VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Adital

Reflexión sobre la importancia de la persona en el discipulado de Jesús, el Cristo y sobre “nuestras” cruces
– Leer Lucas 14. 25 – 33
Para orientar la reflexión
Durante su ministerio Jesús se dedicó a enseñar a las personas que le acompañaban, formaban el movimiento y les mostró lo importante que era comprometerse con el Dios liberador y sus enseñanzas, Jesús consideraba importante que las personas excluidas que lo seguían abrieran los ojos y se convirtieran en sus discípulos y discípulas, que no fueran personas que “lo sigan y oigan” sino que le escuchen, acompañen y en el “camino” desarrollen pensamiento y vayan transformándose y transformando su entorno

Para lograr esto la mejor forma de enseñanza estaba en “el camino” en la acción y en el ministerio que se ejerce día con día, mas allá de las paredes del templo, en las plazas, mercados, en las calles, en los caminos que conducían de una población a otra, en la realidad del pueblo. Si bien Jesús aprovecha la sinagoga para la enseñanza tradicional su principal método de enseñanza trasciende el templo y la sinagoga

En esta ocasión Jesús hace saber a sus seguidores y seguidoras lo que cuesta comprometerse con este ministerio que busca subvertir el modelo de vida impuesto por el imperio romano y que produce y reproduce relaciones de dominación de unos/as sobre otros/as

Para todos nosotros que vivimos en países económicamente pobres y marginados es evidente que la calidad de vida de las personas depende del potencial económico del imperialismo global y la generación y reproducción de su pensamiento (ideología) que este impulsa por muchísimos medios, porque se ha creado una relación de dependencia con ese centro de poder mundial y a quienes les beneficia ese dependencia, reproducen localmente la manera de pensar de los dominadores en lo local, mediante los centros educativos, la familia, los medios de comunicación y algunas iglesias que conciente o inconcientemente construyen discursos de democracia y participación como una exigencia a los gobiernos, en la sociedad y en su interior son antidemocráticas, reproduciendo los esquemas del sistema de dominación que critica, lo mismo sucede con aquellas que critican la corrupción y ellas están en la misma situación. Este es un problema ético de urgente abordaje

Con economías tan dependientes del centro de poder mundial y su sistema consumista se dice que cuando al Imperialismo le da una simple gripe a nuestras economías les produce pulmonía

Pensando en el texto podríamos reflexionar acerca de la vida personal y familiar que están relacionadas a la vida de la sociedad en la que nos ha tocado vivir, y esta a su vez esta relacionada a los movimientos políticos y económicos internacionales, una realidad en la que lo local tiene repercusión mundial y a la inversa, allí desarrollamos los cristianos/as nuestras vidas, allí intentamos desarrollar el seguimiento de Jesús, intentamos ser cristianos/as que respondan responsablemente a la realidad, en la cual el punto de partida es el hogar, en el hogar la persona. La persona es influida e influye en la sociedad

En la realidad regional se desarrollan muchísimos esfuerzos de oposición al modelo de dominación que tanto daño nos hace, lo cual puede ser importante, pero es urgente a estas alturas de la historia no solo trabajar en los grandes proyectos sino que además de importante, sumamente necesario, trabajar el tema de la transformación de la vida personal. Si no cambiamos como personas muy difícilmente será posible cambiar grandes cosas. Se puede invertir mucho tiempo y dinero en reuniones, capacitaciones, marchas, pero si no hay en la persona verdadera contextura cristiana de cambio y convicción de fe en Jesús y su Dios, el cambio social, el horizonte del reino, del reino se aleja y se desarrolla una situación como la de echar gotas de agua en el mar, todos los grandes proyectos corren el grave riesgo de llegar a ser poco o nada productivos

Hoy como en el tiempo de Jesús, algunas personas viven intentando vibrar según el sistema de dominación, intentando reproducir en sus vidas lo que el centro de poder dominante coloca como “necesidades” aunque en realidad no lo sean y también como estilos de actuar, de allí que hay personas que transmiten ideas que se reproducen en la sociedad y no en todos los casos esas ideas, reflejan la voluntad de Dios, mas bien, en muchas ocasiones se oponen a ella

En la situación de personas marginadas social y económicamente, pueden y en algunos casos reproducen la ideología, la manera de pensar y actuar de quienes los dominan, los excluyen

