VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Un tema muchas veces mal entendido
No tengan miedo. No tengan miedo de equivocarse. No me canso de repetir que prefiero una Iglesia lastimada porque sale a las periferias existenciales del mundo, que una Iglesia enferma porque se queda encerrada en sus pequeñas seguridades". (Papa Francisco a un grupo de evangelizadores digitales)
No queremos denominarlo ni religión cristiana, ni doctrina cristiana, ni fe cristiana.

Estas tan pomposas denominaciones ya se ve enseguida que se refieren a algo macizo, acabado, y, sobre todo, controlado desde las alturas.
No interesa nada de esto, que ya ha hecho suficiente daño a la humanidad.
Lo llamaremos “mensaje cristiano” o bien “ideal cristiano”, denominaciones que
hacen pensar en cosa abierta, que se va completando con aportaciones de todos, y
que se puede transmitir, no solo de arriba a abajo, sino también de lado a lado, forma mucho más provechosa.

Que NO es, y qué es
El Mensaje cristiano creemos que está formado por dos núcleos o partes:
1)Los textos sociales de los buenos profetas y de los buenos legisladores, de los siglos VIII-VII aC, que reflejan la pasión divina por el Derecho y la Justicia.
2)Los cuatro evangelios, que representan la voluntad divina, expresada por Jesús, que quiere que nos amemos y nos ayudemos.

Una versión del mensaje cristiano que no se basara sobre ambas aportaciones, o que
solo se basara sobre una de ellas, no sería el Mensaje cristiano entero y correcto.
En este sentido, podemos denunciar el hecho de que, a lo largo de los veinte siglos de “cristianismo”, la Iglesia cristiana (en sus diversas variantes) ha enseñado y promovido más bien un sucedáneo de mensaje cristiano (algo más bien de medias tintas).

¿Qué ha hecho, en los tiempos modernos, la Iglesia universal en relación a la Justicia?
En 1891, el papa León XIII publicó la “Rerum novarum”, cuarenta años después, en
1931, Pío XI publicó la “Quadragesimo anno”, y también se le puede atribuir la “Divini redemptoris”, y saltamos a los años 60… con Juan XXIII y sus “Mater te magistra” y “Pacem in terris”. Es decir, cada 30 o 40 años, publicaba un documento recordando la necesidad de la justicia, y consideraba que “ya había cumplido”.

Estas encíclicas y otras aportaciones han confluido en la llamada Doctrina Social de la Iglesia, la cual siempre ha sido, y es, más bien un concepto teórico y bibliográfico que no un programa de combate.
Hoy, y situándonos ante la Iglesia catalana y la Iglesia española, creemos tener que decir:

1)En el aspecto primero y más básico, de observar y de defender la justicia, ambas
iglesias tienen un papel nulo: ni siquiera han dado nunca a conocer los textos
proféticos y los legislativos de los siglos VIII-VII aC, básicos de una defensa de la justicia y de los pobres.

2)En cambio, en el aspecto de las exigencias evangélicas, las dos tienen una actitud bien positiva. La población catalana y la española, en este caso, no están al corriente.
Quien más quien menos sabe sobre las actuaciones de Cáritas, pero ni lo más mínimo, en general, de lo que hacen Manos Unidas, Intermón, Entreculturas, entidades cristianas que actúan en el Extrarradio del mundo: países africanos, asiáticos, sudamericanos. Que es donde tienen que actuar.

Por ejemplo, podemos informar de que Manos Unidas-España colabora en proyectos
de desarrollo en unos cincuenta países: una treintena en África, una docena en
Sudamérica y otra docena en Asia. Pero no nos fiemos solo de estas cifras
(aproximadas), porque solo en la India se desarrollan más de 30 proyectos. Los
proyectos van desde mejorar el rendimiento agrícola, hasta luchar para frenar el
cambio climático, pasando por empoderar mujeres y niñas en contextos violentos,
drenaje y canalización de aguas sucias, la escolarización (aunque, de esta cuestión, se ocupa de manera masiva Entreculturas), la salud, pequeñas actividades económicas para asegurar la independencia de las mujeres, la promoción de proyectos socio- políticos nacionales, y una gran variedad de actuaciones.

