VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

casaldaliga2La muerte del obispo Pedro Casaldáliga ha impactado mucho. ¿Cómo un joven de un pueblo catalán, que ingresó en los Cordimarianos en tiempos de la España franquista y la Iglesia preconciliar, al ir al Brasil se convirtió en un Santo Padre de la Iglesia de los pobres?
¿De dónde sacó fuerzas para trabajar pastoralmente en Sao Felix de AraguaIa con indígenas, defender a los posseiros contra latifundistas, impulsar organizaciones cívicas y eclesiales en Brasil y América latina, criticar al Norte y decirle a Pedro que deje la curia? ¿Cómo tuvo libertad profética para maldecir las propiedades privadas que esclavizan la tierra y a los seres humanos? ¿Quién le hizo resistir las amenazas de muerte de los poderosos y las críticas de sus hermanos de báculo?

¿Cómo pudo sobrellevar la pobreza, largos viajes y las limitaciones finales del Parkinson? ¿De dónde nació su seguridad de que caminamos hacia la Esperanza con mayúscula? No fue mero planificador pastoral, sociólogo, economista o revolucionario político. ¿Cuál fue la raíz última de su vida?
Sus poesías nos ofrecen la clave, nos abren al Misterio, que es Jesús de Nazaret, versión de Dios en pequeñez humana. Para él, Jesús es su fuerza y su fracaso, su herencia y su pobreza, su muerte y su vida. Es el Jesús de Belén, de los pastores, de las bienaventuranzas, de los pobres y pequeños, asesinado por el Templo y por el Imperio, pero cuyo sepulcro vacío, anuncia la Pascua. Para Pedro, solo hay dos absolutos, Dios y el hambre; donde hay pan, allí está Dios.

A Pedro le impactaba el capítulo 21 del evangelio de Juan: la pesca en el lago Tiberíades luego del fracaso de la noche, mientras en la orilla Alguien le invita a almorzar y pregunta a Pedro si le ama:
“Jesús de Nazaret, hijo y hermano, / viviente en Dios y pan en nuestra mano,/ camino y compañero de jornada,/ Libertador total de nuestra vida/ que vienes junto al mar, con la alborada,/ las brasas y las llagas encendidas”.
Ahora Pedro yace enterrado junto al río Araguaia. Junto a la orilla, hay Alguien que le espera con los brazos abiertos para compartir el pan. El misterio de la vida de Casaldáliga se nos desvela: los pobres le enseñaron a leer el Evangelio. Gracias, Pedro, porque tu vida evangélica, hace más creíble y real nuestra fe.

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.Sí se puede: la nota más evangélica de todas: la opción por los pobres
Pedro Casaldáliga, poeta, místico, profeta
Pudiera quedar flotando la idea de que la vacuna patentizada por Jesús de Nazaret, fuera una añoranza de extraterrestres o terrícolas, ajenos a la dureza de la vida cotididiana.
La inmersión en el pozo del virus neoliberal ha calado tanto y tan adentro que se da como innegociable. Nadie parece escapar a la gigantesca tenaza del sistema neoliberal.
Lo cierto es que el planeta tierra está que revienta porque este peligroso virus ha rebasado todos los límites y amenaza con resquebrajar la nave misma del planeta tierra. Surge la conciencia de que el virus-sistema neoliberal puede acabar con la vida de unos y otros, de todos.

Sería un signo de esperanza dar un giro radical a un sistema fallido. Es lo primero y lo menos que debe ocurrir: que suenen la alarma de los profetas: en la Iglesia, en los Estados, en el Comercio mundial, en la Política. No hay esperanza, no hay futuro, ni hay vida si no hay cambio de rumbo, abrazado y compartido por todos.

CASALDALIGA: La grandeza de su testimonio, hace creibles sus palabras
• En la Iglesia – (28 de Febrero de 1986)
Querido hermano Juan Pablo: Sin “conformarse a este mundo”, la Iglesia de Jesús, para ser fiel al evangelio del Reino, debe estar atenta “a los signos de los Tiempos” y de los Lugares y anunciarla Palabra, en un tono cultural o histórico y con un testimonio de vida y de práctica tales, que los hombres y mujeres de cada tiempo y lugar puedan entender esta Palabra y se vean estimulados a aceptarla.