En nuestra realidad es de gran importancia crear pensamiento propio y actuar no siguiendo la corriente de otros, fortalecer la iniciativa propia es un reto en esta realidad, es mas fácil decir y hacer “como es costumbre” “como se nos ha enseñado” “como se nos ordena” “así dice el pastor/a general o el obispo/a que hay que actuar” analizar, reflexionar y producir ideas y actuar en consecuencia, coherencia, es muy importante, el hábito de la lectura juega un rol crucial y un aspecto muy afectado, dejado al margen en las costumbres de algunas personas en la actualidad. Debemos rescatar el hábito de la lectura, ello puede ayudarnos en la creación de pensamiento, darle contextura a la persona humana y cristiana y así iluminar nuestra realidad. Ver Romanos 12. 1 y 2

Para seguir a Cristo y asumir el compromiso con el reino, un aspecto importante es la persona transformada, transfigurada

La persona transformada, con pensamiento propio que hace todos los esfuerzos necesarios y posibles para que su transformación se evidencie, antes que en otro espacio, en la familia, intentando en la practica personal y colectiva construir la familia como núcleo del discipulado de Cristo, donde hijos, hijas, padre y madre, trabajan sus diferencias, coincidencias y se unen en el servicio [diaconía] los unos/as a los otros/as, familia donde se escucha las opiniones y se dialoga sobre las mismas y se logran tomar decisiones para el bienestar común; familias en las que sin imposiciones, sus integrantes logran coincidir en trabajar por el reino de Dios y su justicia por motivación diaconal y no por otros intereses que aparentemente son de origen cristiano, familia que es pequeña comunidad de fe, núcleo eclesial; familia donde se comparten las responsabilidades educativas, quehacer del hogar, cuidado de los hijos/as, donde la voz de la madre tiene igual validez que la del padre. Allí se esta construyendo sagrada familia, en el sentido que se consagran como núcleo de discipulado de Jesús. Esta es la Iglesia domiciliar u hogareña, fundamente y base de la Iglesia popular, Iglesia de base

Sagrada familia donde la fe en Jesús el Cristo y las sagradas Escrituras son rieles por donde transitan las vidas consagradas a Dios

El Evangelio de hoy podríamos interpretarlo como llamado a que nos comprometamos en la construcción de vidas transformadas, a ejemplo de lo que nos propone Dios mediante el ministerio de Cristo

Otra línea de reflexión a partir del texto: ¿A que posesiones tengo que renunciar en mi pobreza? Quizás no tengamos muchas posesiones materiales o económicas, quizás si tengamos una poquitas, si estamos atados/as a esas poquitas y no nos dejan apoyar la acción de la iglesia en su labor diaconal, de servicio a otros que nos necesitan habrá que revisar nuestra actitud.

En ocasiones actuamos como las personas que tienen grandes posesiones, con lo poquito que tenemos, si es que hemos caído en eso habrá que cambiar. Por otra parte es necesario reflexionar que: es fácil decir “compartir” es relativamente fácil pedir que otros lo hagan, pero no siempre es fácil hacerlo

También el pasaje nos invita a reflexionar acerca de lo que significa cargar la cruz y seguir al Maestro, una interpretación de esto podría ser que Jesús no cargó la cruz para morir en ella sino para vencerla y al vencer la cruz vence también el pecado y la muerte.

Jesús supera con la resurrección, el instrumento de muerte que utilizaba el imperio para frenar, asustar a los que luchaban por la vida, superando el arma más horrorosa, también supera la corrupción jurídica, política, económica, religiosa que lo condujeron a la cruz, así como la mentalidad pecaminosa y perversa que utiliza para mantenerse en poder

Para nosotros, en nuestra realidad, esto puede significar que tenemos muchas cruces que vencer y si intentamos seguir a Cristo y asumir nuestro compromiso con él debemos también vencer las actitudes que nos mantienen esclavizados

