![]() |
 
Musulmanes, protestantes o budistas captan nuevos conversos y rompen el monopolio católico en España - El Gobierno promete ahora atender mejor sus derechos
El monopolio del catolicismo se ha roto en España. Otras confesiones empiezan a alcanzar cifras que ya no son marginales: un millón y medio de musulmanes (el cuarto país de la UE); 1,4 millones de protestantes, y cientos de miles de budistas, judíos, mormones, testigos de Jehová y de otras muchas creencias. La vicepresidenta el Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció anteayer la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, de 1980, para atender mejor a los derechos de estas confesiones y amortiguar la discriminación que sufren con respecto a la Iglesia católica en materias como financiación, enseñanza religiosa en las escuelas o protección jurídica de sus lugares de culto.
El encuentro tuvo como principal misión “crear conciencia de este fenómeno social”. La reunión cuenta con el apoyo de otras agrupaciones gays.
Jóvenes gays y referentes ortodoxos de la comunidad judía se reunen en Israel para participar en el Primer Congreso de Homosexuales religiosos, que tiene como principal objetivo “crear conciencia que éste fenómeno social existe dentro del mundo religioso”.
A lo largo de seis años, en doce países, en nueve idiomas diferentes, con coproducción de cuatro lugares. El rodaje de A Jihad for Love, desarrollado en parte en la clandestinidad, fue toda una odisea. Parvez Sharma, el director hindú para quien este proyecto personal es su primer trabajo, cuenta que decidió rodar el documental tras los atentados del 11-S. «Pensé que había que sacar la discusión en torno al Islam de la dicotomía Bush-Bin Laden. Todo el mundo no hacía más que hablar de la violencia. Yo soy musulmán, soy gay y no creo que sea nada violento».
El Gobierno y las comunidades incumplen la Ley de Libertad Religiosa - No han contratado el personal suficiente para enseñar las otras confesiones
España es ya el cuarto país de la UE en número de musulmanes, con un millón y medio. Muchos proceden de la inmigración, pero hay cientos de miles nacionalizados, y varias decenas de miles más son españoles procedentes de otras religiones, unos 50.000, los llamados conversos.