALGUNOS YA LO ESTAIS HACIENDO. MUCHAS GRACIAS A TOD@S.

 

COMO SERES HUMANOS Y MAS COMO CREYENTES EN JESUS DE NAZARET NO PODEMOS IGNORAR LO QUE ESTA PASANDO EN EL MUNDO Y LUCHAR POR MEJORAR LA CONDICION DE LA HUMANIDAD OPRIMIDA Y DEL PLANETA EN QUE VIVIMOS.

PROYECTO EN ITIUBA-BRASIL-INSCRIPCION DE LAS TIERRAS EN EL REGISTRO DE LA PROIEDAD[106735]

 

APOYO A LA ESCUELA PRIMARIA DE RULI, RUANDA, PARA LA COMPRA DE LIBROS ESCOLARES, GESTIONADA POR LAS HERMANAS DOMINICAS. ESTA ESCUELA TIENE UNA MATRICULA DE 550 ALUMNOS/AS, BASTANTES  DE FAMILIAS MUY POBRES, TANTO QUE A VECES PASAN DOS O MAS DIAS SIN COMER NADA, Y NO PUEDEN PAGAR LOS LIBROS PARA SUS HIJOS.

 

?QUE PODEMOS HACER ANTE ESTA NECESIDAD?

 

JESUS DE NAZARET HACIA TRES COSAS:

 

1.-CURAR A LOS ENFERMOS, QUE TODOS LOS DIAS ACUDIAN A EL. LOS VALORABA MUCHO DESTACANDO SU FE, PUES LES DECIA: “TU FE TE HA CURADO”.JESZS DABA MUCHA IMPORTANCIA A LA SALUD. LAMENTAMOS MUCHO EL COMPORTAMIENTO DE ESA JUVENTUD QUE SOLO ES CAPAZ DE DIVERTIRSE CON BOTELLONES, BORRACHERAS Y DROGAS, Y CON BEBIDAS ADULTERADAS PARA MANIPULAR A LAS CHICAS Y ASI ABUSAR SEXUALMENTE DE ELLAS CON MAS FACILIDAD. ASI COMO SUENA.

 

2.-DAR DE COMER A LA GENTE CUANDO LA VEIA CON HAMBRE, MULTIPLICANDO LA COMIDA HASTA QUE SOBRABA, DESPUES DE SACIAR A TODOS.Y LUEGO LES DABA UNA LECCISN DE ECONOMIA, PUES AL FINAL DE LA COMIDA LES DECIA: “RECOGED LOS TROZOS QUE HAN SAOBRADO PARA QUE NADA SE PIERDA. ESTA LECCION AUN NO LA HEMOS APRENDIDO LOS QUE VIVIMOS EN LOS PAISES DESARROLLADOS, PUES ENVIAMOS A LA BASURA MILLONES DE TONELADAS DE COMIDA UTIL, MIENTRAS MAS DE MIL MILLONES DE SERES HUMANOS PASAN HAMBRE: !QUI GRAN PECADO SOCIAL Y ECOLOGICO!

 

3.-EDUCAR A LA GENTE EN LA JUSTICIA: “DICHOSOS LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA”; EN EL AMOR: “ESTE ES MI MANDAMIENTO, QUE OS AMEIS UNOS A OTROS”; EN LA FRATERNIDAD: “A NADIE LLAMEIS SENOR SOBRE LA TIERRA, TODOS VOSOTROS SOIS HERMANOS”; EN LA SOLIDARIDAD: “TODO LO QUE QUIERAS QUE HAGAN LOS DEMAS CONTIGO, HADALO TU CON ELLOS”, EN LA GENEROSIDAD: “AL QUE TE PIDE LA CAPA, DALE TAMBIIN LA TUNICA”;EN LA  COOPERACION: “SI TU HERMANO TE PIDE QUE LO ACOMPAQES UNA MILLA, VETE CON EL DOS”; EN LA MISERICORDIA: “SED MISERICORDIOSOS COMO VUESTRO PADRE CELESTIAL ES MISERICORDIOSO”; EN EL PERDON: “PERDONAD Y SEREIS PERDONADOS”.

 

ESTE ES EL GRAN PROGRAMA DE VIDA QUE NECESITA NUESTRO MUNDO PARA QUE DEJE DE HABER TANTA GENTE A LA QUE LE FALTA CASI TODO, Y DEJE DE HABER OTRA GENTE A LA QUE LE SOBRA CASI TODO.

 

PROYECTO PARA LA ESCUEL DE RULI-RUANDA-COMPRA DE LIBROS ESCOLARES[106796]

 

COMPRA DE TIERRAS EN NKUMBA, RUANDA, PARA 125 MUJERES.

 

 

EN TODA ADRICA SOLO EL 10 % DE LA POBLACION ESTA VACUNADA  CON LA PRIMERA DOSIS CONTRA EL CORONAVIRUS. EN ALGUNOS PAISES NO ESTA NI EL 1%:!QUE VA SER DE AFRICA! NOS LLEGARAN VIRUS SIN PARAR, COMO AHORA EL OMICRON. MUCHO PROMETER VACUNAS, PERO A LA HORA DE VERDAD NADA. AQUI NOSOTROS CON TRES VACUNAS Y EL 90 % DE LOS AFRICANOS NI SIQUIERA UNA. y PARA COLMO LA UE, REINO UNIDO,NORUEGA Y SUIZA OPUESTOS A LA LIBERALIZACION DE LAS PATENTES. EL RETRASO EN LA VACUNACION ES PROBLEMA DE TODOS LOS PAISES POBRES. LAS MULTINACIONES FARMACEUTICAS Y LOS GOBIERNOS DE LOS PAISES RICOS HAN CONVERTIDO AL MUNDO EN SU REHEN.