“En lo que se refiere al campo social concretamente, no podemos decir con mucha verdad que ya hemos hecho la opción por los pobres. En un primer lugar, porque no compartimos en nuestras vidas y en nuestras instituciones la pobreza real que ellos experimentan. Y, en segundo lugar, porque no actuamos, frente a la “riqueza de la iniquidad”, con aquella libertad y firmeza adoptadas por el Señor. La opción por los pobres, que no excluirá nunca a la persona de los ricos –ya que la salvación es ofrecida a todos y a todos se debe el ministerio de la Iglesia- sí excluye el modo de vida de los ricos, “insulto a la miseria de los pobres”, y su sistema de acumulación y privilegio, que necesariamente expolia y margina a la inmensa mayoría de la familia humana, a pueblos y continentes enteros”.

“No hice la visita ad limina, incluso después de recibir, como otros, una invitación de la Congregación para los obispos que nos recordaba esta práctica. Yo quería y quiero ayudar a la Sede Apostólica a revisar la forma de esa visita. Oigo críticas de parte de muchos obispos que la hacen, pues aún reconociendo que ella propicia un contacto con los Dicasterios romanos y un encuentro cordial con el Papa, se revela incapaz de producir un verdadero intercambio de colegialidad apostólica de los Pastores de las Iglesias Particulares con el Pastor de la Iglesia universal. Se realiza un gran gasto, es establecen contactos, se cumple una tradición. ¿Se cumple sin embargo la Tradición de “videre Petrum” y de ayudarle a Pedro a ver toda la Iglesia? ¿No tendría hoy la Iglesia otros modos más eficaces de intercambiar, de establecer contactos, de evaluar, de expresar la comunión de los Pastores y de sus Iglesias con la Iglesia Universal y más concretamente con el obispo de Roma?”

“El Papa tiene necesidad de un cuerpo de auxiliares, como también lo necesitan todos los obispos de la Iglesia, aunque debiera ser siempre más sencillo y participativo. Sin embargo, hermano Juan Pablo, para muchos de nosotros, ciertas estructuras de la Curia no responden al testimonio de simplicidad evangélica y de comunión fraterna que el Señor y el mundo reclaman de nosotros; ni traducen en sus actitudes, a veces centralizadoras e impositivas, una catolicidad verdaderamente universal, ni respetan siempre las exigencias de una corresponsabilidad adulta; ni siquiera, a veces, los derechos básicos de la persona humana o de los diferentes pueblos. Ni faltan, con frecuencia, en sectores de la Curia romana, prejuicios, atención unilateral a las informaciones, o incluso posturas, más o menos inconscientes, de etnocentrismo cultural europeo frente a América Latina, a Africa y a Asia”.

• En las relaciones internacionales: Primer Mundo / Tercer Mundo (Agosto 1990)
“Siempre digo cambiando lo de Ortega y Gasset, que yo soy yo y mis causas, y mis causas valen más que mi vida”. Causas mías, y no sólo mías, son: la tierra, el agua, la ecología, las naciones indígenas, el pueblo negro, la solidaridad, la verdadera integración continental, la erradicación de toda marginación, de todo imperialismo, de todo colonialismo, el diálogo interreligioso e intercultural, la superación de ese estado de esquizofrenia humano, que es la existencia de un primer mundo y un tercer mundo ( y un cuarto mundo también), cuando somos un solo mundo, la gran familia humana, hijos del Dios de la vida”.

“Lo que pretendemos asumiendo estas causas es humanizar la humanidad practicando la projimidad… La ciencia, la técnica, el progreso solamente son dignos de nuestros pensamientos y de nuestras manos , si nos humanizan más. Y esto nos compromete a transformar el mundo juntos… Como ahora nos encontramos todos con todos, debemos optar por chocar unos contra otros, en la intolerancia y la agresión, o por abrazarnos en la comprensión y en la complementariedad. Hago mías las palabras de Baltasar Porcel: Las naciones son contenido, no fronteras. Es hora, pues, de creer en plural unidad en el Dios de la vida y del amor y de practicar la religión como justicia, servicio y compañía. Un Dios que separa la humanidad es un ídolo mortífero”.

