VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Religion Digital

CEE / Cañizares y Rouco ignoraron las tesis de Blázquez y de los prelados vascos

Cuenta Juan G. Bedoya en El Pais que la zanja que separa las dos sensibilidades mayoritarias en el episcopado español se ahondó la semana pasada con motivo del comunicado en el que ETA anunció su alto el fuego. Ayer se conocieron los detalles, poco después de que el obispo Ricardo Blázquez, prelado de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), reiterara la opinión de los cuatro obispos vascos.

“[El comunicado] ha suscitado un haz de sentimientos: alivio, alegría, prudencia, cautela, responsabilidad y, por encima de todo, esperanza”, dijo al final de su discurso ante la primera Asamblea Plenaria de la CEE este año. En cambio, el miércoles pasado, el portavoz episcopal, el jesuita Juan Antonio Martínez Camino, pese a conocer con detalle la opinión de los prelados vascos, mostró una radical desconfianza en el proceso abierto ese día. “[El comunicado] nos parece poco. ETA debería anunciar su disolución y su desaparición”. Varios prelados afearon ayer el comportamiento del portavoz.

“Este chico”, llegó a decir, entre sorprendido e irritado, uno de los obispos con más peso en la Conferencia Episcopal. Le acababan de confirmar lo que era un clamor: que Martínez Camino “despreció” la opinión de los cuatro obispos vascos, entre ellos el propio Blázquez. Llegó a tener sobre su mesa el comunicado oficial de las diócesis vascas de ese día, calco de lo dicho ayer por el presidente de la CEE, pero prefirió apuntarse a la línea dura, en coincidencia con lo dicho a la misma hora por portavoces del PP.

“Blázquez estaba a esa hora viajando a Roma en un avión”, explicaron personas cercanas al portavoz. Es cierto: el obispo de Bilbao acudió ese día al Vaticano para la investidura de su vicepresidente, Antonio Cañizares, como nuevo cardenal. Sin embargo, Martínez Camino fue advertido desde Bilbao, por boca del prelado auxiliar de Blázquez, Carmelo Etxenagusía, sobre la conveniencia de hacer caso al comunicado de los prelados vascos, que llevaba una semana redactado y en poder de la Conferencia Episcopal. Nadie dudaba ayer de que Martínez Camino tuvo incluso sobre su mesa dicho comunicado, y que “decidió ignorarlo”. En cambio, antes de reunirse con la prensa, habló con los cardenales Cañizares (Toledo) y Antonio María Rouco (Madrid), que ya estaban en Roma. No lo hizo con otros miembros del Comité Ejecutivo, como el cardenal Carlos Amigo, de Sevilla, o el arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach.

¿Qué acordaron Rouco, Cañizares y Martínez Camino? Justo lo contrario de lo expuesto por Blázquez. Éste manifestó ayer “la disponibilidad de la Iglesia a contribuir en la medida de sus posibilidades” al proceso de paz. Añadió: “La unidad de los gobernantes y representantes políticos, la colaboración de la sociedad, el trabajo paciente, la altura de miras y la esperanza, a pesar de los obstáculos, son buena garantía para llegar a la meta de la paz plena, que se asienta en los pilares de la verdad y la justicia, la libertad y el amor”.

Por el contrario, Martínez Camino, Cañizares y Rouco prefirieron volver a una enérgica “instrucción pastoral” de la CEE de 2002, escrita en plena polémica por la ilegalización de Batasuna, en la que la Conferencia Episcopal, pese a la oposición de los prelados vascos y catalanes, entre otros, condenaba las teorías nacionalistas y excluía a ETA como interlocutor en cualquier proceso de paz. “ETA no puede ser considerada como interlocutor de un Estado legítimo, ni representa políticamente a nadie. ETA no puede poner precio al respeto a los derechos de las personas ni al funcionamiento de las instituciones democráticas”, dijeron.

   
© 2012 Redes Cristianas Suffusion theme by Sayontan Sinha