 

AFRICA POSEE ELLA SOLA MAS DE 70 TIPOS DIFERENTES DE MINERALES Y POSEE UN TERCIO DE TODAS LAS RESERVAS MINERALES DEL MUNDO. AFRICA TIENE: PETROLEO, GAS, DIAMANTES,BAUSITA, MANGANESO, NIQUEL, PLATINO, COBALTO, RADIO, GERMANIO, LITIO, TITANIO, ORO, COBRE, CARBON, FOSFATOS, CAUHO, ALGODON, CAFE, MADERAS NOBES, ETC.  TIENE, POR EJEMPLO, EL 90 % DE RESERVAS DE PLATINO, EL 80% DEL COLTAN, EL 60 % DEL COLBALTO, EL 70 % DEL TANTALO, EL 46 % DE DIMANTES; EL 40 % DE ORO…

 

?PERO, ?EN MANOS DE QUIEN?: 101 COMPANIAS MULTINACIONALES, LA MAYORIA BRITANICAS, QUE COTIZAN EN LA BOLSA DE LONDRES, OPERAN EN 37 DE LOS 54 PAISES AFRICANOS Y CONTROLAN MAS DE 1 BILLON DE EUROS, QUE PAGAN SUELDOS A LOS MINEROS QUE MUCHAS VECES NO LLEGAN NI A 1 EURO AL DIA Y TRABAJAN EN CONDICIONES DE PURA ESCLVITUD, INCLUIDOS MENORES DE EDAD.

 

LA GRAN RIQUEZA QUE POSEE AFRICA, RESULTA SER UNA TREMENDA DESGRACIA PARA SUS PAISES, PUES TODA VA A PARAR A LOS PAISES RICOS Y A SUS PARAISOS FISCALES, MIENTRAS QUE LOS AFRICANOS QUEDAN LITERALMENTE ESQUIMADOS, INCLUSO MILLONES DE HECTAREAS DE TIERRA QUE VAN A PARAR A MANOS DE COMPANIAS EXTRAJERAS, QUE DEJAN A LOS NATIVOS SIN TIERRAS DE CULTIVO.

 

ES POR LO QUE NO NOS CANSAREMOS NUNCA DE DECIR QUE AFRICA ES UN LAMENTO, UN DOLOR, UNA ESPANTOSA INJUSTICIA, PORQUE ES EL CONTINENTE MAS RICO DEL PLANETA DONDE ESTAN LOS MAS EMPOBRECIDOS DE LA TIERRA: EMPOBRECIDOS POR LAS MULTINACIONALES DE LOS PAISES DESARROLLADOS, Y UNOS GOBIERNOS Y  UNAS ADSMINISTRACIONES IRRESPONSABLES Y CORRUPTAS QUE SE DEJAN SOBORNAR MUY FACILMENTE, SIN QUE NADIE FISCALICE NADA.

 

CON ESTE PROYECTO QUEREMOS ASEGURARLES A 125 MUJERES LA POSIBILIDAD DE UNAS TIERRAS QUE CULTIVAR, DEFENDIDAS Y CONTROLADAS POR LAS MISIONERAS DE LOS SAGRADOS CORAZONES, QUE CONOCEN Y VIVEN EN DIRECTO  LA LAMENTABLE REALIDAD AFRICANA Y VIVEN CADA DIA COMPROMEIDAS CON ELLA, COMO LO HACEN LAS MISIONERAS DOMINICAS DE LA ANUNCIATA Y LAS DE VIDA Y PAZ, COMO HEMOS VISTO EN LOS PROYECTOS YA ENVIADOS.

 

 

MUCHAS GRACIAS POR VUESTRA GENEROSIDAD PARA LEER ATENTMENTE Y REENVIAR  ESTOS PROYECTOS A VUESTROS CONTACTOS, ASI COMO ANIMAROS A EXPRESAR VUESTAS OPINIONES SOBRE CADA UNO DE ELLOS, COMO ALGUNOS YA LO ESTAIS HACIENDO. MUCHAS GRACIAS A TOD@S.

 

COMO SERES HUMANOS Y MAS COMO CREYENTES EN JESUS DE NAZARET NO PODEMOS IGNORAR LO QUE ESTA PASANDO EN EL MUNDO Y LUCHAR POR MEJORAR LA CONDICION DE LA HUMANIDAD OPRIMIDA Y DEL PLANETA EN QUE VIVIMOS.

 

COMPRA DE TIERRAS EN NKUMBA-RUANDA-PARA 125 MUJERES[106892]

 

ACOMPANAR Y REHABILITAR A MADRES SOLTERS EN GAKENKE, RUANDA.

 

LAS MUJERES AFRICANAS, LOS MEJORES DIAMANTES DE AFRICA

 

QUERIDAS AMIGAS Y AMIGOS: SIN DUDA OS HABREIS DADO CUENTA DE QUE, DE LOS 0CHO PROYECTOS DE ETSE AQO PARA AFRICA, SEIS, VAN DESTINADOS DIRECTAMENTE AL APOYO Y PROMOCION DE LAS MUEJRES AFRICANAS: ?POR QUI?

 

LAS MUJERES AFRICANAS SON SIN DUDA LAS MAS EMPOBRECIDAS, MARGINADAS Y PEOR MALTRATADAS SOCIOPOLITICAMENTE  DEL MUNDO ACTUAL.

LAS MUJERES AFRICANAS SON VICTIMAS DE GRANDES INJUSTICIAS: EXTREMA POBREZA (HAY DOS VECES MAS MUJERES QUE HOMBRES BAJO EL UMBRAL DE LA POBREZA), VIOLENCIA FISICA Y SEXUAL (MAS DE 1100 AL MES EN R.D. DEL CONGO), MUTILACION GENITAL (EL 98% EN SOMALIA), MATRIMONIOS FORZADOS, EMBARZOS NO DESEADOS CON EXPULSION DE LA CASA PATERNA, ABANDONO DE LOS MARIDOS, DISCRIMINACION SOCIAL, FAMILIAR Y LEGAL, VICTIMAS DE TRATA Y EXPLOTACION SEXUAL, EMIGRACION FORZOSA, VICTIMAS DE VIH (6 DE CADA 7 NUEVAS INFECCIONES AFECTAN A NIQAS ADOLESCENTES MENORES DE 19 AQOS).