Pero la “guinda” es el todavía “proyecto” de Mans Unides-València de instalar una
clínica móvil en la zona montañosa de Timor Oriental, para poder visitar 9 pueblecitos de difícil acceso. (Timor es una isla de Indonesia, pero su parte oriental es un estado independiente.) Y no es el único caso: en el desierto de Judea, el Hospital Holy Family, con la colaboración de Manos Unidas, tiene también una clínica móvil prenatal, que recorre 5 poblados beduinos, atendiendo embarazos, partos, etc., a una población totalmente extraña a cuidados médicos.

Certificamos que la Iglesia española, en este aspecto, hace un muy buen papel.

Todo ello en referencia a la parte fundamental del Mensaje cristiano: la actuación ante la gente y la sociedad.
En el aspecto secundario, el de las creencias y de la vida más propiamente “religiosa”: las reuniones eucarísticas (popularmente llamadas “misas”), los sacramentos y otros actos de culto, aquí se vive un EXCESO. Exceso que parece que quiera “compensar” la carencia de unos principios sólidos en el campo de las actuaciones sociales.

Sobre todo en el campo de las creencias: hay un número de ellas que, no solo es
excesivo, sino que, en muchos casos, están lejos de toda lógica, y, evidentemente, de toda certeza.
Nos gustaría hacer una lista de creencias en las cuales nosotros no creemos:

 Que fueron los sufrimientos de Jesús en la cruz, lo que nos permitió obtener el
perdón de los pecados.
 Que nuestra vida, de cara a su final, está oscilando entre la posibilidad de
Salvarse o la de condenarse. Creemos que no existe ni ha existido nunca tal
Salvación hipotética.

 Que las autoridades de una Iglesia tienen grandes poderes para fijar, precisar,
condicionar, las obligaciones cristianas, y sus formas oficiales.
 Que las relaciones corporales y sexuales solo se pueden dar dentro de la vida
matrimonial.
 Que Jesús nació de manera “diferente” que las otras personas, de una madre
virgen.
 Que Jesús está realmente presente, en cuerpo y alma, en la forma eucarística.
(Nosotros recibimos la eucaristía, pero considerándola simbólica.)
 Que dos personas casadas no se puedan separar “hasta que la muerte los
separe”.

 Que los hechos narrados en varias escenas bíblicas hayan sido reales. Sobre
todo en el asunto de la supuesta salida de Egipto.
 Que cada persona que nace lo haga en pecado, por un supuesto mal origen.
 Que el origen del mundo sea una creación divina “directa”.
Y todavía hay que decir que numerosas personas plenamente creyentes en la idea
cristiana, tienen dudas razonables en:

El hecho de que la Resurrección de Jesús fuera material, en relación al cadáver, y no tan solo un estallido de ilusión entre sus seguidores.
Que algunas curaciones mencionadas en los evangelios hayan sido reales, tal como se explican.
Las personas que nos han transmitido los principios divino-humanos (buenos profetas, Jesús) no han mostrado interés en inculcar creencias, sino solo el interés por la acción en defensa de la justicia y para hacer el bien. Tan solo nos transmitían el amor a Yahvé, o bien al Padre. En el caso de Jesús, en una investigación mía (Antoni), se observaron unas 50 intervenciones a favor de “hacer” y solo 8 a favor de “creer”, pero tratándose de creer en cosas o personas más o menos sobrenaturales, de hecho, solo eran 2 casos.

La excepción, naturalmente, es el apóstol Pablo. Pablo era apóstol, sin haber convivido con Jesús. Era una persona muy inteligente. También muy imaginativa y propensa a la fantasía.

