VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

La batalla de Verdún, librada del 21 de febrero al 18 de diciembre de
1916, fue la mayor y más larga batalla de la Primera Guerra Mundial en
el frente occidental entre los ejércitos alemán y francés.
Dos soldados (Pierre Teilhard de Chardin y Paul Tillich) sufrieron en
bandos opuestos en esta batalla, una de las más costosas de la historia en
vidas humanas.

Fue una escena de devastación y carnicería
inconcebibles. En 2000, Hannes Heer y K. Naumann calcularon 377 231
bajas francesas y 337 000 alemanas, un total de 714 231, un promedio de
70 000 al mes. En 2014, William Philpott apuntó la cifra de 976 000 bajas en
1916 y 1,25 millones que sufrieron en la ciudad durante la guerra.
Batalla de Verdún (1916)

El historiador Antoine Prost escribió: ‘Al igual que Auschwitz, Verdun
marca una transgresión de los límites de la condición humana’. No solo fue
catastrófico por su número de vidas humanas. Las esperanzas y los sueños,
de hecho, las primeras filosofías e ideologías, fueron aquí destruidos.
Contra todo pronóstico, tanto Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955)
como Paul Johannes Tillich (1886-1965) ambos sobrevivieron a la guerra
(Teilhard, como camillero francés y Tillich, como capellán del ejército
alemán), en bandos opuestos de la batalla.

Inicio de la batalla de Verdún
A través del barro y el alambre de púas
A través del barro y el alambre de púas es un relato de Mel Thompson en el
que ahonda en los sentimientos de Teilhard y Tillich en la batalla y el
impacto emocional en su vida intelectual. Ambos se convirtieron en
importantes pensadores y teólogos filosóficos.

Tillich ‘aportó una gran cantidad de conocimientos y un intelecto
feroz a la cuestión del significado de la vida’, mientras que Teilhard ‘era un
místico natural con un profundo amor por todas las cosas físicas’. Sin
embargo, ambos buscaron mediar entre la teología cristiana y el
pensamiento secular. Sobre todo, ambos lucharon con el mismo desafío
existencial y filosófico: ¿por qué continuar? Teilhard lo llamó ‘el problema
fundamental de la Acción’, mientras que Tillich escribió, ‘¿En qué se puede
basar el coraje de ser?’

Una reseña de este ensayo fue publicado en El Filósofo, (Volumen
CVII No. 2, Otoño de 2019). El autor del ensayo, Mel
Thompson (Inglaterra, 1946) es un pastor anglicano, profesor y
escritor británico. Escribió un libro sobre Filosofía y Ética tanto para
estudiantes como para público en general. Se educó en el King Edward VI
School de Chelmsford y en el King’s College de Londres donde se graduó en
1969 y consiguió el Premio Shelford de Filosofía de la Religión a la mejor
estudiante del curso y el Premio Tinniswood de Ensayo.

En 1973, consiguió un Master en Filosofía y en 1979 se doctoró.
Trabajó durante unos años como ministro de la Iglesia de Inglaterra antes
de dejar de trabajar en colegios religiosos y como escritor independiente.
De 1990 a 1998 fue editor de la lista de Educación Religiosa Hodder
Education.

También fue miembro de la Society of Authors de Londres.
Anteriormente había formado parte y sido presidente del Chair of the
Educational Writers Group. Se interesó por explorar formas en las que las
nuevas tecnologías mejoraran las oportunidades de autopublicación de los
escritores.

Thompson participó en un libro de texto de nivel A para Estudios
Religiosos AQA (algo así como grado en Ciencias Religiosas), del que es
coautor junto con el Dr. John Frye y la Dra. Debbie Herring. Revisó su libro
más popular sobre Filosofía, titulado Philosophy for Life, que fue publicado
en la serie Teach Yourself en octubre de 2017, cuya sexta edición incluyó
una introducción y capítulos que exploran la forma en que la filosofía puede
ayudarnos a abordar cuestiones personales y existenciales.

Su primer libro autoeditado Through Mud and Barbed Wire (A través
del barro y el alambre de púas) es un relato acerca del impacto de la Primera
Guerra Mundial en el pensamiento de Paul Tillich y Pierre Teilhard de
Chardin, que lucharon en bandos opuestos de la misma parte del frente
occidental en 1916 y cuyas vidas se transformaron con esta experiencia. Su
libro, Ethics for Life, que es la sexta edición revisada de su libro de ética
original para la serie Teach Yourself, se publicó en octubre de 2018.