 

ESTA SITUACION TAN NEGATIVA, EN UNOS PAISES MAS  Y OTROS  MENOS, LAS ACOMPAQA DESDE LA INFANCIA HASTA EL FINAL DE SUS DIAS.

POR EJEMPLO, EN EDUCACION: EN AFRICA-SUBSAHARIANA, A FECHA DE 2017, HABIA  49 MILLONES DE MUJERES QUE NO CURSABAN NINGUNA  FORMACISN ACADEMICA, Y SOLO EL 34% HABIAN LOGRADO TERMINAR LA EDUCACISN SECUNDARIA. (FUENTE: FUNDACISN CODESPA).

EN NIGERIA HAY 5,5  MILLONES DE NINAS SIN ESCOLARIUZAR, Y EN ETIOPMA, MAS DE 1 MILLON.

 

COMO CONSECUENCIA, SIN UNA MINIMA FORMACION ACADEMICA Y PROFESIONAL,  EL 80 % DE LAS MUJERES AFRICANAS TRABAJAN FORZOSAMENTE EN EL SECTOR AGRICOLA Y PRODUCEN EL 80 % DE LOS ALIMENTOS BASICOS, PERO SOLO PERCIBEN EL 10 % DE LOS BENEFICIOS Y CONTROLAN TAN SOLO EL 1 % DE LA TIERRA.

 

CUANDO LAS COSECHAS SON ESCASAS, A CAUSA DE LA SEQUIA O LAS LLUVIAS TORRENCIALES , LAS MUJERES AFRICANAS SON LAS PRIMERAS EN DEJAR DE COMER, PARA DEJARSELO  A SUS HIJOS Y A SUS VIEJOS.

 

EN ECONOMIA, UNA MUJER AFRICANA NO PUEDE ABRIR  NI UNA PEQUENA EMPRESA SIN PERMISO DEL MARIDO, NI TAMPOCO UNA CUENTA BANCARIA. LAS QUE TRABAJAN POR CUENTA AJENA SOLO COBRAN 0,70

ACOMPAÑAR Y REHABILITAR A MADRES SOLTERAS EN GAKENKE-RUANDA-LAS MUJERES AFRICANAS SON LOS MEJORES DIAMANTE[106944]

 

PROYECTO DE LA ASOCIACION SEMBRANDO VIDA Y PAZ EN GUATEMALA PARA ATENCION ESCOLAR A NIQOSY Y NIQAS DE PREPRIMARIA.

 

QUIEN SIEMBRA EN UN NINO SIEMNRA PAA SIEMPRE. POR ESO EN ELLOS DEBEMOS EMPLEAR NUESTROS MEJORES ESFUERZOS.

 

ESTA ASOCIACION FUE CONSTITUIDA POR CARMEN FERNANDEZ PONGA,NATURAL DE GIJON, ASTURIAS, PARA DAR CONTINUIDAD A LOS POROYECTOS INICIADOS POR ELLA, SOBRE TODO CON LOS MILES DE FAMILIAS DEL BASURERO DE LA CAPITAL DE GUATEMALA, DONDE NI SIQUIERA LA IGLESIA CATOLICA TNIA PRESENCIA, Y TAMBIEN EN LA COMUNIDAD DE LA PONDEROSA, DONDE, CON LA MANO DE OBRA VOLUNTARIA DE LA COMUNIDAD Y LA AYUDA ECONOMICA ENVIADA DESDE AQUM, PROMOVIO LA INSTALACION DE AGUA POTABLE PARA UNAS 60 FAMILIAS, ASI COMO LA CONSTRUCCION Y EL SOSTENIMIENTO DE UNA ESCUELA DE PREPRIMARIA PARA UNOS 75 ALUMNOS QUE NO TENIAN NINGUN SERVICIO ESCOLAR.

 

GUATEMLA SUFRE DE UNA CONSIDERABLE INESTABILIDAD SISMICA, LO QUE DA ORIGEN CON FRECUENCIA A DESASTRES NATURALES IMPORTANTES. UNO DE ELLOS AFECTO A L ESCUELA DE LA PONDEROSA, EN CHINAUTLA, QUE LA DEJO COMPLETAMENTE INSERVIBLE, SEGUN EL INFORME EMITIDO POR LA COORIDINADORA NACIONAL PARA LA REDUCCION DE DESASTRES NATURALES.

 

GUATEMALA TIENE LA CUARTA TASA MAS ALTA DE DESNUTRICISN CRONICA EN EL MUNDO, CON POBLACIONES INDIGENAS Y RURALES DESPROPORCIONADAMENTE AFECTADAS. LA DESNUTRICION CRONICA INFANTIL (Y RETRASO EN EL CRECIMIENTO) AFECTA AL 47 POR CIENTO DE TODOS LOS NIQOS MENORES DE CINCO AQOS, AL 58 POR CIENTO DE LOS NINOS INDIGENAS Y AL 66 POR CIENTO DE LOS NINOS EN EL QUINTIL DE INGRESOS MAS BAJOS.

 

CON LA PANDEMIA LA POBREZA AUMENTO LEVEMENTE DEL 45,6% DE LA POBLACION AL 47 POR CIENTO EN 2020. SE ESTIMA QUE SIN LOS PROGRAMAS DE PROTECCION SOCIAL LA POBREZA HABRIA AUMENTADO DE TRES A CUATRO VECES MAS EN GUATEMALA. ACTUALMNTE ESTA VACUNADO EL 24,2 % DE LA POBLACION.

 

CON ESTE PROYECTO, PRETENDEMOS DAR DE MOMENTO ESCOLARIDAD, AUNQUE SEA VIRTUALMENTE,  A ESOS 75 ALUMNOS DE PREPRIMARIA, FINANCIANDO LOS SALARIOS DE LOS PROFESORES Y PERSONAL AUXILIAR, CONSCIENTES DE QUE QUIEN SIEMBRA EN UN NINO, SIEMBRA PARA SIEMPRE.