En estas creencias mencionadas, nosotros no creemos, no aconsejamos a nadie que
las crea (pero tampoco que no las crea), ni que las considere importantes, no las
vemos aconsejadas por Jesús o por ninguno de los buenos profetas. UNA EXCEPCIÓN:
la frase de Jesús “que lo que Dios unió el hombre no lo separe” (refiriéndose a una pareja de casados), es muy evidente que se refería a un mito (la formación divina de la primera pareja con barro), mito que nunca existió, y por tanto no es válida.

Pero lo peor de estas creencias no son estas consideraciones que hemos expuesto,
sino el gran daño que han hecho a los cristianos y a la gente en general, a lo largo de los siglos. ¡Cuántos miedos, cuántas inseguridades, y… cuántas angustias, habrán provocado a millones de personas en muchos momentos, temiendo cosas horribles que les pudieran pasar!!!

Y ¡cuántos millones de buenos deseos fueron reprimidos, por considerar que eran
pecado, cuando el pecado solo existía en la mente de los represores!!!
Entendemos que estas creencias, y todo aquello que han representado, han sido una
causa de grave infelicidad de millones de personas.
Un caso similar a las creencias se da también en las fiestas: un exceso fuera de lugar.

La Fiesta de la Pascua es, ciertamente, central y fundamental, para los cristianos.
Pero… dedicarle 7 semanas a prepararla y otras tantas a considerarla… Esto es un superexceso y algo muy ridículo.
Pero nosotros animamos, con todo el interés, a que las personas, creyentes o no
creyentes,
A)Defiendan enconadamente la justicia y a los pobres. B) Hagan el bien, si pueden, a las personas necesitadas. C) Si son creyentes, participen regularmente en encuentros eucarísticos (misas).

Teniendo en cuenta que, como es natural, muchas personas desconocen los textos
bíblicos que animan a defender la justicia, comoquiera que nunca han sido enseñados, los exponemos a continuación.

DE TRES EN TRES
es un programa para dar a conocer unos treinta textos bíblicos,
fuertemente sociales, que, incomprensiblemente,
no se han divulgado nunca, y por tanto, no son conocidos.
Entiendo que la humanidad, toda la gente, si así lo desea, tiene todo el
derecho de conocerlos, atendida la intención de sus autores.
Todos los textos que saldrán fueron escritos en los siglos VIII, VII y VI aC,
en los buenos tiempos de Israel.

En lugar de publicarlos todos seguidos, me ha parecido mejor darlos a
conocer en 10 grupos de 3, de forma que los tres textos coincidan en un
mismo tema, y los tres siguientes en un mismo tema, diferente del
anterior, pero emparentado.
Antoni Ferret

De tres en tres, 1
Rechazo duro a la injusticia

Vosotros odiáis / a quien exige juicios justos, / aborrecéis a quien dice la verdad. / Pisáis a los débiles / y les quitáis su parte de grano. / Por ello no habitaréis / las lujosas casas que habéis construido / ni beberéis el vino / de las viñas selectas / que habéis plantado. / Yo sé que amontonáis las culpas, / que son muchos vuestros pecados: / maltratáis al inocente, / aceptáis sobornos, / no hacéis justicia a los pobres. (Amós 5: 10-12)

¡Ay de quienes, a expensas de los vecinos, / agrandan sus casas y sus campos! / (…)
Escuchad qué me asegura / el Señor del universo: / Todas estas casas grandes y
bonitas / se volverán una ruina; / nadie habitará estos palacios. (Isaías 5: 8-9)
[Hay un proverbio catalán que dice: «Cases fetes de robar, les veureu enderrocar.»]