Sus numerosas publicaciones incluyen títulos de filosofía publicados
por Teach Yourself books (Ética, Filosofía, Filosofía Política, Filosofía de la
Religión, Filosofía Oriental, Filosofía de la Mente y Filosofía de la Ciencia) y
libros de texto para Estudios Religiosos, incluyendo la serie Ethical Theory,
Religion and Science y la serie An Introduction to Philosophy and Ethics in
Hodder Education’s Access to Philosophy.

Publicó The Buddhist Experience en 1993. Contribuyó a la
comprensión de la filosofía de Nelson Thornes para el nivel A2, editó un
manual de filosofía ilustrado de gran formato titulado World Philosophy l
y fue coautor con Nigel Rodgers, de un libro sobre los aspectos menos
conocidos de la vida de los filósofos titulado Philosophers Behaving
Badly publicado por Peter Owen). Otras publicaciones son Me in
Acumen en la serie The Art of Living donde explora temas de identidad
personal, Understand Existentialism, del que es coautora con Nigel
Rodgers, The Philosopher’s Beach Book, publicado por Hodder Education
en 2012, donde hace una presentación de 35 cuestiones

En otoño de 2017, Mel Thompson publicó Philosophy for Life, la sexta
edición de su introducción a la filosofía originalmente publicada en 1994
como Teach Yourself Philosophy, pero en este caso ampliamente revisada, y
un libro de texto básico para Estudios Religiosos AQA, en coautoría con
John Frye y Debbie Herring y su autoedición Through Mud and Barbed
Wire sobre el impacto de la Primera Guerra Mundial en el pensamiento de
dos de los pensadores religiosos más importantes del siglo XX: Paul Tillich y
Teilhard de Chardin. Su libro más reciente, titulado Ethics for Life, fue
publicado por John Murray Education en la serie Teach Yourself en octubre
de 2018.

Las versiones en inglés de sus libros han vendido más de medio millón
de ejemplares y han sido traducidas a otros 14 idiomas.
Verdún: un monumento a la degradación humana
La batalla de Verdún tuvo lugar en las colinas al norte de Verdun-surMeuse, en el noreste de Francia. Un historiador de la primera guerra
mundial, Antoine Prost escribió: ‘Al igual que Auschwitz, Verdun marca una
transgresión de los límites de la condición humana’. No solo fue catastrófico
por su número de vidas humanas. Las esperanzas y los sueños, de hecho, las
primeras filosofías e ideologías, fueron aquí destruidos.

Contra todo pronóstico, tanto Paul Tillich como Pierre Teilhard de
Chardin sobrevivieron (Tillich, como capellán del ejército alemán, y Teilhard,
como camillero francés), en lados opuestos de la batalla.
Y ahora, un siglo más más tarde, nuestro autor, Mel Thompson, se
encuentra a sí mismo como capellán en una sala de enfermos de cáncer. Lo
compara con el campo de batalla de Verdún. ‘La experiencia del cáncer y su
tratamiento no es diferente a la de entrar en una trinchera bajo fuego,
esperando impotente el próximo proyectil o célula mutante, confiando en
que el tratamiento funcionará, que el próximo paso en la batalla será
decisivo…’

Junto con Teilhard y Tillich, Thompson pregunta: ‘¿Qué pasa si
nuestro camino a seguir está bloqueado? ¿Qué pasa si estamos atrapados
sin esperanza de escapar? ¿Cómo encontramos el coraje para actuar?
Las cicatrices de la batalla de Verdún hoy

Teilhard y Tillich, dos soldados en bandos diferentes y con actitudes diferentes
Teilhard y Tillich se enfrentaron a la carnicería de manera muy
diferente y adoptaron respuestas muy diferentes a sus preguntas
fundamentales, aunque, como veremos, es posible que no estén tan lejos.
Teilhard era un hombre que estaba lleno de un optimismo
incontenible: “Más que nunca creo que la vida es bella, en las circunstancias
más sombrías”. Y en el frente de batalla escribió textos espirituales de gran
hondura1. Sin embargo, Tillich2 se pregunta: “¿Quién puede decirnos que la
luz es más fuerte que la oscuridad?” Sintió que perdía su fe en el Dios que
una vez pensó que conocía. Sufrió ‘un fallo de los nervios’. Hoy se cree que
fue PTSD: trastorno de estrés postraumático.