POROYECTO ESCOLAR DE LA ASOCIACION SEMBRANDO VIDA Y PAZ DE GUATEMALA[107129]

 

 

nov 242021
 

 

La sinodalidad es una actitud y una práctica que existe en la Iglesia ya desde el principio, pero no siempre se ha vivido del mismo modo. También podemos observar que a través de su historia se fue institucionalizando. Parece que el Papa quiere que la Iglesia católica haga una revisión sobre cómo hoy se vive en ella la sinodalidad, lo cual creo que comporta un cierto reconocimiento de que se puede mejorar.

Veremos que en este tiempo habrá quien diga que hay que recuperar la sinodalidad que se vivía en la Iglesia en sus primeros tiempos, entendiendo que en el origen está el verdadero espíritu cristiano y su institucionalización más auténtica. Los habrá que la encuentren definida o dogmatizada en alguno de los concilios u otros textos eclesiásticos, ya sean de los Padres de la Iglesia o de algún importante teólogo.

Un reciente documento de la COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL, LA SINODALIDAD EN LA VIDA Y EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA, 2 de marzo de 2018, nos dice cómo hay que entender la sinodalidad en la Iglesia católica, delimita la que es compatible con la normativa actual de la Iglesia. Para resaltar su valor se dice que el texto fue presentado para su aprobación a su Presidente, S.E. Luis F. Ladaria S.J., Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, quien autorizó la publicación después de recibir el parecer favorable del Santo Padre.

En este documento se señala claramente que el modo de entender la sinodalidad está condicionado por la manera en la que hay que entender la autoridad en la Iglesia, que se determina en el Código de Derecho Canónico. Las conclusiones a las que llegue el Sínodo tienen un determinado valor: son opiniones que pueden ayudar a los Pastores, a la autoridad competente en cada caso, Papa u obispos, para que puedan decidir lo mejor para la Iglesia.

Yo más bien creo que lo que hay que hacer en esta reflexión sinodal sería dialogar para entre todos determinar cómo habría de ser entendida y ejercida hoy la sinodalidad, teniendo en cuenta, primero, lo que es esencial que hay que conservar, y luego, los nuevos paradigmas modernos, tanto sociales como religiosos, que configuran la mente de los católicos para poder llegar a unas conclusiones que puedan ser válidas para que los creyentes en este mundo de hoy vivan sinodalmente, participando de modo efectivo en la vida de la Iglesia. Esta reflexión tendría que condicionar el modo de entender en la Iglesia la autoridad, y no al revés.

La sinodalidad, entendida desde la sencillez etimológica y evangélica está radicalmente en contradicción con el modo de ver y ejercer la autoridad en la Iglesia. Su concepción jerárquica vertical inamovible, junto con su autoritarismo y el dogmatismo más absoluto hace imposible un auténtico caminar sinodal en ella. Por eso, al mismo tiempo que se reflexiona sobre la sinodalidad, sería necesario debatir el tema de la autoridad, sopesando las mutuas implicaciones. Es decir, si la autoridad de los obispos y del Papa sigue siendo comprendida y ejercida del mismo modo que hoy, en lo que respecta a la sinodalidad seguiremos exactamente igual antes que después de la celebración del Sínodo sobre la sinodalidad. Seguirá siendo una sinodalidad limitada y, además, “otorgada”, que llegará hasta donde estime oportuno la “autoridad legítima”. En el caso de un Sínodo universal, en última instancia, será el Papa quien determine la repercusión efectiva que tendrán las opiniones sinodales, Y si el sínodo es diocesano, el obispo. No sé si esto parecerá razonable.

Podemos leer en el citado documento, LA SINODALIDAD EN LA VIDA Y EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA, que una Iglesia sinodal es una Iglesia participativa y corresponsable. Luego habla de cómo se ha de articular la participación y la corresponsabilidad. Ha de ser, según la vocación de cada uno, pero en cualquier caso hay que tener en cuenta que hay una autoridad conferida por Cristo al Colegio de los Obispos presididos por el Papa. La autoridad de los Pastores no es una función delegada y representativa del pueblo.

Estamos en el centro de la cuestión. No se trata de reflexionar juntos para llegar a unas conclusiones y a unas decisiones pastorales a las que todos nos hemos de someter. En el diálogo puede haber posturas diferentes y ver la necesidad de tomar decisiones distintas a las estimadas por “los Pastores”. Así sucedió en el sínodo sobre la Amazonía y ya conocemos el resultado: se desoyeron algunas opiniones que eran mayoritarias. Para entender esto son muy elocuentes unas aclaraciones que hace el documento antes citado. Debemos tenerlas muy en cuenta para no esperar grandes cambios como fruto de tan ingentes esfuerzos que se harán en toda la Iglesia para llevar a cabo el próximo Sínodo sobre la sinodalidad.

Primera aclaración: Nadie olvide cual es el significado y valor de las consultas cuando se hacen a todos en la Iglesia. Cuando hay votaciones, el voto no es deliberativo, solo consultivo y ello no ha de ser entendido con mentalidad del derecho civil, sino que “la consulta expresada en las asambleas sinodales es cualificada de manera diversa… En la Iglesia sinodal toda la comunidad, en la libre y rica diversidad de sus miembros, es convocada para orar, escuchar, analizar, dialogar, discernir y aconsejar para que se tomen las decisiones pastorales más conformes con la voluntad de Dios”. Para llegar a formular las propias decisiones, los Pastores deben escuchar con atención los deseos (vota) de los fieles. Es verdad que el derecho canónico obliga a los Pastores, en casos específicos, a solicitar y obtener la diversidad de pareceres según formalidades jurídicamente determinadas.

