Cristo adoptó una actitud de rebeldía frente al sistema y el orden establecido
Tras acusar a Dios de ser “nuestra más larga mentira”, calificar a los evangelios de “testimonio de la ya incontenible corrupción existente dentro de la primera comunidad”, definir a Pablo de Tarso como de “disangelista” y dirigir la “maldición sobre el cristianismo en El Anticristo, Nietzsche hace el siguiente retrato idílico de Jesús de Nazaret:
Va por el hermano herido. Va por ti, padre o madre sin trabajo al borde del suicidio, joven en paro y sin futuro (¡un joven sin futuro!, terrible confusión de mundo y de lenguaje). Va por ti, muchacha violada o mutilada en tu carne y en tu alma, anciano abandonado con la sonrisa ya perdida. Y por vosotros, todos los amores traicionados.
Preliminares
No deja de resultar paradójico que, después de celebrar la Semana Santa año tras año, y desde nuestra niñez, nos preguntemos ahora cuál es el sentido de ella. Es verdad que tenemos una experiencia de la Semana Santa, bien porque la hemos vivido en nuestro pueblo o ciudad o hemos viajado para presenciarla en otras ciudades, o la hemos contemplado por televisión y hasta muy probable que hayamos participado directamente en su preparativo, ceremonias, procesiones, etc.
Este texto es el epílogo del libro de Andrés TORRES QUEIRUGA, «Repensar la resurrección» (Trotta, Madrid 2003), que trata de hacer un resumen del propio libro. No hemos corregido las huellas de este su carácter de epílogo ni sus referencias a páginas anteriores del libro. Agradecemos al autor y a la editorial su gentileza, y recomendamos a los lectores su lectura completa
Creer en el Resucitado es resistirnos a aceptar que nuestra vida es solo un pequeño paréntesis entre dos inmensos vacíos. Apoyándonos en Jesús resucitado por Dios, intuimos, deseamos y creemos que Dios está conduciendo hacia su verdadera plenitud el anhelo de vida, de justicia y de paz que se encierra en el corazón de la Humanidad y en la creación entera.
Algunas mujeres de la caleta pesquera se juntaron en la casa de un vecino y se pusieron a preparar todo para la comida. Amasaron pan, limpiaron los peces del lago antes de ponerlos a las brasas, repartieron cuencos con aceitunas y dátiles, llenaron vasijas con vino grueso y cortaron trozos de queso de cabra.
La Semana Santa que estos días anuncian los carteles es una jornada de representaciones, es decir, algo que pertenece al género teatral, y se da en medio de una celebración popular. «Representar» la Pasión de Jesús ha sido y sigue siendo objeto de manifestaciones artísticas, como son: la pintura, la escultura, la poesía, el teatro o el cine; pero a una representación, lo único que puede exigírsele es que posea calidad y dignidad.
Lecturas:
Hech 10,34a.37-43: Hemos comido y bebido con él después de su resurrección
Salmo 117: Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Col 3,1-4: Busca los bienes de allá arriba.
Jn 20,1-9: Vio y creyó
La resurrección de Jesús comporta un “no” rotundo a la impunidad y a la violencia. Jesús no resucita para reivindicar su muerte, sino para proclamar que la Vida plena es la voluntad de Dios. Ni los verdugos, ni los acusadores, ni los traidores tienen la última palabra.
Hace años que dejé de asistir a la liturgia del Jueves Santo; ya que soy un católico practicante quiero dar mi explicación por qué me dispenso una vez al año:
- No hay otro día del calendario litúrgico en que se acumulen mayor cantidad de errores teológicos en la predicación: “Hoy celebramos el día del sacerdocio”; “un día como hoy conmemoramos la instauración de la Eucaristía”.
Hace 800 años, en la noche del 19 de marzo de 1221, el día siguiente al Domingo de Ramos, Clara de Asís, toda ataviada, huyó de casa para unirse al grupo de Francisco de Asís en la capillita de la Porciúncula, que todavía hoy existe. Las clarisas de todo el mundo y toda la familia franciscana celebran esta fecha que conmemora la fundación de la Orden de Santa Clara extendida por el mundo.
A Jesús de Nazaret lo hemos cubierto con títulos de gloria tan aparatosos que casi lo hemos sepultado de nuevo. Quizá lo hemos condenado al honor de los altares. Al canonizar al carpintero de Galilea hasta la más última potencia, al hacerlo subir a lo más alto de los cielos, de coronarlo rey de reyes y señor de los señores, al hacerlo Hijo de Dios y segunda Persona de la Santísima Trinidad… casi hemos logrado silenciar por completo al Jesús de los pobres, de las muchedumbres hambrientas, de los marginados, al Jesús rodeado de malas compañías y de pecadores.
La muerte de Jesús fue un crimen, un asesinato; fue la ejecución de un condenado injustamente por los opresores por haberse puesto de parte de los oprimidos, oprimidos también por la religión oficial.
