VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Comunidad de base2Fuente: Pedro Pierre
INTRODUCCIÓN : Primavera eclesial.
Estamos en un tiempo de gracia, en medio de grandes sufrimientos. El papa Francisco quiere una renovación eclesial y se esmera para lograrlo, apoyándose en las intuiciones del Concilio Vaticano 2°. Uno de los mayores signos de este afán papal es la convocación de una “Asamblea Eclesial para América Latina y El Caribe” para noviembre próximo en México.

El papa Francisco se da cuenta de la gran crisis que atraviesa la Iglesia y la Humanidad. Aprovecha su conocimiento de la Iglesia Latinoamericana para abrir caminos nuevos como la sinodalidad, la opción por los pobres, el compromiso por los Derechos Humanos y de la Naturaleza. Ya en 2007 los obispos latinoamericanos pedían
insistentemente “una fuerte conmoción” (Aparecida 362) en toda la Iglesia. Parece que ha llegado ese momento.

Las CEBs nos sentimos agradecidas por las opciones del papa Francisco porque, desde unos 55 años, hemos sido los protagonistas de una nueva manera de ser Iglesia, más conforme a la de los primeros cristianos. Somos “la Iglesia de los Pobres” que soñaba el ‘buen papa’ Juan 23. El mismo Concilio Vaticano 2° cierra el tiempo de la
cristiandad y abre la alternativa de la Iglesia de los Pobres, sinodal en sus estructuras y al servicio de la liberación.

Vamos a evaluarnos como CEBs y como Iglesia sinodal al servicio del Reino, para fortalecernos en el crecimiento de esta Iglesia de los Pobres y en el cambio de sistema global “que crea ricos más ricos a costa de pobres más pobres” (Puebla 30).

1ª parte : LA VITALIDAD DE LAS CEBs EN AMÉRICA LATINA

XI Encuentro Continental de CEBs, 2021.

1. LAS CEBs SON EL ‘PRIMERO Y FUNDAMENTAL NIVEL ECLESIAL’, José Marins.

Soy el P. José Ferrari Marins, ordenado en el comienzo de 1956 (Basílica San Paulo extramuros, Roma). Al volver de Europa, donde he estudiado, estuve 5 años en parroquias de mi arquidiócesis Botucatu, SP. (Recientemente, otros años en razón de la pandemia, no pude viajar). A pedido de Pio XII, mi arzobispo D. Henrique G. Trindade me ha colocado, a servicio del movimiento M. Mejor y de la CNBB (Línea 1, clero, por 7 años). Después en el CELAM en Bogotá, adjunto de Mons. Pirônio.

Entonces he acompañado el episcopado brasileño al Vaticano II. Después, para
presentarlo me incumbieron formar un equipo misionero e itinerante (3 curas y 2 religiosas). Por 50 años hemos acompañado 13 países de Asia; toda América Latina y Caribe, muchas veces en USA y Canadá, Australia y New Zelanda. Menos intenso en Europa y muy poco en África.

Encuentro con algunos obispos (2021).
Para hablar específicamente sobre el “primero y fundamental nivel eclesial” (Med. 15,10), o sea el modelo histórico de las CEBs, debemos considerar algunos de sus esenciales aspectos teológicos-pastorales, históricos.
Indicaremos 20 referencias.
1. Después de la Ascensión de Jesús, sus discípulos y apóstoles continuarán reuniéndose en las casas. A partir del siglo IV, el Imperio Romano torno obligatorio el Cristianismo. Ha sido necesario usar las basílicas, para recibir los fieles. Desaparece la Iglesia de la casa. Surgen las parroquias para acoger la gente bajo la
autoridad de los curas, formando comunidades de comunidad. Ese modelo histórico se llamó: CEBs. (Comunidades eclesiales de base).

2. La asamblea de Medellín ha sido fruto de nuestros Padres Conciliares convencidos que era el momento de dejar la época medieval y el modelo feudal, para tener en cuenta la modernidad desde la perspectiva del Evangelio. La estratégica ha sido desde abajo (desde las periferias), con comunidades pequeñas donde la gente se conoce directamente y participa un clima de corresponsabilidad y se inserta en los grupos
humanos, principalmente donde hay semillas del Verbo (Ad Gentes Cap. II,11). Las CEBs son totalidad de Iglesia en grupos pequeños (12 a 20 participantes).

3. La aprobación de Paulo VI a la Asamblea de Medellín alcanza todo el mundo católico (cf. Ev. N.58) no solo, América Latina. Lumen Gentium dice: “Esas comunidades, aunque sean frecuentemente pequeñas y pobres, o vivan en la dispersión, está presente Cristo, por cuya virtud se congrega la Iglesia, una, santa, católica y
apostólica”. Son el modo de toda la Iglesia ser. América Latina “reinventa” la Iglesia (L. Boff) y pasa a ser Iglesia “fuente”.

4. Se trata de una nueva manera de ser Iglesia. Por ellas, todos los bautizados están consagrados para la misión sacerdotal, profética y real. En su área, las CEBs realizan el culto con la misión que Jesús les dio, así como el servicio por los más necesitados. Evitan que la Iglesia sea auto centrada y clerical. En los últimos 50 años ellas surgirán en muchísimas diócesis. Los dos Papas antes de Francisco han apoyado los Movimientos eclesiales (organizaciones que surgen y desaparecen según las urgencias pastorales de grupos bíblico, políticos, jóvenes…). No tienen la totalidad eclesial de las CEBs. Son dones del Espírito para un tiempo.