Queda bien claro para qué somos convocados: para orar…etc. y aconsejar. Cuando se produzcan votaciones, sepamos que los votos son simple expresión de nuestro deseo o un consejo que nos piden y damos, una opinión que puede ayudar a quien tiene el poder de tomar decisiones. Puede haber una opinión mayoritaria, incluso apoyada por toda la asamblea convocada, pero ello no conlleva ningún valor decisorio. La autoridad eclesiástica competente es la que tomará la decisión que ella crea más conveniente para la Iglesia. Los Pastores deben solicitar y obtener los diversos pareceres. Luego harán lo que crean conveniente hacer. Cuentan naturalmente con la importante ayuda “del Espíritu Santo”, que les hará ver cuál es la voluntad de Dios al respecto de cualquiera de los temas que haya sobre su mesa.  Lo raro es la discordancia que a veces se produce entre el Espíritu Santo que asiste a la mayoría y el que ayuda a la autoridad. No parece de recibo mezclar el mundo de lo arcano con la mundana realidad donde inciden los hechos pastorales y administrativos donde las autoridades eclesiásticas tienen que decidir, lo que unas veces hacen con acierto y otras no.

La segunda precisión que hace el Documento de la Comisión Teológica Internacional se refiere a la función de gobierno propia de los Pastores. Desde la base, las comunidades están jerárquicamente estructuradas y los criterios antes señalados afectan también a los consejos pastorales, económicos, parroquiales, interparroquiales o diocesanos. “En una Diócesis es necesario distinguir entre el proceso para elaborar una decisión mediante un trabajo común de discernimiento, consulta y cooperación, y la decisión pastoral que compete a la autoridad del Obispo, garante de la apostolicidad y catolicidad”.

En resumen, las cosas están claras. No se pueden pedir peras al olmo. El tiempo que dediquemos al sínodo servirá para el mejor discernimiento de los Pastores de la Iglesia, para que ellos puedan decidir mejor lo que crean conveniente para que ella realice su misión evangelizadora.

14-11-2021. José María Álvarez.

Foro Gaspar García Laviana

 
logocrismhom

Se adjunta el archivo:

NdP Crismhom – Libro Renato Lings[106722]

 

 

Se supone que quienes participamos en el culto de una Iglesia como la nuestra, que se dice fundada por Jesús de Nazaret, somos seguidores suyos, y como tal solemos definirnos. Pero esto es muy cuestionable, como vamos a ver. Podemos dejar de lado la cuestión, tan debatida, de si Jesús quiso instituir una Iglesia de alguno de los tipos que conocemos. Parece claro que él presuponía que sus seguidores continuarían organizados de alguna manera. Por ejemplo, cuando decía: Sabéis que los príncipes de las naciones se enseñorean sobre ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no ha de ser así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, sea vuestro servidor; Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, sea vuestro siervo. (Mateo, 20:25-27), estaba dando por sentado que sus discípulos seguirían agrupados en algún tipo de colectivo, pero él no recetaba formas concretas de organización, solamente formulaba líneas generales, principios, como el de excluir el dominio de jerarcas y sustituirlo por servicio a la comunidad. La comunidad en cuestión estaría constituida por el conjunto de personas que se sienten interpeladas por su llamamiento o convocatoria: «Sígueme».

 

Pues bien, cuando él llama a seguirle, lo hace con un objetivo concreto. El seguimiento significa algún tipo de proyecto, de finalidad. ¿Estamos, quienes nos consideramos seguidores suyos, volcados en su proyecto?. Él lo definía como «el Reino de Dios». Alguien que nos mire a los miembros de la Iglesia, ¿qué ve en nosotros? Parece que lo más destacable sobre lo que consideramos pertenencia a una iglesia cristiana, aparte de unas creencias concretas, es una práctica cultual. La asistencia a unos servicios religiosos, a ceremonias: misas, rezos, procesiones, peregrinaciones… la recepción de lo que llamamos sacramentos: bautismo, confirmación, matrimonio, comunión, penitencia… En resumen, la asistencia a ceremonias, actos de culto, litúrgicos… ¿Es para esto para lo que Jesús convoc(ab)a a sus seguidores?, ¿Es eso el Reino de los Cielos, del que él hablaba?

 

Parece ser que no. Precisamente, uno de los llamados por él a seguirle respondió que esperase a que asistiese antes a la ceremonia del entierro de su padre, y Jesús le replicó: Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos. (Mateo, 8:22). Esto tiene un alto significado sombólico; en el judaismo era, y es, muy importante la ceremonia del קַדִּישׁ (Kadish), el rezo que el primogénito de la familia debe recitar en el funeral del padre. Jesús no menosprecia ese y otros actos de culto, pero relativizaba su valor al confrontarlos con otras cuestiones: Si vas a presentar tu ofrenda en el altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y vé, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y presenta tu ofrenda. (Mateo, 8:23-24). Es decir, los ritos y el culto tienen el valor que tienen, pero no son un fin en sí mismos. Por cierto tampoco la Iglesia, es un fin en sí misma.  Su utilidad se mide por la eficacia que puedan tener en despertar y fomentar la conciencia del seguimiento a Jesús, de la vocación a construir el Reino de Dios que él anunciaba.

 

Es evidente que si Jesús postulaba la construcción de ese Reino y dedicó su vida a realizarlo es porque el mundo que conoció estaba muy alejado del ideal que perseguía. Tenía claro que su Reino no es como los de este mundo. Se supone, entonces, que sus seguidores, los que nos definimos como tales, tenemos la misión de proseguir esa tarea y estaríamos volcados en realizarla, y la Iglesia, la asamblea de sus seguidores, sería el modelo del mundo nuevo que se quiere conseguir. Vamos a ver que, en realidad, las cosas no son así. El sistema social dominante, lo que Jesús llamaba «el mundo», es hoy tan injusto como el que a él le tocó conocer. Al igual que los pueblos de entonces, muchos países hoy están siendo expoliados por potencias imperialistas. Y la desigualdad entre las clases sociales siempre fue una característica constante de este mundo: gran parte de la población mundial sufre hambre mientras otra parte consume desordenadamente unos recursos que deberían servir a todos. El expolio de amplias zonas del planeta genera una emigración masiva que es rechazada con criterios racistas en el mundo desarrollado. Los gobernantes de las naciones se ponen al servicio de los intereses de las clases dominantes.

