VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 
CCP2

 

Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía, ante el permanente acoso que sufre el pueblo palestino, desde hace ya 73 años, con expropiación de sus tierras, masivos asesinatos que se han convertido en genocidio, derribo o desalojo de sus casas, control férreo de sus movimientos y de sus recursos como el agua y tierras de cultivos, encarcelamientos arbitrarios y mil barbaridades más, quieren manifestar ante la opinión pública su total solidaridad con el sufriente pueblo palestino, así como denunciar el cruel apartheid perpetrado por Israel

En 1948, no respetando Israel los acuerdos internacionales, surge la NAKBA (Catástrofe), que significa la expulsión de los palestinos de sus tierras por paramilitares sionistas con matanzas y terror. Implementándose el estado de Israel sobre las ruinas de 500 localidades palestinas cuyos habitantes fueron asesinados o expulsados.

En el año 1967, el potente ejército de Israel, en la llamada guerra de los seis días, se apodera ilícita, arbitraria y atropelladamente de Cisjordania, Jerusalén Este, Gaza, los Altos del Golán y el Sinaí egipcio. El profesor israelí de geografía política, en la universidad de Tel Aviv, joven soldado entonces, manifestaba: “Dos semanas después de la guerra de los seis días, me enviaron a los territorios ocupados. Allí empezaba a germinar todo un nuevo movimiento de la derecha israelí, creando una identidad judía nueva, centrada en la Biblia, en los mandamientos y en establecerse en la tierra”. La tierra prometida, claro.

Desde el comienzo de la limpieza étnica (NAKBA), esta continúa cada vez con mayor crueldad, donde se siguen produciendo los linchamientos, las quemas de casas, encarcelamientos arbitrarios  y barbaridades mil. Israel, ni siquiera respetó los acuerdos de 1968. En el año 2014, sólo en 20 días asesinaron a 2200 personas, 550 eran niños, decenas de miles sufrieron heridas. En el año 2017, los palestinos organizaron una marcha pacífica, llamada como Marcha del Retorno, que también fue masacrada por un sinfín de francotiradores israelíes apostados en la valla que cierra Gaza. Decenas de miles sufrieron heridas irreversibles, muchos jóvenes amputados de por vida, debido a las balas especiales que utilizan los soldados israelíes que pulverizan los huesos.

Estas últimas y recientes protestas, por parte del pueblo palestino, se origina cuando, una vez más, en el barrio de Sheikh Karrah de Jerusalén Este, intentan desalojar a 8 familias palestinas, compuestas por 87 personas, entre ellas 24 niños, para entregar esas tierras a colonos judíos, que es lo que hacen habitualmente. Operación que se ejecuta en plena celebración anual de la NAKBA, por parte del pueblo palestino, en recuerdo de la expulsión de sus tierras. Maniobra muy bien calculada, para que ese detonante sirviera como caldo de cultivo al asimétrico enfrentamiento que se está produciendo actualmente. En el momento de redactar estas líneas; 10 fallecidos (dos niños) por parte de Israel y superan los 200 fallecidos (58 niños), miles de heridos y decenas de edificios derruidos en Gaza. Cohetes caseros contra una potente fuerza armamentística mundial.

La autodenominada “Comunidad Internacional” (liderada por EE.UU y sólo compuesta por el 25% de países del mundo) con su impunidad y silencios es quien ha creado este monstruo llamado Israel, permitiendo que infrinja todas las leyes internacionales y cometa este cruel genocidio contra el pueblo palestino. Esta tragedia de aniquilación, ocupación de tierras y apartheid consentido por la “Comunidad Internacional”, también la convierte en culpable.

Los medios de comunicación hegemónicos, en manos de los poderes económicos y financieros de la “Comunidad Internacional” también la hacen culpable de esta barbarie, con sus tendenciosas versiones de los hechos y con sus manifiestas ocultaciones. No es un conflicto es un salvaje colonialismo, son verdugos contra víctimas. Ocultan la evidente desproporcionalidad entre un país poderoso armamentísticamente contra un pueblo que ni siquiera dispone de ejército. Un país que expropia las tierras y otro que se resiste. Un país que controla a otro por vía terrestre, aérea y marítima. Un país que llena sus cárceles de personas sospechosa y ejerce un severo control personal con un pueblo colonizado y en vías de exterminio. Unos medios que nunca hablan de los más de seis millones de palestinos que viven refugiados en otros países.

Muchas son las instituciones o asociaciones sociales y de defensa de los Derechos Humanos, que vienen denunciando tan inhumana situación, pero la “Comunidad Internacional, irresponsablemente, cierra los ojos y hace oídos sordos ante tan justo clamor mundial. La Comisión de crímenes de Lesa Humanidad, exige una respuesta que ponga fin a la brutal represión contra los palestinos. Human Rights Watch, señala los graves abusos cometidos contra los palestinos que viven en el territorio ocupado, incluido e Jerusalén Oriental, indicando que las prácticas abusivas de Israel constituyen crímenes de apartheid y persecución.

Estamos asistiendo a una grotesca paradoja, donde el cruel fascismo nazi, que cruzó la línea roja de la humanidad, hace ahora cerca de 80 años, le ofrece la mano al poder sionista actual. Pero la hipócrita “Comunidad Internacional”, continuará festejando cada año la “victoria” sobre el fascismo-nazi, ante el protagonismo victimario de las actuales autoridades israelíes, con la presencia de unos Medios de Comunicación que sabrán “escenificar”, ante la opinión mundial, tan esperpéntica teatralización.

Luego, cuando haya desaparecido el pueblo palestino, repetirán como en aquella ocasión: “¿Cómo el mundo pudo haber consentido esta barbarie?”. Y se quedaran tan panchos. Los que si tenemos conciencia fundamentada en  la Fraternidad, la Libertad y la Igualdad entre todas las personas, sí que estamos denunciando, en estos momentos, la inhumanidad CONSENTIDA que se está produciendo contra el pueblo de Palestina.

Pedro Castilla Madriñán en nombre de Comunidades Cristianas Populares de Andalucía

   
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