“No podíamos celebrar la eucaristía a la sombra de los señores”. “Los pobres son la niña de mis ojos. A mí siempre se me ha quebrado el corazón ver la pobreza de cerca. Me he llevado bien con la gente excluida. Soy incapaz de presenciar un sufrimiento sin reaccionar. Por otra parte, nunca me he olvidado de que nací en una familia pobre. Me siento mal en un ambiente burgués. Siempre me pregunté que si puedo vivir con tres camisas, por qué voy a necesitar diez en el armario. Los pobres de mi Prelatura viven con dos, de quita y pon.

“Si alguna razón hubiera de mencionar como base de esta mi lucha, esa es mi pasión por la utopía. Una pasión escandalosamente inactual en esta hora de pragmatismos, de productividad, de mercantilismo total, de postmodernidad desesperanzada. Pero, en otros términos, es la pasión de la Esperanza; es, en términos cristianos, la pasión por el Reino, que es pasión de Dios y dee su Cristo. Una pasión que, en primera y última instancia, coincide con la mejor pasión de la Humanidad misma, cuando quiere ser plenamente humana, auténticamente viva y definitivamente feliz… No pido la globalización neoliberal homicida, suicida; sino la mundialización de la solidaridad para la construcción (progresiva ciertamente y hasta dialéctica) de esa igualdad en la dignidad , en los derechos y en las responsabilidades de las personas y de sus pueblos, , que harán de la Humanidad una, aunque plural en sus alteridades”.

Convéncete, me decía Casáldaliga en una entrevista: “Sólo en la medida  en que el Primer Mundo deje de ser Primer Mundo podrá ayudar al Tercer Mundo. Para mí, esto es dogma de fe. Si el Primer Mundo no se suicida como Primer Mundo, no puede existir “humanamente” el Tercer Mundo. Mientras haya un Primer Mundo habrá privilegio, exclusión, dominación, lujo y marginación. Si vosotros en el Primer Mundo no resolvéis ser un mundo humano, nosotros no podremos serlo. Porque hay un solo mundo.La liberación supone la conciencia y la posesión de la propia identidad.”

“Estoy convencido de que no se puede ser revolucionario ni profeta, ni libre sin ser pobre. Siendo pobre me siento libre de todo y para todo. Mi lema fue: ser libre para ser pobre. Si sientes la pobreza como una cuestión de justicia y decencia humana, necesariamente sentirás compasión, mostrarás amor y te rebelarás con indignación.
“Quien cree en Dios, debe creer en la dignidad del hombre. Quien ama al Padre, debe servir a los hermanos. El Evangelio es un fuego que le quema a uno la tranquilidad. No se puede ser cristiano y soportar la justicia con la boca callada. Jesús dice en el Evangelio que El nos juzgará el último día por lo que hayamos hecho con nuestros hermanos más pobres y pequeños”.

• Su profecía
Hablar de Pedro como profeta es un buen camino para comprender su personalidad cristiana.
La sociedad que se queda sin profetas, se queda a ciegas. Lo que pasa es que los profetas no abundan, seguramente porque los profetas ofrecen una visión de la realidad que los demás no tenemos o no queremos tener.

El profeta es un vidente realista, que percibe la realidad de Dios mayormente a través de los hechos de la vida, de las personas que nos rodean, de los acontecimientos que nos acompañan. Es una persona libre y valiente: no se casa con nadie y canta la verdad allí donde haga falta y ante quien sea. Y por esta razón entra en conflicto con toda clase de poder: monarquías, regímenes políticos, castas sacerdotales, multinacionales, etc. Y el profeta actúa con la palabra hablada y escrita y con acciones simbólicas.
“Dios es la razón mayor o mejor, la pasión de mi vida, es una realidad ineludible, una presencia cierta, aunque libre y soberana. Una presencia nunca desvelada, remitida cada vez más al futuro total de la esperanza mayor, pero siempre operante y repentinamente aparecida e invocada”