 

El sistema social imperante, es la completa negación del Reino de Dios que Jesús deseaba instaurar: Entonces, ¿Dónde están los seguidores de Jesús de Nazaret que se supone deberían estar dedicados a su implantación? Tales seguidores son pocos y están muy dispersos, pero existen. Son las personas que, al igual que Jesús, sienten empatía hacia las víctimas de los problemas humanos. No se concentran en actos de culto. Se los encontrará al lado de los enfermos y de los que sufren, asistiendo y ayudando a los presos, colaborando con Cáritas o similares organizaciones asistenciales, proyectos de desarrollo en países atrasados y otros humanitarios similares, acogiendo y ayudando a los inmigrantes que no tienen otro apoyo, defendiendo a la gente en precario, a los que no encuentran trabajo o perdieron el que tenían, a los que ven su vivienda desauciada en provecho de fondos buitre, a las mujeres que son sojuzgadas y maltratadas… resumiendo, a esas personas se las encontrará fomentando opciones políticas progresistas que tengan como objetivo superar el actual sistema social clasista e injusto.

 

Tales personas existen pero son pocas; ya lo vaticinó Jesús: …la mies es mucha, mas los obreros pocos. (Mateo, 9:37-38). Pero lo que interesa destacar es que ese tipo de gente no coincide totalmente con el ámbito de nuestra Iglesia, aunque algunos hay en ella: «ni son todos los que están, ni están todos lo que son». Algunos están en otras iglesias cristianas, también los hay en otras religiones, e incluso algunos que no pertenecen a ninguna religión y no tienen ningún tipo de creencia. Incluso estos, sin que ellos lo sepan, practicando la caridad y buscando la justicia, son seguidores de Jesús y trabajadores de su Reino. En cambio muchos miembros de nuestra Iglesia, de misa y comunión frecuente, incluso clérigos, están confortablemente instalados en este sistema injusto, en el reino de este mundo, y se esfuerzan en su conservación tal como es. Habrá muchas sorpresas el día del Juicio Final.

 

Pero ahora a nosotros nos toca analizar si nuestra Iglesia tiene aún alguna posibilidad y capacidad de reforma. Hay que tener en cuenta que fracasaron todos los intentos de reforma emprendidos desde el siglo XV. Algunos se saldaron con cismas y guerras religiosas. En el siglo pasado vimos el fracaso del 2º Concilio Vaticano. Le faltó coraje para acometer las reformas más importantes, y las tímidas emprendidas fueron después traicionadas y saboteadas durante el largo papado de Woytila. Y actualmente, los gestos progresistas del papa Bergolio son contestados por amplios sectores del catolicismo, incluidos distinguidos miembros del episcopado y la curia vaticana. Parece claro que este papa no puede, y es incluso dudoso que quiera, emprender la reforma de la Iglesia para que ésta sea verdaderamente un instrumento al servicio de la implantación del Reino de Dios tal como Jesús lo concebía. Esta Iglesia ni siquiera suscribió la Declaración Universal de Derechos Humanos, y no los practica en su seno respecto a unas cuestiones que vamos a ver. De momento queda claro que los únicos objetivos que parece haberse fijado son el mantenimiento del culto y la proclamación y defensa de un legado dogmático que es la herencia de siglos de ignorancia. Y todo ello gestionado por un entramado jerárquico que no tiene base evangélica y no funciona según el criterio de Jesús expresado en Mateo, 20:25-27 antes mencionado.

 

En los sectores progresistas del catolicismo crece el descontento y la impaciencia por el hecho de que su Iglesia persiste en la negativa a ordenar como sacerdotes a varones casados y a todo tipo de mujeres. Pero, realmente, ¿es esa la reforma que la Iglesia necesita? ¿es esa la solución a la falta de conexión de la Iglesia con el proyecto de Jesús? Esa reivindicación puede lograrse más o menos pronto, como ya se logró en la Iglesia Anglicana y en otras cristianas, pero cuando se consiga no se habrá solucionado nada, como tampoco se solucionó en esas iglesias. Como ellas, también la Católica Romana seguirá estando instalada en el sistema. Con o sin sacerdocio femenino, con o sin celibato sacerdotal, las iglesias pueden seguir volcadas en el mantenimiento de un culto alienante, desconectado de la problemática y de la realidad humanas, y lo que es peor, sin relación alguna con el trabajo por la implantación del Reino de Dios.

 

Para que el colectivo eclesial asuma la tarea que el Evangelio le asigna, es preciso que tal colectivo tenga consciencia de su propia existencia y de la misión que tiene encomendada. Pues bien, esa consciencia no existe ni puede existir con la actual organización de la institución. La estructura organizativa de la Iglesia y su manera de funcionar son un factor de sofocamiento del espíritu asambleario y comunitario del colectivo humano que dirige. La única autoconsciencia que se puede dar en el marco organizativo de la Iglesia es la que jerarquía tiene sobre su propio poder, un poder y unas atribuciones que se autoasignó la propia jerarquía. Basta leer el Código de Derecho Canónico para constatar eso. La tal jerarquía es un escalafón de grados de poder o autoridad, constituido por un personal consagrado, es decir, segregado de la masa del pueblo cristiano al que se asignó la denominación de “laicado”. El mencionado Código asigna a ese personal consagrado la exclusividad de todas la funciones eclesiales: en el terreno de las creencias: definir dogmas, discutir en concilios, elaborar doctrina, interpretar las escrituras, e incluso leerlas (durante siglos estuvieron confinadas en idiomas incomprensibles para el pueblo), predicar, dictar normas morales definir lo que es pecado y lo que no, los matrimonios que son válidos o los que son nulos, determinar cuándo y cómo se debe ayunar… y en el terreno del culto: oficiar todo tipo de cultos, consagrar la eucaristía, administrar sacramentos, absolver o no los pecados, pronunciar condenas y excomuniones, bendecir… El personal dirigente que se autoasignó esas funciones tiene todos poderes sobre la multitud dirigida y no es elegido por ésta, ni le rinde a ésta ningún tipo de cuentas sobre la gestión realizada.

