VII ENCUENTRO DE REDES CRISTIANAS
23 y 24 de octubre de 2021

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas

INTRODUCCIÓN
En este artículo intentaremos dar alguna respuesta a la pregunta que tantas veces
hemos oído: ¿cómo puede uno ser cristiano (o religioso o espiritual) siendo científico?
Reconozco que me la han hecho muchas veces y que la oigo con frecuencia como
afirmación: “no entiendo cómo se puede ser científico y religioso si son incompatibles”.

Yo suelo responder: “existen muchos científicos que se consideran cristianos; es como cuestionarse: no entiendo que se puede ser votante de tal partido y tener determinada ideología o religión”. Creo que el problema intelectual lo tiene el que hace la pregunta, porque el hecho de ser cristiano o espiritual y científico ocurre experimentalmente, y mucho. En mi opinión, la pregunta no busca resolver una duda, esconde cierta intransigencia religiosa que, a mi juicio, está creciendo en Occidente, con la idea de apartar todo lo que sea religioso o espiritual de nuestra Sociedad.

DEBATE CIENCIA-RELIGIÓN

En este artículo no pretendo hacer ni aportar nada nuevo al debate Ciencia-
Religión, pensar si son compatibles, en qué se fundamenta… Reconozco que es un tema importante y en España hay muy buenos grupos en instituciones como la Universidad de Comillas y la Universidad de Navarra, entre otras; también grandes intelectuales que han escrito sobre ello como Agustín Udías Vallina (“Ciencia y Religión, dos visiones del mundo”) o Leandro Sequeiros entre otros. Soy de la opinión que, aunque es un debate muy formativo, desde el punto de vista práctico no ayuda mucho para ser más cristiano o espiritual o de otra religión, y también aporta bien poco, cuando los utilizan los científicos radicales para intentar atacar los fundamentos últimos de la Religión.

Para la mayoría de la gente, es un debate de escaso interés y ambas cuestiones (Ciencia y Religión) las perciben como compatibles. Dentro de los científicos, muchos no le ven incompatibilidad alguna, otros dicen que incluso les ayuda a llegar a Dios, mientras otros son radicalmente antirreligiosos o anti espirituales. Por mi experiencia y lectura, el fenómeno antirreligioso fundamentado en la Ciencia tiene un gran impulso dentro de los biólogos, un buen ejemplo de todos conocidos es Richard Dawking, aunque algún físico como Stephen Hawking también en determinados momentos ha manifestado dicha radicalidad. Especialmente fuera de contexto están los antiguos conflictos Ciencia-Religión, como el caso Galileo, que son reiteradamente utilizados fuera de toda perspectiva histórica (tenemos en España excelentes intelectuales que han tratado el tema, como Mariano Artigas).

En mi experiencia como físico y matemático y mi trabajo en la Universidad, la
postura de la mayoría de los profesores es neutral. No ve problemas, aunque tengo que reconocer que el “pensamiento único” de una minoría se va imponiendo lentamente en las Universidades e intenta apartar todo lo religioso y espiritual no sólo de la institución académica, sino de la sociedad, de tal forma que hay que tener cierta valentía para reconocer que eres religioso dentro de la Universidad. De hecho, conozco físicos teóricos religiosos que no lo dicen por el temor a ser políticamente incorrectos, o coloquialmente, se encuentran “en el armario”.

A los físicos (me voy a limitar algo más a la Física por cuestiones personales),
entre los que se incluyen muchos cristianos, creo que las cuestiones y definiciones como teísmo, deísmo, panteísmo, y diferentes acepciones o conceptos de Dios y Religión no les aporta mucho ya que, desde la metodología de la Física son conceptos no demostrables y se ven simplemente como reflexiones. No quiere decir que lo nieguen o no lo respeten. Los físicos están acostumbrados a desarrollar modelos matemáticos para explicar datos experimentales con un elevadísimo nivel de ajuste entre los primeros y los segundos, y los términos religiosos o filosóficos no pasan de ser meras opiniones o debates a nivel teológico o filosófico (sin despreciarlos, por supuesto) que no pueden ser demostrables.

Para un físico y para la sociedad en general, no hay ningún modelo con un
marco experimental que pueda demostrar que Dios (o concepto equivalente) exista o no exista. Por tanto, creo que, aunque intelectualmente el debate Ciencia-Religión es fundamental, no puede llegar a responder las preguntas básicas e íntimas del ser
humano, aunque imagino que para muchos que están en este debate ese no es,
evidentemente, el objetivo.

También pienso que se sobrevalora la opinión de los científicos sobre las
preguntas o respuestas acerca de temas relacionados con Dios o la Religión o la
Espiritualidad. Siempre que algún científico de renombre manifiesta su condición
religiosa o espiritual o que no ve problemas de compatibilidad es noticia en muchos
foros, webs o revistas religiosas. Para mí el argumento que usan muchos antirreligiosos “en Occidente, la mayoría de los científicos no son creyentes”, además de no saber si es verdad, no tiene especial validez porque un científico se dedica a unos temas y tiene una metodología de trabajo que no sirve para resolver los problemas últimos de la existencia humana y si cree y usa su metodología científica hasta el final en cualquier tema pues, evidentemente, no le llevará a Dios ni a nada espiritual.