5. El Concilio de Trento (1545-63) ha sido un modelo parroquial. El Vaticano II (1962-65) optó por otro modelo, el de las CEBs, que llega a donde la parroquia no llega. Es fermento evangélico, que actúa principalmente por el testimonio individual y comunitario.

6. La comunidad eclesial es como el dibujo de un Círculo que mantiene la misma distancia del centro. Todos pueden verse de frente. El centro ofrece unidad a todos.
7. Se trata del Pueblo de Dios en camino sinodal, con Jesús y el Espíritu, hacia el Reino. Sin esas raíces se pierde el “sensus fidelium” (la participación de la gente) e irrumpe el clericalismo.

8. Los seguidores de Jesús, desde siempre, se reunían en pequeñas comunidades locales que permitían la vida fraterna (no eran individualistas), juntos evaluaban las situaciones reales de vida, intercambiando conocimientos e informaciones, juntos partían y repartían el pan en memoria de Jesús, servían a los más necesitados. Trabajaban en equipo.

9. Anunciar el Reino de Dios ha sido siempre la meta de la vida de los cristianos. Ese compromiso misionero acontecía primero por su testimonio personal y colectivo. Siendo necesario era también comunicado por la palabra revelada.
10. Tienen las características del pueblo y del lugar adonde surgen. Pero con eso no pierden sus características esenciales. Pueden y deben inculturarse porque el modelo eclesial puede ser cambiado, pero no la fe.

11. La comunidad no está para servir al clero, tampoco para agotarse hacia dentro, en el servicio interno de una parroquia. La Iglesia no es meta en sí misma. Es levadura evangélica para todo el mundo, hasta el confín de la tierra.
12. Ellas manifiestan las cinco presencias de Jesús: 1. en la Eucaristía (Mt 26,26); 2. en la Palabra (Jo 1,1-4); 3. en la comunidad (Mt 18,20); 4 con los que sufren (Mt 25,34ss); 5. en la misión (Mt 28,20).

13. Las comunidades pueden liberarnos de los mitos, pueden ser como bisagras porque viven de una fe que no se mezcla con magias. No se meten con las religiones pos-modernas confiando en poderes secretos y extraordinarios de piedras, líquidos, alimentos, instrumentos atómicos… plantas milagrosas o personas “sagradas”.

14. No participan del mercado religioso que promete triunfos en todos los sectores humanos, y por “gracia de Dios” viene efectivamente enriqueciendo a los pastores fieles. Efectivamente se trata de una nueva teología, llamada “de la prosperidad”, que Jesús de Nazaret no tuvo oportunidad ni tiempo de aplicar para organizar y
desarrollar su pobre grupo de apóstoles. Con los de Jesús, optamos por gestos del samaritano, que cambia su programa para asistir a los caídos en el camino.

15. La gente de las CEBs está dentro del mundo urbano del trabajo, del transporte, de la vivienda, de las drogas, de la explotación, de los mendicantes, de la gente de la calle, del trabajo y prostitución infantil… en fin, vive en contacto directo con los problemas urbanos. Esos cristianos pueden estar en la zona rural, pero ya tienen
una mentalidad de la ciudad.

16. Las pequeñas comunidades eclesiales se tornan un punto de propuestas y programas contemporáneos. Las parroquias y su clero no están en contacto permanente con lo que es la vida contemporánea fuera de los espacios parroquiales. Los “Medios” crean y controlan los fines de semana. La TV y los celulares no dejan tiempo para serias reflexiones de grupos. Lo inmediato, lo explosivo, lo magnifico… son atracciones
poderosas, imponen prioridades diferentes y hasta opuestas a la tradición religiosa.

La clase media va a las playas. Los demás al patio trasero de la casa o de amigos, a montar una barbacoa con bebidas y músicas.
La gente de la comunidad, jóvenes y adultos, vive en contacto diario con los colegas, deportados, trabajadores, estudiantes… tiene experiencia personal de lo que está pasando y como la gente piensa y actúa. Las CEBs pueden tornarse un punto alternativo en la realidad contemporánea, por lo menos un primero contacto.

17. Los jóvenes que todavía participan de las parroquias se encuentran con una teología y liturgia como si fuera lenguaje y actitudes de otro planeta. Los términos y símbolos, las propuestas y evaluaciones no alcanzan a transmitir la atracción típica del mensaje de Jesús, a no ser cuando pueden dialogar abiertamente con
colegas en que confían.

18. La gente común no alcanza a hacer frente a los políticos de carrera. Las CEBs necesitan de autonomía para caber en cualquier espacio moderno… Viven (navegan) en una realidad amplia que la mayoría del clero no conoce, no entiende, y no sabe cómo “evangelizarla”.
19. La gente sincera siente urgencia para que se pueda encontrar, conocer, reconocer lo positivo de otras religiones, máxime cuando viven con la misma revelación cristiana. Porque, después del Vaticano II, en estos últimos 50 años, prácticamente el ecumenismo se quedó para reuniones de los biblistas y teólogos.

También hay gente no interesada por estar con otras tradiciones cristianas a no ser cuando para intentar convencerlos de que andan errados y deben “convertirse” pasando al grupo que les está “salvando” ahora.
La experiencia, entretanto, ha demostrado que es posible conocerse, respetarse, practicar la gente honesta y sincera y de diferente credo.

20. Las pequeñas comunidades eclesiales, aún con diferentes nombres y modelos, no son facultativas. Hay que hacer la experiencia.

Eso es lo que está pasando con las CEBs.

   
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