 

Y lo peor del caso es que esa jerarquía que se apropia y monopoliza las mencionadas funciones secundarias, ignora lo esencial: no tiene ningún proyecto concreto de cómo debería ser la sociedad para ser el Reino de Dios al que Jesús aspiraba, ni de cómo se debería actuar para alcanzar esa meta. Estudiar formas de actuación y ponerlas en práctica debería ser tarea del colectivo eclesial en su conjunto, de la asamblea de creyentes, pero esa asamblea no puede siquiera saber que existe si se limita a seguir el liderazgo de una jerarquía que sólo se ocupa del dogma y la liturgia, y que reduce al laicado a la condición de eterno menor de edad. En realidad, y a despecho del espíritu de la enseñanza de Jesús, ese personal jerárquico es mercenario, pues hizo del desempeño de las funciones que ejerce un modo o remedio de ganarse la vida que no encaja con la idea evangélica del Buen Pastor.

 

Retomando la pregunta hecha más arriba: ¿Tiene nuestra Iglesia aún alguna posibilidad y capacidad de reforma? El continuado fracaso de tantos siglos de experiencia nos hace ser pesimistas a este respecto, pero en la medida en que podamos promoverla, tenemos que seguir intentándolo. Como quedó dicho, seguidores de Jesús existen aunque escasean, y no saben coordinar su acción (como ovejas sin pastor). Dispersos en religiones variadas, y los que están en nuestra Iglesia resisten en pequeños grupos escasamente coordinados y sin conexión con la masa del rebaño, que sigue siendo un eterno menor de edad. ¿Qué hacer? ¿Cómo transmitir, dentro y fuera de la Iglesia, el llamamiento de Jesús, su mensaje movilizador?

Faustino Castaño pertenece a los grupos de Redes Cristianas en Gijón

 
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https://www.alandar.org/portada-destacado/la-revuelta-de-mujeres-en-la-iglesia-premio-alandar-2021/

El premio será entregado el próximo 18 de noviembre a las 19:30 horas en el salón de actos del Colegio Mayor Chaminade. Alandar retoma así tras el paréntesis obligado por la pandemia, una de sus tradiciones más queridas. Como cada año, la ceremonia de entrega será una oportunidad para el encuentro de personas y colectivos que creemos que otro mundo y otra Iglesia son posibles.

Por supuesto, todos y todas las lectoras de Alandar estáis más que invitadas al evento. Será una bonita ocasión de saludarnos después de tanto tiempo de distancia social.

Reproducimos a continuación el párrafo del acta del premio:

«Se acuerda conceder el Premio Alandar 2021 a la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, por haber generado uno de los movimientos eclesiales más importantes de los últimos años en España, creando espacios de coordinación y acción conjunta con movimientos similares en Europa, América Latina y Norteamérica y aunando las voluntades y carismas de grupos de mujeres creyentes verdaderamente diversos (teólogas, miembros de movimientos eclesiales, de comunidades de base y de grupos parroquiales, entre muchos otros) para reivindicar el papel que debe jugar y el espacio que debe ocupar la mujer dentro de la Iglesia, superando concepciones patriarcales y clericalistas. Más allá de la reivindicación feminista, la Revuelta es un movimiento profético que apunta hacia la utopía de otra Iglesia posible y necesaria. Una Iglesia menos jerarquizada y más Pueblo de Dios, más horizontal y menos vertical. Una Iglesia verdaderamente sinodal, en la línea de la reciente convocatoria realizada por el papa Francisco a toda la Iglesia a un sínodo global para reflexionar sobre esta cuestión».

Para quienes no conozcan lo que es la Revuelta, os remitimos a algunos de los diversos artículos Alandar ha publicado sobre este movimiento:

 

 

Queridos amigas y amigos colaboradores y cooperantes en la lucha por un mundo mejor para todos los Seres Humanos y la Madre Tierra

 

EL LUNES PASADO, DIA 8, HEMOS TENIDO REUNION DE LA COMUNIDAD DE CRISTIANOS DE BASE DE GIJON. ENVIAMOS EL BOLETIN NUMERO 13 DONDE SE RECOGEN CON DETALLE LOS TEMAS TRATADOS EN LA MISMA, ASI COMO OTRAS INFORMACIONES DE INTERES, COMO EL SINODO CONVOCADO POR EL PAPA FRANCISCO AL QUE VAMOS A DEDICAR ATENCION ESPECIAL EN NUESTRA COMUNIDAD, EL MANIFIESTO DEL ULTIMO ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS, EL ESCANDOLO DE LAS INMATRICULACIONES, ASI COMO UNA INTERESANTE REFLEXION DE BENJAMIN FORCANO SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO Y SUS CAUSAS.

 

MUCHAS GRACIAS POR VUESTRA GENEROSIDAD PARA LEER ATENTMENTE Y DIFUNDIR ESTAS INFORMACIONES A VUESTROS CONTACTOS, ASI COMO ANIMAROS A EXPRESAR VUESTAS OPINIONES SOBRE LOS TEMAS QUE TRATAMOS EN LAS MISMAS.

 

COMO SERES HUMANOS Y MAS COMO CREYENTES EN JESUS DE NAZARET NO PODEMOS IGNORAR LO QUE ESTA PASANDO EN EL MUNDO Y LUCHAR POR MEJORAR LA CONDICION DE LA HUMANIDAD OPRIMIDA Y DEL PLANETA EN QUE VIVIMOS.

c__Users_Fausrino_Faustinomail_ficheros_email_BOLETIN NUMERO 13 DE LA COMUNIDAD DE CRISTIANOS DE BASE DE GIJON

 

 

Al parecer, ya es posible. África de la Cruz Tomé, lo tiene muy claro. También Antonio González Fernández. No piensan distinto Emma Martínez Ocaña, ni José Arregi Olaizola. Son los cuatro participantes en la Mesa Redonda de este título, celebrada  este viernes 12 de noviembre, entre seis y ocho de la tarde, organizada por la Comunidad de Santo Tomás de Aquino, con ciento diecinueve conexiones por Zoom (del orden de 150 participantes), haciendo de moderador Evaristo Villar.