¡Ay de quienes, desde el lecho, / planean el mal / y al amanecer, lo ejecutan, /
abusando del poder / que tienen en sus manos! / Si desean campos, los roban; / si
quieren casas, las toman; / extorsionan al cabeza de familia / y a la familia toda, / le arrebatan lo heredado. / Por eso dice el Señor: / También yo, mala gente, / tengo planes contra vosotros; / será un yugo / que no os sacaré de encima. (Miqueas 2: 1-3)

De tres en tres, 2

Rechazo de actos de culto, si no hay justicia

Ni que me ofrezcáis holocaustos / no me complazco; / los sacrificios de comunión, /ni siquiera los miro. / No me molestéis más / con el alboroto de vuestros cantos. /No quiero escuchar / el sonido de vuestras arpas. / Dejad que el derecho brote como el agua / y la justicia mane / como un torrente inagotable. (Amós 5: 22-24)
Mucha atención a esta frase:
Dejad que el derecho brote como el agua y la justicia mane como un torrente inagotable.

Es una de las 2 o 3 frases más buenas de toda la Biblia.
¿Por qué me ofrecéis tantos sacrificios? / Estoy empalagado de holocaustos de
corderos / y de grasa de carneros (…) / No traigáis más ofrendas inútiles: / el humo de los sacrificios lo detesto. / (…) Cuando levantáis las manos para rezar / me tapo los ojos para no veros (…) / porque tenéis las manos manchadas de sangre. / Lavaos, purificaos. / Sacad de ante mí / vuestras acciones malas, / dejad de hacer el mal, / aprended a hacer el bien, / buscad la justicia, / detened al opresor, / defended al huérfano, / pleitead a favor de la viuda. (Isaías 1: 10-17)

Pero vosotros os fiais de palabras engañosas que no sirven para nada. Robáis, matáis, cometéis adulterio, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís otros dioses que nunca habíais conocido, y después venís a presentaros ante mí, en este templo que lleva mi nombre. ¿Pensáis que esto os salvará y que podréis continuar cometiendo cosas tan abominables? Este templo que lleva mi nombre, ¿creéis que es una cueva de ladrones? ¡Pues sí, esto es lo que yo veo! Lo digo yo, el Señor. (Jeremías 7: 8-11)

De tres en tres, 3
Solicitud por los pobres

No «debe haber» pobreza. Si la hay, se debe ayudar

No tiene que haber pobres entre los tuyos, puesto que el Señor, tu Dios, te bendecirá abundantemente en el país que te da en herencia… (Deuteronomio 15: 4)
Si uno de tus hermanos israelitas cae en la miseria y ves que no se puede mantener, asístelo para que pueda continuar viviendo a tu lado. Hazlo también con un inmigrante o un forastero. (Levítico 25: 35)

Cuando en una de las ciudades que el Señor, tu Dios, te da, haya un pobre entre tus hermanos, no endurezcas el corazón, no cierres la mano a tu hermano pobre. Ábrele la mano y préstale generosamente… (Deuteronomio 15: 7-8)

De tres en tres, 4
Medidas para impedir la pobreza

(El camino siempre más decisivo para caer en la pobreza ha sido: tener alguna gran
necesidad, pedir un préstamo, no poderlo pagar durante mucho tiempo, o nunca, que
este préstamo vaya aumentando con los intereses, que una ejecución judicial expropie al deudor lo poco que tenía.)

Cuando hagas un préstamo de dinero, alimentos o cualquier otra cosa a un hermano
tuyo israelita, no le exijas interés. Podrás exigir intereses a un extranjero, pero no a un hermano tuyo. (Deuteronomio 23: 20-21)
Cada siete años, condonad las deudas de todo el mundo. La condonación se hace así:
cuando se proclame la condonación de las deudas en honor del Señor, toda persona
que haya hecho un préstamo a otro israelita, un hermano suyo, le perdonará la deuda y no se la reclamará más. (Deuteronomio 15: 1-2)

Las tierras no se pueden vender definitivamente, porque todo el país es mío, y para mí vosotros no sois más que unos usuarios. Por ello, de todas las tierras de vuestro patrimonio, mantendréis el derecho de rescate. Si uno de tus hermanos israelitas cae en la miseria y vende parte de las tierras que forman su patrimonio, su pariente más próximo tiene derecho a rescatar aquello que el otro ha vendido. (Levítico 25: 23-25)