“Preguntarme si haría lo que hago si Dios no existiera, es como preguntarme qué haría yo si yo no existiera o si yo no fuera persona y cristiano. Sé que otros sin Dios a las claras, hacen más y lo dan todo, y se dan. Yo creo siempre que Dios está con ellos”.
“He tenido do un explícito encuentro con Dios, en Jesucristo, dentro de la comunidad de fe, que es su Iglesia. Y ese es un misterio que me abruma, y que me obliga a creer que Dios es mayor que nuestro corazón y nuestros dogmas y nuestra comunidad”.
Fue esta su fe la que le llevó a cantar cuando la muerte del Che Guevara:

Descansa en paz.
Y aguarda ya seguro
con el pecho curado
del asma del cansancio;
limpio de odio el mirar agonizante;
sin más armas, amigo,
que la espada desnuda de tu muerte.

Ni los “buenos” -de un lado-
ni los “malos” –del otro-
entenderán mi canto.
Dirán que soy poeta simplemente.
Pensarán que la moda me ha podido.
Recordarán que soy un cura “nuevo”.

¡Me importa todo igual!
Somos amigos
y hablo contigo ahora
a través de la muerte que nos une;
alargándote un ramo de esperanza,
¡todo un bosque florido
de iberoamericanos jacarandás perennes,
querido Che Guevara!

• Libertad, pobreza y profecía, las insignias de Pedro Casaldáliga.
. Primero, atender al hombre
Cuenta Pedro que, navegando una vez por el río de las Mortes, tuvo que atender un hombre moribundo. La comunidad le pidió que celebrara una misa. No había pan ni vino. No traía nada para decir misa:
“Yo venía más preocupado por atender al hombre. Allí había una pequeña taberna. Cogí unas galletas y un poco de pinga y celebré la misa. Me pareció que era una buena misa. El pueblo me pedía misa y yo era sacerdote, la Pascua de Cristo bien se puede celebrar con vino de las viñas de Italia o de las de España , pero si no había vino, ¿por qué no se podía celebrar con alcohol de caña de azucar”.

. La excomunión de Haciendas
Otra vez, cuenta que llegó a un acto extremo:
“He maldecido una estructura de acumulación, de capitalización, de exclusión y de dominación. He llegado incluso al extremo de excomulgar dos haciendas. La Piraguacu y la Frenova., porque tenían pistoleros que mataban a los peones, les cortaban las y las llevaban a la hacienda para demostrar su muerte. Una vez enterré a uno de esos peones asesinados, cogí un puñado de tierra de su sepulcro, lo puse sobre el altar y excomulgué estas haciendas. Pero fue un acto contra las haciendas, no contra las personas”.

. El Evangelio a favor de los pobres, en contra de los ricos
Donde Pedro no da lugar a componendas es en el tema de ricos y pobres:
“Nosotros hemos dicho muchas veces que aquí o estás en un bando o en un bando o en el otro. Yo digo siempre que el Evangelio es para los ricos y para los pobres. Es para todos pero está a favor de los pobres y también está a favor de los ricos, pero contra su riqueza, contra sus privilegios, contra la posibilidad que tiene de explotar, dominara y excluir. Yo puedo relacionarme con los ricos, siempre que les diga las verdades y no me deje llevar… No es que no pueda ir un día a merendar a casa de un rico, pero si voy cada semanas y no pasa nada, no digo nada, no sacudo aquella casa, no sacudo aquella conciencia, ye me he vendido y he negado mi opción por los pobres”.

. A favor de la propiedad privada, no privadora
“Una vez tuve la ocasión de intervenir en un proceso público que se hace en la Asamblea Nacional, donde se trataba de una problemática de la tierra. Y, entonces, algunos de los senadores y diputados más conservadores, incluso varios de ellos muy católicos y practicantes, me dijeron: monseñor, usted está en contra de la propiedad privada. Les dije: no, si usted tiene una camisa y todo el mundo puede tener una camisa, estoy a favor de la propiedad privada de cada camisa . Ahora, si usted tiene 50 camisas y las demás personas no tiene ninguna camisa, entonces la propiedad privada es privadora”.