El libro de Thomson tiene un comienzo bastante confuso, tal vez
algunos mapas del campo de batalla habrían ayudado, aunque los bocetos
rápidos de la ‘guerra para terminar con todas las guerras’ están hábilmente
hechos. En cualquier caso, la historia atrae al lector a medida que avanza. En
unos pocos capítulos, estamos cautivados. ¿Cómo se mantiene la esperanza
en medio de la devastación y la desolación? ¿Cómo lo hicieron Teilhard y
Tillich? ¿Cómo encontró Thompson, por no hablar de los pacientes a los que
atendió, una respuesta en la sala de cáncer? ¿Qué es lo que hace que valga
la pena continuar?

Tres cosas hacen que el enfoque del ensayo de Thompson sea
particularmente intrigante:
1. Primero, que después de su experiencia en la sala de cáncer,
abandonó el sacerdocio por falta de fe. Es para su crédito que, a diferencia
de muchos, examina tanto a Teilhard como a Tillich, por no hablar de los
temas que les preocupaban, con un racionalismo lúcido. Estos teólogos
tienden a ser discutidos de manera ambigua en seminarios y universidades,
a veces por teólogos con un ojo puesto en sus carreras, sus seminarios o la
gente común. Thompson no tiene motivos para razonar ‘dentro del círculo
de creyentes’, como él dice. Es libre de salir.

1 Pierre Teilhard de Chardin. La Vida cósmica. Escritos del tiempo de la guerra, 1916-1917.
Trotta, Madrid, 2017. Sobre todo “La Vida cósmica” (24 abril 1916), pág. 17-72; “El dominio del Mundo y el reino de Dios (20 septiembre 1916), pág. 73-92; y “Cristo en la Materia.

Tres historias a la manera de Benson”. (14 de octubre 1916),pág. 93-112.
2 Marcos Santos, “Dios, Ser, Mundo, de Tillich a Lafont”. Tendencias21, 14 marzo 2013.
https://www.tendencias21.es/Dios-Ser-mundo-de-Tillich-a-Lafont_a16168.html L.
Sequeiros, “Las tradiciones religiosas pueden vivir en armonía”. FronterasCTR, 17 febrero 2021. https://blogs.comillas.edu/FronterasCTR/?p=5750 L. Sequeiros. “Ciencia, Religión y Panenteísmo”. FronterasCTR, 26 sept. 2021.

https://blogs.comillas.edu/FronterasCTR/?p=6241

2. En segundo lugar, Thompson escribe este libro al final de su carrera
como autor de muchas obras de divulgación filosófica, que está volviendo a
su “primer amor”. Esto es “profundamente personal”, escribe. Sus estudios de
posgrado se centraron, entre otros temas, en Tillich y Teilhard, y luego su
experiencia en la sala de cáncer; de hecho, su primer libro se tituló El cáncer
y el Dios del amor. Ahora, al final de su carrera, completa el círculo. Es la
mirada hacia atrás, reevaluando todo después de una vida de pensar y
escribir sobre filosofía y religión. Con esto en mente, miré hacia adelante con
anticipación: ¿cuál sería su veredicto?

3. Y el tercer elemento atractivo de este estudio es que Thompson
adopta un enfoque bastante poco común de su tema. No se trata solo de
problemas. Se trata sobre todo del contexto: la gente, la geografía, la
historia, la sociedad, la religión y su propia pasión personal. En resumen,
adopta un enfoque holístico. Se refleja en el título: A través de barro y
alambre de púas. Este libro tratará de cosas tangibles, no de meras ideas. La
estrategia enriquece enormemente el libro.

Tanto Teilhard como Tillich son pensadores profundos y complejos,
de difícil lectura incluso para filósofos y teólogos experimentados. Si bien,
para algunos, el libro puede parecer demasiado superficial, Thompson
parecería lograr un buen equilibrio que satisfaría incluso al recién llegado a
la trama filosófica. Ambos pensadores teólogos, explica Thompson, después
de su experiencia de la guerra (y en especial de la batalla de Verdún)
desarrollaron una perspectiva de teología filosófica radical. Ambos
buscaban certeza en medio de un mundo donde, como dijo Tillich, “la vida
en sí misma no es un terreno confiable”.

