Exoso 151

 

Parrticipan: Jesús Bastante Liébana, Willian Lucitante, María Luisa Berzosa, Santiago Álvarez Cantalapiedra, Xabier Pikaza, Carlos Sánchez Mato, Manuel García Guerra, Benjamín Forcano, Pedro Casaldáliga, Marcos Villamán, Miguel Ángel de Prada y Evaristo Villar.

 

En esta ocasión centramos la reflexión de Éxodo en la Amazonía. Pero no para abordar directamente su realidad física o sociocultural, su ecosistema o su riquísima biodiversidad con su esencial aportación al equilibrio climático en el planeta. Nuestro propósito es distinto. Queremos centrar la reflexión en el acontecimiento que, por diferentes y diversos motivos, ha mantenido durante bastante tiempo la atención mediática de gran parte de la Comunidad Internacional.

Nos referimos al Sínodo Amazónico, celebrado en Roma durante el pasado mes de octubre 2019. Un evento que levantó grandes expectativas no sólo sobre los posibles y necesarios cambios que afectan a la estructura interna de la iglesia, sino también, y sobre todo, en la esperada postura oficial de ésta frente a la gravedad del cambio climático y su repercusión en la ecología del planeta.

La Amazonía, debido a sus características medioambientales, socioeconómicas, estratégicas y políticas, representa un lugar emblemático, cuidadosamente elegido por los estrategas de la Iglesia católica para lanzar, a nuestro juicio, un doble mensaje al mundo y a la propia institución eclesial: la urgente necesidad de encontrar alternativas sistémicas para salvar la vida en el planeta y la necesidad, también urgente, de hacer cambios sustanciales en la estructura organizativa de la propia Iglesia católica para responder a su actual crisis y a los nuevos retos del mundo de hoy.

En las páginas que siguen ofrecemos, de entrada, un relato-reportaje bien ajustado al recorrido que ha seguido este Sínodo religioso desde sus inicios hasta su clausura (Crónicas del Sínodo, lo titula el periodista Jesús Bastante, su autor). Este relato se completa con la entrevista in situ a Willian Lucitante que, desde la Reserva Ecológica de Kofan, en Ecuador, nos trae las luchas de los pueblos indígenas defendiendo su hábitat contra las explotaciones petroleras y madereras que desertizan la selva y contaminan sus aguas. Luego, penetrando a fondo en el entramado conceptual y pastoral del documento final del Sínodo, ofrecemos cuatro miradas críticas y complementarias desde los ojos de una mujer, de un ecologista, de un teólogo y de un economista político.

María Luisa Berzosa, participante en tanto que Consultora de la Secretaría General del Sínodo, comienza destacando el gran impacto causado por el discurso inaugural del papa para centrar luego su reflexión en la desigualdad y la enorme desproporción que existe en la visibilidad y toma de decisiones en la Iglesia católica entre la jerarquía y el resto de los fieles. Desproporción que es aún más llamativa tratándose de las mujeres.

Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de FUHEM ecosocial, centra su bien fundamentada reflexión en las consecuencias de la producción a gran escala y de los mercados globales para la Amazonía: el extractivismo, la deforestación y el desplazamiento de los pueblos originarios están causando un verdadero ecocidio y etnocidio en la zona. Frente a estas prácticas agresivas o “modo de vida imperial” el autor hace un llamado urgente, siguiendo el espíritu de Sínodo, a respetar las culturas campesinas e indígenas capaces de frenar la destrucción de la vida en esta región del planeta.

El teólogo Xabier Pikaza descubre el contraste profundo que existe entre los dos sínodos recientes, amazónico y alemán, y la posición doctrinal de un cualificado represente de la jerarquía eclesiástica como el cardenal Müller. Contra la opinión del purpurado, Pikaza ve en ambos sínodos la superación de la crisis actual de la Iglesia no por la vuelta a la Iglesia imperial, colonizadora y asentada sobre la “ontología del poder”, sino por la vuelta a las aguas del Jordán para rescatar el espíritu originario de Jesús y de su evangelio y el establecimiento de la autonomía de las iglesias desde la igualdad de las personas y la comunión desde los pobres.

Carlos Sánchez Mato, profesor de Economía aplicada, considera un acierto del Sínodo al poner el foco en la dramática destrucción de la Amazonía, verdadero pulmón del planeta y se pregunta directamente “cómo abordar la emergencia climática”. La respuesta, a su juicio, debe partir desde el “sitio adecuado” que ya no puede ser el capitalismo mundializado y depredador de la vida y el planeta, que está mostrando sobradamente sus límites sistémicos y estructurales, sino desde la “ecología integral” defendida en la Laudato si y afirmada abiertamente por el Sínodo Amazónico.

Recogemos además en la tercera sección de la revista, en la brecha, tres aportaciones directamente relacionadas con el tema:  la reactualización, 54 años después, del Pacto de las Catacumbas por una iglesia sierva y pobre, realizado entonces por 42 participantes en el Concilio Vaticano II; en esta ocasión un nutrido grupo de integrantes del Sínodo Amazónico regresaron a las catacumbas para renovar aquel pacto por una iglesia con rostro amazónico, pobre y servidora, profética y samaritana.

Por su parte, el obispo, poeta y profeta Pedro Casaldáliga, nos invita, con su Proclama Indígena, a volver la mirada a esa Amerindia, pródiga y olvidada, maestra inevitable de nuestra ciencia fracasada y profeta de nuestra suficiencia sin salida.

Y desde la región caribeña, Marcos Villamán, teólogo y sociólogo, refleja, con matices propios, la centralidad de esta propuesta ecológica del Sínodo tanto en la reflexión actual como en el ámbito de la fe de las personas y de sus instituciones.

Cerramos este número de Éxodo con la presentación que hace Miguel A. de Prada del libro de Santiago A. Cantalapiedra, La Encrucijada, crisis ecosocial y cambio de paradigma; un breve y bien articulado texto que nos permite penetrar en los grandes retos que nos presenta este tema y en las posibles salidas a esta gran encrucijada.

Feliz año 2020.

 

   
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