.Consumismo:
“ En estos tiempos de tanto consumismo , creo que la Iglesia de Jesús , y sobre todo los que somos o deberíamos ser más responsables dentro de la Iglesia, tenemos que ofrecer un testimonio de anticonsumismo. El proyecto del mercado , al fin y al cabo, es el consumismo… Lo que me hace no es lo que tengo, sino lo que soy, lo que amo, las razones de mi vida… Es lo que doy lo que me hace, no lo que tengo. Pero sin tengo mucho y doy poco, tengo menos porque soy menos”.

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• . La teología de la liberación
Una vez le hice esta pregunta:¿Qué queda de la teología de la liberación? Sagradamente indignado me contestó:
“Estoy harto de oír la pregunta. Me la han preguntado por activa y pasiva, compañeros, obispos, periodistas…. Que no me sigan nombrando, por vergüenza al menos, las barbaridades -verdaderas calumnias- que colgaron de la teología de la liberación y sus teólogos. Nosotros: teólogos de la liberación, obispos que los acompañamos e Iglesias que se benefician de sus doctrinas, no hemos optado por Marx sino por el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo , por su Reino y sus pobres.

Nuestro Dios quiere la liberación de toda esclavitud, de todo pecado y de la muerte. Analizar la trágica situación de los dos tercios de la humanidad, señalarla como contraria a la voluntad de Dios y asumir compromisos prácticos para transformar esa situación son pasos obligados de la teología de la liberación. A los enemigos del pueblo es a los que no gusta la teología de la liberación. ¡Celebrarían tanto que los cristianos pensasen sólo en el Cielo…despreciando la Tierra. Cuando nosotros queremos ganar el Cielo, conquistando la Tierra. Hijos libres de Dios Padre y hermanos verdaderos “.

No tener nada.
No llevar nada.
No poder nada.
No pedir nada.
Y, de pasada,
no matar nada;
no callar anda.
Solamente el Evangelio, como una faca afilada,
y el llanto y la risa en la mirada,
y la mano extendida y apretada,
y la vida, a caballo, dada.
Y este sol, y estos ríos, y esta tierra comprada,
para testigos de la revolución ya estallada.
¡Y mais nada!

Su radicalidad le llevó a decir:
“El teólogo Karl Rhaner escribía : En el siglo XXI un cristiano, o será místico o no será cristiano. Que conste que yo considero a Rhaner como el mayor teólogo del siglo XX. Sin embargo, creo, con la más estremecida convicción evangélica, que hoy, ya en el siglo XXI, un cristiano o cristiana, o es pobre y/o aliado o aliada visceralmente de los pobres, o no es cristiano, no es cristiana. Ninguna de las famosas notas de la Iglesia se mantiene en pie si se olvida esta nota fundamental, la más evangélica de todas: la opción por los pobres”.
• Pedro Casaldáliga en la vanguardia de la justicia y la caridad

-Federico Mayor Zaragoza
“Para conseguir estas transformaciones audaces de la Sociedad y de la Iglesia, es imprescindible poseer la apertura a los cambios del mundo , su compromiso con la justicia y con las más marginados, su sensibilidad genética para dialogar. La vida vale en la medida en que se entrega a los demás…En otros momentos, las ofrendas a la Divinidad, pudieron ser edificios, monumentos, oro, perlas, riquísimos encajes y bordados; hoy serían acercarse a la palabra de Jesús y situarse como Pedro Casaldáliga en la vanguardia de la justicia y la caridad: “ Yo, pecador y obispo, me confieso de soñar con la Iglesia, vestida solamente de evangelio y sandalias.”

-Leonardo Boff
“Cuando los tiempos actuales perturbados hubieren pasado, cuando las desconfianzas y mezquindades hubieren sido engullidos por lo vorágine del tiempo, cuando miremos para atrás y consideremos los últimos decenios del siglo XX y los comienzos del siglo XXI, identificaremos una estrella en el cielo de nuestra fe, rutilante, después de haber parado nubes, soportando oscuridades y venciendo tempestades: es la figura simple, pobre, humilde, espiritual y santa de un obispo que, extranjero, se hace compatriota, distante se hace prójimo y prójimo se hace hermano de todos, hermano universal: Don Pedro Casaldáliga”

   
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