imagesD6ZYAKD8Desde Redes Cristianas hemos venido observando con inquietud, en estos últimos meses, las complicadísimas negociaciones entre las autoridades financieras y políticas europeas y mundiales con los representantes políticos griegos.

Años antes, desde 2010, el pueblo griego había padecido unos brutales recortes a instancias de la Troika, —aceptados por unos gobernantes que hicieron trampa en las cuentas y favorecieron la corrupción—: recortes salariales de hasta un 15%, aumento de la edad de jubilación, incremento del IVA, despido de miles de funcionarios, disminución de hasta un 40% de las pensiones en los menores de 55 años, reducción de un 22% del salario mínimo, etc. Medidas que provocaron protestas multitudinarias en todo el país y varias huelgas generales.

Con los nuevos gobernantes griegos y ante el previsible impago de la deuda, —que supone cerca del 170% de su producto interior bruto—, y la petición de un tercer rescate, la Troika endureció terriblemente su postura. Entre otras medidas, imposo la reducción o eliminación de las pensiones más bajas, el aumento del IVA, o la venta de los mejores activos de su patrimonio. La Troika no aceptó las propuestas del nuevo Gobierno griego que ofrecía recortes para las economías con mayor poder adquisitivo y las grandes empresas transnacionales. También rechazó un posible descuento o quita del 30% de la deuda y un aplazamiento del pago en 20 años.

Ante la cerrazón y las medidas draconianas de los negociadores europeos, los dirigentes griegos decidieron poner en manos del pueblo, por medio de un referéndum, su aceptación o rechazo. Y el pueblo griego rechazó mayoritariamente con un NO rotundo —el 61% y una alta participación de más de un 60%— las nuevas imposiciones de la Troika. Fue todo un ejemplo de dignidad, de participación y de magisterio democrático.

La reacción de la UE —con Alemania, principal acreedor a la cabeza—, del BCE y del FMI ante este ejerció de soberanía democrática ha sido de soberbia y de mayor dureza en las condiciones; humillando a los dirigentes políticos griegos y dejando la puerta abierta a un posible “Grexit” del euro, y aun de la misma UE, precisamente al pueblo que ha sido inspiración y cuna de la democracia. Y el Gobierno de Tsipras, apelando al mal menor, ha tenido que aceptar el “protectorado de la Troika” sobre Grecia. En cuestión de días ha tenido que subir el IVA, pasando del 13 al 23%, recortar las pensiones más bajas e iniciar la venta de sus principales activos.

Resulta vergonzoso y enojante que sea justamente Alemania —con la prepotente Sr. Merkel y su intransigente ministro de Economía a la cabeza—, que nunca pagó íntegramente los destrozos que causó a Europa en las dos últimas guerras mundiales, la que ahora se esté mostrando más intratable y agresiva. Por el acuerdo de Londres de 1953 se le perdonó a Alemania más del 60% de su deuda, de la que una gran parte correspondía precisamente a Grecia. De este dato parecen haber perdido memoria estos nuevos políticos neoliberales alemanes que, por otra parte, quieren volver a la equivocada idea de germanizar Europa.

Ante la sarta de disparates que están causando los negociadores de la Troika con el sufrido pueblo griego y ante el empobrecimiento general que su equivocada política económica está causando en toda Europa, especialmente en los países del Sur, se nos agolpan muchas preguntas del tenor de las siguientes: ¿Para qué sirve la unión política europea? ¿Para qué sirve su proclamada democracia y sus referéndums? ¿Para qué sirven sus parlamentos nacionales y el mismo Parlamento Europeo? ¿Qué pinta en la articulación de Europa el Bundesbank, el BCE y el FMI? ¿Cómo librarnos de estos demonios?

También es lógico que, ante la esperanza que para mucha gente significa hoy Podemos en España, nos hagamos algunas preguntas como las siguientes: En una situación similar ¿le espera a España la misma tragedia que a Grecia? Y esta otra: Si nuestros gobernantes en tal hipótesis decidieran contar con la legitimación del pueblo —lo que nunca se ha hecho hasta ahora: recordemos el nefasto cambio del art. 135 de la Constitución ente Zapatero y Rajoy en 2011— ¿responderíamos nosotros y nosotras con la misma dignidad y honestidad que ha demostrado el pueblo griego?
imagesD6ZYAKD8
Para terminar, estas palabras, altamente ilusionantes, del papa Francisco en el II Encuentro Mundial de Movimientos Populares en Bolivia: Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos… tienen, en gran medida, el futuro de la humanidad en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de «las tres T» (trabajo, techo, tierra) y también, en su participación protagónica en los grandes procesos de cambio, nacionales, regionales y mundiales. ¡No se achiquen!

   
© 2012 Redes Cristianas Suffusion theme by Sayontan Sinha