Por tanto, veo lógico que muchos científicos no sean creyentes, pero eso no le da más credibilidad a su argumentación. No los hace autoridades especiales en este debate. Además, muchas veces los científicos suelen olvidar las limitaciones metodológicas de la Ciencia, descritas en muchos libros y artículos, como el citado aquí de Agustín Udías, que debería llevarlos a no convertir a la Física y a la Ciencia en un “mecanismo todopoderoso de explicación del todo”.

Como ejemplo particular, pondré un texto, que a mí me impactó mucho. En un
libro del científico Jordi Cepa de título “Cosmología Física”, en sus primeras páginas al definir el Universo dice: “La astrofísica, como ciencia observacional, que no experimental, estudia el Universo a partir de la radiación electromagnética y de las partículas que se detectan. De este modo, nos vemos forzados a definir el Universo, en el ámbito científico, como todo lo que detectamos. Claramente, todo lo que detectamos está incluido en todo lo que existe, pero en general ambos conjuntos no son iguales.

Además, lo que detectamos puede variar con el tiempo: algunos objetos que no pueden
detectarse ahora podrían detectarse en el futuro, de otros que se detectan ahora puede que no recibamos información en el futuro, y aún otros puede que no los detectemos nunca”. La definición de este autor ya deja entrever que no podemos llegar a conocer de manera total el Universo, hay zonas que puede que no detectemos nunca y el Universo que estudiamos es lo que detectamos. ¿Cómo saber lo que somos de manera total si hay zonas del Universo que a lo mejor nunca conocemos?. Es un ejemplo más de que hay que ver el conocimiento del Universo con mayor humildad.

COMO LLEGAR AL CRISTIANISMO O A LA ESPIRITUALIDAD

En este caso me voy a referir más en particular a Occidente, ya que otros
continentes no se encuentran con el problema de una secularización tan acentuada en su sociedad. Como ya hemos dicho, la Física tiene limitaciones metodológicas que hacen imposible negar o demostrar a Dios. Pero ahora viene a mi juicio, la pregunta clave, un físico tiene una metodología de trabajo e investigación sobre la Naturaleza en la que no encuentra a Dios, pero se podría preguntar: de acuerdo, aunque con mi trabajo no me lleve directamente a Dios o cierta Espiritualidad, sé que metodológicamente no puedo demostrarlo ni negarlo, y que además hay cuestiones básicas como la conciencia que no puedo explicar científicamente, entonces, ¿por qué admitiendo esa duda, no puedo ser además cristiano o una persona espiritual?. A mi juicio, en este caso la respuesta es fácil y válida tanto para científicos como para no científicos.

Como dice el prestigioso premio Nobel de Física Roger Penrose (entrevista en
XLSemanal) cuando le preguntan sobre si la Ciencia y Religión pueden trabajar juntas nos dice: “El problema con la religión es que está muy dirigida por el dogma en lugar de por los principios guía que subyacen al dogma”.

En el caso del cristianismo, los problemas de la jerarquía, la liturgia con unos
términos y conceptos que son difíciles de entender, especialmente para los jóvenes, los ritos, y, por ejemplo, conceptos asociados a la cristología histórico-dogmática hacen que sean muy difícil de seguir para un científico. Un compañero me comentaba una vez que, si la Biblia es palabra inspirada por Dios y se reinterpreta según generaciones, no lograba entender cómo unos dogmas definidos por personas eran inmutables y generaciones posteriores no los pudieran cambiar, como, por ejemplo, toda la Cristología del siglo IV y V. Es como si lo que publicó Galileo o Newton no hubiera podido ser modificado por Einstein o miles de científicos posteriores que siguen reescribiendo la Física. Los dogmas dan una perspectiva de inmovilidad total.

En definitiva, parte de la sociedad del siglo XXI no encuentra que el eje del
cristianismo son los problemas de la vida, el amor, la solidaridad, la ayuda a los demás, etc., elementos humanos y espirituales que podrían ayudar a elegir este camino vivencial que es necesario. Curioso, cuando este es el mensaje fundacional del cristianismo. Afortunadamente, desde hace años se encuentra en desarrollo una vía espiritual (cristiana o no) que se acerca al mundo cambiante del siglo XXI.
Aquí en España, un ejemplo lo tenemos en muchos autores (Gonzalo Haya, Enrique Martínez Lozano, Jose Arregi, entre otros muchos) y diferentes sitios web y plataformas cristianas que van haciendo un trabajo pasito a pasito para presentar un cristianismo diferente, un cristianismo que puede ser aceptado por alguien con una mentalidad científica donde le va a ser difícil aceptar las normas, los ritos, y los dogmas.

Aunque
esta reflexión creo que es igual de válida para las personas no científicas, para las personas científicas creo es más difícil y sólo el mensaje vivencial y de ejemplo de vida de Jesús de Nazaret (u otro camino espiritual) vivido y visto en la práctica por los que se dicen cristianos hará que esa “posible duda o hueco” sobre una explicación total de la realidad, un científico la llene, bien con Jesús de Nazaret o bien con otro camino espiritual.

José Ramón Jiménez Cuesta
Licenciado en Física Teórica, Atómica y Nuclear y Licenciado en Matemática
Fundamental
Catedrático de la Universidad de Granada

   
© 2012 Redes Cristianas Suffusion theme by Sayontan Sinha