Teilhard, en particular, buscó unir a Dios con un universo en
evolución, para que Dios se convirtiera en una parte integral del proceso
evolutivo. Cada paso de esta evolución se movía con certeza hacia un centro
supremo, al que llamó ‘Punto Omega’. El mal y el pecado fueron meros
subproductos de esta evolución y pusieron al mundo “en mejor forma” cada
vez. Tillich, por otro lado, desarrolló una fe radical en un ‘Dios por encima
de Dios’, en quien confiamos cuando la confianza en sí misma parece no
tener sentido. Thompson lo resume con perspicacia: ‘Teilhard luchó contra
la duda, mientras que Tillich la abrazó’.
Teilhard, Tillich y las dudas de Thompson

A medida que aumenta la tensión, uno sigue leyendo, ansioso por
encontrar lo que Thomspon tiene que decir sobre la respuesta a todo, y
anticipa bien nuestras preguntas a lo largo del camino. Rechaza a Teilhard,
pero con delicadeza. Teilhard, – dice-, no es del todo científico y, a veces,
parece extraño. Teilhard ha creado una ficción necesaria, un ‘debe’ a partir
de un ‘es’, una terapia contra el abismo amenazante de la vida. Thompson,
en cambio, se pone del lado de Tillich, cuya teología filosófica ofrece una
“preocupación última” en cada situación de la vida.
Sin embargo, el Tillich de Thompson no parece ser exactamente igual
al Tillich real, por dos razones.

En primer lugar, aunque Thompson da lo que parece ser un guiño
superficial al compromiso de Tillich con una ‘preocupación última’ y ‘la base
del ser’, parece estar lejos del verdadero corazón de Tillich. Alaba las
‘pequeñas cosas’ que realzan el significado y afirman la vida. Él escribe,
‘Tillich usa el término ‘última preocupación’ para ese sentido más general del
significado y propósito de la vida…’ Sin embargo, el verdadero Tillich parecía
estar viviendo frente a la desesperación. ¿Se ha perdido Thompson lo radical
que es realmente Tillich?

En segundo lugar, aunque es difícil lidiar con un concepto de ‘Dios
más allá de Dios’, Tillich realmente parece haber creído —más allá de todo lo
existente, más allá de todos los ídolos, más allá de todas las metanarraciones
e ideologías— en un Dios al que llama ‘realmente real’. En comparación, la
interpretación de Thompson es que Tillich “redefinió efectivamente a Dios
como profundidad”. Parece pasar por alto las singulares y poderosas ideas
de Tillich. ¿Es la visión de Thompson de Dios adecuada para Tillich?
Por lo tanto, si bien el viaje es interesante y el libro es profundamente
estimulante, más allá de lo que uno puede describir aquí, el resultado parece
ser una especie de anticlímax. Al final, parece que tenemos otro filósofo
cansado que simplemente se las arregla con Tillich, pero no es exactamente
Tillich.

Paralelismos entre Teilhard y Tillich
Thompson en su ensayo percibe varias similitudes entre Teilhard y
Tillich, a pesar de sus diferencias: sus historias, sus preguntas y sus
conclusiones. Vamos a aventurar nuestra propia comparación.
Si bien Teilhard y Tillich pueden parecer polos opuestos, uno puede
reconciliarlos de la siguiente manera: ambos tenían el problema, en medio
de la guerra, de intentar explicarse racional y espiritualmente que cualquier
cosa acontecimiento – aunque fuera terrible- todavía podía tener
sentido.

Tillich escribió:
‘Si la vida es tan sin sentido como la muerte, si la culpa es tan
cuestionable como la perfección, si el ser no tiene más sentido que el no ser,
¿en qué se puede basar el coraje de ser?’
El problema se da, dice Tillich, cuando se equipara la vida y la muerte,
la culpa y la perfección, el ser y el no ser. Ya no tenemos un mundo que se
acerque al mundo, porque finalmente hemos visto el mundo tal como
es. Nuestros modelos mentales fallan.

Hay un concepto así en la retórica y la filosofía: llegamos a
una aporía —una paradoja— donde ninguna acción ni palabra nos
ayudará. ¿Cómo, pues, escaparemos de donde no hay escapatoria? Cuando
estamos cansados del mundo, ¿cómo podríamos tener una visión del mundo
que no nazca del mundo mismo? Uno tiene que introducir algo desde
afuera. Esto es lo que hacen tanto Teilhard como Tillich, pero como observa
Thompson, Tillich parece ser el más convincente de los dos.

Conclusión
Curiosamente, los dos pensadores teólogos Teilhard y Tillich pasaron
sus años crepusculares en lados opuestos de Central Park, Nueva York,
ahora separados por verdes parques, pero no se sabe si alguna vez se
conocieron. Parece difícil creer que no lo hicieron. Uno se pregunta qué se
habrían dicho el uno al otro si lo hubieran hecho. Quizás Tillich hubiera
dicho que escribía para los que se han roto, mientras que Teilhard quizás
para los que buscan no estarlo

   
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