 

Y es que África nos dijo que ella ya pertenece a su iglesia, la Iglesia B, la llamó, a diferencia de la Iglesia A, la romana, institucional. Ambas corren paralelas, y apenas se comunican. Jerárquica, patriarcal, clerical, dogmática, que excluye a las mujeres de la toma de decisiones, a los LGTBI…Pero allí donde la fe ha estado viva, nos dijo Antonio, han surgido relaciones fraternales en las que la tendencia ha sido la disolución de todas las diferencias. Las iglesias son y han sido múltiples, y allí donde se sigue a Jesús, donde su Espíritu prende, hay una asamblea, hay una iglesia. No se le ve futuro a la Iglesia institucional, tal como va, y a pesar de Francisco, que hoy representa una esperanza, el lastre histórico la mantiene presa del clericalismo, el gran mal, según Arregi, de su estructura jerárquica piramidal, de sus mecanismos de exclusión escandalosos, según Emma, de su teología dualista en todos los órdenes (Dios Padre por encima del Hijo, del cielo sobre la tierra, del hombre sobre la mujer, de los clérigos sobre los laicos, del alma sobre el cuerpo, etc.)  descrita vivamente por Arregi, como un sistema de sumisión jerárquica, hasta sus escándalos actuales, de su opacidad financiera, de la pederastia y su encubrimiento (Emma). Pero no podemos esperar a que renuncie al monopolio del Espíritu; no bastan los cambios de estilo, no basta la derogación del clericalismo, no basta con que la mujer pueda acceder al sacerdocio… ¡Ay que ir mucho más allá!; hay que eliminar los términos clérigo/laico, …hay que revisar radicalmente los ministerios (Arregi). No podemos esperar a que las rígidas estructuras cambien…Porque sólo se vive una vez. No podemos excusarnos en ello, hay que vivirlo ya. Aunque despareciera todo lo negativo anterior, seguiría habiendo problemas de todo tipo…Pero no podemos eludir la responsabilidad de ser iglesia (Antonio). África, que celebra la palabra en ausencia de presbítero, por los pueblos de su Segovia natal, lo dijo diáfano desde el principio: “esta es la comunidad de fe que profeso, esta es mi iglesia, que ya es posible”. El camino sinodal universal abierto por Francisco, representa una esperanza, hay que decirlo (África).   Pero vivimos tiempos de incertidumbre. Si al final todo lo que se pueda expresar libremente en este camino sinodal lo filtran los obispos, el escepticismo resurge. Para Arregi, el clericalismo es la plaga de la Iglesia. Pero para África –se siente Sancho Panza- a la Iglesia le sobran palabras y le faltan acciones. No olvidemos que la sinodalidad no se nos regala, hay que pelearla. Finalmente, para Arregi, estamos ante tiempos de Titanic para todo el andamiaje doctrinal de la vieja Iglesia.

 

En la tercera cuestión planteada, el ecumenismo, Emma se siente cómoda siendo sal en medio de tantas cosas complejas hoy. Responde a la pregunta por los momentos de protagonismo femenino en la realización del Reino de Dios en la historia, que los primeros siglos sí hubo presencia importante de las mujeres.. África insiste en que la sensibilidad y la perspectiva femeninas han venido hoy para quedarse. Para Arregi se trata no sólo de creer sino de crear,  de vivir con alma y sentir el aliento vital que late por bajo de todo, de vivir con espíritu, con espiritualidad política,  insumisa pero pacífica, construyendo la paz con justicia… Aun así, no son momentos de grandes expectativas. Pero sí de vivir con esa actitud de esperanza activa, que cree creando…Antonio señala la importancia de aprender de la sociología y de la historia. La sociología nos enseña que vivimos tiempos  de necesidad de identidad; el capitalismo no da identidad, pero la gente la necesita. En la historia vemos que el constantinismo ha estado vigente, tanto de derechas como de izquierdas, pero ha entrado en crisis. Hay que construir desde abajo. El evangelio es noticia, y las noticias siempre son algo nuevo que decir. Las cosas nuevas surgen de personas que no saben lo que va a pasar, pero que son fieles y auténticas. No estamos en el control de la historia, sino en ser fieles y auténticos.

 

Los cuatro participantes coinciden en que la Iglesia ha de ser Comunidad de comunidades. No tenemos que estar de acuerdo en todo, para ser Comunidad, podemos tener sensibilidades distintas, podemos no pensar lo mismo…Sólo hace falta que se reconozca a todas las iglesias como iglesias reales.

 

El audio de la sesión estará disponible próximamente en la página web www.comunidadsta.org

 

 

 

 

 

 

 

 

MESA REDONDA

“¿Otra iglesia es posible?”

Organiza: Comunidad de Santo Tomás de Aquino

12 de noviembre, viernes, a las 18 horas.

 

PARTICIPAN: José Arregi Olaizola, Ema Martínez Ocaña, Antonio González Fernández, África de la Cruz Tomé. MODERA: Evaristo Villar.

GUIÓN

  • Presentación-Introducción por Evaristo Villar.
  • IMAGEN Y RELEVANCIA ACTUAL de la iglesia en el mundo de hoy. Causas y propuestas de futuro. (3 a 5 minutos). Preguntas del público.
  • ORGANIZACIÓN de la iglesia que excluye a las mujeres, y otras diversas tipologías del ser humano (ideológicas, políticas). Causas y propuestas. La sinodalidad. (3 a 5 minutos). Preguntas del público.
  • MACROECUMENISMO. El problema de la secularización. Desarrollo científico-técnico, economicismo y mística. Diálogo interreligioso e interconviccional. La propuesta de Francisco de iglesia de puertas abiertas y “en salida”. (3 a 5 minutos). Preguntas del público.
  • ÚLTIMAS PALABRAS.- Perspectivas de futuro en tiempos de incertidumbre (cuestión de acentos): ¿qué resaltamos, qué enfocamos, por dónde caminar?

 

Será a través de Zoom. Conviene solicitar la participación a la dirección consejo@comunidadsta.org no más tarde del 8 de noviembre.

OTRA IGLESIA ES POSIBLE, cartel mesa rdonda[105491]

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