De tres en tres, 5

Ayuda eficaz a los pobres, si los hubiere, que no debería haber
Cada tres años, será el año del diezmo. Entonces separa la décima parte de tus
cosechas y ponla a disposición de los levitas, de los inmigrantes, de los huérfanos y de las viudas, para que puedan comer. (Deuteronomio 14: 28-29)
Tienes seis años para sembrar la tierra y recoger el fruto, pero el séptimo año déjala descansar, no recojas el fruto. Deja que coman los pobres de tu pueblo, y lo que sobre, que lo coman los animales salvajes. Haz lo mismo con tu viña y con tu olivar. (Éxodo 23: 10-11)

Al segar los sembrados, no lleguéis hasta el límite del campo ni recojáis las
espigaduras. Y en la vendimia, igualmente: no recojáis los racimos pequeños ni los
granos que han caído. Dejadlo para los pobres y los inmigrantes. (Levítico 19: 9-10)

De tres en tres, 6
Acoger y respetar a los inmigrantes

Cuando un inmigrante venga a instalarse a vuestro lado, en vuestro país, no lo
explotéis. Al contrario, consideradlo como un nativo, como uno de vosotros. Quiérelo como a ti mismo, que también vosotros fuisteis inmigrantes en el país de Egipto.(Levítico 19: 33-34)

No explotes a un jornalero pobre y necesitado, tanto si es un hermano tuyo israelita
como si es un inmigrante que vive en una ciudad de tu país. Págale el jornal aquel
mismo día; que no se le ponga el sol sin haber cobrado… (Deuteronomio 24: 14-15)
No violes el derecho de un inmigrante huérfano. No tomes como prenda el vestido de
una viuda. Recuerda que eras esclavo en Egipto y que el Señor, tu Dios, te liberó.
(Deuteronomio 24: 17-18)

De tres en tres, 7
Normas en una esclavitud pactada

La esclavitud era permitida, si era de mutuo acuerdo, pero con reglas claras.
Si se te vende por esclavo un hermano hebreo, hombre o mujer, te servirá durante seis años, pero al séptimo déjalo libre. Cuando le des la libertad, no lo despidas con las manos vacías. Provéelo generosamente, dale algo de aquello con que el Señor, tu Dios, te habrá bendecido: ovejas y cabras, grano y vino. (Deuteronomio 15: 12-14)

Si uno de tus hermanos israelitas cae en la miseria y se te vende, no lo obligues a hacer trabajos propios de un esclavo; trátalo como a un jornalero o un forastero. Trabajará en tu casa hasta el año del jubileo. Entonces quedará libre, tanto él como sus hijos, volverá a su clan y recobrará su patrimonio. (Levítico 25: 39-41)
No devuelvas un esclavo a su amo si ha huido y se ha refugiado cerca de ti. Vivirá en tu país, en el lugar que escoja, en una de las ciudades donde se encuentre bien. ¡No lo oprimas! (Deuteronomio 23: 16-17)

De tres en tres, 8
Críticas proféticas a los gobernantes

¡Ay de quienes hacen leyes injustas / y promulgan decretos opresores! / Niegan la
justicia a los débiles, / roban el derecho a los pobres de mi pueblo; / las viudas son su botín / expolian a los huérfanos. / ¿Qué haréis el día / en que os pedirán
cuentas, / cuando veréis acercarse la tormenta? / ¿A quién acudiréis para que os
socorra? / ¿Dónde esconderéis vuestras riquezas? (Isaías 10: 1-3)

Yo os digo: ¡escuchad bien, / gobernantes del pueblo de Jacob, / prohombres de la
casa de Israel! / ¿No os corresponde a vosotros conocer el derecho? / Pues sólo
sabéis odiar el bien y querer el mal: / arrancáis la piel del cuerpo y la carne de los huesos. / Pero nadie de quienes devoran la carne de mi pueblo, / (…) a ninguno de estos / el Señor responderá / cuando grite auxilio. / Son criminales / y él les esconderá la cara. (Miqueas 3: 1-4)

