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papa47Al fin, he logrado obtener el poder saludar y conversar breves minutos con nuestro hermano, el Papa Francisco.
Rompiendo los protocolos, no estoy vestida de negro, ni llevo cubierta mi cabeza. Le he pedido poder conversar, sin fotógrafos y sin testigos, ha accedido. Así, no tendremos evidencias.

Después de saludarnos, él me ha preguntado ¿de dónde sos? Le respondí: soy del país esquina, bañado por dos mares, la Madre Tierra nos ha favorecido y bendecido, con sus ríos, vegetación, y minerales, que hoy la empobrecen por el abuso, atropello, la ambición, violencia y sangre a sus hij@s.

FRANCISCO: No, me digas, ya se cual es. Sos de Colombia. ¿A qué has venido?

OLAB: Tengo 2 inquietudes que con vos quiero tratar. Sé que andás, muy ocupado, no me voy a demorar:

Deseo pedirte, en tus oraciones encomendar nuestra añorada Paz, que cese la violencia contra los líderes sociales, mujeres y hombres. Pidiendo reformas, cambios radicales, a nuestros gobernantes polític@s y religios@s, para vivir y practicar el mensaje del Evangelio, haciendo realidad el cuidado de la Casa Común, (Laudato si) y la Sororidad de tod@s, (Fratelli Tutti).

La otra inquietud tiene que ver con nosotras, las mujeres, dentro de la Iglesia.

FRANCISCO: Un momento, vos, sabés, que ese es un tema: “caso cerrado”. Con mis oraciones pueden contar.

OLAB: Si, lo sé. No vamos a hablar de la “ordenación sagrada” de las mujeres.
Vamos a hablar del sacerdocio y el presbiterado de las mujeres en la Iglesia.
El sacerdocio vos bien sabés, que Jesús no le dio el sacerdocio, ni a hombres, ni a mujeres. Él mismo, no estuvo de acuerdo con los Sumos Sacerdotes de su tiempo. Él se preocupó por sanar a los enfermos, mujeres y hombres, se preocupó no tuvieran hambre, en una palabra, que estuvieran bien y disfrutaran de la vida.

A medida que vos en el Vaticano estas dando espacio a las mujeres en las oficinas, estás haciendo reformas en las estructuras vaticanas.

FRANCISCO: Así es, una cosa son las reformas estructurales del Vaticano, otras las estructuras y normas de la Iglesia.

OLAB: Cierto. De todas maneras, lo que estás haciendo, a los ojos del mundo, no pasa por alto…

FRANCISCO: Creo que en “Querida Amazonía” dejé manifiesta mi preocupación sobre el tema de la mujer en la Iglesia, diciendo: “evitar reducir nuestra comprensión de la Iglesia a estructuras funcionales ese reduccionismo nos llevaría a pensar que se otorgaría a las mujeres un status y una participación mayor en la Iglesia solo si se diera acceso al orden sagrado. Pero esta mirada en realidad limitaría las perspectivas nos orientaría a clericalizar a las mujeres, disminuiría el gran valor de lo que ellas ya han dado y provocaría sutilmente un empobrecimiento de su aporte (QA 2020).

OLAB: Totalmente de acuerdo. No estamos buscando clericalizarnos, no estamos buscando el sacerdocio femenino, y menos un sacerdocio de carácter jerárquico, como nos lo han dado a conocer. No estamos en competencia, no queremos llevar los distintivos clericales de los errores del pasado y menos repetirlos.

FRANCISCO: ¿Eh, che? Vos, con este comentario me hacés recordar que, a finales del siglo III, todo el mundo ha usado el título de ‘sacerdote’ para quien preside la Eucaristía. Ahora sí, que no entiendo, las protestas y todo lo que decís de mí, cada vez que hablo o no hablo de mujeres en la Iglesia, ¿qué es lo que quieren?

OLAB: Perdón, hermano Francisco, no se le vaya a salir el “argentino”. Ya que me lo preguntas te respondo: reclamamos el derecho de igualdad como hijas de la Divinidad (Gn.1:26-27) en la Iglesia, queremos servir como presbiteras, lideresas locales dentro de nuestras comunidades.

FRANCISCO: No confundan las palabras ‘sacerdote’ y ‘presbiter@’. Ambas son muy diferentes. En la antigüedad (AT) el sacerdote era quien presentaba lo humano, lo material a lo divino, sacralizándolo. El ‘presbítero’=anciano, es líder o lideresa comunitari@. El presbiter@, es quien presta sus servicios en la comunidad; “Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos”. Marcos 9:35.

OLAB: Gracias, Francisco por traer a colación el texto de Marcos. Ya que entramos en el calor del diálogo y compartir, me voy a permitir contarte lo que hago: Soy Presbitera Católica Romana, (ARCWP) desde hace 10 años. Nuestro Movimiento, que seguro conocés, no pretende reemplazar a los “curas” o “padres”, como dice la gente, menos acabar con la Iglesia, seguimos el legado de María, Madre de Jesús y María de Magdala, de anunciar el Evangelio, contando con el empoderamiento y apoyo de laicos y laicas, cual pilares, sintiendo y viviendo el ser de Iglesia. No construimos templos, velamos por las personas en sus Derechos Humanos, somos Ecofeministas, cuidando la Madre-Tierra, cuidando la Vida, no-a la violencia, somos la Iglesia en salida, la experiencia Casa-Iglesia primitiva, inclusiva. Trabajamos una Iglesia Sinodal, sin jerarquías, en las CEBs, en la Iglesia de los Pobres, por y con los pobres.

FRANCISCO: Déjame reflexionar, estudiar, orar y pensar todo esto que hemos venido conversando…Tengo, una Audiencia, seguimos conversando…

OLAB: Gracias, hermano Francisco, le dejo un puñado de oraciones a fin de que Sofía=Sabiduría, sea tu guía y compañía en tu difícil Ministerio del papado. Unid@s en la oración…

Francisco, se ha retirado a su aposento, no sin darme su bendición, un abrazo y darme un discreto recuerdo de nuestra entrevista.

*Presbitera católica romana.+

Fuente: Ciencia y Ficción

   
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