En ocasiones ante situaciones de violencia del esposo hacia la esposa y los hijos, se dice “Dios le dio esa cruz a esa pobre mujer”, eso es una interpretación equivocada, Dios no quiere, no acepta la violencia de ningún tipo, de un ser humano hacia otro, sea este mujer u hombre, él no nos da o pone cruces, las cruces las colocan hoy las adicciones a las drogas, el alcoholismo, la inseguridad de las personas en si mismas, la violencia intra familiar que se reproduce en los hogares, el machismo que es reproducido en los centros educativos, en sectores de la iglesia, los gobiernos injustos, nos cargan de cruces
Jesús quiere ayudarnos a superar las cruces que tenemos, que no nos dejan disfrutar la vida, quiere, en un caso como el de la mujer golpeada por su esposo, que el hombre supere, venza la cruz del odio y la violencia, quiere que la esposa y los hijos superen, venzan la cruz de la preocupación, la vergüenza y la violencia y que se vuelvan familia, discípula de Dios, sagrada familia

En ocasiones nos fabricamos cruces: falta de atención a la esposa/o, falta de atención a los hijos/as, irresponsabilidad personal y familiar, egocentrismo [querer ser el centro de todo y todos] pensar solo en que me beneficia sin importar si el otro/a sufre “yo estoy bien, aquel sufre porque quiere, es su problema” [individualismo] comodísmo [adaptarnos a la realidad injusta que me daña y a muchas personas más, en lugar de tratar de cambiarla] machismo [supuesta predominancia del hombre sobre la mujer que me hace sufrir y hace sufrir a mi esposa y los hijos/as, que puede desbocarse en violencia hacia la esposa y los hijos/as] y otras más

Jesús quiere ayudarnos a superar la cruz, esa que hoy produce crucificados/as por las estructuras políticas y económicas que hacen morir de hambre a muchos, que provoca la muerte temprana de los niños/as, que produce sub empleados y desempleados por millones, que dejan sin planes de salud a los pobres, que asesinan la naturaleza

Jesús nos invita a descubrir que cruces estamos cargando para poder vencerlas, sino somos concientes que estamos cargando con cruces creadas por nosotros o impuestas por otros a nosotros, no las reconocemos y es menos probable poder vencerlas

Podemos entender con “tomar la cruz” de Cristo en la actitud de abrir ojos y oídos ante las causas estructurales (económicas) que producen pequeños Cristos crucificados en la región centroamericana

Don Helder Cámara (1909/1999-, obispo brasileño) decía: Si doy de comer a los pobres me llaman buen cristiano, si pregunto por que los pobres tiene hambre, me llaman comunista

Ser verdaderos discípulos/as de Jesús, nos puede traer sufrimiento, pues para algunos ser cristiano es no cuestionar la realidad

Tomar el camino de Jesús no debería identificarse como únicamente un estado de dolor, sacrificio, sufrimiento y martirio, es también un estado o situación de felicidad, tranquilidad y paz, pues se encuentra la paz interior la cual hace que en medio de las dificultades podamos experimentar la felicidad. El seguimiento a Jesús incorpora el goce de lo cotidiano que para cada quien tiene una particularidad en su vida, por eso nos parece adecuado citar las siguientes palabras:

Las cuerdas que están siempre tensas terminan desafinando
Los guerreros que están en continuo entrenamiento pierden espontaneidad en la lucha
Los caballos que siempre están saltando obstáculos terminan rompiéndose una pata
Los arcos que son curvados todos los días ya no tiran sus flechas con la misma fuerza
Por eso, aunque no este con ganas, el guerrero de la luz procura divertirse con las pequeñas cosas cotidianas. (Paulo Coelho / Manual del guerrero de la luz)

Recordemos que seguir a Jesús si bien es cierto puede implicar momentos difíciles, también hay momentos gratos y agradables, por eso Jesús dice: “mi yugo es fácil y ligera mi carga” Mateo 11. 30, él puede decirlo porque lo que hizo lo hizo por y con amor, paz interior, ética de reino, intentemos hacerlo de la misma manera

Preguntas para reflexionar

¿En Cuántas ocasiones he abierto mi hogar a las personas de la comunidad de fe?
¿Queremos construir familias que sean núcleo de discipulado de Cristo?

Recordar la frase que dice: Querer es poder

¿Que cruces estamos comprometidos a vencer en la vida cotidiana?
¿Será posible seguir verdaderamente a Cristo olvidando lo que pasa con nuestros hermanos y hermanas mas necesitados?
¿Qué momentos o situaciones podemos recordar y compartir que nos alegran la vida desde que hemos decidido seguir por el camino de Jesús?

* Instituto Ecuménico Diaconal Esteban. Colaborador de la Iglesia Cristiana Luterana de Honduras

   
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