La Fe sin compromiso no es fe aunque se vista de ropajes, capuchones, imágenes, procesiones, tambores y teatros
Abro el País de “par de mañana”, 4 de marzo 2012, y como una ola fresca veo que nace un Suplemento especial que lo titula RAZONES PARA CREER. Sólo voy a dar unas pinceladas de las noticias que leo que confirman en la fe.
Encuentro de zona, Antequera, domingo 18-3-2012
No hemos reunido en el nombre de Jesús de Nazaret para celebrar la Vida, la Vida con mayúscula, que nos lleva. Y lo hacemos en un momento difícil, especialmente derivado de la situación económica y social que vivimos. Eso que llamamos inviernos social y eclesial.
Este fin de semana, el mundo recuerda el martirio de Monseñor Oscar Romero, arzobispo de San Salvador, asesinado la tarde del 24 de marzo de 1980, cuando celebraba la Eucarística. Su muerte fue consecuencia de una vida consagrada a la defensa de las personas más empobrecidas y a la lucha no violenta por la justicia en El Salvador.
Ni el poder de Roma ni las autoridades del Templo pudieron soportar la novedad de Jesús. Su manera de entender y de vivir a Dios era peligrosa. No defendía el imperio de Tiberio, llamaba a todos a buscar el reino de Dios y su justicia. No le importaba romper la ley del sábado ni las tradiciones religiosas, solo le preocupaba aliviar el sufrimiento de las gentes enfermas y desnutridas de Galilea.
Lecturas:
Is 50,4-7: No me tapé el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado
Salmo 21: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Flp 2,6-11: Se rebajó, por eso Dios lo levantó sobre todo
Mc 14,1-15,47: Pretendían prender a Jesús a traición y darle muerte
Un año más, pedimos disculpas a quienes buscarán un comentario bíblico-teológico «normal» para un domingo de Ramos; esperamos que podrán encontrar fácilmente en la red. Esta vez nosotros queremos volver a tratar de hacer un comentario pensando en aquellas personas que -como también nosotros ante el comentario que teníamos ya redactado- se sienten mal ante ese conjunto de conceptos bíblicos que se repiten y enlazan indefinidamente sin salir de una ambiente en el que muchos de nosotros -que pensamos como personas seculares, de la calle, con las preocupaciones diarias de la vida- sentimos que casi nos asfixiamos.
Este artículo lo escribió José Mª Castillo, como apéndice al libro editado por MOCEOP titulado “Curas casados. Historias de fe y ternura”, que son 23 historias personales de curas casados españoles y sus esposas. Es un artículo muy bien documentado, que no tiene desperdicio y que aparece en la página web de la Federación europea de curas casados. (Redaccción de R. C.)
http://www.pretresmaries.eu/pdf/fr/399-Castillo.pdf?PHPSESSID=1fb6ece3d186172294c1af8c6b8819e4
Resumen de la intervención en el Foro de Profesionales Cristianos de Madrid
FORO DE PROFESIONALES CRISTIANOS – MADRID
pxmadrid@telefonica.net
Oriente y Occidente se complementan y estos tiempos difíciles que vivimos como especie humana son también tiempos propicios para descubrir esa diferencia y complementariedad que él sintetizó en ocho polaridades:
Quizá lo que voy a poner aquí pueda servir para pensar en algo serio durante la próxima semana santa. Si sirve para eso, aunque resulte pesado, alguna utilidad tendrá. Con esa intención lo escribo.
La pasión y la muerte de Jesús, dos hechos de los que tanto hemos oído y hemos hablado, no se pueden comprender correctamente si, en cuanto se refiere a estos dos hechos, no distinguimos lo que en ellos hay de “historia” y lo que sobre ellos se ha construido de “teología”. Quiero decir: una cosa es lo que allí (en Jerusalén, años 30) ocurrió; y otra cosa es cómo se ha explicado lo que allí ocurrió y por qué ocurrió.
El 24 de Marzo de 1980, Mons. Oscar Arnulfo Romero fue asesinado en El Salvador por haberse puesto al lado del pueblo pobre que era asesinado por un sistema injusto que hacía a los ricos más ricos y a los pobres cada vez más pobres.
Hoy, las Comunidades Eclesiales de Base de Nicaragua queremos conmemorar-celebrar el XXXII Aniversario Pascual de Mons. Romero, comprometiéndonos como cristianos a ser fieles seguidores de Jesús, como lo fue Romero.
Hace treinta años, surgió entre las Iglesias cristianas la espiritualidad y la teología de la liberación, un movimiento de renovación que postulaba de hecho la reconciliación del cristianismo con sus propias fuentes jesuánicas, una posibilidad de volver a ser lo que fue al principio: el «movimiento de Jesús», libre (frente a los poderes) y liberador (de todos los oprimidos). José M. Vigil – A los 25 años de Mons. Romero: memoria de Romero en una nueva época. http://www.servicioskoinonia.org/romero/varios/2005VigilAniversario25Romero.pdf






