VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Este domingo la Iglesia Católica celebra la “Asunción de Maria” al cielo con alma y cuerpo. De acuerdo a la tradición y teología de la Iglesia Católica, el cuerpo y alma de la Virgen María fueron llevados al cielo después de terminar sus días en la tierra. Este traslado es llamado Assumptio Beatæ Mariæ Virginis (Asunción de la Bienaventurada Virgen María) por los católicos romanos, cuya doctrina fue definida como dogma (verdad de la que no puede dudarse) por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950.

La Iglesia Católica ha celebrado esta fiesta en honor de la Virgen María, en Oriente desde el siglo VI y en Roma desde el siglo VII celebrándose el 15 de agosto. Que los Evangélicos no crean en este, como en otros dogmas sobre la Madre de Jesús, es obvio. De hecho no se puede probar del Nuevo Testamente, ni este dogma, ni aquel de la Inmaculada Concepción, ni su virginidad o su calidad como “Madre de Dios”. Estos dogmas son el resultado de la inculturación en ambientes paganas, de peleas, hasta cruentas, entre cristianos en los primeros siglos y, porqué no decirlo, el producto del vacía psicológico de una clase célibe que inconscientemente busca sublimar lo que le falta para ser íntegros “a la imagen de Dios”.

¿Qué dice la Biblia sobre María, si algo de histórico encontramos en ella, de lo cual no cabe duda? – Lo de la niñez podemos – con los teólogos más serios – descartar de antemano como relatos históricos. Comencemos con la primera aparición pública de Jesús, que sí tiene un profundo mensaje Lu 2, 48-49: María: “Hijo, ¿por qué nos has hecho así? Tu padre y yo te hemos buscado con angustia.”- Jesús: “¿Porqué me buscaban? ¿No sabían que debo estar en lo que es de mi Padre?” Jesús ha de que ir un camino propio, independiente de las expectativas de sus padres Llegado a la mayoría de edad( a las12 años según su tiempo), asume su propia responsabilidad. A partir de ahora será Dios que lo tiene en su servicio. No cabemediación de nadie, ni de sus padres. Jn 2, 3b- 4: Boda de Canaán: María: “No tienen vino.” Jesús molesto: “¿Qué tienes con migo, mujer? Aún no ha venido mi hora.” ¿Co-redentora? – Jesús deslinda en esta oportunidad claramente su misión de la de su madre. Lu 11, 27-28: Una mujer, entusiasta por el mensaje de Jesús levanta la voz y
dice: “Dichoso el vientre que te trajo, y los senos que mamaste.” Jesús la corrige: “Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios, y la guardan”.

¿Se equivocó María al cantar ante Isabel: “desde ahora me dirán dichosa todas la generaciones? – Apenas una mujer lo hace, Jesús la pone en su sitio. ¡Si es la “madre de Dios”, no está bien? – ¿Madre de Dios? Entonces sería la abuela de Jesús, llamado “Hijos de Dios.” Mt 12, 46-50: La gente entorna a Jesús: “He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar.”- Jesús: “¿Quién es mi madre, y quienes son mis hermanos?” Y, extendiendo sus manos hacia sus discípulos dijo: “He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.” Más claro no puede decirse que María, su madre, en el Reino de Dios que Jesús anuncia, no se diferencia en nada de los demás creyentes. Es una más de nuestras hermanas en la fe. Incluso tenía más hijos e hijos como resulta claramente de este contexto.

La Iglesia Católica tiene la misma fuete de su fe como los Evangélicos, que es el Nuvo Testamento. Puede haber diferencias en la interpretación del mismo, pero no puede haber contradicciones. Sin embargo las hay en el Dogma de la Asunción y, más todavía en otros, como p.e. de su supuesta virginidad, que le mereció el título de “inmaculada”. Nos preguntamos: ¿En qué consistiría la mácula si María hubiese concebido y dado a la luz como cualquier madre? Si en esto hubiese algo denigrante, sucio o inmoral, la culpa recaería al creador. Nadie acepta esto.

El marianismo que se acentuó con el Papa Pio XXII y culminó con el Papa polaco Juan Pablo II, es una desviación del mensaje original inaceptable. Llegó a tal punto que no hay sermón de la secta Opus Deo que no culmine en la “Virgen María” . Cuando el cardenal del Opus Dei, Luis Cipriani declara: “María es el camino para el encuentro con Dios” (Correo, 17.07.06), aplaza a Jesús, que dijo que el “camino” era él, y cuando se llama a María “Madre de Dios”, se la pone encima de Dios;

La lógica dice que la madre existe antes de su hijo (en este caso Dios mismo). ¿Quién puede creer en estos absurdos, luego de haber meditato las cítas que los autores de los Evangelios, según Mateos, Lucas y Juna? María ha sido la madre del hombre de Nazaret, Jesús, uno de sus hijos. No cabe duda que era una mujer fuerte y ejemplar que seguía a su hijo hasta la cruz, aunque tenía dificultad de entenderlo. Simplemente le tenía confianza. María es nuestra hermana en la fe. De su muerte no sabemos nada. Al parecer era Juan que, por encargo de Jesús, asumía el cuidado de su futuro, luego de la muerte de Jesús. Eso es todo que sabemos de ella.

   
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