Rey de Judá, que te sientas en el trono de David (…) / Esto dice el Señor: / Defended
el derecho y la justicia, / arrancad al oprimido de manos del opresor, / no maltratéis ni
injuriéis al inmigrante, / al huérfano o a la viuda, / ni derraméis sangre inocente en
esta ciudad. (…) / Pero si no hacéis caso de mis palabras, / este palacio se convertirá
en una ruina. / Lo juro por mí mismo, yo, el Señor. (Jeremías 22:2)

De tres en tres, 9
Textos varios

Venden a los inocentes / a cambio de dinero, / y a los pobres, / por un par de
sandalias. / Pisan la cabeza de los desvalidos / y destrozan la vida de los humildes. /
(…) Al lado mismo de los altares / se sientan en la mesa con los vestidos / que han tomado a los pobres en prenda. (Amós 2: 6-8)
Los días de ayuno, / miráis por vuestro interés / y os mostráis todavía más exigentes / con quienes trabajan para vosotros. / (…) El ayuno que yo aprecio es este: / libera a quienes han sido / encarcelados injustamente, / desata las correas del yugo, /deja libres a los oprimidos / y trocea los yugos de todo tipo.

/ Comparte tu pan /con quienes pasan hambre, / acoge en tu casa a los pobres vagabundos, / viste a
quien va desnudo. / No los rehúyas, que son hermanos tuyos. / Entonces brillará
como el alba tu luz. (Tercer Isaías 58: 3, 6-8)
En los juicios, no des sentencias injustas. No seas parcial a favor de los pobres nihalagues a los poderosos. Haz justicia a todo el mundo. (Levítico 19: 15)

De tres en tres, 10
El concepto bíblico de Dios

¿Qué dios se puede comparar contigo, / tú que perdonas las culpas / y pasas por alto
las infidelidades / del resto de tu pueblo, / de tu heredad? / No mantienes para
siempre el enojo: / tú te complaces en querer. / De nuevo te compadecerás de
nosotros: / pisarás nuestras culpas / y lanzarás al fondo del mar / todos nuestros
pecados. (Miqueas 7: 18-19)

Su nombre es «el Señor». / Él, ante los poderosos, / defiende a quien ha sido
expoliado, / y expolia las ciudades fortificadas. (Amós 5: 8-9)
Un rebrote nacerá / del tronco de Jesé, / brotará un plantón / de sus raíces. /
El Espíritu del Señor / descansará sobre él: / espíritu de sabiduría y de
entendimiento, / espíritu de consejo y de fortaleza, / espíritu de conocimiento y dereverencia por el Señor; / espíritu que le inspire / como reverenciarlo. / No
juzgará por las apariencias / ni decidirá por lo que oiga decir; / hará justicia a los desvalidos, / sentenciará con rectitud / a favor de los pobres. (Isaías 11: 1-4)
[Este texto tiene toda la apariencia de referirse a Cristo.]

Nuestras conclusiones
1) Tenemos que poner en lugar primero y fundamental los textos defensores de la
justicia por parte de los profetas y legisladores de Israel.
Complementados con los textos promotores de la fraternidad de los evangelios. O
están los dos conjuntos, o no vale.

2) Las creencias tendrían que ser consideradas de manera cada vez más leve.
3) El culto cristiano se tendría que concretar en un encuentro eucarística semanal.
4) Racionalizar la celebración de nuestra fiesta central, la Pascua, dedicándole solo dos semanas antes y una o dos después.

5) Además de todas las indicaciones hechas, la mujer tiene unos derechos que se le
deben, por el solo hecho de haber nacido mujer. Por lo tanto exigimos su plena
participación en todos los niveles y tareas de la comunidad, o de la institución.
6) De los dirigentes (sacerdotes y obispos) esperaríamos: Que redujeran su voluntad de MANDAR. Que nos animaran. Que aceptaran y apreciaran nuestras aportaciones.
Que nos acompañaran, más que conducirnos.

PagèsFerret
Escriptors

   
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